viernes, 29 de julio de 2016

Las sombras en el jardín. La utilidad de guardar la información sobre ellas para el diseño.

Os ha ocurrido alguna vez el plantar un rosal, unas vivaces, etc en otoño o invierno convencidos de que la ubicación elegida estaría preservada del sol directo del mediodía y comprobar en pleno verano que se achicharran literalmente las hojas porque la planta recibía de pleno el sol en las horas centrales del día? A mí, un montón de veces!! Y precisamente porque me ha ocurrido muchas veces y me ha costado trasladar el rosal o la planta en cuestión a otra posición más adecuada provocando que vuelva a padecer un estrés innecesario con el traslado además del trabajo que supone el desplantar y volver a plantar es por lo que creo que puede ser interesante hablar en este artículo de las sombras y su importancia en el jardín.

Como sabéis los que me leéis habitualmente, hace unos días colgué un artículo en el que os mostraba una rocalla con dos bancos de piedra y traviesas de madera que forma parte de lo que en el futuro será un jardín secreto. Ahora no es el momento de hacer plantaciones pero antes de que nos demos cuenta estará aquí el otoño y será preciso comenzar a poner en tierra las variedades elegidas. 
Conozco muy bien el suelo de mi jardín, igual me pasa con el clima pero para diseñar las plantaciones de esta zona preciso conocer las luces y sombras en las distintas horas del día. De nada valdrá poner el sustrato adecuado y saber que una planta es adecuada para el clima de nuestro jardín si no la ubicamos en la situación que reciba las horas de sol directo o de sombra que la planta en cuestión precisa para desarrollarse adecuadamente.
Las sombras son un elemento absolutamente cambiante en nuestro jardín. Cambian de un día a otro y cambian de una a otra estación. 
Fijaos en las dos siguientes fotografías. Corresponden a la misma zona del jardín. Son fotografías tomadas a la misma hora exactamente, las 09:30 horas. Qué cambia? La primera corresponde al inicio de marzo. La siguiente es de mediados de mayo.
Para ello y para equivocarnos lo menos posible se hace imprescindible conocer a fondo las sombras de nuestro jardín.


Por qué cambia el largo de las sombras a lo largo del día y a través de las estaciones? El largo de las sombras viene determinado por el ángulo con el que los rayos del sol inciden sobre la tierra.
Durante el día las sombras son más largas a primera y última hora y más cortas en las horas centrales. La razón de ello es precisamente que es a mediodía el sol está en su punto más alto, los rayos del sol son más perpendiculares a la Tierra y producen lógicamente sombras más cortas.
El cambio de tamaño de las sombras durante las estaciones se debe a que la altura a la que el sol aparentemente recorre el cielo durante el verano es mayor
En el hemisferio norte la trayectoria aparente que el sol recorre en invierno es mucho más baja que en verano. Ello provoca que la inclinación de los rayos de sol sean más oblícuos que en verano y da lugar a su vez a que las sombras se alarguen en invierno y sean más cortas en verano.

El sustrato puede modificarse, la humedad puede aumentarse con el riego pero la insolación...ufff qué difícil es cambiar las condiciones de luminosidad de un rincón. Es cierto que podemos plantar un árbol o un arbusto para proyectar una sombra en un lugar que nos interese pero eso son soluciones a largo plazo. De entrada tenemos que ceñirnos a las condiciones lumínicas que tenemos en el jardín hoy por hoy.
Sí, es de suma importancia saber cuántas horas de sol y a qué horas lo recibirá un arbusto al plantarlo en el lugar concreto. De lo contrario nos arriesgamos a eso, lo que nos ha pasado a muchos. Que en invierno, cuando se proyectan sombras mucho más largas que en los meses estivales porque el sol hace su recorrido en el cielo de forma mucho más baja... nos resulta muy difícil acordarnos de que esa misma ubicación que en noviembre está en sombra a mediodía, en agosto, en pleno verano, los rayos de sol chamuscarán sus hojas. En un jardín de reducidas dimensiones quizás no es excesivamente complicado pero en un jardín grande...uffff!! 
A veces durante el verano me digo...a ver, qué me acuerde luego en invierno, aquí hay mucho sol durante mediodía...y aquí y aquí...Nada de rosales delicadas!! Pero luego llega el otoño, el jardín inicia su transformación, los árboles y arbustos comienzan a desnudarse....Y el sol comienza a entrar por entre sus ramas y zonas que en verano estaban sin iluminar, ahora reciben sol directo. Pero además es que sin darte cuenta, día a día las sombras que van produciéndose en el jardín son cambiantes se van alargando, los días se acortan y lo que cercano ya el invierno vives como un sol tibio y agradable te hace olvidar qué supone el sol de esas mismas horas seis meses más tarde. Te empiezas a olvidar de qué zona cubría de sombra los dos grandes olmos por la mañana y acabas por interiorizar la imagen del jardín como la ves en esa estación y olvidas las luces y sombras del verano. Llega el invierno y echo mano de esa imagen del jardín que tengo reciente y al final de no ser por la costumbre que tengo de guardar la mayor cantidad posible de las sombras de mi jardín...plantaría la mitad de las cosas de modo equivocado. A mí me pasa eso. No sé a los demás.
No sé si los demás jardineros tienen más memoria que yo o si utilizan otros sistemas para saber en invierno, cuando realizan plantaciones, como estará iluminada esa planta durante los meses estivales.

Leí hace años sobre la conveniencia de hacer lo que en el libro llamaba "planos de sombras". Aunque a mí no me han resultado prácticos de todos modos para quién vea la conveniencia de realizarlos debemos decir que consiste en colorear (por ejemplo en forma de trazado gris, a rayas, etc) sobre el plano completo del jardín la proyección de las sombras de árboles, arbustos, muros y edificaciones del jardín. 
Debería hacerse tres planos, uno por la mañana, otro al mediodía y el tercero por la tarde. Con ellos tendríamos una información bastante aceptable de las sombras que se dibujan en nuestro jardín a según va realizando el sol su trayectoria en el cielo.
Conviene que esta información se recoja en días próximos al solsticio de verano (21 de junio) es decir, justo en los días que el sol está más alto en el cielo.
Muchas son las plantas que dejan caer sus hojas en invierno y la mayoría están en franco letargo. Cuando hablamos de necesidades lumínicas de una planta nos referimos generalmente a las que recibe durante el verano no durante su parada vegetativa invernal porque es durante el verano cuando están en actividad y les repercutirá más las horas de sol recibidas. Además, la intensidad de los rayos solares, al ser más perpendiculares al suelo es mucho mayor en verano que en invierno e influirán de manera determinante en las condiciones de cultivo.
En la siguiente imagen vemos como cambia la inclinación de los rayos del sol del invierno al verano. En invierno caen con mayor inclinación provocando sombras más alargadas. Así el arbusto que vemos en la imagen, en invierno permanecería en sombra a una determinada hora.
El mismo arbusto en verano, recibiría luz solar a la misma hora. Si el arbusto precisa esta insolación no habrá problema. El tema es que no todos las plantas resisten la insolación del mediodía, sobretodo el climas de verano tan rigurosos como el mío.

Vemos por tanto la importancia de esta información. Las sombras en el jardín lo condicionan totalmente. No es cuestión solamente de la ubicación de una plantación es que aprovechar o generar zonas sombreadas puede convertir una zona del jardín que se hacen inhóspita al mediodía en un confortable y fresco rincón si tenemos en cuenta estos datos y hacemos crecer los árboles, trepadoras o arbustos en la posición correcta para proporcionarnos una amable sombra en las horas que más se precisan.
No sé a vosotros, a mí me resulta sumamente desagradables los jardines ardientes en verano. Prefiero jardines dentro de lo posible frescos y con zonas umbrías. No siempre es fácil en los que padece el clima del mío pero está claro que conocer las sombras existentes en el jardín y tener presente de qué manera podemos transformar los espacios puede modificar un jardín y hacerlo mucho más acogedor.
Es cierto que árboles y arbustos se toman su tiempo hasta proporcionarnos una sombra generosa pero sí, si tenemos la paciencia suficiente muchas zonas del jardín se hará mucho más agradables.
El tiempo que se emplea en la recopilación de esta información pienso que tiene una gran ventana, conocer mucho más en profundidad nuestro jardín. Cuántos de los cambios que se producen en él son apenas perceptibles para nosotros a veces? Este tipo de plano o cualquier otro sistema para recopilar la información nos hará mucho más conscientes de como es nuestro jardín en cada estación del año y en los distintos momentos del día.
Contar con este estudio en profundidad del espacio que constituye el jardín no solo es aconsejable para ubicar correctamente las plantaciones. A la hora de instalar un pérgola, un cenador, un estanque...Hacer este tipo de obras e instalaciones desconociendo las sombras de nuestro jardín puede originarnos grandes disgustos.
Por poner un ejemplo, si instalamos en invierno una pérgola buscando a mediodía la sombra para poder utilizar el espacio bajo ella para comer a mediodía, probablemente nos encontraremos de que ese espacio está inundado por un sol achicharrante en verano. Antes de decidir la ubicación de este tipo de instalaciones se hace imprescindible saber de qué modo reciben la luz en el verano.
Como comento, he realizado estos planos de sombra con gran esfuerzo y lo cierto es que no les he visto mucha utilidad. Voy a explicar por qué. Al dibujar las zonas sombreadas en un plano lo que vemos es la zona sobre la que las plantas proyectan su sombra en el suelo pero no nos da información de altura de las zonas sombreadas. Creo que la siguiente imagen explicará mejor lo que estoy diciendo.
Aparentemente lo que vemos en este plano de plantación nos permitiría plantar los dos arbustos con flor en estos dos puntos porque parece que la zona está protegida por sombra pero la realidad no es esa. En efecto a nivel del suelo hay sombra pero conforme subimos en altura esta sombra va presentando en su zona externa la misma inclinación que los rayos del sol en ese momento del día y por encima de esta inclinación incluso en un área que en el plano se representa sombreado, si el arbusto tiene suficiente altura se saldría de la protección de la sombra..
Sí, es cierto, todos sabemos que la sombra que proyectan árboles y arbustos presenta un plano inclinado pero se me hace difícil estar calculando la inclinación de los rayos de sol y saber con seguridad si no estoy plantando demasiado alejado del árbol en cuestión como para que la parte superior del arbusto que planto no reciba la luz solar a mediodía en verano.
En esta imagen se explica lo que quiero decir. Al dejar de ver el plano de sombras y ver el perfil comprobamos que en efecto, el primer arbusto, el que está más próximo al árbol estaría en sombra a esa hora del día en verano pero el segundo, el más alejado, recibiría en sus ramas superiores el sol de las horas centrales del día.
Incluso se da la paradoja de que aún más alejado del árbol que el segundo arbusto podríamos plantar una pequeña planta que precisara sombra a estas horas del día siempre y cuando su altura no superara el plano de sombra del árbol. 

Al comprobar que los planos de sombra no me resultaban lo útiles que pensé antes de realizarlos opté posteriormente por tomar notas pero esto si cabe aún era más engorroso y desistí.
Al final he optado por algo que puede parecer laborioso pero que en realidad sólo hay que hacer una vez durante el solsticio de verano a ser posible.
Tan simple como tomar fotos de todo el jardín o de la zona que nos interese. 
Aquí os muestro mi escritorio. Podréis ver dentro de la carpeta pertinente (Sombras Jardín secreto y la fecha de la toma) Dentro de esta creo tantas carpetas como horas a las que durante el día tomo las fotografías.
Sí, hoy por ejemplo, he tenido que estar todo el día cada poco tiempo pendiente de salir a hacer fotograías a esta zona pero he conseguido una información preciosa a la hora de hacer las plantaciones.
Creo que no resulta legible la imagen si no se aumenta. Si pincháis en la fotografía se abrirá en otra pestaña y podréis verla aumentada.

A la hora de consultar una ubicación en concreto dentro de esta zona no tengo más que buscar la imagen que la contenga en cada carpeta. Esta imagen contiene agrupa varias imágenes del mismo punto desde la mañana hasta el atardecer.
A mí me resulta muy práctico este sistema. Laborioso un solo día pero muy útil y fácil de consultar en cualquier momento que deba diseñar las plantaciones de los distintos espacios del jardín.
Me permite ver al evolución del sol en un punto concreto y me evita el riesgo de que cuando llegue el otoño y las sombras hayan cambiado equivoque el lugar de plantación.

Nos restaría hablar de las distintos tipos de sombra. No todas las sombras son iguales. Su intensidad también es variable. 
La sombra más densa la encontraríamos bajo árboles perennifolios y en espacial bajo coníferas. 
También las fachadas de las edificaciones proyectarán sombras espesas y profundas. A este respecto hay que recordar que la altura de las fachadas intervendrá en la duración de la sombra. A paredes más altas, más duradera será la sombra que proyecte.
Lo que llamamos sombra moteada la proyectarían arbustos y árboles poco espesos, de hojas más bien pequeñas y ramas largas con movimiento. Con ramaje poco espeso entre los que los rayos del sol se filtran sobre las plantas cultivadas bajo su copa o a los pies de ellos. Son muchos los arbustos y árboles que producen este tipo de agradable sombra. Por mencionar alguno: variedades de Euonymus como  planipes o phellomanus; los Amelanchier lamarckii
Para finalizar mencionemos un hecho que deberíamos tener en cuenta al hacer las plantaciones. Generalmente pensamos en la asociación sol-calor y sombra-fresco. Y sin duda es así. La zona a los pies de un muro orientado al norte y totalmente en sombra será en general la zona más fresca del jardín pero esto no tiene por qué ser un inconveniente por ejemplo para la resistencia de las plantas.
Está comprobado que mueren más plantas por la rapidez de la descongelación que por las bajas temperaturas. Así puede que resistan menos algunas plantas con un sol directo a primerísima hora de la mañana que producirá una rápido deshielo que algunas plantadas en zonas de sombra profunda y zonas muy frescas.
En realidad estamos demasiado mediatizados por libros, páginas web y foros de países con climas más frescos que el interior de nuestro país. Leemos constantemente como la mayoría de las plantas parece que les gusta el pleno sol y lo cierto es que cualquiera que cuide de un jardín en un clima como el de Madrid sabe que no son tantas las plantas que gozan de la inclemencia del sol a mediodía cuando el verano alcanza casi los 40º. En realidad la mayoría de las plantas que estos manuales, páginas web de viveros, etc. animan a cultivar a pleno sol, crecen mucho más felices en la semisombra o con una sombra moteada.
Precisamente por eso busco ir creando poco a poco un jardín más fresco que el que tengo. Dónde el paseo se haga agradable incluso en verano. Para ello deberé tener la paciencia de que crezcan los árboles y arbustos de gran tamaño que he ido plantando estos dos años. Por ello, porque la luz y la sombra es determinante en un jardín he escrito como decía al inicio, este artículo. Espero os haya resultado de interés. Feliz fin de semana queridos lectores!!! :)
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Un artículo que he colgado posterior a este en el que el problema que se plantea es dónde plantar un árbol para que proyecte su sombra en las horas centrales durante el verano.
En este artículo hablamos de: Una calculadora de sombras para obtener la medida de las sombras a las distintas horas del día en cualquier época del año. Un programa de diseño como SketchUp también.  Pincha AQUÍ