martes, 17 de marzo de 2015

Poda de los cornejos (Cornus alba "Sibirica" y Cornus Sanguinea "Midwinter Fire")

Los cornejos (Cornus) son arbustos cadufifolios de gran crecimiento que pueden alcanzar fácilmente los 2/2,5 metros de altos. Tienen un desarrollo vertical emitiendo largas ramas desde la base sin demasiadas ramificaciones. Totalmente resistentes a las bajas temperaturas invernales.


Son precisamente las coloraciones que esta madera adquiere en invierno el gran valor ornamental de los cornejos. Existen variedades que producen tallos escarlatas (Como Cornus alba "Sibirica");
otras tienden más al amarillo o anaranjado (Cornus sanguinea "Midwinter Fire")


o incluso al verdoso.
No son plantas especialmente problemáticas y pueden cultivarse en cualquier jardín. Crecen mejor en suelos que no sean excesivamente alcalinos, que drenen bien y que tengan algo de materia orgánica.
Es conveniente no mantener el sustrato seco demasiado tiempo aunque yo no he comprobado que sus necesidades de agua sean superiores a los demás arbustos de mi jardín. Los he regado con la misma frecuencia que los demás y no han presentado signos de necesitar más agua.
Lo que sí he comprobado es que en climas del interior de la península, como el mío, con un sol muy fuerte en verano, se cultivan mejor en ubicaciones a media sombra. Seguramente en jardines del norte de la península estarán encantados a pleno sol.
La floración no puede decirse que sea espectacular, la verdad. A finales de la primavera aparecen las cabezuelas florales de color blanco y de tamaño no muy grande y cuando llega el otoño fructifica con frutos de color blanco.






Algunas variedades, como Cornus alba "Sibirica" presenta en otoño unas bonitas coloraciones en sus hojas


Pero como decía, son sus tallos lo realmente llamativo de estos arbustos. En invierno, cuando pierden las hojas lucen preciosos en el jardín. Esta coloración de la madera es tanto más intensa cuanto más jóvenes son los tallos perdiendo su capacidad para colorearse conforme la madera envejece.
Por tanto una poda correcta es fundamental si queremos disfrutar de sus colores invernales. Hay dos formas de podarlos:

Hay quienes cada año eliminan prácticamente desde abajo (a unos 5 cm del suelo) un tercio de sus ramas manteniendo el resto dejando sin podar el resto. Esta forma de podarlos permite disfrutar de su floración pero en contra, las ramas que se dejan sin podar no colorean con la intensidad de las que nacen nuevas en el año.

Por el contrario hay quienes prefieren renunciar a la floración y eliminamos todas las ramas a unos centímetros del suelo. Esta forma de poda provoca que todos los tallos que nazcan sean nuevos y por tanto con un color muy intenso cuando llega el invierno siguiente.


Como veis la poda no presenta dificultad alguna, simplemente la decisión de renunciar o no a la floración en aras al color invernal de la corteza de sus tallos.




Mis cornejos aún no han tenido tiempo de crecer pero quisiera enseñaros los restos de la poda. Unas ramas preciosas!! Una lástima que no sean más largas!! Con un color escarlata que se me ocurre que bien puede formar parte de una adorno en el jardín clavándolos en el sustrato de una maceta con hiedra y haciendo subir algunas de sus ramas por parte de los tallos. Es una idea, seguramente se podrá usar de otras muchas formas. Yo, de momento, no me voy a deshacer de ellos. Alguna utilidad les daré!! ;)



Poda del arbusto de las mariposas (Buddleja Davidii)

La Buddleja davidii o arbusto de las mariposas florece durante todo el verano y parte del otoño en las ramas que nacen en el mismo año, a partir de la primavera.
Es un arbusto de lo más agradecido. Nada tendente a la enfermedad que aguanta bastante bien con poco riego, que no es nada delicada en cuestión de suelo ya que lo único que detesta son los encharcamientos y demasiada humedad. Por el contrario crece mejor en suelos que drenen bien y en ubicaciones muy soleadas.
Aunque dicen que tiene algún problema de resistencia debo aclarar que las que yo he cultivado tanto en mi jardín anterior como en este (y en ambos hiela con frecuencia) no han presentado ningún problema de resistencia a las bajas temperaturas invernales.
Es uno de los arbustos con floración más larga. Comienzan a florecer en el verano y permanecen en flor cuando aún está bien avanzado el otoño.
Las muchas variedades existentes permiten elegir entre bastantes colores que van del blanco, al malva, azulados, rosas, incluso algunas las hay amarillas..También cabe destacar su delicioso amoma que me recuerda mucho el olor de la miel.

De todas sus caracteristicas pero tiene una que más me enamora: su capacidad para atraer abejas pero sobretodo para atraer a las mariposas. Durante el verano es frecuente ver como estos insectos revolotean a su alrededor posándose en sus inflorescencias. Las atraen de una forma irresistible y es un gusto pasarse el tiempo durante su floraión observando los muchísimos tipos de ellas que vienen a posarse en sus flores. Una no sabe cual es más bonita, si la flor o la mariposa. Verdad? :)



Las budleias alcanzan en muy poco tiempo un tamaño considerable. Aunque se las someta a una poda intensa sus ramas crecen rápidamente durante la primavera. Aquí podéis ver las ramas fuertes y jóvenes que han crecido durante la primavera, antes de la floración veraniega
y durante el verano/ otoño llegan tranquilamente a los tres metros de altura. Para este tiempo ya las ramas han crecido lo suficiente como para arquearse de forma muy bonita.
Yo aconsejaría ubicar este arbusto teniendo en cuenta su tipo de crecimiento. Esta siguiente fotografía corresponde a la Buddleja que tenía en el jardín anterior. Cuando la planté no me hice idea del tamaño que iba a adquirir en poco tiempo y la verdad, no contaba con el espacio suficiente para lucir sus ramas arqueadas. El hecho de estar acotada por detrás impedía que luciera como lo hace cuando cuenta alrededor con el espacio libre suficiente para que sus ramas se arqueen en todas las direcciones presentando un contorno muy hermoso.
Poda de limpieza en verano/otoño
Las ramas, larguísimas, florecen inicialmente en su extremo final pero mas tarde también lo hacen en las ramillas laterales de estos vástagos principales que brotan casi desde la base de la planta. 
Si vamos cortando estas flores según se vayan marchitando impediremos que gasten energía inútil formando semillas y favoreceremos que de las ramas laterales cuenten con más energía para ir formando más flores.
Creo que este esquema puede permitir ver más claramente de qué forman florecen:
Al final del invierno o comienzos de primavera, tan pronto como veamos que comienza su actividad vegetativa será el momento de practicarle la poda anual.

El primer año es conveniente cortar bastante abajo todos los tallos surgidos la temporada anterior. Ello favorecerá el que broten de muchos tallos nuevos desde la base a partir de la primavera que cuando llegue el verano y estén maduros producirán lores.
Si cuando practicamos la poda vemos que la planta ya está emitiendo algunas ramas fuertes desde la base las dejaremos ya que crecerán rápidamente durante la primavera floreciendo luego en verano/otoño.
A partir del segundo año 
Practicaremos primero una poda de mantenimiento que consistirá como siempre en:

  • Eliminar toda la madera muerta
  • Cualquier rama que crezca hacia el interior del arbusto
  • Ramas débiles o enfermas

Después de esta limpieza podemos elegir entre dos opciones:

Mantener una "estructura" que formará la base de la planta. Es decir, cortar a unos 60/70 cm de la base casi todos los tallos. Será a partir de esta altura que podemos desde dónde saldrán la mayoría de brotes que formarán las ramas. Tengamos en cuenta que la madera vieja tiene poca capacidad de rebrotar. Esta opción crea un arbusto con la base más despejada en la que podemos cultivar alguna plantita de poca altura (que pueda vivir cerca de las raíces tan potentes de esta planta)
Estas ramas gruesas y viejas que mantenemos a algo más de medio metro del suelo engrosarán rápidamente y se lignificarán perdiendo su vigor.
Es decir, cuando se desea proporcionar al arbusto una base menos frondosa y que las ramas se sitúen más arriba, dejaremos más altura de los tallos al podar. Esta opción forma arbustos más altos en menos tiempo.

La otra opción es que esa "estructura" no vaya ganando demasiada altura con la poda anual. Es decir, podar todas las ramas a unos 25/30 cm del suelo o a pocos centímetros del nacimiento de las ramas viejas.
Con esta opción la Buddleia emite ramas desde más abajo y está frondosa en su parte inferior.
Esta forma de podar este arbusto provoca que el crecimiento de las ramas nuevas de la temporada comiencen mucho más bajo de manera que la base de la planta no se ve tan desnuda. 
El único inconveniente de esta forma de podarla es que las ramas, que son bastante largas, tienen a arquearse con el peso de las flores y hay a quienes les resulta más armonioso el arbusto si las ramas parten de mayor altura ya que permite más longitud para lucir arqueadas sin llegar a tocar el suelo.
Esto ya es cuestión de gustos. A mí personalmente me gusta con algo de base abajo porque me parecen más grácil el arbusto en su conjunto. En esta fotografía podéis ver como esta planta tiene esa estructura base de la que hablo

En los años sucesivos: podar para rejuvenecer (elijamos mantener una estructura algo alta como base o no) debemos tener en cuenta que habrá que eliminar casi desde la base algunos de estos tallos que van engrosando mucho y que cuánto más viejos son, menos vigorosos son también y menos florecerán y emitirán brotes laterales que se conviertas en otras ramas largas..
Eliminando cada año algunos de estas gruesas y viejas ramas mantendremos el arbusto rejuvenecido impidiendo que el arbusto se lignifique en exceso y envejezca y forme un entramado de ramas que produce un aspecto bastante dejado y que cada vez florecerá menos. 
Los tallos de la Buddleia engrosan de año en año mucho y envejecen pronto. La capacidad para rebrotar y emitir más ramas va decreciendo según pasan los años (Como en muchos arbustos)
Tengamos muy en cuenta que cuando eliminemos ramas viejas casi tocando el suelo deberemos dejar unos centímetros de ellas que se irán muriendo durante el verano y que podremos eliminar fácilmente. Si cortamos hasta el suelo morirán hasta la raíz y no emitirán en su base tallos jóvenes.
Así ha quedado tras la poda una de mis Buddlejas. He dejado los tallos a unos 25 cm del suelo y he conservado uno o dos nuevos que habían  brotado ya.

Por último, recordar que aquí en España está prohibida su venta desde hace un tiempo por ser una especie bastante invasiva y que desplaza otras especies autóctonas. Por lo visto creo que es en Galicia dónde esta planta está dando problemas porque se reproduce como la mala peste.
A pesar de ello esta misma tarde he hecho algunas consultas y siguen a la venta en varias páginas de viveros españoles y yo misma las he visto en viveros que he visitado. Pero en fin, no está de más saber esto y llevar especial cuidado si tenemos ya de antiguo estas plantas en nuestros jardines y por el motivo que sea queremos deshacernos de ellas, no tirarlas de cualquier manera sin destruirlas antes.