jueves, 5 de febrero de 2015

Cuidados "extras" para los rosales en climas con inviernos muy fríos (II) ¿Crear una capa de hielo sobre las ramas?


Wow!! Impacta el título de la entrada. No? ajjajaj Cuando lo he leído a mí sí me ha impactado. Os cuento. Ayer como sabéis, en la zona de la Sierra de Madrid dónde yo vivo cayó una buena nevada y varios de los rosales presentaban este aspecto:
Ayer, con el entusiasmo de la nevada no quise preocuparme pero como tengo esta naturaleza sufriente jajajjaj hoy, apenas llegué a casa me puse a buscar información sobre el daño que el hielo pudiera ocasionar a mis rosales.


Y lo que son las cosas, me he encontrado con un consejo de Paul Zimmerman en el que no solo se asegura que el hielo no hace daño si no que es una protección ante bajadas muy grandes de las temperaturas. 
Zimmerman no habla de regar el sustrato, y lo aclara muy bien recordando el peligro de daño para las raíces. Es cierto que los mayores daños no los provoca el frío si no el viento gélido que produce una gran desecación e incluso daños con zonas necróticas.

Él basa su consejo en lo que dice que se hace en el norte de Florida para proteger la cosecha de cítricos. Lo que hay bajo la capa de hielo queda a temperaturas que no bajan de 0º, es decir, protegidas de las temperaturas exteriores mucho más bajas y preserva las ramas del rosal de la desecación que producen las ráfagas de viento.
Está claro que esta medida no la aconseja, como él dice, por una leve racha de viento, es más bien una medida a adoptar justo antes de que se prevea una situación de vientos muy fuertes, con muy bajas temperaturas. Una situación como la que hemos vivido y estamos viviendo aún hoy, aquí en Madrid en la que los termómetros todo el día han estado bastante por debajo de cero grados y sobretodo acompañando todo el rato con un viento tremendo!!

Este es el consejo de alguien que no puede decirse que no entienda de rosales :) De todos modos he dado un repaso a páginas en las que se habla de la aspersión de agua como método de protección de frutales ante las bajas temperaturas creando una capa de hielo sobre toda la planta. Y desde luego las que yo he consultado da la impresión de que no es un simple mojado lo que hacen en estos casos. Tiene toda una técnica que considera caudales de agua, tiempos, tamaño de las gotas...en fin, que no parece algo tan sencillo.
También es verdad que en ese caso hablamos de protección de una cosecha. No es el caso de un rosal que suele estar en latencia ya en el momento del año en que se producen estos vendavales gélidos.
He relacionado este tema con los alimentos congelados. Os habéis fijado en la capa de hielo que presentan los pescado congelados? Bajo ella el pescado parece estar mucho menos duro, no sé si a más temperatura? Esto es lo que sucede en la naturaleza con una planta bajo el hielo? O quizás es necesario que cuando se congela el pescado decrezca rápidamente la temperatura para que el interior se conserve en ese estado menos duro que la capa externa gélida...umm No sé responder :) 

En fin, como veis he puesto entre interrogantes la propuesta de una capa de hielo sobre las ramas de nuestros rosales. En mi caso no ha sido necesario regar las ramas, ellas solitas han creado una capa de hielo porque estuvo lloviendo justo antes de empezar a nevar y la capa húmeda sobre los rosales se congeló. La lluvia duró las suficientes horas como para tener la seguridad de que las ramas se mojaron por todas partes.  Así que podré ver el efecto que se ha producido, si es que se ha producido alguna, sobre ellos una vez pasen estos días de nevadas y esta capa gélida se deshaga. 
Os contaré. Sin duda!! :)

Cuidados "extras" para los rosales en climas con inviernos muy fríos (I) Permitir que hagan semillas.

La tendencia de cualquier planta y por supuesto la de los rosales es hacer semillas para perpetuarse. Precisamente por eso una vez pasada la primera floración nos afanamos en cortar lo antes posible las rosas ya ajadas. Para que no gasten energía inútilmente en formar escaramujos sí, pero en última instancia lo que fomentamos con ello es provocar que la naturaleza propia del rosal siga intentando perpetuarse creando una nueva rosa que de cultivarse en la naturaleza daría lugar a un escaramujo que encierra las semillas.

En muchas zonas vemos rosales que siguen dando alguna flor que otra. En mi jardín aún con este tiempo y estas heladas que están cayendo todavía veo algunas flores a medio abrir, en estado lamentable, también hay que decirlo.

Durante el final del otoño y el invierno ya no deberíamos cortar esas flores cuando se pasen porque de seguir eliminando las rosas ajadas en realidad estamos provocando un poco que el rosal no entre en estado de latencia y comience a dormir. Por el contrario, al formarse los escaramujos se produce en el rosal una hormona que inhibe el nuevo crecimiento, permitiendo con ello que el rosal cierre su ciclo como decimos.
Eliminar las flores marchitas incluso en otoño e inicios del invierno fomenta que el rosal siga emitiendo nuevos brotes en su anhelo de formar nuevas rosas que le permitan la perpetuación formando semillas y ya sabemos lo peligroso que es que estos nuevos crecimientos vegetativos no lleguen a formar madera madura antes de que vengan las heladas corriendo gran peligro de que se congelen. Sería bueno por tanto, dejar estos escaramujos en el rosal tras pasarse y permitir que formen la semilla dentro de sus escaramujos. De esta manera estamos permitiendo que el rosal cierre su ciclo natural.
Según la American Rose Society podemos eliminar los pétalos de esas rosas ajadas si queremos adecentar un poco el aspecto de nuestro arriate pero no debemos cortar los escaramujos.

Es cierto que algunas rosas dan un aspecto descuidado ahí, en el extremo de las ramas, con sus pétalos deteriorados pero...también es cierto que algunas variedades forman preciosos escaramujos!!

Así que disfrutemos de los escaramujos y de paso nos estamos ahorrando algo de trabajo. Por una vez!! Un cuidado que consiste en no hacer algo...jajajja Qué bueno!! 
Ya vendrá pronto el momento en que no tengamos tiempo de tanto como hay que hacer...