domingo, 26 de octubre de 2014

Rosal Pierre de Ronsard (II) Un gran rosal

Reconozco que no puedo ser imparcial del todo cuando hablo de este rosal pero prometo intentarlo. Y es que han sido tantas las alegrías que me ha proporcionado que debo admitir que soy muy benevolente con cualquiera de sus fallos.
Ha habido algunas amigas jardineras que me ha preguntado por qué no había colgado una entrada sobre un rosal del que tanto y tanto he hablado en los Grupos de jardinería dónde nos movemos hasta hacerme casi pesada "colgando" fotografías de mis rosas :P . La respuesta es sencilla: porque actualmente no hay ningún rosal Pierre de Ronsard en mi jardín. Pero llevo un par de días empezando a preparar el pedido de rosales a raíz desnuda de este invierno y he pensado que no sería mal momento para colgar un par de entradas hablando sobre él.

Qué puedo decir que no haya dicho ya? Lo he cultivado desde 2011 hasta este año 2014. Han sido cuatro floraciones a las que he asistido…y siempre la última ha superado a la anterior. He dejado de cultivarlo cuando ya está maduro. Una pena  porque estoy segura que hubiera seguido aprendiendo sobre él, sobre su crecimiento y su comportamiento en un jardín con el clima de Madrid.

Es un rosal que se comercializa (por Meilland) además de como Pierre de Ronsard, también como Eden Rose 85 y que está registrado con el nombre de “Melviolin” . Su año de introducción es 1985 y forma parte de la colección “Romántica” de Meilland. Y es que produce unas rosas con un aire antiguo precioso!
Los capullos, redondeados,  tardan en abrirse. Lo que se agradece porque te permite asistir a todo el proceso con deleite… adopta tantas formas hasta llegar a ser una rosa madura..

Pierre de Ronsard tiene una característica poco frecuente, el tono verdoso muy pálido de los pétalos externos.  Me parecen exquisitos!!  Por el contraste que producen con la gama de rosas del resto de pétalos.

La rosa es de tamaño bastante grande, ahuecada,  con muchísimo pétalo y unos bonitos estambres dorados.  Presenta al abrirse un corazón de tonos más intenso que los pétalos externos que la envuelven con un color mantequilla. En parte me parecen un delicioso helado de fresa y vainilla!!

Quiero dejar constancia aquí para eliminar cualquier preocupación de quién lo cultive por primera vez un hecho que a mí me tuvo con el alma en vilo: es un rosal que no sé si siempre, pero que en muchas ocasiones suele dar el primer año unas rosas mucho más pálidas que las que da en años sucesivos, lo que decepciona un poco. Observo de todas formas que mirando fotografías de Pierre de Ronsard cultivados en américa parece que la rosa desde el principio adopta los tonos característicos.

Los que yo he cultivado, que han sido cinco, esto que comento sobre la palidez del primer año les ha pasado a todos, pero no en el mismo grado. El de la esquina del jardín fue mucho más pálido que uno que tenía en el patio delantero pero también éste tuvo rosas de colores menos intensos que las que luego se abrieron en los años siguientes.


La mayoría de las rosas no nacen en solitario, en general florecen  en forma de grupos, algunos muy, muy numerosos que cuajan el rosal en mayo produciendo un espectáculo increíble.
Otra cualidad estupenda es que la rosa puede usarse como flor cortada. Permanece muchísimos días en muy buenas condiciones en agua.

He comprobado muchas veces el efecto de la lluvia sobre este rosal: ni se ha inmutado!! No le ha ocurrido como a otros rosales, por poner un ejemplo diría Golden Celebration, que es caerle el agua encima y deteriorarse la rosa… Ello es posible debido a que los pétalos de Pierre de Ronsard son bastante gruesos lo que la convierte en una rosa muy resistente.
No se puede decir lo mismo de su resistencia al sol. Pero claro, es que cuando se habla de sol hay que aclarar de qué sol se habla. Estoy segura que en el norte de España este rosal se encuentra a sus anchas a pleno sol. En un clima riguroso como el mío, sobre todo debido al sol achicharrante del verano, creo que es preferible cultivarlo a cubierto de los rayos de sol del mediodía que quema las rosas con facilidad.


No sé cómo reaccionará cuando cultive este rosal en el jardín actual. En todo caso lo plantaré en una zona sin el sol del mediodía como digo. En el otro estaba a pleno sol. Desde la mañana a la noche el sol incidía sobre él castigando excesivamente sus rosas que palidecían en unos días según  iban abriéndose y permaneciendo bajo aquel calor achicharrante que había en mi jardín. De hecho las pocas rosas que sacaba tras la primera floración en primavera se tornaban pálidas en poco tiempo.
A mí personalmente me gusta ese “cabeceo” que tiene y que se presenta también en muchas de las rosas de David Austin. Cuando el rosal es arbustivo entiendo que moleste esta característica pero tratándose de un trepador, creo que le da un aire de una languidez romántica preciosa y además, visto desde abajo facilita la contemplación de la rosa. Me gusta el delicioso arqueo de sus tallos bajo el peso de una rosa de bastante tamaño.

Por lo que hace a su resistencia a plagas y enfermedades, se trata de un rosal vigoroso, fuerte, sano, robusto…De esos rosales que no te dan quebraderos de cabeza. En alguna ocasión algo de pulgón, nada preocupante. Jamás ha cogido una enfermedad ni una plaga que lo hiciera poner en peligro. Nada enfermizo.

Tiene una vegetación brillante y bonita. Con unas hojas que tienden a cierta redondez, dentadas y bastante grandes de un precioso verde oscuro. Con ramas flexibles muy fáciles de guiar adosado a una celosía o una pared. No es un rosal excesivamente ramificado. Más bien tiende a echar, tras la floración y partiendo de las principales, largas ramas laterales que se pueden ir colocando adosadas si molesta el aire algo despeinado que puede ir adquiriendo según avanza la temporada.
Por el peso de tanta rosa y porque es un rosal de una envergadura importante, hay que asegurarse de que está bien anclado y con sujeciones fuertes. Cuando madura llega fácilmente a los 3 metros y pico de alto por 2,5 de ancho y lo hace a una velocidad vertiginosa!! Y si no, mirad estas fotografías, entre una y otra solamente ha transcurrido un año
Rosal Pierre de Ronsard - Primavera de 2011
Rosal Pierre de Ronsard - Primavera de 2012
Rosal Pierre de Ronsard - Primavera de 2013


El hecho de que emita fuertes ramas desde la base desde el principio de cultivarse facilita enormemente la formación de una estructura que cubra una pared o una celosía.  Quiero decir que no es uno de esos rosales a los que les cuesta evidenciar su tendencia trepadora.

La poda es realmente fácil si se forma un estructura de cinco o seis ramas principales que se las hace crecer lo más horizontalmente posible. De esas ramas (que hay que ir eliminando según van envejeciendo) brotarán las ramas laterales que serán las portadoras de las flores. Si alguien está interesado en ver con detalle la poda que he aplicado a este rosal estos años  puede hacerlo en la entrada que colgué sobre la poda de rosales trepadores
Prometí ser ecuánime. Vamos con las limitaciones.. . No huele. Voy a aclarar esto. No huele en mi jardín, al menos yo no detecto un olor que vaya más allá del típico olor a vegetación pero no lo calificaría  de aroma Sí es cierto que he oído decir a otros jardineros que lo cultivan que sus ejemplares sí tienen cierto aroma. En todo caso no leí a nadie que reconociera un gran aroma…

Y por último el tema de si es o no refloreciente. A ver, me hubiera gustado cultivarlo durante un par o tres más de temporadas para afirmar con rotundidad si es o no refloreciente en mi jardín. Puedo decir que los cuatro años que lo cultivé floreció de manera magnífica en primavera y que luego echaba de vez en cuando alguna rosa pero sin poder calificarlo como segunda floración ni mucho menos.
El hecho de haber escuchado a gente que afirmaba que era un rosal de floración continuada y a otros que aseguraban una segunda floración en otoño aunque como es lo normal, más tenue me hizo pensar que quizás aplicándole una poda de las ramas portadoras de las rosas después de mustiarse éstas podría provocar una floración posterior.  Y eso intenté después de florecer esta primavera de 2014 pero fue imposible aplicarlo porque ya no vivíamos allí y al coincidir con la mudanza y con el comienzo de la creación del nuevo jardín , solo tenía oportunidad de ver el rosal muy de tarde en tarde... Tendré que esperar a que un nuevo Pierre de Ronsard crezca en mi jardín para saberlo J

En definitiva, creo que es un rosal maravilloso. Que proporciona muchas alegrías y pocas decepciones si uno sabe qué debe esperar de él.



Rosal Pierre de Ronsard (I) Una historia de amor. El primero.

Eran los primeros días de enero de 2011. Lo recuerdo perfectamente. Estaba planificando mi futuro jardín. El que he cultivado hasta hace cosa de un año antes de venirme a este. Visitaba páginas de blogs para inspirarme en el diseño. Y entonces lo vi!!! Era un blog sobre un jardín maravilloso en la Cordillera de los Andes. Vi el jardín, allí en lo alto de un cerro en Chile. Imaginé las montañas alrededor y a ella (María Cecilia) feliz cultivadora de aquel rosal que producía las rosas más hermosas que yo había visto jamás!! Con aquellos tonos verdosos en los pétalos externos de los capullos… Dios!! Qué cosa tan hermosa!!! Aquella rosa no se parecía a ninguna otra que yo conociera.  Claro que.. yo conocía tan pocas!!

Hasta entonces yo era  una aficionada a la jardinería que había cultivado en Barcelona  hacía muchos, muchos años, seis o siete rosales y que no tenía ningún  problema en adquirir un rosal en el antiguo Hipermercado “Continente”  con la única indicación su etiqueta de “Rosal rojo trepador” y me iba tan contenta a casa con él!! No me preguntaba por su aroma, ni tipo de crecimiento, ni resistencia a enfermedades, ni si era un híbrido de té, un floribunda, para empezar porque no tenía ni idea de qué era esto; no sabía qué significaba “remontante”… y lo de los nombres, como no fuera el de Papa A. Meilland que solía ver en las etiquetas de los rosales que por aquel entonces se vendían…No conocía otros y por supuesto,  no había oído hablar jamás de Rosas Antiguas!!  Cuántas sorpresas te depara la vida y cuanta gente y acontecimientos te pone en tu camino para darte la oportunidad de aprender!!!

Como digo, era enero de 2011, a comienzos. Me enamoré, como siempre que me he enamoro, a primera vista!!! Si la titular de ese blog supiera la inquietud que nació en mí al ver las fotografías de sus bellas rosas… Creo recordar que tras un año o dos le envié un correo agradeciéndole que mostrara su precioso rosal y haciéndole saber lo que posibilitó en mí  a partir de conocerlo. Pienso que la visión de este blog me determinó completamente. Sí. A partir de aquel día surgió en mí un interés por las rosas que no habría nacido jamás,  si no fuera gracias a las imágenes de las rosas Pierre de Ronsard que vi en aquel  blog. Inmediatamente visité los viveros de mi zona. Pequeños y malos. Ni idea. No sabían ni de qué rosal hablaba. Fui a otros más grandes. Tampoco tuve suerte. Y en su búsqueda por Internet fui a parar a una página que era un foro. Se llamaba "Infojardín". Jajajaj Cuántas cosas han pasado desde entonces!! Y a cuánta gente estupenda he conocido a través de este lugar y de otros lugares virtuales. Y allí descubrí que los rosales se podían pedir a raíz desnuda en páginas web. Salvada!!  Tarde o temprano encontraría mi Pierre de Ronsard. Y así fue! Di con él en un vivero de Zaragoza. Anda!! Maño mi rosalito!! Jajaja

Ni idea de dónde lo plantaría. En realidad cualquier idea que tuviera sobre el diseño de mi jardín por aquel entonces era provisional salvo la decisión irrevocable de tener un Pierre de Ronsard. Ya le encontraría el lugar adecuado. No importaba. Los poquísimos días que tardó en llegar a casa me los pasé literalmente pegada al ordenador y rodeada de libros en mi mesa. Quería saber, quería saber…quería aprender qué necesitaban aquellas preciosas rosas para que en mi jardín fueran igual de hermosas. Y una cosa me llevó a otra. Descubrí mil aspectos sobre los rosales y su cultivo. Sobre los grupos en los que se dividían los rosales. Sobre la manera adecuada de podarlos…descubrí un mundo infinito en el que me adentré como se hace siempre cuando se tiene ganas de aprender: con los ojos abiertos y las orejillas alerta.
Creo que jamás he plantado algo con más ilusión, con más mimo, con más cuidado. Recuerdo que le decía a mi marido: “más grande, el hoyo más grande, para que sus raíces crezcan felices y nos dé unas maravillosas rosas” ajjaja

El pobre abrió un hoyo tremendo a golpe de pico e incluso de martillo eléctrico!!  Tenía preparada toda la información sobre cómo plantarlo. Tenía comprados todos los sustratos y elementos para incorporar a sus raíces!! Solo faltaba que llegara…y llegó!!
El día último de aquel mes, enero,  lo puse en tierra. Cómo era posible que aquello tan diminuto se convirtiera en el magnífico trepador que yo había visto en el blog de los Andes?  Lo era. Vaya que si lo era!! El tiempo, no mucho, se encargó de demostrármelo.
Cada día a partir de entonces bajaba al jardín a comprobar sus yemas y me parecía eterna la espera para que se activaran. Qué emoción ver aparecer sus diminutos capullos al comienzo de mayo!!

  Desde el primer día creció con vigor sacando unos tallos rojizos que presagiaban en lo que se convertiría en muy pocos años.
Es verdad que sus primeras rosas me parecieron muy bonitas y muchas para ser tan chiquito pero tengo que reconocer que un poquito sí me decepcioné. Mis rosas no tenían aquel borde rosa intenso que  había visto y que tanto ansiaba… eran más bien pálidas. Llegué a pensar que vino mal etiquetado y el vivero al que compré los dos primeros rosales, amablemente me envió  otros dos que también planté en un jardín que no tenía espacio para ellos. No me arrepiento, el jardín se vio determinado por estos rosales y era un verdadero espectáculo verlos florecer en mayo.

La siguiente primavera, la de 2012 se encargó de quitarme cualquier duda. Por fin mi rosal se llenó de las rosas que yo esperaba, con el borde rosa intenso, grandes, plenas, llenas de pétalos maravillosamente curvados. Creció a un ritmo extraordinario!! Cada primavera, antes de abrirse las rosas me gustaba intentar contar los capullos. jajaja Nunca lo lograba y es  que no tenía la paciencia de seguir  contando cuando llegaba a los 250 o 300.
Hoy sigue en aquel jardín que ya no cultivo. Sin mis cuidados. Pensé en traérmelo al nuevo jardín como he hecho con otros pero es tarea imposible. Ha crecido tanto!! Creo que sus raíces deben llegar al centro de la tierra!!
Tengo la satisfacción que de este rosal del que me enamoré han nacido otros en varias partes de España. En Madrid hay uno que viajará pronto a Galicia. En Valencia. En Cataluña mi amiga Maite creo que ha logrado que le sobreviva uno de los esquejes que le envié.


Quiero pensar que aunque deba dejar mi rosal en el jardín dónde se cultivó en realidad no morirá  porque  algunas partes de él ya viven en forma de otros rosales que colmarán de alegría a los que lo cultiven. Y yo tendré otra historia de amor que está por venir cuando llegue a casa el Pierre de Ronsard que incluiré en mi siguiente pedido de rosales.