martes, 11 de julio de 2017

Cómo envejecer una tinaja de barro para el jardín (Tutorial)

Después del disgusto que me llevé el viernes con los daños ocasionados en mi jardín por las lluvias torrenciales al día siguiente pensé que me merecía darme una alegría.
La había visto muchas veces expuesta entre otras parecidas pero me gustaba ésta en concreto. En varias ocasiones estuve tentada de llevármela pero por unas cosas u otras, al final no me decidía y es que ya se sabe, siempre hay dónde gastar el dinero y que corre más prisa.
Pero el viernes por la noche me dije: Nena, porque tú lo vales!! Mañana mismo te compras la tinaja que tanto te gusta.

Y así lo hice. Mi querido ayudante de jardinería me bajó en su coche al pueblo y en un rato la teníamos en el jardín.
No tenía orificio de drenaje y antes de llevárnosla solicité al empleado que me hiciera uno con una broca. Se me ocurrió pensar que con el agua de lluvia la tinaja se llenaría y como es bastante grande y pesada vaciarla sería un engorro. Además, no me apetecía tener agua estancada dentro dónde las hojas que cayeran y los bichos terminaran por pudrirse y que desprendiera olor desagradable.
Como llevaba mucho tiempo dándole vueltas a lo de la tinaja, ya tenía sitio asignado y todo. Así que nada más entrar con ella a cuestas la puso en el lugar que yo le dije.
Tenía pensado el envejecerla pero como soy tan impaciente no tenía espera para verla en su sitio a ver qué tal hacía. Como una cría chica!! Ay... si es que cuando algo me gusta no tengo espera ajajjaja
Estaba tan contenta por haberla comprado finalmente que tenía que verla "puesta" allí sin tardar.
Me pasa con todo. Si me compro algo de ropa tengo que ponérmelo inmediatamente. Si compro una planta de esas grandes y hermosas tengo que ver como queda el rincón aunque no vaya a plantarla en aquel momento...si me regalo un aparatejo de cocina de esos que tanto me gustan, no puedo esperar para ponerlo en funcionamiento!!
Tinaja en su sitio. Por fin!! Después de haber estado meses y meses deseando tenerla en mi jardín!!
Afortunadamente la zona en la que tenía pensado dejarla no había sido deteriorada por la lluvia el día anterior y aunque el resto del jardín estaba aún patas arriba después del desastre del viernes, esta parte del seto se veía decente.
Me sentí satisfecha y nada culpable de haberme gastado el dinero en ella. Otros gastan en joyas o marcas de ropa que yo, aunque lo respete, no logro verle la punta al tema. En realidad a mí casi que solo me hace feliz las compras de plantas, libros de jardinería, y pintura o cosas para el jardín o la cocina. Las demás cosas que suelen gustarle a la gente a mí no me hacen ni fu ni fa. 
Ummmm...sí, me gustaba porque la forma, el material, el tamaño eran de mi agrado pero...sabía que no iba a llenarme así tal cual. Lo sabía antes de haberla comprado. Por qué? Por el aspecto excesivamente nuevo!!

No me equivoqué. Resultaba su color demasiado llamativo. Quería que decorara esta parte del seto norte pero no que se convirtiera en un foco de atención que no pudiera dejar de mirarse.

Era preciso que se "integrara" mejor en el espacio de plantación y creo que precisaba restarle algo de protagonismo. Así que la tenía que "envejecer" un poco para matizarla, para quitarle aquella homogeneidad excesiva en su color... en fin, para que tuviera un aspecto de menos nueva.
No he pretendido (porque no lo hubiera logrado) transformar su aspecto radicalmente. Ni quería una técnica que diera por resultado una pátina exagerada que evidenciara a todas luces la falsedad del envejecimiento precisamente por excesiva.

Quería sencillamente darle un tratamiento que diversificara un poco los tonos y sobretodo acelerar la formación de sombras en las hendiduras de la tinaja. 
En realidad en parte me decidí por este modelo y rechacé otros de diseño mas liso precisamente porque me facilitarían este trabajo. El hecho de que el barro sea rugoso y áspero y las líneas paralelas que recorren horizontalmente su perímetro han facilitado la aplicación de la técnica mucho más que de ser una vasija con superficie lisa y sin relieve ninguno.
Aquí podéis ver una imagen en detalle de una de las zonas de la tinaja con "el antes" y "el después" del tratamiento. No hay duda, mucho mejor después. No? :)

Explicaré el proceso, que es sumamente fácil y rápido. Aconsejaría a quién se disponga a realizar este tipo de trabajo y sobretodo si se trata de una pieza grande, que antes haga algunas pruebas sobre simples macetas baratas o cualquier cacharro viejo de barro que se tenga por ahí. Es una manera de coger práctica y poder ver qué tal resulta antes de aplicarla en la pieza definitiva que adornará vuestro jardín.


Materiales necesarios:
Aceite de linaza
Esencia de trementina o aguarrás (o en su defecto simil)
Betún de Judea
Brochas de pintar (las que tengáis viejas)
Colorantes para cemento de distintos colores.
Trapos viejos

Debo aclarar que los polvos de color azul añil y verde son realmente colorantes de cemento pero los de color ocre y negro son pigmentos que yo usaba cuando hace años decoraba piezas de porcelana al horno.
La mayoría de materiales que se precisan se pueden adquirir en droguerías y establecimientos de venta de materiales de construcción. 
Los polvos de colorear cemento se venden en cajas y pueden ser de colores distintos aunque el surtido del que disponen habitualmente los comercios no suele ser muy extenso.
El aceite de linaza se usa habitualmente para proteger maderas en el exterior aunque tiene muchos otros usos. Los suelos de barro por ejemplo, antes de ser usados, se impregnan con una ligera capa de aceite de linaza que pasado un tiempo llega a ser absorbido. Tras retirar el exceso, el suelo así tratado queda mucho más protegido frente a manchas ya que crea una película superficial que las repele.
El betún de Judea es un líquido espeso y negruzco que proviene del petróleo. Se trata de un material que se usa frecuentemente en la aplicación de pátinas decorativas. También se emplea para envejecer madera.
La esencia de trementina (o aguarrás) es un líquido de potente aroma, muy volátil cuyo empleo más común es como disolvente de pinturas.
Bien, a la labor!!
1.- Lo  primero es hacer la mezcla con la que teñiremos la vasija.
El aceite de linaza aporta brillo, protege y nutre cualquier material dónde se aplique pero tiene el inconveniente de tener un secado excesivamente lento.

Para ello se usa la esencia de trementina (o aguarrás) que es un secativo que al evaporarse muy rápidamente acelera el secado.
En cualquier recipiente que sea cómodo para meter la brocha hacemos una mezcla de ambos (mitad y mitad) y agregamos un chorro de betún de Judea y removemos bien la mezcla hasta que el betún se disuelta perfectamente.
Lo cierto es que esta pátina la he hecho muchas veces y la elaboro a ojo, así que no mido con exactitud. Una vez agregado el betún la mezcla debe ser suficientemente espesa como para que tiña y aporte un color intenso. Haced alguna prueba en una maceta que no os sirva. Si veis que la mezcla que habéis hecho tiñe demasiado ligeramente, agregad más betún. 
Si precisamos más betún es más fácil agregar que si el problema es el contrario. Aunque si nos pasamos de betún tampoco también se puede solucionar añadiendo más aguarrás y aceite.
Esta fotografía puede dar idea más o menos de la "transparencia" de la mezcla.

La tinaja me la iban girando conforme yo aplicaba los productos y no era cosa de coger y dejar cámara fotográfica sentada en equilibrio precario en un taburete sobre el seto mientras la decoraba.
De ahí que las fotografías que vienen a continuación no corresponden a la tinaja si no a una maceta de tamaño fácil de mover para mí. Eso sí, con mucho peor resultado porque se trata de una maceta de barro liso. 
Este tipo de envejecimiento da mucho mejor resultado cuando se aplica sobre barro rugoso y si el recipiente tiene decoraciones que sobresalgan porque la pátina resultan mucho más fácil de que quede entre los entrantes y salientes que sobre una superficie lisa.
2.- Una vez tenemos la mezcla hecha teñimos con ella la pieza ayudándonos de una brocha. Para esta maceta una brocha de 3/4 cm es suficiente. Para la tinaja usé una de más tamaño.
Se debe aplicar la mezcla generosamente, con la brocha totalmente impregnada. No importa que gotee y forme chorros. 

Al no secarse de modo inmediato, tenemos tiempo para repasar y estos regueros que puede formar la mezcla (Sobretodo si es sobre barro liso) lo podemos eliminar "picoteando" con el extremo de la brocha. Ello ayudará a que no quede teñida de forma homogénea, si no que las distintas zonas del barro tendrán más o menos densidad y por tanto quedarán más o menos opacas. Es lo ideal. Que haya diversidad en el aspecto. No se trata de aplicar un producto sobre el barro para que tenga un aspecto homogéneo como si fuera una pintura, si no lo contrario.

3.- Lo ideal es dejar parado el trabajo unas horas para dar tiempo de que se seque un poco. El aceite de linaza, como comenté antes, lentifica mucho el secado y conviene que para seguir podamos agarrar la maceta o pieza que estemos envejeciendo sin que la presión de los dedos deje marcas sobre la mezcla aplicada anteriormente.
Eso sí, no esperar tanto que se seque del todo porque el proceso siguiente precisa de cierta humedad.
4.- Ahora es el momento de trabajar con los distintos tonos de polvos que tengamos.
Con un cepillo de dientes viejo he ido mojando sus cerdas primero en los polvos verdes y dando pequeños golpecitos con el cepillo he ido manchando la superficie de la maceta en algunas zonas.

Las pátinas son más intensas en los recovecos de las piezas, en las hendiduras. Es lógico, el polvo, el agua...se deposita en ellos y es más fácil que se formen acumulaciones que sobre las zonas lisas de las vasijas.
En mi jardín tengo algunas piezas grandes de barro ya de por sí bastante antiguas y que además han estado muchísimos años a la intemperie de modo que tienen un aspecto bellísimo que solo los años logran dar a una pieza.  El tiempo ha formado sobre ellas una pátina de envejecimiento. 
Me ha resultado de gran ayuda no trabajar de memoria y tener la posibilidad de observar como es realmente un barro envejecido de forma auténtica, a base de muchos años.
Si no tenéis esa posibilidad aconsejaría buscar en Internet imágenes que os puedan servir de inspiración. Tener cerca un objeto del que "copiar" diría que es no solo de gran ayuda si no casi imprescindible.
La pátina (ese aspecto añejo que deja el paso de los años sobre una pieza) no es uniforme. Hay zonas más y menos oscuras. Recovecos dónde aparecen acumulaciones agrisadas, muchas zonas con punteado verde y algunas motas ocres y azules.

Supongo que cada barro formará un tipo de pátina distinta. El clima también influirá. En todo caso tenemos que tener en mente intentar lograr un aspecto nada homogéneo porque así es como realmente se forman las pátinas auténticas.
Tras haber aplicado un tono, con un trapo viejo, ir dando pequeños golpes para que el polvo sobrante caiga. No restregar!!! ya que hacerlo provocará que todo se impregne de forma homogénea con el color usado y el efecto no sería realista. Se trata de formar pequeñas zonas en las que se acumule un color, no de teñir toda la zona de ese color.

Es posible que no nos guste el resultado a la primera. No pasa nada, si vemos que queda demasiado cargada de color una zona, insistiremos con el trapo a base de pequeños golpecitos.
Para este fin también podéis valeros de una brocha seca y limpia. Cepillar con ella las zonas demasiado saturadas resultará muy fácil.
Si por el contrario, al observar el conjunto de la pieza, comprobamos que hay zonas demasiado desnudas de color, aplicaremos un poco más con el cepillo de dientes.

Es preferible dejar el trabajo de vez en cuando y mirar el conjunto de la pieza. Comprobar que nos va gustando como queda y rectificar si no nos satisface.


Al ver las vasijas antiguas que tengo en casa, comprobé que el azul intenso y el ocre solo estaba presente de forma muy puntual. Así que el resto de colores los he trabajado igual que el verde pero los he usado solo  en muchas menos zonas que el verde.  Casi de modo anecdótico.


No conviene trabajar siempre pegado a la pieza porque ello nos impide verla en su conjunto. Como decía antes, es preferible parar, retirarse del objeto y verlo en su totalidad. Hacer esto cada poco, nos permitirá ir viendo en qué zonas precisa más un color que otro o incluso si alguna está sobrecargada.


Bien, pues este es todo el proceso. La pieza que trabajéis de esta forma tardará bastantes días en secarse del todo. Los primeros días tendrá un aspecto mucho más brilloso que luego cuando el aceite que forma parte de la mezcla que hemos aplicado, se impregne del todo en el barro. 
El tono oscuro irá apagándose. Unas zonas se decoloraran más que otras. Dónde reciba menos sol permanecerá más oscura, en dónde incida más se aclarara. Cierto brillo satinado quizás lo conservará durante un tiempo pero la lluvia, el viento, el polvo, la acción de la intemperie terminará de "asentar" el aspecto que finalmente tendrá.
Si la vasija está ubicada en un rincón del jardín que no reciba muchas horas de sol es posible incluso que vaya apareciendo verdín en alguna zona. El agua irá "manchándola" e incluso los pájaros harán "su trabajo" sobre ella.
Todo lo existente en un jardín, desde los seres vivos como las plantas a cualquier infraestructura u objeto decorativo, jamás tiene un aspecto inamovible. Todo se transforma con el tiempo. Y esta tinaja, como cualquier decoración que pongáis a la intemperie irá transformando el suyo. Sobre su superficie irá apareciendo poco a poco la verdadera pátina, la que da el tiempo. .Estos productos recién aplicados irán tapándose con ella. Sobre esta decoración se depositará el polvo, la tierra, el agua...y poco a poco se verá de otra forma. Seguramente mucho más bonita.

En realidad, sin haber aplicado estos productos la vasija llegará a envejecer en vuestro jardín de modo natural. Pero claro, eso irá ocurriendo a base de años. Envejecerla de esta manera "artificial" simplemente ha sido para acelerar el proceso y no verla "tan nueva" durante el largo tiempo que de forma natural tardaría en tener un aspecto más añejo.

Pensad que el transcurrir del tiempo siempre ayudará a que vaya embelleciéndose.
Me encantaría que este post os anime a hacer alguna prueba con objetos de adorno o macetas viejas que tengáis por casa. Seguro que os gustará el resultado.
Espero al menos que os guste el resultado y que os haya parecido interesante este artículo.
Feliz días, queridos amigos!!
María.

11 comentarios:

  1. Qué bonita es la tinaja, María. Me encantan estos elementos decorativos en los jardines y crear puntos de atención entre las plantas siempre me ha gustado mucho.
    Aprovecho para desearte feliz verano. Me tomo unos días libres del blog y de entrar a internet para dedicarme a los chicos que ya están de vacaciones. Un beso muy fuerte, María.

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    1. Sí, Mónica, a mí también me gusta cómo quedó. Desde que empecé a crear el jardín estaba impaciente por empezar a adornarlo pero hasta que se tienen la grandes infraestructuras hechas, las zonas grandes de plantación decididas...trazados los caminos...Yo creo que hasta que se tiene la estructura del jardín trazada no es el momento de empezar con la decoración. Así que ahora, ya tras tres años es momento de empezar a pensar en ir poniendo cosillas de este tipo.
      Que pasesun estupendo verano y disfrutes mucho de tu familia. Aquí estaremos esperándote hasta tu vuelta. Un abrazo, querida Mónica.

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  2. Quedó preciosa! y con ese color que le diste se integra perfectamente al entorno, muy buen trabajo!

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    1. Muchas gracias!! La verdad es que no es un trabajo nada costoso. Es fácil y resultón. Verdad= Un beso hacia Argentina.

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  3. Te quedó muy bonita. Yo he comprado varias para los cactus, pero están como las compre, ya pondré alguna foto en el blog. Besitos.

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    1. imagino que aún sin decorar si llevan tiempo en el jardin estarán trasformadas, no?

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    2. Las tengo desde marzo, pero ya algunas van cambiando de color.

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  4. Quedó muy bien, mucho mejor que de "nueva". En invierno, con el jardín más desnudo aún se lucirá más.
    Un beso.

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  5. he visto envejecer piedras enterrandolas en estiercol fresco o regandolas repetidamente con leche... pero esta tinaja la has dado un aspecto completamente distinto con esta forma. Enhorabuena

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    1. Hola, Mario!! La verdad es que no había oído nunca hablar de ese método de envejecimiento. Pensándolo bien, claro, si el estiércol es fresco...la cantidad de reacciones químicas que deben producirse sobre el objeto a envejecer es increíble. Sí, seguro que sale totalmente "transformado"
      Lo de la leche tampoco lo conocía. No así lo de yogur mezclado con musgo que por cierto, a mí no me dio resultado ninguno. Si las macetas están al sol, esa mezcla se seca en un día y a partir de ahí el musgo se cae y no hace efecto alguno, por mucho que lo regué a diario durante muchísimo tiempo.
      Gracias por tu comentario.

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