lunes, 30 de abril de 2018

Hemos terminado ya la poda de nuestras lavandas (Lavandula) y romeros (Rosmarinum officinalis)?

Estas últimas semanas hemos terminado de podar todas las matas de lavandas y romeros que hay en el jardín.
Este año todo va retrasado. Ha hecho mucho más frío que otros inviernos, incluso el inicio de la primavera ha sido inusualmente fresco y por tanto las plantas no se animaban a brotar pero además lleva semanas y semanas sin parar de llover.
Son muchos los correos que recibo en el que me preguntan sobre qué hacer con l lavanda que se nos ha envejecido porque lleva años sin podarse y siempre respondo lo mismo: rejuvenecer un gran arbusto de lavanda es tarea bastante complicada y los resultados no son nada buenos. Es mejor sustituirlas que tratar de convertir de nuevo en una bonita bola, un ejemplar enorme, desgarbado, con troncos gruesos, viejos y resecos a la vista, sin follaje ninguno. No, amigos, la poda de las lavandas no es cosa que podamos olvidar si queremos mantenerlas en buenas condiciones.
Pero es cierto que los trabajos del jardín se ven condicionados en ocasiones por razones ajenos a nosotros. Podar un rosal, de pie, aunque sea con un chubasquero para protegerse, es una cosa. Se hace con tijeras y no hay problema. Pero otra cosa muy distinta es podar las matas de lavandas y romeros que yo realizo con tijera recortasetos eléctrica.
No me gusta utilizar aparatos conectados con cables en días de lluvia por razones obvias. Así que entre que no estaban muy brotadas y que la lluvia ha contribuido un poco, hasta mediados de mes no he terminado de tener todas las matas listas.
¿Vosotros habéis podado ya vuestras lavandas? Este artículo pretendía ser un recordatorio más que otra cosa.
A principios de abril de hace dos años publicamos un artículo en el que tratamos de forma detallada las podas de la lavandula por eso hoy no vamos a profundizar en exceso. Decimos "las" porque dos son las que deben practicarse sobre estos arbustos si no queremos que en breve se tornen viejos y leñosos y terminen por despoblarse de hojas sus gruesos troncos en las zonas bajas.
Como explicábamos en aquel artículo, las lavandas deberían podarse por primera vez en la temporada, tan pronto empiezan a brotar
No conviene aplazar en exceso este trabajo porque de hacerlo, arriesgamos la floración.
Las lavandas no tienen la capacidad de rebrotar desde la madera vieja, así que una buena poda consiste en hacer una poda bien apurada pero sin llegar a cortar hasta esta madera vieja ya que en ese caso, nos quedaríamos con un arbusto que será difícil que volvamos a ver cubierto de ramas. Dejaríamos un ejemplar desnudo en su base y con su estructura de leño viejo interno a la vista lo que lo convertiría en un arbusto que carece de toda belleza.
Fijaos en estas dos siguientes fotografías. Están tomadas el día 5 de este mes. Día en que hice la poda de esta mata. Todo el exterior de la planta está cuajado de hojitas...
Pero apenas abrimos un poco la mata, vemos enseguida su interior con hojas resecas: a pesar de ser un ejemplar sano y joven, vemos que dentro está lleno de hojas secas. Es lo normal. El interior siempre está así. 
Es justo hasta esa madera vieja por donde tenemos que cortar, dejando una pizca de ramillas que vemos verdes pero sin llegar a cortar del todo hasta el leño viejo por lo que decíamos, porque del leño viejo no rebrotarán.
En esta segunda fotografía se ve muy bien que hay unos centímetros todavía de ramas con hojas frescas, así que si queremos podemos cortar una pizca más.
Aconsejaría no preocuparse por el aspecto un poco despoblado que resulta justo cuando terminamos de podar. Se ven un poco "transparentes". No importa!! 
En seguida, en cuestión de unos días, nuestra lavanda volverá a estar tupida, no se transparentará ya su interior. Mirad esta tercera fotografía, es del mismo ejemplar que la anterior: Es del día 24. Es decir, en tres semanas escasas han sacado infinidad de pequeños brotes ya. Así que tranquilos. Es mejor apurar bien la poda y así mantenerlas tupidas que podar poco.
Solamente hay una forma de mantener las lavandas bonitas, tupidas, con buena forma....ser constante en la poda y no dejarlas ni un solo año sin sus dos podas!!
Es mejor comenzar desde jóvenes. Es decir, desde el primer momento de estar en le jardín no dejar de podarlas, incluso ejemplares muy, muy chiquitos.
En varias fotografías de este artículo podéis ver algunas de las mías que son realmente pequeñas pero estar redonditas porque aunque son extremadamente jóvenes las he dado un buen recorte. Así, desde abajo, al cortar a poca altura, las ramillas se ramifican y va creciendo tupidas.
Si por olvido o no haber podido realizarla a tiempo, incluso yo diría de hacerla algo más tarde, aún perdiendo la floración. Al menos yo prefiero mantenerlas el mayor tiempo posible jóvenes, densas, sin huecos sin vegetación aunque un año perdiera las flores.
La primera la hacemos como digo, al inicio de este mes (o cuando comiencen a brotar según el clima de nuestro jardín). Esta es la poda más severa.
La segunda la haremos tras la floración del verano. Esta poda es algo menos apurada. Eliminaremos las espigas secas y aprovecharemos para recortar brotes excesivamente largos, darle de nuevo una forma bonita y si queremos reducir un poco su tamaño si no disponemos de demasiado sitio para que crezcan.
Los romeros florecen en primavera en mi zona. Podarlos ahora como yo hago supone perder su floración. Os extrañará que haga esto. 
Explicaré por qué. A los romeros les ocurre un poco como a las lavandas, se hacen enormes y tienen la tendencia a crecer desgarbados despoblándose en las zonas bajas del arbusto. Los míos son muy, muy jóvenes así que pretendo hacerlos crecer desde el principio muy densos, muy poblados. 
Cuando se compran chiquitos como yo hago, la plantita tiene apenas unas cuantas ramas. No tienen los romeros la tendencia a ser tan redondos como las lavandas, por eso, si no los podo bien apurados cuando son pequeños, enseguida esas ramas que traen del vivero se alargan y al hacerlo, se separan, adoptando una forma que no es la que yo quiero. Deseo matas más redondas, más tupidas desde abajo y por eso podo ahora y repito a lo largo de la temporada estos recortes con la misma finalidad.
El año que viene probablemente los deje florecer y no podaré hasta después de la floración. Luego, los recortaré varias veces hasta que se inicie el otoño, pero no mucho más porque la planta tiene que tener tiempo para que la madera que cree tras la ultima poda tenga tiempo de madurar antes de que lleguen las primeras heladas.

domingo, 29 de abril de 2018

Exudación de espuma en la corteza de un árbol. Causas posibles.

Hoy es un día de sorpresas. Como os comentaba en el artículo anterior, miro por el cristal de la venta y está nevando!! Con las fechas en las que estamos... en fin, cosas del tiempo!!
Regreso del paseo para ver como se iban poniendo blancos el acolchado y las hojas de los arbustos, me hago un cafelito y vuelvo a salir. Nueva sorpresa!!
Esta vez no bajo por el camino de las acidófilas, esta vez voy hasta el final del jardín por el camino del seto norte y qué me encuentro cuando traspado la altura de la casita de madera? Pues esto!!

jajajajjaja Sí, con esos ojos que miráis vosotros la fotografía me quedo yo mirando el olmo (Ulmus laevis). Le doy la vuelta. Miro hacia arriba a ver si es que estaba cayendo esa espuma blanca desde lo alto. Nada!
Me voy al otro olmo que está cerca y no presenta espuma burbujeante ninguna.
Vuelvo al olmo espumoso (jajajaja me hace gracia la palabra) y me dedico a escudriñar las hojas. No veo bicho ninguno. Lloviendo a mares me voy a casa a por una lupa (lo mío ya es tener moral, eh!) Me encaramo a uno de los arriates sobre el que caen muy próximas algunas ramas de los olmos. Miro y remiro. Por arriba, por abajo, entre las hojas...miro las ramas más gruesas, miro todo el recorrido del tronco. Nada, ni resto de bicho ninguno.

A todo esto poniéndome como una sopa. Claro! Me voy a la casita de madera a por una almohadilla para arrodillarme y ver bien de cerca la espuma que salía del tronco.
Era literalmente espuma, con burbujas. Me fijo bien. De la parte superior del chorro espumante había un punto del que salía como agua, transparente, clara. A los pocos milimetros el agua se convertía en espuma con burbujas.

Me quedo rato y rato estupefacta viendo aquello. No le encuentro explicación. Jamás lo vi ni escuché hablar de ello. Lo primero que pensé fue si se trataría de las exudaciones parecidas a saliva que forman algunos insectos, por eso escudriñé a fondo el árbol en busca de alguno.

El hecho de que solo hubiera un punto de salida y no estar diseminado por varias zonas del árbol me hizo pensar que no se trataba de bicho ninguno. Me acerqué bien, comprobé si olía a algo. No olía absolutamente a nada.

No tenía aspecto pegajoso ni viscoso. Eran simplemente como agua burbujeando. Por último, lo toqué con el dedo para comprobarlo. En efecto, las burbujas estallaban al contacto con mi dedo. No tenía ningún tacto pegajoso. Simplemente húmedo...
Comprobé todos los arbustos que tenían troncos gruesos del jardín y por supuesto di un repaso a todos los árboles en busca del mismo proceso. En ningún otro se estaba produciendo...Cada vez más asombrada.
Cómo me molesta no saber la explicación de algo!! Es que no puedo...Vuelvo a tocar, vuelvo a olerlo, vuelvo a comprobar si había bichos...Nada. No veo más que un árbol que ya quisiera yo que estuviera algo menos sano de lo que está porque me tiene invadidas todas las plantas que crecen en la zona con sus odiosas raíces...
Siento la calidad de las fotografías pero estaba diluviando y temía que se me mojara. Disculpadme!
En fin, cámara bajo la camiseta para protegerla me vuelvo a casa...a buscar. Claro está!!
Después de un buen rato logro encontrar tres casos en los que de forma diferente se produce esta especie de espuma burbujeante. Las expongo a continuación.

Este tipo de exudaciones parece ser que pueden formarse por distintas causas. Yo he encontrado tres pero seguramente hay muchas más. 
1.- Exudaciones espumosas causadas por la intervención de algunas plagas.
En concreto, Amarusa australis (Jacobi) Cercopidae. se trata de insectos que se alimentan de plantas y muchas veces se convierten en plagas al afectarlas sea en su estado de ninfa o adulto.
Imagen de: Von Elke Freese - Selbst fotografiert, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1129627
Vemos en Wikipedia que sobre sus ninfas informa:
Los representantes de la superfamilia (Cercopoidea) son reconocidos fundamentalmente por su estado de ninfa, pues en este estado de su metamorfosis producen con sus deyecciones una envoltura mucilaginosa y espumosa semejante a la saliva, sobre diversas especies de plantas. Una familia, Machaerotidae, no sólo produce dicha envoltura, sino que le da consistencia sólida mediante sales de carbonato de calcio, hasta definir una estructura tubular.Dicha envoltura posee varias utilidades: esconde a la ninfa, defendiéndola de depredadores y parásitos; la aísla de variaciones térmicas bruscas, permitendo una mejor termorregulación; y evita su desecación.
Como hasta hoy desconocía absolutamente todo sobre estos insectos he estado buscando en la Red algo sobre ellos. Por lo visto estas cigarras espumosas en su estado adulto son de color pajizo.  Tienen alas duras. En cambio sus ninfas son de color mucho más claro y no llegan a  medir ni 1 cm. 
Viendo que eran chicas me regreso al árbol y hago un tercera inspección lupa en mano. No veo ningún bicho!! Con un palito remuevo parte de la espuma a ver si dentro hay alguna ninfa. 
Nada, debajo de la espuma está el tronco lleno de verdín que ya no puede más (como todos los árboles de mi jardín con tanta agua). Regreso a seguir buscando información.

En estado adulto no provocan graves daños a las plantas, en cambio en estado larvario pueden afectar los nuevos brotes decolorándolos, retorciendolos... e incluso malformando las flores. Aunque el principal problema es el estético.
Vuelvo al árbol a comprobar las hojas. Ni decoloradas, ni amarillentas, ni retorcidas... No. Sinceramente creo que este fenómeno no está producido en este caso por las dichosas amarusa australis.

2.- Otra situación que podría explicar estas exudaciones de espuma blanca podría deberse a dos infecciones bacterianas. Ambas pueden manifestarse en troncos, ramas, horquillas del tronco, etc.
La mayor parte de la información que a continuación comparto la he obtenido del estupendo artículo publicado por The University of Nevada: Bacterial Wetwood and Alcoholic Flux
Incluyo los nombres en inglés por si es de interés para alguien buscar información en páginas que no sean en nuestro idioma. Yo he encontrado más en inglés que en español. 
Estas exudaciones no se producirían en toda la planta como el caso anterior provocado por insectos, si no en un lugar específico del tronco o ramas del árbol y correrían hacia la base.
Las bacterias penetrarían en el árbol a través de heridas o daños en su corteza. Una vez dentro descompondrían el tejido y producirían alcohol y dióxido de carbono.
En esta descomposición se daría lugar a un gran aumento de la presión interna. Cuando el árbol está estresado o se produce una herida o, la presión aumenta exageradamente, la corteza liberará estas exudaciones por cualquier punto débil o por una herida dando lugar a espuma burbujeante de savia que formarán un reguero espumoso corteza abajo hasta los pies del árbol produciendo en su base una zona húmeda.
Veamos por separado ambas enfermedades.
2.1 La primera se conoce en inglés como slime flux ("Flujo de limo"?) También llamado Bacterial Wetwood (Madera mojada). Se trata de una enfermedad por la que se ve afectada el duramen de la madera de muchos álamos y olmos. También es frecuente que se vean afectados por el 'Flujo de limo' árboles como coníferas, manzanos, moreras, robles, arces e incluso encinas.
Una herida en la corteza que puede estar causada por trabajos de poda o por insectos puede provocar que se exude savia. 
Son contagiados por esta enfermedad muchos árboles de madera dura y coníferas y el sangrado se produce durante largos períodos de tiempo.
Aunque no se sabe con seguridad el modo en que se contagian, se sospecha que las bacterias asociadas a esta enfermedad se encuentran en el agua y en el suelo y por tanto es factible que sean absorbidos a través de las heridas en las raíces por cortes e insectos perforadores de la madera.
Las exudaciones son generalmente de textura acuosa y tienen un aroma terroso.
En general estos sangrados se producen entre abril hasta diciembre. Con este sangrado constante la madera del árbol puede llegar a mancharse con vetas grises y marrones. 
Los efectos no solamente los acusa la corteza del árbol, también las hojas de la parte superior de la copa es posible que presenten cierto amarilleamiento e incluso se tornen marchitas. Si el contagio es grave, mostrar signos de muerte regresiva en algunas ramas.
Pero es posible que el árbol esté afectado por esta enfermedad sin presentar sangrado hasta que sufra alguna situación de estrés o se produzcan en su corteza heridas por podas o golpes de herramientas.
2.2. Aunque existe otra enfermedad que también produce este tipo de exudaciones y que comúnmente se conoce como canker (chancro espumoso) o alcoholic flux ('Flujo alcohólico') que afecta principalmente a sauces.
En los sauces, el tronco o algunas partes de las ramas puede supurar espuma con burbujas que suele ser de color crema y con un olor ácido y como a sustancia fermentada que es distintivo de esta enfermedad.
En este caso la exudación se produce en un período breve.
Si en el contagio por 'Bacterial Wetwood' se producía en el duramen de la madera, en este caso del 'Alcoholic Flux' (flujo alcohólico) se desarrolla en la albura. Es decir, exactamente debajo de la corteza y no en el centro del tronco.
Este exudado tiene su origen en heridas superficiales y es posible que se torne pegajoso y con textura viscosa y dulce. La fermentación de esta espuma se asemeja en su olor a la cerveza y puede atraer a insectos a los que les sirve de alimento y para, en estas zonas húmedas depositar sus huevos.
En el caso de los sauces los insectos que más frecuentan esta sustancia son avispas y abejas.
Tanto en el contagio por Bacterial Wetwood como por "flujo alcohólico" no suelen representar tanto problema para el árbol como para provocar su muerte si se trata de un ejemplar establecido.
Evidentemente para la industria maderera y de facturas de papel puede representar grandes pérdidas ya que la madera obtenida de estos árbol infectados suele cambiar el color, estar manchada e incluso en el proceso de secado, llegar a cuartearse.
En ambas enfermedades el problema es más estético que otra cosa y si acaso molesto por la atracción que representan estas exudaciones para insectos.
En cuanto a su prevención y cura no se conocen remedios efectivos y aunque algunas prácticas ya antiguas que recomendaban por ejemplo, la introducción de un tubo de plástico para aliviar la presión y sacar el exudado, finalmente se ha comprobado su poca efectividad.
Incluso la poda si se limita a una sola rama tampoco garantiza que vuelva a producirse en otra parte del árbol. En todo caso, como es lógico, mantener una escrupulosa higiene en herramientas es fundamental.
Como ocurre frecuentemente la prevención es lo ideal
  • Como siempre, mantener la salud general de la planta, resulta ser el método más eficaz. 
  • Igualmente intentar no producir heridascon herramientas en las raíces y especialmente la zona de la corona. 
  • El estrés hídrico puede aumentar las posibilidades de contagio. En este sentido habría que recordar que las plantas deben permanecer correctamente hidratadas no solamente en verano y que un riego adecuado en el caso de los árboles abarcaría humedecer en profundidad no solamente la zona cercana al tronco si no especialmente todo el espacio que ocupa su copa.
Pues tampoco me cuadra del todo esta explicación bacteriana (Aunque desde luego mucho más que lo de los insectos) Porque fue dejar de llover un rato y parar la exudación. He ido a mirar el dichoso olmo un montón de veces a lo largo del día para comprobar si se repetía. No se ha vuelto a repetir en todo el día. 
He aplazado la publicación de este artículo para que me diera tiempo de ver si antes de que oscureciera volvía  a exudar (luego ya no pensaba darme más paseos con la lluvia, que bastante enfriamiento he cogido ya ajajjaja) Pero no, no ha vuelto a pasar más. Han sido tan solo un rato.
Las lecturas que he hecho me han llevado a la conclusión de que estas exudaciones de las que se habla en el caso de infecciones por bacterias son algo más prolongadas. Aunque es cierto que cuando hablan en algún lugar de 'Flujo de limo' hablan de corta duración. Pero sin concretar más. Corta duración es menos de una hora?
En todo caso, lo de mi olmo no olía a nada. Ni acre, ni ácido, ni a cerveza ni tenía aspecto de fermentación alguna. Además, he ido a comprobar cada dos por tres y no he visto en todo el día revoloteando insecto alguno, ni hormigas...El tronco está absolutamente normal. Igual que ayer.
Tampoco ha formado ninguna mancha en la madera. Bueno, más bien sobre el musgo que la cubre. Esta zona de la corteza (que para aportar más datos es la car norte) sigue igual que antes. Ni manchada, ni pegajosa, ni nada distinta.



No sé... seguiré fijándome a partir de ahora. 
3.- Y por último, una "tercera explicación": 'Jabón'!!
Sí, lo he escribo bien. una especie de jabón crudo. Os voy a poner cuatro o cinco casos en los que parece que está hablando de lo mismo. He usado el traductor de Google así que el castellano que resulta es...eso, traducido de Google jajajaja

Comenzamos. Aquí lo describen así:
"Parece ser que este fenómeno se produce relacionado con momentos de mucha lluvia. Es el caso aquí!! Las burbujas en los árboles es en realidad la formación de un compuesto de jabón "crudo". Cuando está seco, las partículas del aire se depositan en la superficie de la corteza de los árboles (como el polvo). Este polvo incluye pedazos de sales, ácidos y otras partículas en el aire. Cuando llueve, estas partículas se disuelven en una solución líquida. El jabón es esencialmente una mezcla química de sales y ácidos formados en una molécula. El jabón primitivo desprende espuma al moverse por el tronco y golpea un parche áspero...//...Los pinos producen una gran variedad de hidrocarburos naturales para defensa herbívora. Un conjunto de estos es "alquitranes de pino" que se han utilizado en el pasado para hacer jabón. A medida que la precipitación avanza por los troncos de los pinos, acumulan estos compuestos. Lo que puede estar viendo es jabón de pino natural en ciernes."
 Copio literal a continuación la explicación que se da aquí:
'Pero en resumen, la aparición de charcos de espuma / burbujas blancas en la base de los árboles durante las tormentas está conectado al flujo del tallo (la cantidad de agua que fluye por los árboles) tronco, en lugar de caer directamente al suelo). A medida que la lluvia baja por la superficie de un árbol, recoge muchas cosas (minerales, polen, esporas, partes de insectos muertos, etc.) que se disuelven en el agua que fluye.  No estoy tan satisfecho con esta explicación (sorprendentemente se sabe muy poco sobre la baba de árbol) y la examinaré más ...
También aquí:
"Si esta espuma ha aparecido solo durante la fuerte lluvia que ha estado experimentando, es un fenómeno natural. Ocurre porque algunos árboles contienen sustancias químicas en la corteza que pueden causar un jabón como espuma cuando los dos interactúan, pero esto solo ocurre si el clima es muy húmedo; este fenómeno no es raro en los pinos en particular, pero puede ocurrir con otros árboles.Sin embargo, si ha notado que un área particular del tronco está espumeante en otras ocasiones, cuando no está mojado, revise el área para asegurarse de que no sea un flujo de lodo, lo que indica una infección bacteriana."
Incluso aquí hablan de algo parecido:
"Los árboles espumosos a lo largo de la pista eran otra ventaja del clima húmedo porque este fenómeno solo ocurre en la lluvia. Sucede cuando el agua de lluvia disuelve los productos químicos de la corteza de árbol a medida que fluye por el tallo del árbol. Esto cambia la tensión superficial del agua de modo que cuando gotea hacia la base del árbol, se introduce aire debido a la turbulencia del agua y se forma espuma debido a la tensión superficial alterada."
En la misma "línea jabonosa" ajajajja (Perdón :)  ) Encontré en la red otra explicación: 
'la corteza y las hojas de eucalipto contienen alcaloides glicosilados o isoprenoides llamados saponinas, que se espuman cuando están húmedos'. No están saliendo del árbol, sino simplemente quitándose las hojas y ladrando. Esto también ocurre en las Sapindaceae, que incluye los arbustos de lúpulo (género Dodonaea) y el foambark (Jangera pseudorhus), que utilizan los grupos Aborginal en NE QLD para producir una espuma tóxica que aturde al pez ... 
Tras ver las fotografías en el ordenador pensé que era una lástima no poderos mostrar exactamente el fenómeno. Porque una cosa es ver un imagen parada y otra ver brotar agua que se convierte en espuma al instante y baja tronco abajo. 
Después de buscar y buscar encontré un vídeo en el que ocurre exactamente lo mismo que yo he visto esta mañana en uno de mis olmos. 
Y al rato vi este segundo vídeo. Exactamente igual! 
http://wildburlington.blogspot.com.es/2012/05/

Mirad los dos. No tienen pérdida!! 
No sé qué pensar.... Si alguno de vosotros tiene más información que pudiera ayudarme a saber la causa de estas exudaciones agradecería lo pusiera en los comentarios.
En fin, de momento esta es la información que tengo. En el momento en que pueda ofrecer más datos editaré este artículo y añadiré los nuevos datos.
No sé...estoy confusa. Por decir algo...quizás es cuestión de cambios de presión al haber bajado tanto de repente la temperatura esta mañana? De pronto hoy era un día helador, lleva lloviendo días y días y esta mañana incluso como os decía, ha nevado...Pudiera ser que este cambio de temperatura tan brusco, al estar las plantas tan saturadas de agua...No sé..solo pienso en voz alta..
Bueno. Me voy a hacer una sopa que creo que he cogido un buen resfriado...con el dichoso olmo.
Anda que entre la nieve para comenzar el día, el granizo, la lluvia a mares y la espuma tronco abajo del olmo...menudo día! jejeje

Llueve y llueve y graniza y nieva!! En casi mayo, nieva!

Las ocho y media de la mañana, sentada a la mesa con mis tostadas preparadas me da por mirar de reojo a la ventana. No podía creerlo. Nieva? Cómo va a nevar si casi es mayo!! —No. Seguro que serán gotas gordas de agua — Me digo.

Pego la nariz al cristal...pues sí, era nieve!! Pero vamos, nieve, nieve, nada de aguanieve.
Abro la puerta de la cocina que da acceso al jardín trasero y creí que me congelaba! El día oscuro como boca de lobo! De ayer a hoy no sé cuánto a bajado la temperatura pero hace frío de narices. Hombre, tanto frío que está nevando casi en mayo ajajjajaja

Esto es increíble!! El tiempo está loco. Ocurra lo que ocurra en el jardín siempre es irresistible para mí así que sin pensármelo me echo a andar por el camino de piedra y voy viendo el suelo de los arriates laterales que empiezan a blanquear. Las hojas de los rosales comenzando a cubrirse con una fina capa de nieve...Pardiez!


Me adentro en el jardín y por todo el jardín empezaba a aparecer manchas blanquecinas igual que cerca de casa. Con el suelo absolutamente empapado de tanta y tanta lluvia es difícil que cuaje pero blanquear lo ha hecho.


En fin... Mira que llevan dos o tres días diciendo que iba a nevar aquí en la Sierra pero yo, escéptica  me dije —No, hombre! Eso será arriba del todo. En puntos de mucha más altitud!!— ajajjaaj

Pues sí, "el hombre del tiempo" que decíamos antiguamente acierta ya casi siempre.
Lleva lloviendo desde anoche sin parar. Ahora, a primera hora del día, nieva y a medio paseo se puso a granizar!! ajajjaja Llueve, nieva, graniza. Aquí no nos privamos de nada...

viernes, 27 de abril de 2018

Othonna cheirifolia después de tres años. Llegó para quedarse.

Quieres una planta fácil? Que no dé problemas de ningún tipo? Que aguante sin riego una vez arraigada? Que no enferme? Que no se achicharre al sol? Que se cubra de color con una floración bonita y llamativa? Que además podamos reproducirla con facilidad y aumentar las existencias en el jardín de forma gratuita?: Pon una Othonnna cheirifolia en tu vida!!  :D
Hace tres años traje una macetilla de ocho centímetros a casa. La vi en el vivero de mi pueblo, no la conocía. Pero me gustaron sus hojas. Tan grises, tan lisas, tan tiesas hacia arriba. Sí, me gustó!!
El primer año no creció demasiado, la verdad pero aguantó como una jabata el verano recibiendo un poco de agua cuando me acordaba porque por aquel entonces no tenía el riego por goteo instalado en esa zona así que tenía que ir manguera en mano. He buscado en mi ordenador pero no he localizado ninguna fotografía de esta preciosa planta recién plantada.

Os muestro esta de hace dos primaveras. Aquí ya empezó a animarse y a dar lo mejor de ella misma. 
El año pasado ya estaba preciosa. Se cuajó de flores y siguió siendo una planta de las que todo jardinero se alegra de haberlas traído a casa.
Es fácil, sol, un suelo incluso muy mediocre y un poco de agua cuando os acordéis de ello. No teme las heladas, al menos las que se producen en mi zona. Lo único que no soporta es que se estanque el agua en sus raíces, así que salvo que tengáis un suelo arcilloso con problemas de drenaje, Othonna cheirifolia prosperará estupendamente en vuestro jardín.
Este año está que se sale de bonita. Y ha dicho que aquí está para quedarse y para extenderse!! El tamaño de la mata es ya considerable y el efecto que produce en el bancal colgado sobre las piedras llenas de líquenes me encanta!!
No sé por qué no la suelo ver en los viveros que frecuento. En el de mi localidad cada año la traen. He ido incorporando matas de esta planta en otros puntos de jardín e imagino que por los ligeros cambios de suelo y de insolación, cada una tiene su momento de plena floración en una fecha distinta. Esta que os muestro lo suele hacer algo más pronto., Este año, como todo lo demás, anda un poquillo retrasada.
Que paséis un feliz fin de semana!!

jueves, 26 de abril de 2018

Preparados, listos, ya!! Las rosas, la poesía!!

Cuando llega el inicio de la primavera se me olvidan toda la información botánica. Me ocurre igual en otoño. Es un olvido momentáneo, claro! Vivo el jardín de forma dual. De una parte, creo que lo escribí en otro artículo, soy una especie de Sherlock Holmes en él. Me paso la vida observando las plantaciones.
Tomando notas de todo. Experimentando. Comprobando esta o aquella técnica. Siento un extraordinario placer conociendo más y más sobre mis plantas. Llegando a saber de qué forma crecen, florecen...cuándo emiten sus frutos. De qué forma y a qué ritmo lo hacen... Sí, soy una observadora nata.
Y mis observaciones las hago con el corazón “en frío”. Cuando mi parte racional se impone, no miro mis plantas como hace una madre con sus hijos. Retiro de mis ojos la benevolencia y logro una frialdad de análisis de un juez. Logro analizarlas dejando aparte el cariño que les tengo. Aparto de mi interior la subjetividad y las analizo como lo haría un miembro de equipo calificador. Un rosal o se ha "comportando" ante una técnica o no lo ha hecho. Sean sus rosas el paradigma de la belleza o no. Si no ha reaccionado como era de esperar, hay que aceptarlo y punto. Es difícil hacer eso con nuestras plantas pero cuando debo hacerlo con las rosas... Ay las rosas!! Qué extremadamente difícil es juzgarlas sin las emociones! Hay rosales que tienen unas rosas tan sumamente deliciosas, tan cuajadas de belleza que...uffff, estás tentada de perdonarles que el arbusto parezca zanquilargo, o que sean pobres en follaje o que las rosas duren un suspiro. Sí, soy capaz de sufrir las tentaciones. Con esfuerzo, sí, pero si el rosal que había elegido como candidato para que creciera en ese lugar especial del jardín no crece y florece como debiera, muy a mi pesar, es eliminado de la lista de candidatos y su lugar es ocupado por el rosal que “fríamente” merece mucho más su lugar.
Los conocimientos son necesarios en jardinería. No creo en las magias ni en tener un jardín maravilloso desde el puro desconocimiento. No. Los jardines no son fruto de la casualidad ni del azar. Son fruto de un proyecto, de la constancia, del trabajo, del tesón, de la observación, del análisis... Suena frío? Lo es. Pero así creo que son las cosas. Claro que con solo conocimientos no seríamos jardineros. Un jardinero es alguien que conoce las plantas muy bien pero además, las ama! Pero sí, conocer, saber, investigar... es imprescindible!
Soy curiosa por naturaleza. Deseo saber, conocer, descubrir...Y hay tanto para aprender en un jardín! Son tantos los procesos que desconozco, que no sé cómo se producen, ni por qué, ni de qué manera, ni cuales son los mecanismos hormonales e internos que lo posibilitan... la jardinería es inagotable y ese camino de aprendizaje jamás termina. Si acaso, a medida que aprendes, te haces consciente de lo poco que sabes y de que hay mucho más por aprender de lo que creías cuando lo iniciaste. Imagino que en todas las actividades humanas que se viven con pasión ocurre igual.
Dedico horas y horas a leer, a buscar información sobre las mil dudas que me asaltan cada día cuando miro mis plantas o proyecto zonas de mi jardín. Creo que salvo la jornada de mi profesión, no hay actividad en mi vida que se lleve más tiempo que mis plantas. Incluso diría que ocupo mucho más tiempo en mi jardín que trabajando. Sí, quizás sí.
Sin esta parte “racional” creo que viviría mi jardín de otro modo, sería otro tipo distinto de jardinera. Porque sí, creo que hay muchos tipos de jardineros. No todos somos iguales.
Hay jardineros un tanto díscolos. Para ellos el placer es lo fundamental en su jardín y aunque están dispuestos a echar trabajo en él, el tiempo se les pasa más disfrutando de él que cuidándolo o investigando sobre lo que acontece en él.  Que trabajan en su jardín cuando les apetece y punto. No sufren por no haber realizado una labor que es precisa en el momento necesario ni por ver cierto deterioro en algunas zonas del jardín. Y logran jardines con belleza. Quizás no son jardines impolutos ni perfectos pero son hermosos. Sin duda.
Hay jardineros quisquillosos que no consienten un seto con una pizca de necesidad de poda. Que les falta regla y cartabón cuando se aproximan con su sierra. Los he visto mirar la pared frontal de su seto y no dejar la herramienta hasta que han considerado que era plana como un cristal. Son jardineros como hormiguitas, laboriosos… Trabajan y trabajan en su espacio verde y logran tenerlo siempre como los chorros del oro. Tienen jardines que da gusto verlos en todo momento. Siempre pienso que yo no tendría un jardín recortado y con aspecto tan inmaculado porque no es mi estilo pero reconozco que admiro a este tipo de jardinero y que indudablemente también ese tipo de jardín no deja de destacar su belleza a mis ojos.
Hay jardineros “cobardicas” que aplazan eternamente por no atreverse con la podadora y dejan la glicinia año tras año sin podar hasta que se ha convertido en un monstruo y terminan abatidos frente a ella sin saber por dónde meterle mano. Los hay lanzados y temerarios. No les digas que lean nada sobre buscar ramas secundarias porque se aburren. A ellos les va más lo “práctico” y sin pensárselo aplican la poda que les da la gana. Unas veces con más y otras con menos éxito. Los hay como yo, que precisan comprobar una y otra vez que el proceso que siguen en algo es el correcto si es la primera vez que se ponen a ello. Que anotan todo, que llevan agenda, que cumplen a rajatabla los tiempos. Que si han determinado que el rambler que ya ocupa varios metros tiene que estar terminado de podar hoy, lo podan hoy!! Vaya que si lo podan. Aunque en ello se les vaya el día entero. Pero cuando el sol cae, su rosal está podado como se habían propuesto.
Los hay mucho más benevolentes con ellos mismos. Lo cual me asombra y en el fondo de mí misma quisiera parecerme a ellos. Es abril y se les pasó el tiempo de tratamientos preventivos entre unas cosas y otras (como cada año). Pero es que estaban tan “ocupados” mirando las pocas floraciones invernales… Cualquier explicación les vale. No se sienten culpables en absoluto (y hacen bien) y cruzan los dedos para que deje de llover y no se eleven las temperaturas. Y si no ocurre, pues alabado sea Dios! Ya cargarán con la mochila con el jabón potásico para eliminar a los pobres pulgones (o no y lo aplazarán de nuevo jajajaja).
Cada jardinero tiene un espejo de sí mismo en su jardín con sus defectos y virtudes. Somos como nuestros jardines. O más bien, creamos nuestros jardines según somos nosotros.
Muchas veces he pensado jugando mentalmente, si sería capaz de superar una prueba: de los muchos compañeros de trabajo que tienen jardín y que la mayoría de ellos no conozco, si me fuera permitido visitar todos sin saber quién es el jardinero que los cuida… sería capaz de adivinar de qué compañero es cada jardín? Sí, sería capaz! Y creo que fallaría pocos. Sé como son mis compañeros, y creo que sabría determinar cual es el jardín de cada uno. Lo habéis pensado alguna vez? Pensad en gente…cualquiera de las personas de vuestro entorno cuya casa no conocéis…no os resulta muy fácil descartar qué tipo de jardín no tendrían por ejemplo? Es fácil. Nuestros jardines se nos parecen. O dicho de otro modo, hay jardines que no podrían ser de una determinada persona porque es incompatible con su forma de ser y sentir.
Pero me estoy desviando… (como siempre! Jajaja) Decía hace un rato que yo vivía el jardín de modo dual. Tenía mi parte racional, la del método, la de lo sistemático, la de la observación… pero luego tengo mi otra mitad jardinera: la que tiene que ver con la emoción, con el sentimiento, con la pasión, con la belleza pura.
No sé cual de mis dos mitades jardineras impera sobre la otra, si es que alguna domina. Creo en el fondo que las dos están extremadamente desarrolladas y que la una sin la otra no serían posibles.
Puedo dejar de cenar o acostarme a las tantas sin pensar que mañana tengo que trabajar,  simplemente porque soy incapaz de dejar de leer algo sobre jardinería que considero apasionante. Quién se acuerda de que es la hora de cenar si está descubriendo los mecanismos maravillosos que tienen los árboles y arbustos para luchar y vencer frente al hielo? Quién se levanta de la mesa y deja el libro que explica la polinización? (Por poner algún ejemplo) Sencillamente miro el reloj y me doy cuenta de que son las tantas y no me he acordado de hacer la cena y ya ni es hora de ponerse a ello...pero me voy a la cama absolutamente satisfecha porque no habré cenado pero he logrado una información que precisaba, o he descubierto la explicación de cualquier proceso...o...yo que sé! Todo sobre las jardinería es tan interesante de aprender!
Si llegar a conocer los procesos, aprender, leer, informarse, saber en suma, es imprescindible; me pregunto de qué valdría tanta aspiración de conocimiento si no es para volcarlo sobre nuestras amadas plantas. Eso puede que le resulte posible a un botánico o a un biólogo pero a un jardinero? No, un jardinero precisa sus conocimientos para ayudar a sus plantas, para entenderlas mejor, para conocerlas en profundidad y lográndolo, ayudarles a que sean más hermosas, a que vivan más felices, a no dañarlas o perjudicarlas con productos o técnicas que las hagan poner en peligro. Para qué si no?
Ser como describo es muy latoso. De verdad que lo es. Vencer la pasión es muy difícil y muchas veces entras en lucha con otras facetas y seres de tu vida. He dejado de ir a un cine por ejemplo, simplemente porque necesitaba saber sobre un aspecto antes de aplicar algunas labores en el jardín. Evidentemente no me he atrevido a decirle a la persona que iba a acompañarle que ese era el motivo y he puesto cualquier excusa porque entendía perfectamente que si decía la verdadera razón no lo iba a comprender. Es difícil para todo aquel que no es jardinero, entender nuestra pasión.
Yo he desistido ya en hacer entender mi afición a quienes me rodean. Desistí hace muchos años. Es una tarea imposible. No son jardineros y jamás entenderán que alguien puede levantar acolchados, pasarse diez días con la carretilla cargada, arriba y abajo en un jardín con pendiente, para distribuir dos veces al año estiércol; volver a colocar los acolchados; llevar un calendario con montones de días señalados y con anotaciones (y cumplirlo) dónde cuando no hay previsto podas, está planteado tratamientos preventivos y si no, hay que hacer purines que no huelen precisamente a gloria, cuando no tés de compost o mezclas de orgánicos para nutrir rosales y todo muchos meses antes de ver los primeros capullos.
No, nadie entendería que luches contra tu vértigo encaramada a una escalera en equilibrio precario y luego te niegues a subirte dentro de casa para colocar una bombilla. Entiendo que no conciban que para ti, esa rama que cuelga en lo alto del rosal, sabiendo que se desgajará tan pronto empiecen a abrirse las rosas con su peso, tú no puedes dejarla a merced del viento y te encaramas sobre el último peldaño. Vaya que si te encaramas! Pero es así, vences el miedo a las alturas si es preciso pero la rama del rosal tiene que estar atada! Sí, piensas que cualquier día te partes la crisma pero mientras piensas y vences el miedo, logras, estirándote todo lo que puedes, llegar al extremo y poner la brida…y entonces respiras de alivio!
Como vas a hacerles entender que son incontables las horas que has dedicados a lograr mejorar el suelo dónde crecen tus rosales; que abril vendrá cuajado de rosas si haces lo que debes hacer, que no se logran los resultados de un día para otro, como explicarles que es un trabajo de meses y que por eso lo haces cuando y del modo que sabes que tienes que hacerlo. Da igual que haga o no frío, que llueva o que haga viento, se pasan las semanas y tienes que podar ..y podas!
Ellos están en casa, calentitos y te gritan desde la ventana que te vengas para adentro pero tú como si escucharas llover,  podadora en mano. Yo este año en que ha llovido tanto y tanto y los trabajos del jardín se retrasaban he optado por una vestimenta que es para verme, madre mía la pinta que llevo!! Un impermeable veintisiete tallas más grande de lo que preciso. Holgado lo suficiente para ponerme una buena chaqueta de lana debajo y poderme mover con comodidad. Lo peor son las franjas de amarillo fosforito que recorren la espalda y los puños. Parezco un Policía Municipal! Jajajaja Sí, un aspecto extraño el mío esta primavera con ese chubasquero pero me ha permitido poder salir al jardín a pesar de tanta lluvia y hacer los trabajos a tiempo.
No, no lo entienden. Te notan cansada y te preguntan por qué no dejas el trabajo y lo aplazas para otro día y te miran como preocupados cuando finalmente entras en casa, muchas veces con unos pelos de loca llenos de hojas secas, las uñas negras que da asco y las manos que es como si te hubieras batido en duelo con un gato de arañazos en ellas y de los calcetines no hablemos…si los estrujas, gotean!! Cuando tenía pareja al entrar en casa tras hacer los trabajos en el jardín siempre me decía ─No puede ser!! Estás helada! No, no puedes estar tanto rato y llegar tan cansada!!─ Y yo pensaba para mí sin decirlo en voz alta ─Vas dado! Si crees que voy a cambiar mi manera de llevar mi afición!─
No, yo ya no intento que lo comprendan. Simplemente hago el trabajo que creo que debo hacer y les dejo rezongar lo que quieran. En el fondo siempre siento pena de que ellos no sean capaces de sentir mi felicidad cuidando el jardín (Eso mismo pensarán de mí los aficionados al dichoso futbol jajaja)
Pero a lo que iba…Hay dos momentos del año en que olvido los procesos, sé que están ahí, sé la explicación pero no pienso en ellos. Me olvido de las moléculas “avisadoras” de que la primavera ha llegado y que activan las plantas. No recuerdo que las plantas tienen memoria y “saben” que han pasado frío y por tanto ya pueden brotar sin peligro. No tengo en cuenta que todo está explicado científicamente. Que el hecho de que la curva aparente que el sol describe en el cielo se eleve tiene sus consecuencias en las estaciones. No pienso en las verdaderas razones (cambios de luz y de temperatura) de que el jardín se entibie en el inicio de la primavera. Aparto de mi mente lo que de sobra sé, que es la convergencia de factores climáticos y procesos hormonales de la planta lo que provoca ese maravilloso proceso que ahora vemos en nuestros rosales.
Cuando llega ese momento, me olvido de la parte racional y solo veo la pureza de las hojas tiernas. Los matices de colores intensos de sus brotes. La hermosura inconmensurable de los capullos a punto de reventar. Cuando llega este momento mi parte racional desaparece y las riendas las toma la emoción, el latido, la piel erizada, Si en jardinería hay matemáticas y poesía, yo ahora solo veo poesía.
Y me quedo absorta mirando los rosales. Y me emociono y aunque siempre me parece maravillosa la Naturaleza, ahora, ahora en este instante preciso, me parece absolutamente mágica!!
Cómo puede lograr estos brillos? Como pueden ser de tal perfección estas hojas inmaculadas? Me pregunto y me asombro sobre la suavidad del follaje…qué belleza!!
Como los niños chicos atesoran sus caramelos yo, tan pronto los veo emerger en el extremo de las ramillas, empiezo a contar. Uno, dos, tres, treinta y siete, ochenta y nueve…Nunca logro contarlos todos y a medio camino, si no antes, lo dejo porque no consigo ver los que están en lo alto. Pero me quedo con la cifra, he logrado a veces contar más de doscientos. Doscientos!! No es maravilloso que un rosal que no es adulto del todo produzca mucho más de doscientas rosas? Claro que es maravilloso y mágico!!
Este año todo se ha retrasado, incluso la formación de esos capullos que son el pistoletazo de salida para los aficionados a las rosas. Por fin!!
Llevamos semanas viendo desplegarse las diminutas hojas. Primero nos conformamos con el tono rojizo de las yemas que son el síntoma de que algo va a cambiar en breve y nos permitirá asistir a un proceso maravilloso.
Pero pronto este ligero engrosamiento de las yemas se nos antoja poca cosa y deseamos que estallen!! Sabemos que late con fuerza la vida dentro y morimos de impaciencia para que se produzca el parto: la primera rosa!
Asistimos al proceso embelesados, llenos nuestros ojos y nuestros sentidos de belleza, conmovidos por esa Naturaleza que siempre nos sorprende y siempre nos hace sentir pequeños porque ella es tan grande…
A mí no me desaparece la sonrisa de mi cara cuando los miro. Cuánta felicidad me hace sentir mirarlos, disfrutarlos…
Cómo es posible que tras la quinta o la séptima hoja…justo sobre esa y ni una más abajo o arriba, emerja, primero incipientemente, apenas perceptible, la formación de lo que será un capullo?
Llevan años con nosotros y los conocemos de sobra. Antes se nos pasaba y hasta que no asomaban totalmente no sabíamos anticipar que en dos días los capullos ya se verían. Ahora ya no, ahora conocemos cada rosal como la palma de nuestra mano. Cada uno distinto, cada uno con su gama de color.

Qué maravillosamente diferentes son unos de otros. El otro día alguien me dijo que todos los rosales eran muy parecidos. Yo pensé para mí: Sí, un rugosa se parece a un rambler como un huevo a una castaña!
Aunque parte del proceso ya la conoces porque lo vives cada primavera, ansías que vuelva a ocurrir año tras año. Rosa 'Madame de Sevignè' brotará con sus tallos cortos, y Rosa 'Iceberg' Cl. formará sus capullos en lo alto de ramillas laterales mucho más largas. Rosa ‘Pierre de Ronsard’ será precoz en cubrirse de preciosas y rojizas hojas y en cuajarse de embriones de rosas.

Los rugosas, tan distintos y tan especiales se cubrirán casi de los primeros con hojas de marcada nervadura, tan frescas, tan tiernas, tan crujientes en este momento!! Sus capullos emergerán de sus ramas de una forma absolutamente distinta al resto de rosales del jardín. Son como madres amorosas envolviendo a sus bebés. Primorosamente protegidos por las últimas hojas de los tallos forman conjuntos que parecen repollos y tú, que los conoces ya de hace años, sabes que en su centro, a buen recaudo todavía, están ya los preciosos capullos.

Probablemente Rosa 'A. Shropshire Lad' vuelva a ser uno de los arbustos más bonitos de tu jardín. Cuajado de ramas, repleto de tiernas hojas de preciosos tonos entre carmín y magenta… Pero aunque hayas visto ese rosal muchas veces perder su desnudez no te impide el asombro por la forma en que lo hace.
De los rambler no te asobrarán tanto sus hojas incipientes como la diminutez de sus capullos y te volverás a preguntar por enésima vez como es posible que ahí, en algo que no es más grande que un grano de arroz se guarde toda la rosa!
Conoces el jardín y los procesos que se producen en él y sabes que a misma vez que se activan las rosas también lo hacen otros muchos seres. Incluso los que desearíamos que no lo visitaran! jeje
Son miles las veces que has visto abrirse una rosa pero todas, todas sin excepción te has quedado hechizado ante unos pétalos plegados tan maravillosamente que puedan guardarse hasta que llega el momento adecuado bajo los sépalos que los protegen.
Y cuando ese momento llega y asistes a él, llega tu emoción y tu piel se te eriza y te da igual que sea por efecto de unas hormonas, por haber variado la inclinación de la curva que de forma aparente describe el sol en el firmamento o por los marcadores internos que indican a la planta que puede desplegarlos. Tú solo ves poesía ahí…porque tus ojos de jardinero te impiden afortunadamente ver otra cosa.