sábado, 18 de octubre de 2014

El otoño, una nueva primavera para los rosales.

Los rosales que he plantado en el jardín lateral tardé demasiado en traérmelos desde el otro jardín. Ya habían florecido incluso. Comenzado el verano era una locura ponerse a levantarlos de la tierra pero no me quedo otra alternativa. No tuve mucha suerte y fue difícil sacarlos con bastante cepellón.

Sabía lo que iban a sufrir así que los días anteriores al traslado prepare los hoyos de plantación para tener todo listo  y ponerlos en tierra inmediatamente tras su llegada. No escatimé mimos a la hora de plantarlos en su nuevo jardín. Ni en tamaño del hoyo ni en calidad del sustrato y nutrientes para rodear sus raíces y he puesto un especial cuidado en mantener la hidratación adecuada. Verano, casi sin cepellón y encima una ubicación a pleno sol recibiendo los rayos achicharrantes desde que sale hasta que se pone!! Ha sido duro lo que han tenido que pasar mis pobres rosales…
A pesar de mis cuidado sufrieron demasiado. Temí que no se salvaran. Perdieron casi todas las hojas y se han quedado casi parados durante buena parte del verano dedicándose a trabajar bajo tierra echando raíces. Pensé que no los vería recuperarse hasta comenzar la próxima temporada, eso si se salvaban. Pero me equivoqué.
Ha sido bajar las temperaturas y comenzar el otoño y parece que les ha venido Dios a ver!! Han empezado a crecer de tal modo que casi que se les ve de día en día como avanzan.  No me han defraudado!! Ninguno de ellos..Y han sido diez, todos salvados!!
Mme. Isaac Pereire está echándome tres ramas largas ya, como de dos metros y estoy segura que la primavera próxima será un espectáculo ver sus rosas antiguas con un aroma embriagador teñir de hermosos tonos estas ramas que ahora tiene.
A Shropshire Lad se ha puesto tremendo!!
No quiero que crezca como trepador, espero tener la destreza para saberlo podar de modo que se convierta en un hermoso arbusto. Sé porque ya lo he cultivado en el otro jardín, que es un rosal vigoroso y que tiene cierta tendencia a emitir ramas largas. Ya veremos cuando llegue febrero de qué manera corto sus ramas para lograr lo que quiero. No sé si cuando madure será un rosal con más abundancia de rosas. De momento no lo es. Va sacando alguna a lo largo del verano y otoño pero ni siquiera puede calificarse de floración lo que ha producido. Lo que más me gusta de este rosal son sus tonos albaricoque y rosas y la rosa en sí misma, llena, grande, con muchos pétalos!!

Me hubiera apenado muchísimo perder dos de mis rosales antiguos que más aprecio: Mme. De Sevigné y Louise Odier. Precisamente fueron los dos que más sufrieron con el trasplante. Además, no han dejado de tener pulgón todo el verano… no apostaba nada por ellos, la verdad. Pero el otoño ha cambiado las cosas totalmente. Louise Odier tiene un montón de ramas desde el suelo, fuertes, rojas… que me hacen soñar como estarán de cuajadas de rosas en el mes de mayo. Me muero de impaciencia por verlas de nuevo abrirse en mi jardín. Este año no ha querido premiarme con ninguna… no me importa esperar al próximo año si sé que está recuperado del trasplante. Y Mme. De Sevigñe está razonablemente recuperado. De media docena no ha pasado el número de rosas que ha dado esta temporada. Me conformo sin esfuerzo alguno con la tranquilidad de no haber perdido dos de mis rosales más apreciados.
Había un rosal al que le tengo un especial cariño. Quizás porque lo relaciono con mi amiga Isabel Rodríguez. Siempre que miro sus rosas me acuerdo de ella y de los cafés que tantas veces hemos compartido, siempre en el mismo lugar, un bar cercano a mi trabajo dónde el tiempo transcurre a una velocidad increíble. Estar con ella me encanta!! Y las horas se van sin darse cuenta absortas en nuestras conversaciones que a mí me parecen deliciosas. Ay, me enrollo ¡! Ajjajaj

Este rosal es Munstead Wood. Me enamoré de él cuando visité los jardines de David Austin hace ahora dos primaveras. Quedé prendada de su color oscuro como la sangre. No son solo sus rosas lo que atrae, son también los colores de su vegetación, unas hojas que al brotar están bordeadas por un fino hilo rojo siendo el centro de la hoja de un verde amarillento precioso y la combinación de los dos colores creo que hace un contraste delicioso.
El rosal tiene en su conjunto un aspecto cobrizo. Más en el inicio de la primavera que ahora en otoño lo que también lo hace especial y los catálogos no mienten en cuanto al aroma. Sencillamente exquisito. No soy muy hábil describiendo aromas. Me gustan o no, los noto o no llego a percibirlos pero no sabría decir a qué huele cada rosa, salvo las que tienen un aroma cítrico.



A pesar de ello, no ha sido un rosal fácil en mi jardín. Tengo dos, una de ellos (plantado a raíz desnuda este invierno) comenzó a brotar ya con oídio, ha tenido pulgón casi sin parar pero eso sí, no ha habido casi una semana sin rosas. Las de verano me hicieron pensar que aquí en mi clima no se iban a producir con los tonos que vi en Inglaterra y en cierto modo me decepcioné pero no, en otoño han salido las rosas que yo recordaba de  Albrighton (Inglaterra) de un tono intensamente oscuro.

No tengo habilidades fotográficas así que las rosas del rojo al sangre se me resisten. Nunca logro una fotografía que sea fiel a la rosa original. Estas que pongo tampoco lo son. En realidad son mucho más oscuras que aparecen en la imagen pero es que saturan… en fin, no tengo tiempo de estudiar fotografía. Que se le va a hacer!! Ajjaja

El otro Munstead Woord fue el que trasplanté en verano desde el otro jardín y aunque le ha costado remontar no ha tenido ni plagas ni enfermedades. Ahora parece que está pegando un buen estirón y está sacando alguna rama demasiado larga que le da un aspecto poco equilibrado. Veremos si lo arreglamos con la poda de final del invierno. En todo caso las rosas no pueden ser más bonitas ni tener mejor aroma. Verdad?
No quiero dejar de comentar Blue for you. Se trata de un rosal que cultivé solo una temporada en el otro jardín así que no sabía muy bien su comportamiento. Una vez pasado el stress del trasplante está tomando carrerilla y se presagia que será un gran rosal y ya se le ve las trazas que tiene en la cantidad de ramas que está sacando ahora en otoño sin parar.
De envergadura importante y deliciosos tonos malva. Es un rosal muy florífero (en grupos de varias rosas sencillas) tal como me había comentado mi amiga Rosa Hereu (a la que por cierto, desde aquí quiero enviarle un beso muy tierno y un abrazo muy fuerte. Ella sabe por qué) que lo cultiva en su jardín. 
Y por último. Falstaff, otro trepador con el que me pasó lo que nos pasa a muchos jardineros cuando decidimos adquirir un rosal habiéndolo visto únicamente en catálogo. Lo vi  en flor por primera vez en Inglaterra y pensé que no tenía que haberlo plantado en mi jardín pero ya era tarde. El Falstaff que David Austin tiene en la fachada de su vivero no me gustó demasiado. Estaba desguarnecido en la base y apenas tenía ramas. Creo que fue el único rosal de los cientos que hay en sus jardines que me disgustó. Afortunadamente en mi jardín ha comenzado con buen pie. Desde su base hay muchísimos tallos robustos que crecen con fuerza hacia el cielo lo que permite esperar que sea un buen trepador. Las rosas son de una hermosura y un aroma no fácil de encontrar en muchos rosales.
No le sentó tan mal el trasplante. Incluso no ha dejado de echar rosas todo el verano y ahora mismo tiene algunas abiertas. Está precioso!!


Estoy satisfecha de la evolución de mis rosales trasplantados. Se han hecho esperar un poquito pero ha merecido la pena. Siempre merece la pena esperar una rosa…

Purín de ortigas. Un estupendo insecticida y un fantástico abono.

Cuando me vine a vivir aquí sabía ni que tenía ortigas (Urtica urens, U. dioica) en el jardín  Un dia miré las hojas y me lo parecieron y las dudas desaparecieron absolutamente cuando sentí el picor al tocarlas jajajja Inmediatamente pensé en hacer purín de ortigas sin tener claro exactamente en qué lo iba a utilizar.

Me parecía que debía aprovechar aquellas ortigas frondosas que crecían en la parte baja de mi jardín y que era una lástima permitir que se estropearan sin darles una utilidad.

Sabía que las propiedades y aplicaciones de las ortigas son múltiples tanto medicinales como en jardinería y agricultura y que se trata de una de las “malas hierbas” más útiles que puede crecer en nuestros jardines. Pero nunca había hecho este preparado así que lo primero que hice fue informarme.

Tengo las fotografías de esta entrada desde finales de marzo pero hasta ahora no he encontrado el momento para terminar esta entrada.  Me hubiera gustado comprobar su efectividad contra los pulgones pero utilizarlo como insecticida no venía al caso dado que por aquel entonces (finales de marzo) no se habían presentado plaga alguna en el jardín y los pulgones todavía no habían hecho su aparición. Planté bastantes rosales en invierno y pensé que les vendría bien un buen abonado de este tipo.

Pero el purín de ortigas no solo se utiliza como insecticida ecológico, también puede usarse para activar el montón de compost, como abono foliar  o abono líquido para el suelo, etc.

Había oído y leído sobre sus virtudes pero no tenía una información detallada del proceso de preparación ni del modo de utilizarlo. Debo de reconocer que una vez consultados libros y bastantes páginas de Internet comprobé que la información que ofrecen varía algo de un lugar a otro. He visto bastantes recetas, proporciones y métodos para realizar el purín de ortiga así como distintas proporciones a la hora de diluirlo con agua.  En todo caso  parece que quienes la han usado están satisfechos de los resultados con independencia de la disolución (dentro de unos límites, claro) y no he leído demasiados casos de consecuencias negativas debida a que el purín se diluya con una pizca más o menos de agua.



Así fue como prepararé el purín de ortigas:
  • Esperé a que las ortigas estuvieran bien desarrolladas y próximas a su floración. Por lo que se ve es el mejor momento para hacerlo. Corté las raíces y la parte inferior de los tallos que estaban algo duros y reservé las partes menos secas. Trocee las ortigas.
  • Puse las ortigas troceadas (utilicé guantes, claro está para prevenir el picor que producen al contacto con la piel) en un recipiente bastante grande de plástico (No es conveniente hacerlo en uno metálico. También valdría uno de vidrio pero yo no disponía de uno). La cantidad de ortigas troceadas ya que utilicé fueron aproximadamente 1 kg.
  • Agregué unos 10 litros más o menos de agua. Lo suyo era utilizar agua sin cloro, de manera que aunque la del grifo de casa no es nada alcalina (no debe serlo para hacer el purín de ortigas) preferí coger agua de un manantial cercano a dónde vivo. Lo ideal es usar agua de lluvia.
  • Removí bien el conjunto con un palo de madera.
  • Cubrí el recipiente con una malla fina de gasa para que no cayeran bichos y lo dejé reposar 15 días a la sombra, al aire libre. Es importante no cerrar el recipiente herméticamente y permitir la entrada de aire.
  • Lo fui moviendo cada día cuando me acordaba (un par de veces al día). Cuando lo removía lo hacía durante un ratito y enérgicamente para que penetrara bastante cantidad de oxígeno.
  • Una vez pasado el tiempo lo filtré a través de una malla muy fina de gasa para evitar que cayeran semillas y se me llenara todo de ortigas allí dónde lo aplicara. También es aconsejable filtrarlo para no obturar la boquilla del fumigador si se va a utilizar para pulverizar las plantas.
  • Y lo usé diluido en una proporción de 1:10 para abonar el suelo alrededor de los rosales que había plantado en invierno. Esta proporción de disolución puede variar dependiendo de la utilidad que se le vaya a dar.
En el cuadro que he puesto podéis ver que el preparado puede usarse para distintos fines dependiendo del momento o fase en el que se encuentre la preparación. También la cantidad de agua en la que se diluya varía en función de su uso.
Este cuadro es la recopilación de los datos que he ido consiguiendo al buscar información. Suelo hacerlos jajaja es mi manera de sintetizar lo que voy aprendiendo. He creído que tener un cuadro en el que de un vistazo puedas tener la información toda junta puede ser de utilidad a algunas personas. No lo sé, en todo caso, lo comparto con vosotros.. 
Como digo arriba, no he llegado a probar este purín más que en forma de abono, pero no sé todavía como funciona para otros menesteres, por ejemplo no lo he probado aún  contra el pulgón ni como activador del montón de compost.
Esta vez ha sido un poco experimentar algo nuevo. La próxima vez que lo prepare lo usaré de distintas formas y anotaré resultados. Ampliaré con ellos esta entrada y así los compartiré con vosotros.