miércoles, 6 de enero de 2016

Carta de una jardinera a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente

Me preguntaba una lectora hace un rato si había sido buena y si los Reyes lo habían sido conmigo. Desde hacía más de cuarenta años no había escrito una Carta a sus Majestades. Hace unosdías en cambio lo hice. 
Se me acaba de ocurrir que estaría bien compartirla aquí con vosotros para ver hasta qué punto me he portado bien porque imagino que es en función de lo que te regalan el juicio que sobre tu comportamiento han tenido sus Majestades. No?
Lo malo (o lo bueno) es que los regalos que yo pido no son inmediatos si no que espero que los traigan a su debido tiempo así que habrá que esperar durante un año a ver si van "cayendo" jejejej
Pues venga, ahí va la Carta cursada en fecha y forma debida a través de la estafeta de Correos de mi pueblo hace ya días como digo para que no se me pasara el plazo y los Reyes tuvieran tiempo de organizarse que menuda deben haber tenido liada los pobres con tanta petición y con tanto lío de países y de idiomas!!
Queridos Reyes Magos:
Cuando era pequeña y estaba próxima vuestra visita recuerdo que mi comportamiento cambiaba radicalmente (para bien) bajo amenaza materna de carbones que aunque dulces me horrorizaban tan solo imaginarlos si al lado no había algún regalillo que otro. Nada del otro mundo en aquella época en la que yo era niña, pero suficientes para mí que tampoco esperaba mucho más.
Tras más de cuarenta años vuelvo a escribirles con respeto pero esperando como entonces de su magnanimidad. Esta vez no he cambiado el comportamiento, llevo teniendo el mismo todo el año, desde enero hasta este diciembre...es verdad que sí, que en algún momento no he hecho los acolchados cuando debiera y que tengo algo retrasado la aplicación de aceite vegetal pero espero que sean ustedes transigentes conmigo y no me lo tengan muy en cuenta :)
Yo no sé si ahora he sido buena. Mi madre, que ha estado estos días por aquí, dice que sí, que me porto bien, pero vete a saber si no es pasión de madre y si verdaderamente es una manifestación sincera sobre mi comportamiento jejeje
Como digo, no sé si he sido buena pero sé que he sido curranta!! Eso vale? He trabajado mucho este año así que les pido, Señores Reyes Magos de Oriente bastantes cosas!! Como una ya viene "aprendida" de haber sido ya niña, aunque haga mucho, mucho tiempo... y a una no se le olvidan las cosas (de momento jejej) pues ya sé a estas alturas que no se debe ser pobre para pedir!!
Deseo, queridos Reyes Magos que este año traigan ustedes mucha salud para mis árboles y para mis rosas. Tampoco voy a pedirles que eliminen a todos los pobres pulgones pero sí les rogaría que fueran comedidos en ese afán de reproducción que tienen los malditos!! A todos no, ya digo, porque también deseo que me traigan muchas mariquitas y bichejos y si eliminan a todos los detestables pulgones de qué se van a alimentar las pobres mariquitas? 
Tengan en cuenta que no deberían de olvidarse traer mucha vida para el suelo dónde crecen mis árboles y mis rosales, así que por favor, Reyes Magos, no olviden de echar a lomos de los camellos mucha diversidad biológica para mi jardín. Lombrices, insectos en general, ... más o menos hagan ustedes como una especie de Arca de Noe pero sin mamíferos que de esos ya tengo a mi Iker para quién, por cierto, también les pido a ustedes mucha salud y que le conserven la alegría y así de paso ayude a mantener la mía!!
Yo, que soy de las de a Dios rogando pero con el mazo dando, prometo ir haciendo aportaciones de bastante materia orgánica, no se crean... jejejejje que así no se malogrará el bicherío que espero que me traigan ustedes.
Añadiría también, si me lo permiten, y puesto que ustedes son mágicos, que insten a la mayor cantidad de fauna posible para que visiten mi jardín que así, siendo más y más diversos formaremos un mejor jardín...
Espero haber tenido un comportamiento minimamente aceptable como para que decidan ustedes premiarme también convenciendo a alguno de estos visitantes para que se queden a vivir en él. A cambio yo, me comprometo a realizar durante este año que acaba de comenzar nidos y habitáculos dónde ellos puedan sentirse cómodos y vivir dignamente y cuidar y aumentar plantaciones que les sirvan al efecto. No se diga que no les facilito yo la labor, tengan por favor en cuenta mi buena voluntad y predisposición!!
Les pido, queridos reyes,  lluvia en cantidad suficiente pero no en demasía; temperaturas frescas cuando tengan que ser frescas y cálidas cuando sea preciso, pero a tiempo y no a destiempo. No me traigan estas cosas trastocadas que luego da un trabajo increíble paliar los efectos y bastante atareada anda una como para meter más trabajo!!
No sé si será esperar mucho de su generosidad pero apelando a ella  solicito además que sean algunos pájaros los que me entreguen en su nombre alguno de sus presentes. Que me los  hagan llegar en sus picos en forma de semillas que dejen caer secretamente en algunos rincones de mi jardín para que yo los vea y me sorprenda y pueda seguir ilusionándome y maravillándome de lo hermosa que es la Naturaleza. Serán  nuevas plantas que yo sabré interpretar como regalos de ustedes y que prometo cuidar y mimar como merecen tan regios regalos.
Les pido una primavera verde musgo y un verano de amarillos de Nápoles y puesto que hoy estoy bastante "pidona" un otoño de nuevo maravillosamente naranja, rojo y amarillo!! Y para completar el cuarteto un poco de descanso en mi jardín también con un invierno con nieve y frío como debe ser en todo jardín de Sierra que se precie!!

Para poder disfrutar de estos presentes que anhelo y deseo saben, como sabios que son, que preciso de salud y de tiempo. También les pido el tiempo, claro que sí!! Porque lo preciso para poder ver crecer esos árboles que planté no hace mucho y ...algunos mayos más para ver mi Pierre de Ronsard llegar a la parte de arriba de la puerta del garaje. Piensen que si no, vaya gracia, tanta poda y tanto humus de lombriz si me cortan la película a medio camino!! jejeje
Pero les pido, Majestades, sobretodo, que no me quiten mi ilusión, que me la sigan conservando igual que mis fuerzas y mis ganas de trabajar. Les pido que me conserven también mi capacidad de sorpresa y mi curiosidad...con estas cosillas creo que es suficiente para mantener, embellecer y acrecentar los presentes que ustedes, generosas Majestades, quisieran obsequiarme.
Nada de estos presentes valdrían para hacerme feliz si no me traen salud y algo de suerte para mis seres querido (Que de valía, inteligencia y sensatez ya están bien servidos)!! Para el resto del mundo casi mejor que mis peticiones las dirija a otras instancias porque es tal el desaguisado que tenemos montada la humanidad que no sé si ustedes, pobres Majestades van a tener ni tiempo ni ganas y no van a estar ya hasta ...la corona....de nosotros los humanos!!

Será mucho esperar? Sepan Majestades, que no me gusta prometer lo que no sé con seguridad que voy a cumplir por eso sé que puedo comprometerme  a seguir manteniendo "buenas prácticas" en mi jardín, a no dejarme tentar por pócimas efectivas solo de inmediato pero desastrosas a largo plazo, y por supuesto, a seguir trabajando, eso sí, Majestades!! Mi compromiso de trabajo sigue en firme.
Y hasta aquí mis peticiones que sé que son muchas pero para algo son ustedes mágicos. Verdad?

Un saludo afectuoso
Una jardinera aficionada.

Elegir el momento para podar nuestros rosales

No tenía pensado escribir este artículo. Al menos no en este momento pero una pregunta de una amiga en un Grupo de Facebook al que pertenezco, me ha animado a hablar un poco aquí de este tema a tenor de las dudas que nos solemos plantear cada año cuando llegan estas fechas.
Ya estamos en invierno y según dónde vivamos empezamos a preguntarnos si ya es la hora de acometer el trabajo de la poda de nuestros rosales y cuando nuestra experiencia en su cultivo es poca nos inquieta mucho la posibilidad de equivocarnos a la hora de elegir las fechas.
El momento idóneo para realizarla dependerá sobretodo de la zona climática dónde nos encontremos.
Si nuestro jardín soporta temperaturas invernales bastante bajas, produciéndose heladas rigurosas (Por debajo de los -12º C) no deberíamos plantearnos ni remotamente podar en otoño. Podar después de que comience a helar fomenta el crecimiento del rosal, crecimiento que matará las heladas más profundas posteriores. Se trata de los climas dónde más tarde se realiza la poda porque es dónde más tarde comienzan las temperaturas primaverales a subir y dónde persisten más tiempo las peligrosas heladas que pueden dañar la vegetación nueva que surgen tras la poda. Los jardineros de estas zonas suelen retrasar incluso a pleno marzo los trabajos de poda de sus rosales.
Si por el contrario en nuestra zona los inviernos son más o menos suaves (comparativamente claro ajjaja) y no solemos sufrir heladas por debajo de los -8/-9º C convendría que podáramos antes puesto que los rosales comienzan su actividad vegetativa también antes que en las zonas descritas anteriormente Sobre finales de febrero o incluso inicios de marzo podría ser un buen momento. 
En zonas en las que disfruten de temperaturas suaves en invierno y dónde no se produzcan heladas, los rosales pueden podarse al finalizar el otoño o al inicio del invierno sin riesgo de que la bajas temperaturas puedan matar los crecimientos nuevos que pudieran haber.
En zonas con invierno no excesivamente rigurosos los rosales es difícil que lleguen a estar inactivos totalmente de manera que cuando nos ponemos a podar el arbusto aún está con buena parte de su follaje
Aunque los rosales en teoría son arbustos caducifolios, solo en los climas muy, muy fríos  pierden sus hojas. En mi zona por ejemplo, en la Sierra Oeste de Madrid que puede considerarse una zona climática de bastante frío con heladas frecuente aunque no suelen ser persistentes y solo puntualmente son muy profundas, no llegan a estar del todo sin hojas, ni en pleno invierno.
La época adecuada para podar, por tanto, dependerá de dónde vivimos.
Susan Fox define muy bien cómo elegir el momento:
Dependiendo de dónde viva usted la poda puede efectuarse entre mediados de enero y finales de abril. La idea no hacerlo tan tarde que se vea obligado a cortar el crecimiento nuevo ni tan pronto que fomente un crecimiento prematuro. Por lo general, este momento sería cuando las yemas comienzan a hincharse. 
En general lo adecuado es observar el comportamiento de nuestros rosales, en definitiva, será nuestra propia observación y nuestro conocimiento personal y directo de nuestro jardín el que nos marque el mejor momento para podar. 
En general, el riesgo de una poda demasiado temprana deriva del hecho de que la poda fomenta el crecimiento y en climas no muy fríos una poda adelantada puede producir un crecimiento de brotes que no habrán tenido tiempo de madurar si se producen posteriormente heladas, dañándose irremediablemente con ellas si se producen heladas tardías.
También tiene sus efectos negativo una poda demasiado tardía ya puede debilitar la planta. Si podamos un rosal cuando ya ha comenzado su actividad vegetativa, la savia ya habrá comenzado a circular de nuevo produciéndose pérdida de ella al practicar los cortes de la poda. No debemos esperar por tanto en exceso. Si vemos que están comenzando a brotar, está claro que no hay que esperar demasiado. 
Podar con retraso el crecimiento reciente puede provocar el retraso de la floración. Tan pronto las yemas se abren y emerge de ellas el crecimiento que dará lugar a las pequeñas ramitas en cuyo lateral poco a poco van apareciendo las hojas, no tardan en tener formado ya aunque sea incipientemente los diminutos capullos, a veces difíciles de ver porque están metidos entre las hojas del ápice del pequeño y nuevo vástago. Pero si delicadamente con los dedos separamos estos "proyectos" de hojas, podemos encontrarnos ya entre ellos los diminutos capullos de rosas, tan chiquitos que apenas son perceptibles, pero ahí están. Si podamos en un momento ya tan avanzado estaremos eliminando con la poda estos capullos inicialmente formados obligando al rosal a formar de nuevo capullos en las ramas que brotarán de las yemas existentes en las ramas que dejemos en el arbusto.
Evidentemente no mataremos el rosal porque los rosales, como siempre decimos, son increíblemente fuertes y son capaces de soportar nuestras malas prácticas pero si podemos evitarles un sufrimiento, parece lo más razonable hacerlo. Verdad? :)
Aunque como hemos dicho, en el norte de la Península, en climas sin heladas muchos jardineros podan al final del otoño o inicios del invierno, es más mayoritaria la poda a finales de invierno/comienzos de primavera, tan pronto observamos que las yemas de los rosales comienzan a activarse. 
Si dedicamos unos minutos de observación frecuente a nuestros rosales durante algún momento del invierno veremos claramente como se van transformando las yemas y empiezan a hincharse. Antes de comenzar de lleno la actividad vegetativa las yemas se tornan más rojizas, presenta un engrosamiento y en ocasiones, en tan solo unos días se transforman a una velocidad de vértigo alargándose y de repente "estallando", es el momento en que de pronto vemos su transformación y cómo las "capas" externas que la cubren cambian de aspecto y claramente comienzan a abrirse. En breve, a veces en tan solo unos días, ya hacen su aparición las diminutas hojitas perfectamente plegadas unas junto a otras.
Por cierto, no puedo dejar de mencionar qué placer me causa observar esto!! Me parece tan maravilloso todo lo que una yema guarda en su interior!! Siempre que veo aparecer las diminutas hojitas me pregunto cómo pueden haber cabido dentro de algo tan pequeño como una yema!! Pero ahí estaban, plegaditas, apretujadas unas a otras, sin desenvolver jejejje Maravillosa la naturaleza!! Como un pañuelo delicadamente doblado una y otra vez dentro de las yemas,  las hojas del rosal aparecen como por arte de magia y lo que hasta ayer estaba protegido y amorosamente guardado en el interior, hoy, animado por el aumento de la cantidad de luz solar y la leve subida de temperaturas, emerge y regala a nuestros ojos unas maravillosas formaciones, incipientes aún, sí, pero que ya son el presagio del gran regalo, las hermosas rosas que se abrirán en mayo!! :P

Como en todas las reglas, también aquí hay excepciones: Los rosales a los que no sería de aplicación estas "reglas" serían los rosales ramblers (sarmentosos) y los rosales trepadores de floración única. En ambos casos conviene podarlos tan pronto termina su floración sobre el final del verano.
Me gustaría mencionar aquí tres asuntos que creo son interesantes
* Uno es la practica de defoliar los rosales cuando los podamos. En algunos artículos de este blog he comentado que de momento suelo defoliar los rosales cuando los podo. Digo que de momento porque una cosa es defoliar uno o dos rosales grandes y otra quitarse a mano las hojas de los rosales de un jardín de dimensiones generosas dónde se cultivan muchos, muchos rosales...
La poda junto con la eliminación simultánea de sus hojas ayudan a forzar al rosal a entrar en una latencia aunque sea breve y que siempre beneficiará al rosal pero además tiene otro propósito y es el eliminar organismos patógenos que suelen estar latentes muchas veces en formas de larvas cuando se trata de plagas y frecuentemente en forma de esporas que con el buen tiempo darán origen a enfermedades.
De momento y mientras no alcancen un tamaño que me resulte imposible afrontar el trabajo de la eliminación exhaustiva de todas las hojas, hago eso, espero al momento en que podo y una vez eliminadas las ramas que deseo quito todas las hojas que quedan en el rosal.
En todo caso creo que es una buena idea si no eliminar todas y cada una de las hojas porque nos parezca un trabajo demasiado meticuloso para que el que no tenemos tiempo o ganas, sí intentar terminar de desprender muchas de las hojas que quedan tan ligeramente prendidas en el rosal que no cuesta nada sacarlas. En este momento del año ya no le sirven de nada al rosal y tan solo son focos de infecciones y cobijo para larvas y esporas como comentaba.
Sí hay que aclarar que si se decide eliminar las hojas debemos hacerlo con cuidado, tratando de no dañar la madera, tirando suavemente del peciolo de la hoja e intentando que se desprenda del punto de unión con la rama. Si vemos que ofrece resistencia, si seguimos tirando es a riesgo de llevarnos también parte de las fibras verticales que cubren las ramas. En ese caso es mejor tener unas tijeras a mano con las que cortar el peciolo evitándonos desgarros en la madera que representan siempre un riesgo de enfermedad para el rosal.
* El segundo tema del que quería hablar viene a propósito de un precisamente de esta latencia tan conveniente y ya lo cometamos en un artículo de este blog de primeros de febrero del año pasado: Cuidados "extras" para los rosales en climas con inviernos muy fríos: Permitir que hagan semillas. En él recordábamos uno de los consejos que nos da la American Rose Society.
Durante el final del otoño y el invierno ya no deberíamos cortar las rosas cuando se pasen porque de seguir eliminando las rosas ajadas en realidad estamos provocando un poco que el rosal no entre en estado de latencia y comience a dormir. 
De hacerlo, estamos fomentando que siga creciendo y ya sabemos lo peligroso que es que estos nuevos crecimientos vegetativos no lleguen a formar madera madura antes de que vengan las heladas corriendo gran peligro de que se congelen. Sería bueno por tanto, dejar estos escaramujos en el rosal tras pasarse y permitir que formen la semilla dentro de sus escaramujos. De esta manera estamos permitiendo que el rosal cierre su ciclo natural.
Según la American Rose Society podemos eliminar los pétalos de esas rosas ajadas si queremos adecentar un poco el aspecto de nuestro arriate pero no debemos cortar los escaramujos.
* El último aspecto  que quería comentar es el de la conveniencia de eliminar en otoño las ramas largas que sobresalen del rosal para evitar que lleguen a quebrarse con el peso de la nieve, con los vientos o  las tormentas de esta época. 
Sabemos que algunos de estas ramas largas forman o servirán para formar parte de la estructura de rosales por ejemplo trepadores, claro, en ese caso no parece lógico eliminarlas pero sí tener precaución de asegurarse antes de que venga el mal tiempo de tener este tipo de ramas suficientemente bien ancladas al soporte como para que el viento no las mueva de aquí para allá llegando a a quebrarse. Recordemos la importancia que tiene que los rosales trepadores crezcan sobre soportes adecuados y que las ataduras de sus ramas a ellos sean las adecuadas.
Y por último, como bien dice David Austin en su página: la poda no es una ciencia exacta!! :) 
Feliz Día de Reyes, amigos!!