lunes, 10 de julio de 2017

Después de la lluvia, cobre y azufre a las tomateras del huerto

Tras la lluvia, la humedad entre las plantaciones del huerto aumenta. Es el medio idóneo para el desarrollo de hongos y plagas.
Así que, como más vale prevenir que curar...y aprovechando que ni hoy ni mañana las temperaturas van a llegar a cotas muy altas, una buena rociadita con Azufre y cobre evitará riesgos y problemas.
Iba a aplicar estos productos al atardecer pero miembros de un Grupo de hortelanos de Facebook al que pertenezco, me aconsejaron hacerlo por la mañana bien temprano.
Mi huerto está soleado prácticamente desde que sale el sol de manera que no se podía uno descuidar con la hora.  He preferido que cuando los rayos del sol caigan sobre las matas de tomateras el producto ya se haya secado y así evitar quemaduras. Aunque bueno, este primer sol es suavecito y quema poco.
Ayer se limpiaron todos los bancales de las hojas, ramas que había en ellos tras la terrible tormenta del viernes de manera que el huerto estaba limpito ya. Cortadas los brotes tronchados, eliminadas las ramas que el agua arrancó. Quitadas las hojas picoteadas y llenas de tierra...Ahora solo restaba protegerlas con estos dos productos fungicidas aceptados en agricultura ecológica.
Así que a eso de las siete de la mañana ya estaba yo en el huerto dispuesta a darles el tratamiento a las tomateras.
Prefiero hacer una aplicación con ambos productos y así me ahorro trabajo. Como mi huerto no es grande no preciso demasiados litros de mezcla. Hay que llevar extremo cuidado en ajustarse a la dosificación que indique el envase.
En este caso he usado oxicloruro de cobre y azufre. Ambos en forma de polvo mojable.
Son más preventivos que curativos y conviene usarlos antes de que aparezcan las enfermedades o en el inicio de presentar síntomas.
Es prudente no pulverizar estos productos en días con altas temperaturas o en las horas centrales del día para evitar quemaduras.
Al rociar las plantas debería ponerse especial cuidado en que las pulverización sea con gotas lo más pequeñas posibles, así el producto será más efectivo. También es importante posicionar la boquilla de la mochila en posición hacia arriba para que la mezcla rocíe el envés de las hojas y solo por arriba.
NOTA: Si alguién tiene interés en visitar el artículo de este blog dónde se hablaba de estos dos fungicidas (azufre y oxicloruro de cobre) puede acceder a él en este enlace. Habla de rosales pero los modos de aplicación, dosificación y demás es de aplicación a cualquier planta.

4 comentarios:

  1. Hola María. Comparto tu disgusto, menos mal que la operación limpieza ha mejorado el aspecto de todo. A nosotros solo nos faltó el mal trago de ver el destrozo en directo, parecía que alguien había utilizado una trituradora en todo el jardín. El huerto casi perdido, tomates unos caídos otros machacados, las hojas de los calabacines inexistentes. Penoso. Yo he fumigado con leche diluida y bicarbonato ya veremos...
    Bueno ánimo que continuamos con la misma ilusión. Un gran saludo. Msol. Madrid.

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    1. Marisol, viste el anterior artículo con las fotos del destrozo? Míralo si o lo has visto todavía...
      Y sí, afortunadamente el trabajo del sábado y ayer domingo eliminado cualquier rastro de los destrozos como no sea los daños en ramas y hojas de las hortalizas. Lo demás, la tierra y acolchados, todos e su sitio ya.
      Cuanto siento que en tu jardín el agua haya hecho también mucho daño. Si no me falla la memoria tú estás por mi zona. Verdad? Una suerte que no hubieras asistido en directo, era angustioso. Puedes imaginarte!!
      Y en efecto, seguimos con la misma ilusión... Un beso grande.

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  2. Hola. Yo también estoy cerca de vuestra zona y ahora q leo el artículo lo he recordado. Fue muy angustioso y desagradable ver el jardín con plantas destrozadas. Saludos

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  3. Perdón, me llamo María José.

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