sábado, 25 de marzo de 2017

Heladas tardías....Brrrrr!!!

Iba tan decidida a dar mi primer paseo de mañana temprano por el jardín pero he desplazado la cortinilla del cristal de la puerta de la cocina y lo que he visto me ha quitado toda mi inicial decisión!! Brrrr!! La sola contemplación de los terrones de suelo blancos, congelados, desprendiendo destellos por los cristales de hielo que había en él me ha hecho sentir frío!!
Antes de transitar los caminos muy despacio para no arriesgarme a volver a caerme ya sabía  dónde dirigirme para ver hasta qué punto había helado. Una se conoce su jardín y sabe qué zonas son más y menos frías. Aquí, en la parte baja del centro del jardín es una zona dónde a poco que bajen las temperaturas llega a helarse mientras que en otras partes no llega siquiera a helarse o lo hace en mucha menor medida.
Al pasar junto a la barandilla que bordea la terraza grande de la casa ya he visto que había pegado de duro esta noche. Desde esta terraza se divisa buena parte del centro del jardín y desde arriba se veía una mancha blanca cerca del pozo. Parecía que había nevado sólo en ese espacio del jardín mientras el resto de la pradera de hierba de esta zona lucia con colores brillantes libres de heladas porque la propia terraza  y los arboles que crecen en ella la protegen de las bajas temperaturas algo más que a la zona baja.
Despacio, con sumo cuidado para no resbalar he llegado hasta allí. Lo que esperaba. Las plantaciones blancas de escarcha. Quebradizas y crujientes al tacto. Los rosales rugosas cubiertos de un blanco gélido hermoso no obstante. Y más hermoso me hubiera parecido de no ser consciente que sobre ellos en poco rato caerían los primeros rayos de sol del día. Los jardineros sabemos que una descongelación demasiado rápida nunca es buena.

Siempre que me acerco a una mata de Salvia officinalis no resisto la tentación de tomar un par de hojas. Qué rica me sabe!! Hoy también lo he hecho pero lo cierto es que no sabia casi a nada además, qué desagradable me ha parecido así, congelada jajajjaa
Congelada la hierba, el Viburnum opulus..las Salvia microphilla, y hasta el pobre Elaeagnus pungens 'Hosuba fukurin' que hoy no lucía el precioso borde blanco de sus hojas cubierto todo él de una capa de hielo.

He tardado una eternidad en llegar al jardín secreto. Como preveía allí las plantaciones habían quedado libres de la helada a salvo bajo las grandes copas de los dos pinos.
Qué noche más dura la de hoy para las pobres plantas !! El viento del oeste aunque no muy fuerte ha hecho estragos junto a las bajas temperaturas. Sin embargo incluso sabiendo el daño que ha podido producir en algunas plantaciones,  no he dejado de admirar la belleza de los lirios (Iris germanica) con un aspecto absolutamente polar!!
Unos tímidos rayos de sol que se filtran a través de las ramas de uno de los grandes enebros del camino bañan a estas una pequeña zona de hierba casi tocando las arizónicas del vecino y van a parar horas la parte final del jardín al seto oeste del jardín formando sobre él una cuña de sol. Pero el resto de esta amplia explanada permanecerá helada mucho más tiempo. El sol no llega a calentarla hasta cerca del mediodía así que seguirá blanquecina durante buena parte de la mañana.


El suelo del arriate frente a la casa tenía el acolchado blanco y me he sonreído al darme cuenta de que las aves no tienen pereza. A lo que se ve por la cantidad de agujeros que me habían hecho sobre la corteza triturada, llevaban buen rato buscándose el sustento bajo ella.


Una vez más he comprobado hasta qué punto el acolchado protege el jardín. La capa externa estaba blanca, no así la tierra bajo el acolchado. Esta tierra ha permanecido protegida de las bajas temperaturas esta noche y con esta protección también se han beneficiado las raíces de los rosales y arbustos.

Rosa 'Munstead Wood' un rosal casi perfecto. Ay si no fuera por la dichosa manía que tiene de coger oídio! Sus brotes a retazos de color rojizo lucían hoy bordeados sus folíolos de un ribete azucarado que me ha parecido tan hermoso...


Cómo se ven los efectos del viento y el frío en las plantaciones!! De un lado (del oeste), las hojas del rosal estaban totalmente heladas, las del levante lo estaban muchísimo menos.
 

Quién podía resistirse hoy a contemplar estos lirios? Jamás los había visto así de blancos!! Nunca tan cubiertos de cristales de hielo sobre las curvas de sus pétalos.

Qué efecto tan bonito el de los pétalos inferiores logrando destacar sus vivos colores a salvo de la helada bajo sus hermanos de más arriba que no han podido salvarse esta noche y estaban ahora como recién salidos de un congelador.


Curioso el hielo que se deposita de forma tan diversa dependiendo de su soporte. En las hojas a modo de puntitos. En los pétalos creando festones con sus partículas blancas.
Tan sólo media hora ha durado mi paseo. Reconozco que hoy me ha costado mucho ser todo lo disciplinada que debiera porque sentarse en cualquier sitio para descansar era francamente desagradable por razones obvias jajajajja

Antes de entrar en casa me he detenido un instante frente a Rosa 'A. Shropshire Lad' que cuando salí de casa estaba totalmente blanco y ahora ya estaba perdiendo el hielo y el agua helada estaba dando paso a pequeñas gotitas que como un spray llenaban sus hojas que ya brillaban bajo los rayos de sol que empezaba a ascender por el este  del jardín. He suspirado de alivio porque no me han parecido muy castigados sus brotes tiernos tras descongelarse. Afortunadamente!!

viernes, 24 de marzo de 2017

Los Ulmus pumila se visten con frutos (sámaras) y hojas

Está claro, el jardín sale de su desnudez invernal y comienza a vestirse de nuevo. Y de qué manera tan hermosa lo hace siempre!! Muchos son los árboles que habitan en él pero ninguno de hoja caduca que tengan un tamaño suficiente como para transformar radicalmente buena parte del jardín cuando sus ramas vuelven a cubrirse de hojas como Ulmus pumila (Olmo siberiano).




Forman dos grandes masas de vegetación y ópticamente el cambio es tremendo de verlos desnudos a las estaciones en las que sus hojas cubren toda su estructura.
Los maldigo por su gran sistema de raíces muy poco profundas que recorren todo el suelo del jardín a metros y metros de distancia de los olmos y que de vez en cuando brotan cerca siempre de otras plantaciones que reciben humedad del riego. Que sistema de detección de nutrientes y agua tienen los malditos!! 
Los detesto a ratos porque si no me ando con cuidado en cuanto veo aparecer los primeros brotes cerca de algún rosal o de cualquier otro arbusto, acaban literalmente con ellos. Absorben toda la humedad que está destinada a las otras plantaciones y se apoderan con sus raíces de la tierra nutrida y húmeda que rodea la plantación hasta terminar por matar la plantación en cuestión.
Hay que cavar hasta ver el origen de la raíz que generalmente tiene unas raicillas en su extremo por dónde absorbe el agua y luego tirar de ella en dirección a dónde viene hasta cortarla alejada del arbusto en riesgo. Se produce con ello un gran surco en el suelo del jardín que luego hay que cubrir con tierra y reparar todo el desaguisado. En fin, un fastidio y un trabajo enorme!!
Pero claro, en el jardín, como en la vida, nada hay blanco o negro. Todo tiene varias facetas y matices. Y sí, son invasivos, son trabajosos, pero tienen también momentos preciosos. Ahora es uno de ellos. 
Florecen primero de forma no muy llamativa y enseguida producen sus abundantes frutos que son samaras redondeadas de aspecto como de papel con una única semilla. Casi a la vez empiezan a brotar sus hojas de un precioso borde aserrado y de verde jugoso y claro.
Los dos que crecen en el jardín son de buen tamaño, tanto que el aspecto que la zona a su alrededor tiene cambia notablemente en el momento en que dejan de estar desnudos para pasar a cubrirse de hojas. Afortunadamente proyectan su agradable y fresca sombra sobre buena parte del seto norte que recibiría si ellos no estuvieran ahí, demasiado sol.
Tienen además otros aspectos que a mí me parecen magníficos, uno de ellos también constituye un cambio visual para el jardín. El precioso color amarillo con el que se tiñen sus hojas en otoño sin duda embellece verticalmente el jardín aportando una luz increíble con sus colores y luego, evidentemente el acolchado que producen sobre las plantaciones cercanas las hojas al caer es algo que también agradezco mucho. Como vemos, no todos son desventajas!!
Pero además de proporcionar un necesario y agradable sombreado a esta zona norte del jardín durante los momentos del año de más calor, permiten cobijo y lugar para anidar a algunas aves como los rabilargos durante la primavera.
Aún está en una de sus horquillas un nido en el que llegaron a nacer dos polluelos el año pasado. Creo que se ha deteriorado mucho durante los meses en que ha estado desocupado así que no sé si este año se animarán a reproducirse usando este nido antiguo o harán otros nuevos. Ya veremos.
Es curioso el cambio de luz que se produce en cuanto estos grandes árboles se cubren de hojas. El verano pasado me decidí a poner cerca de ellos un banco de piedra de estilo muy natural precisamente para aprovechar el frescor que producen las ramas de estos dos olmos. Qué bien se está sentada en él, cubierta por un cielo lleno de ramas!!
De momento no tienen las hojas, ahora apenas hay algunas brotadas. En algunos días comenzarán a salir. Por ahora son sus sámaras (frutos) los que cubren buena parte de sus ramas. Son preciosas en esos tonos verde manzana...



Me gustan las ramas curvas y ligeramente levantadas que tienen las ramas bajas porque dibujan en el espacio una especie de trazos que son muy visibles sobre la vegetación agrisada y oscura de los enebros mucho más compactos y opacos que los olmos.
Me resulta imposible decir un árbol que carezca de belleza en algún momento. Con sus virtudes y sus defectos!! Todos conforman por sí solos un mundo dentro de otro mundo que es el jardín y en ellos se cobija, nace, crece y muere la vida. Hongos, líquenes, insectos, mariposas, aves, pequeños mamíferos... qué sería de nuestros jardines sin ellos!!