viernes, 12 de febrero de 2016

Un paseo de invierno con lluvia. El jardín también "suena"

Los días que estando en casa no puedo trabajar en el jardín me siento como un animal enjaulado :) y tengo que salir...

Es más fuerte que yo. Trato de mitigar mi "mono" del jardín asomándote a él tras las rejas de la ventana de la cocina. Y es peor!! Porque la atracción se hace irresistible. Veo desde aquí las ramas desnudas de la preciosa Tilia cordata y necesito ir a comprobar si sus yemas comenzaron a engrosar. Puro pretexto...:) Sé que están engrosando porque ayer las miré!!

Los jardines brillan, oscurecen, se tornan rojos, amarillos o reverdecen. Huelen a hierba seca y a lluvia sobre las hojas, al apolvado aroma de las Daturas o la exquisita fragancia de los enebros mojados. Las cortezas de los árboles son ásperas y las hojas de un limonero de una suavidad extraordinaria...Los frutos del Amelanchier son dulces y picante el sabor de la lavanda...Se me olvida un sentido!! No, no se me olvida :)
Me decido a salir por la parte delantera y la música de las ramas del enorme enebro frente a mi casa me acoge junto a otras notas, las del viento. Y es que el jardín suena!! 
Llevo días pensándolo.  El jardín se nos mete dentro no solo por los ojos o a través de sus aromas. Los jardines hablan, parlotean, crujen. Sí, los jardines suenan!! No hay duda...y es tan hermoso escucharlos!!
Esta tarde es idónea para disfrutar del sonido. Demasiado frío y viento para salir a cuerpo, así que vuelvo a entrar en casa, tomo precipitadamente una rebeca vieja pero cálida y confortable y salgo de nuevo, esta vez por el jardín trasero!!

Escuchar la lluvia sobre el tejado de mi casa desde fuera es para mi música celestial... Hay pocas cosas que me guste más hacer!! Tengo la impresión de que la humedad del aire acrecienta los sonidos o quizás simplemente es que me fijo más cuando paseo y la luz en un día invernal como hoy, con lluvia y una ligera bruma hace que las vistas del jardín parezcan fotografías en blanco y negro sobre las que destacan los verdes de la hierba, de los árboles y las plantas. Me quedo parada. Escucho :)...
Un grupo de rabilargos levantan el vuelo hacia el jardín vecino con graznidos que les delatan como córvidos mientras se desplazan hacia las arizónicas tan pronto escuchan la puerta de mi cocina abrirse. Qué huidizos son estos pájaros!! Me paro unos instantes para escuchar su revoloteo dentro de las ramas del seto y me percibo entonces de que se oye el agua que cae del caño de la fuente sobre el lebrillo en un sonido hueco y más agudo cuando salpica el agua que rebosa de él hacia el otro barreño. El viento distorsiona el chorro de agua y provoca que infinitas gotas salgan disparadas hacia el exterior empapando la tierra alrededor, tiñéndola de una oscuridad que resalta su riqueza mientras se extiende poco a poco una mancha que la baña de humedad que pronto llegará a percibirse con su exquisito aroma.
Mis pisadas se encaminan hacia la parte de abajo recorriendo el camino del jardín trasero y mientras ando con la vista puesta en la casita de madera me gusta ir pisando los pequeños charcos que se forman entre las piedras y escuchar mis zuecos estampándose en la superficie del agua. Apenas unos pasos y el frotar de las ramas de las mimosas llega ya hasta mí A mi paso los pájaros afanados en guarecerse hasta que amaine trasiegan de un árbol a otro en rápidos vuelos y estoy segura que es el mirlo el que oigo ahora en la parte final del tejado de la casa. Por cierto, que debe ser macho a tenor de su incansable reclamo mirando el canalón de la casa de enfrente en el que suele estar una simpática "mirla". Impertérrita por cierto, a tan denodados esfuerzos del galán....vaya dos!! Él jamás desiste  y ella debe ser dura de pelar porque ni se inmuta. Sin mover una pluma lo escucha desde su canalón y él creo que no es muy "lanzado" porque jamás le he visto llegarse hasta la cortejada a echar unas charlas con ella ajajjaja O quizás yo desconozco las normas de educación entre ellos. Vete a saber...

Es llegar al almendro y escuchar crujir sus ramas gruesas y añosas.
Desde lo alto de la escalera con traviesas de madera veo la parte central del jardín. El pozo allá abajo, en el seto sur, difuminado por la niebla. 
Me gusta este punto del jardín. Hay muchos troncos gruesos y ramas que sostienen otras ramas y que cuando deciden danzar resulta un sonido que, si es fuerte el viento, me perturba pero reconozco que a la vez me atrae. Hoy es suave. Y su sonido también.
Sigo mojándome, como se moja todo mi jardín. Todo gotea y las maderas oscurecen y los líquenes de los troncos de los árboles se hacen más evidentes. Me fijo en el tronco de una mimosa (Acacia dealbata) que vino de Galicia y acabó aquí en mi jardín para colmo de mis males jajajaj No. No es cierto. También tiene su parte hermosa este mes de febrero que comienza a florecer. Aunque me inquieta cada vez que miro sus troncos con una corteza que parece deshilachada y que se puede sacar a jirones. Cualquier día de estos se caerá otra, como hace dos años...

Los olmo siberianos (Ulmus pumila) ya están despertándose. Es la primera vez que veo sus flores masculinas antes de abrirse. Nunca hasta hoy me había fijado!! Cómo he podido no darme cuenta hasta hoy de lo bonitas que son?  Como confites oscuros!! Siempre se descubre algo nuevo en los jardines...jamás se termina de descubrir, de maravillarse por tanta hermosura...



Imposible no mirar la pequeña nube de flores blancas que es hoy el joven almendro. Bajaré hacia los pinos para verlo de cerca y comprobar que cada día es menos pequeño. En plena floración!! Como un velo de novia blanco...Con esta lluvia muchas flores caerán al suelo y no llegarán a ser almendras. Cosas de los frutales. Qué se le va a hacer!!



Quien podría no estar tentado de acercarse a ver los hermosos amentos del avellano (Corylus avellana) con sus diminutas y rojas flores femeninas? Cuelgan temblorosos mecidos por el viento y parecen bailar al unísono. Cuánta belleza!!






Cruzo hacia abajo el jardín atravesándolo bajando la escalera de peldaños de madera sobre los que golpean las gotas de agua. Me detengo para escuchar como gotea sobre una traviesa las ramas de un enebro cuya copa termina justo sobre ella. 

Afortunadamente tomé unas fotografías en un rato en que la lluvia pausó antes, hace unas horas. Ahora está arreciando y no puedo detenerme tanto como quisiera pero no quiero empezar el regreso a casa sin acercarme a contemplar el frescor de las yemas ya brotadas del acerolo. Verde claro y luminoso como pequeñas lechugas. Increíble!! Apenas se han abierto las hojas y ya guarda en su interior los capullos de las flores que se abrirán... no dejo de sorprenderme nunca jaajajaja



Estoy tentada de llegarme al huerto. Pero no. Terminaré con un enfriamiento!! Ay...pero quién no se detiene un instante para ver apenas abiertas algunas yemas de los rosales rugosa? Dentro de unas semanas tendrán una formidable fuerza y casi se los podrá ver crecer de día en día.

Me guarezco un poco bajo una de las encinas grandes y lo veo allí al fondo. Cómo resplandece!! 
El Salix con sus plumeritos!! Como cada febrero los abre casi sin avisar y casi sin darte cuenta ya no están. Pero si estás ojo avizor tienes unos días para contemplar lo bonitos que son cerrados, con su pelito blanco y abiertos, punteados de amarillo intenso.






Mojado. Mojado. Todo está empapado, igual que yo!! Pero qué bien le sienta esta lluvia a la hiedra. Se está tomando su tiempo extendiendo su abrazo sobre el tronco del enebro. Qué bonita me parece. Tan frondosa, tan exuberante... habrá que contener su euforia amorosa para preservar el árbol!!



Debo regresar. Por el camino más corto. Cruzaré la plataforma de hormigón y subiré la escalera que bordea la terraza grande frente a la casa. 

Este camino es como un embudo para el viento que sopla y me parece fascinante como pueden llegar a bambolearse los dos grandes enebros que hay en su recorrido. Como setas enormes, cuajadas de finas ramas se mueven de lado a lado y pareciera, a tenor del sonido que producen, que se van a romper. Pero no. No se rompen...las naturaleza los protegió dándoles una flexilibidad que los hace hermosísimos a mis ojos cuando describen repentinos cambios de dirección en sus movimientos.

Qué desnuda está esta zona con los rosales sin hojas. Ya falta poco para que vuelvan a cubrirse de verde. A la espera de que Rose 'Guirlande d´Amour' comience su protagonismo, nos ofrecen sus brillantes escaramujos. 



Lleva ya tiempo lloviendo y ayer también lo hizo. La tierra está bien mojada y ya no traga el agua tan rápido. El tejado vierte sobre la terraza delantera de la casa y ésta a su vez vuelca el agua que recoge sobre este camino en forma de diminutos hilos que chorrean por el muro de piedra. Shhhh....si presto atención se oye perfectamente el goteo!! :)
Este camino me gusta. Incluso desnudito en invierno. Los Iris sanos y turgentes parece que quieren contribuir a que no sea una desnudez total. Los iris y las yerbas (nada malas) que yo permito que crezcan en los escalones porque creo que los "arropan" un poco con su verde...
Ningún rincón está falto de vida en realidad. A poco que nos fijemos siempre hay algo luchando por sobrevivir o por brotar o por alcanzar la luz que le da la vida. Sorbaria sorbifolia 'Sem' y sus hojas de encendido borde. Qué planta más magnífica.. Me enamora casi casi en cualquier época del año.


Ya casi vuelvo a estar arriba, en el jardín delantero. La vieja mecedora empapada hasta las mimbres jejeje sigue esperando paciente que lleguen días que la entibien con sus rayos de sol y a mí también, sentada en ella con mi cabeza, como siempre, llena de ideas para poner en práctica. Uno de los lugares más agradables para sentarse. Se contempla desde él el camino de baja y buena parte del jardín que hay sobre la fachada delantera de la casa. Pero también se ven las preciosas piedras llenas de musgo y líquenes que dejó el tiempo. Cómo me fascinan las piedras viejas!! Un mundo dentro de otro mundo..



Me gusta este sitio. Por muchas cosas. Pero sobretodo porque es un lugar con muchos matices acústicos porque ya digo, encorseta el viento y lo conduce jardín abajo...como no va a sonar?
Recorro la terraza grande y a través de la chica llego de nuevo al jardín trasero. Me paro un instante en el inicio. El tiempo de hacer una fotografía a los capullos de Iris germanica que me anuncian lo que llegará pronto!! y de sonreírme al ver los tiestos con los esquejes de rosas que dejó Maite. Siguen vivos!! A la sombrita, bajo la protección de heladas con las mimosas encima. Para algo tenían que servir las ladinas!!


No queda más remedio. A meterse en casa. Los últimos pasos los recorro en dirección inversa y según me acerco vuelvo a escuchar la fuente fluir... Sí. Los jardines suenan :) 
Desde el interior el jardín se mete dentro.. Y es que en realidad nunca sale :)

Herramientas, útiles y equipamiento para podar nuestros rosales

Todos comenzamos a cultivar rosales con un equipo que deja bastante que desear. Y nos vamos apañando!! No es cosa de salir ahora corriendo a la tienda a comprarse el mejor y más extenso equipo posible pero sí que a la larga, los que cultivamos rosales, nos vamos haciendo con un material de mejor calidad. Este año compramos unos buenos guantes, el siguiente unas tijeras realmente de calidad...y así vamos reuniendo un equipo adecuado, cómodo y eficaz.

El calibre de las ramas que deberemos cortar es muy variable. Intentar podar una rama más gruesa de lo que permite las tijeras conduce a rasgaduras en la rama y dificultad sobremanera el corte que buscamos: limpio!! No deberíamos intentar cortar todas las ramas, tengan el calibre que tengan con las mismas tijeras. Ya hemos visto que cada tipo de rama tiene su herramienta de corte.
Contar con unas buenas herramientas, afiladas, fuertes y limpias (incluso de vez en cuando desinfectadas) nos va a facilitar la labor. Sin duda
Las de mayor tralla y las que vamos a usar más son las tijeras de podar de una mano. Lo ideal es que sean "bypass", sistema de dos hojas deslizantes entre sí y que permiten un corte limpio.  Este tipo de tijeras se usan en ramas verdes de hasta unos 2 cm de diámetro.
Las hay de todos los precios posibles, desde 10 € de marca blanca y que yo no aconsejaría hasta lo que os queráis gastar!!  
Pero por unos 20/25 euros se pueden tener unas tijeras más que decentes. Os pongo estas de una empresa de la que os he hablado en otra ocasión "Mis herramientas de jardín". Algunas con una estética que me enamora!! Precios razonables, calidad estupenda, atención personalizada. Son gente seria!! Os lo garantizo :)
Pensad que son herramientas que si las compráis de una calidad que esté bien os van a durar muchos, muchos años así que si tenéis la oportunidad de que alguien con conocimiento de lo que habla os pueda aconsejar es lo ideal. Podéis visitar su página y poneros en contacto con Cruz (Una de sus propietarias). Podéis estar segura que os va a atender con amabilidad y a quién no tenga mucha idea le va a orientar estupendamente.
No todo el mundo está en disposición de gastarse a partir de 45/50 euros en unas tijeras aunque bien es cierto que generalmente casi, casi, se pueden llegar a gastar cuando se compran tijeras malas y se tienen que sustituir por otras al cabo de un par de temporadas o tres.

Mencionaría primero las "Rolls Royce" de las tijeras, de la marca Felco. 

Aunque  otras marcas como "Bahco" o "Altuna" son también de extraordinaria calidad.
 

No sobra tener a mano unas tijeras de mano corte "yunque". A mi no me gusta trabajar demasiado con ellas porque su sistema está basado en el aplastamiento de las ramas pero reconozco que son prácticas para algunas ramas más secas y duras. 
  
Son muy prácticas las tijeras de precisión que facilitan muchísimo el trabajo de eliminación de las flores pasadas e incluso pueden usarse en la poda de rosales miniatura.
Si queremos que nuestras tijeras nos duren en perfecto estado durante mucho tiempo algo que no debemos hacer jamás es usarlas para cortar ramas de calibres más grandes de para los que están indicadas. Las ramas gruesas y lignificadas de los rosales se cortan con tijeras de dos manos con las que tendremos que hacer muy poca fuerza y nos darán un corte limpio y sin desgarros.

Un pequeño serrucho para eliminar a unos centímetros del suelo algunas ramas que ya son gruesas y duras nos vendrá de perlas!!

Y por supuesto, unas tijeras de pértiga cuando se trate de alcanzar a cortar las ramas altas de los trepadores son imprescindibles si no queremos usar escaleras.

Por último, como herramientas de corte quiero hacer mención de una que no es la más habitual. Incluso pueden pasar muchas temporadas sin que veáis la necesidad de haceros con una: una navaja de injertar
Los jardineros solemos ser gente curiosa :) así que tarde o temprano nos entra el gusanillo de empezar a aprender a hacer injertos en nuestros rosales!! 
En esto como en las anteriores hay mil modelos, calidades y tamaños. Os aconsejaría una que se "adaptara" a vuestro tamaño de mano. 
Una navaja de injertar puede llegar a ser realmente peligrosa si la usamos mal. Debemos sentirnos cómodos con ella en la mano y que alguien nos enseñe como agarrarla para evitar accidentes.
Yo tengo este modelo porque mi amigo José Albacete, un experto cultivador de frutales, me aseguró que era la que más me convenía. Y tenía razón, es chiquita, práctica...cómoda!!

Pero como os digo, hay montones de modelos. Mirad qué preciosidad esta que vende mi amiga Cruz!! Aquí sí que de verdad os aconsejaría que no escatimarais. Como os digo, una navaja de este tipo debe de ser de buena calidad primero por vuestra propia seguridad pero por supuesto también por la precisión que requieren este tipo de cortes.




Llevar a cuestas parte de todo este "arsenal" al que hay que añadir bridas, cuerdas, etiquetas...y estar trasladándose de una zona a otra del jardín mientras vamos podando no siempre es fácil. Un cinturón portaherramientas para llevar buena parte de ellas y algunos utensilios puede resultar práctico (si no hacéis lo que yo que no devuelvo una sola herramienta al cinturón y al final me las olvido en el suelo ajajjaja)

Por experiencia sé que meter los brazos a veces hasta el codo entre ramas que tienen unos aguijones terriblemente amenazantes no es ninguna tontería. Si no contamos con una buena protección de nuestras manos y brazos terminaremos como si nos hubiera arañado un gato!! Así que unos buenos guantes (a poder ser largos), de material que sea difícil de penetrar por los aguijones son uno de los elementos más imprescindibles para afrontar los trabajos de poda.
Mirad estos...no me digáis que no son una auténtica maravilla!! :) Lo mismo hay alguna hija/o misericordioso o algún marido por ahí que va y se les ocurre elegirlos como regalo en la próxima ocasión ajajjaja

Yo no podría hacer la mayoría de trabajos en el jardín que requieren que me agache si no contara con unas estupendas rodilleras. No quiero pensar en el dolor de mis rodillas con las piedras del suelo clavadas en ellas!!! Yo uso estas que me llevan durando ya varias temporadas. Tienen un detalle que se me antoja muy útil, el cierre. Anteriormente tenía unas semejantes pero el cierre era de "velckro" lo que al final dio al traste con ellas porque fue por ahí por dónde se rompieron al descoserse esa zona. Estas son graduables y absolutamente fuertes y cómodas.

Y por supuesto, si no queremos terminar con los calcetines empapados de agua o con los pies congelados, un buen calzado adecuado para estar en el exterior en estos meses fríos y lluviosos del invierno nos van a evitar más de un resfriado y de algún resbalón!! Yo uso estos que por cierto me cayeron en suerte en un sorteo que se efectuó en el estupendo blog de mi amiga Mónica ("Guía de jardín") Me van de lujo porque tienen una suela resistente y son muy, muy calentitos :)
Hay quién prefiere botas más altas. A mí se me hacen incómodas pero, como todo, estas cosas van a gusto de cada cual... 

Y por supuesto, ropa adecuada!! Los trabajos de poda llevan a veces mucho tiempo. Una ropa que nos permita el movimiento, no demasiado ajustada, cómoda, cálida y suficientemente fuerte para no ser rasgadas por los aguijones de las ramas nos hará mucho más confortable permanecer en el jardín con temperaturas en ocasiones bastante frías y húmedas. 
También aquí las características personales determinarán qué tipo de ropa nos ponemos. Hay jardineros frioleros y otros muy, muy calurosos... está claro que cada uno deberá elegir aquel atuendo con el que se sienta cómodo y con el que no pase ni calor ni frío.
Bueno pues, con todo esto estamos bien pertrechados, eh!! Tijeras en mano? A podar!!!