sábado, 21 de abril de 2018

Los grandullones del jardín: Los árboles. Algunos tardan en despertarse.

Tenía muchas cosas pendientes de hacer hoy pero en ocasiones, cuando algo te emociona, es tan fácil retrasar un poco las actividades que son obligación para dedicarse a los placeres!! Uno de ellos para mí es revisar las plantaciones. Hoy le ha tocado a los árboles.
He bajado al huerto a una hacer una labor que hay que realizar poco a poco, con paciencia, cada pocos días pero sin precipitarse: ir forzando despacio las ramas de los manzanos que crecen en espaldera para que crezcan horizontales sobre la celosía de madera. Iba todo bien. Cada vez que realizo este trabajo tiro de las riendas de mi precipitación que me animan a empujar un poco más y me contengo a la hora de apretar las bridas que sujetan las ramas a la celosía. Aprieto menos de lo que me gustaría y me conformo con forzar la rama hacia la posición que necesito poco a poco. Interiormente me planteo que si empujo solo un poco más hay mucho peligro de que la rama se tronche...Caramba! No se me había roto ninguna hasta ahora. Pues esta mañana zassss! Una de las mejores se ha rajado. Cachissss!! Tan pronto la reparado con masilla he hecho una revisión de los árboles. En fin, debo aprender. Mi impaciencia...ay, esa que a veces me mata!!
Bien, hecho lo que no se podía aplazar de ninguna forma he podido dedicarme a la comprobación de los árboles. Cómo me gusta "pasar revista" jajaja
En mi jardín son los más rezagados. Comienzan las vivaces, siguen los arbustos y ya al final, junto con los arbustos más tardíos, vienen los grandullones del jardín.
La tardanza siempre me inquieta. Ver brotar de nuevo tras los meses de latencia las plantaciones tranquilizan. Son la prueba de que siguen vivos. Cada año me ocurre igual con los árboles, temo siempre que les haya pasado algo. Siempre se me antoja que es demasiada la espera. 
Me situó bajo ellos intentando que mi vista alcance las yemas allí arriba en el caso de los más altos. Algunos árboles los compré los compré ya muy crecidos y la distancia del suelo a la parte superior de las copas es bastante, así que me cuesta tener certeza del estado de las yemas. A veces me valgo de la cámara para acercar una imagen que no llego a ver y no, aún no!! No logro ver con nitidez las yemas. Me asaltan las dudas. La capa exterior de las yemas está ya rojiza y con señales de actividad o completamente dormida? Uffff... Como a un niño dormilón removería su tronco y les pediría que se despertasen ya de una vez!! jajaja En realidad no es que tenga prisa de que broten. Deben hacerlo cuando tengan las condiciones que cada uno requiere. Simplemente deseo tener certeza de que no les pasa nada, de que siguen vivos... 
Evidentemente no sufro nada por los perennifolios. Las encinas (Quercus ilex ) lucen siempre hermosas cobijando bajo sus sombra las plantaciones cercanas y cuajando de bellotas el suelo que las rodea.
Tengo varios pinos (Pinus pinea) pero ningunos tan hermosos como los dos que cubren con sus grandes copas el jardín secreto. Qué respeto me producen sus gruesos troncos cubiertos de añejas cortezas que deben haberse tomado tantos y tantos años en formarse!!
Mi querido Laurus nobilis y yo estamos en constante relación todo el año y es que soy muy, muy cocinera y como no termino de intentar reproducirlo para tener un pequeño ejemplar cercano a la puerta de la cocina de dónde tomar alguna de sus hojas cuando las recetas que preparo lo requiere, pues eso, que tengo que acercarme a la terraza trasera para robarle alguna hoja así que sé bien el estado en que se encuentra.
Tengo un viejo olivo (Olea europaea), retorcido y mal formado que me da aceitunas solo cuando le da la gana. Sin más. Así que lo dejo a su aire, sin pretender nada con él, a ver si logro que sin padecer presiones de mi parte se anime y me regale aunque sea un puñado de aceitunas cada año. Pero no hay manera, es sólo cuando a él le da la gana.
Mi Arbutus unedo (Madroño) tampoco me hace sufrir, siempre está ahí, ahora con flores ya formadas que pronto darán lugar al inicio de sus frutos. Tan mal formado como cuando lo compré y es que adquirí un ejemplar feo con avaricia!! jejeje y sigue igual de feo.
Mi jardín no sería el que es si no crecieran tantos y tan hermosos enebros en él. Qué bellos son estos enebros (Juniperus oxycedrus) con sus copas amplias y flexibles, con sus troncos tan hermosos... me tienen enamorada. Sí, qué feliz me hace verlos cada día!
Los frutales tampoco me hacen sufrir demasiado. No me hacen esperar demasiado porque sus yemas pronto comienzan a estar activas. 
Los almendros (Prunus dulcis) ya se les pasó la floración y el de pequeño tamaño que crece en el seto norte ya tiene un buen tamaño. Estoy segura de que este año con los granizos, los vientos, las heladas tardías... no creo que vaya a tener una cosecha ni siquiera digna.
El avellano (Corylus avellana 'Negreta de Tarragona') ya hace tiempo que en sus ramas comenzaron a aparecer sus hojas aunque todavía son pequeñas, qué lento es!!
Los manzanos ornamentales (Manzanos de cangrejo) son precoces. Con ellos no hay problema. Incluso están en flor ahora. Malus 'Nicoline'Malus × robusta 'Red Sentinel' Malus × robusta 'Red Sentinel'.


Mucho más tardíos son los frutales del huerto. Los cuatro manzanos que cultivo en el huerto y el nectario (Nectarina Extreme Sunny)es ahora cuando empiezan a sacar sus hojas pero al ser tan pequeños puedo ver muy de cerca sus ramas y comprobar que aunque no hayan abierto están activos.
Y el pobre acerolo (Crataegus azarolus), que siempre acaba por coger roya a pesar de mis tratamientos preventivos, ahora está precioso. Entre la propensión a la enfermedad y que además, hunde sus raíces en una zona dónde tiene una desleal competencia con las de los dos olmos que crecen en el centro del jardín, el pobre no logra arrancar con fuerza. Ahora está bonito, con sus capullos florales a punto de abrir. A ver si este año logro saber a qué saben sus frutas!!

Tengo esperanzas de coger por primera vez algún fruto de mi membrillero (Cydonia Oblonga 'Gigante Wranja'). Qué arbolito tan hermoso es!! Mirad lo bonitos que están los capullos florales..
Son muchos de los caducifolios con los que más sufro. Por supuesto no con los olmos (Ulmus laevis)!! No, con esos no hay que llevar cuidado. Esos si me descuido me matan todas las plantaciones que crecen cerca de sus raíces. Tengo una relación amor/odio con ellos. De una parte producen una sombra tan magnífica en verano...además de dar una impresión tan frodosa!! Pero de otra...ufff, los odio cada vez que noto que una planta cerca de ellos no prospera como debiera. Escarbo, la saco del suelo y...qué veo? Evidentemente las raíces de los olmos invadir su espacio!!
Mi vieja higuera (Ficus carica)...la pobre. Tiene ya tantos años y se la ve tan deteriorada... otro año más conserva las fuerzas para formar sus frutos a la vez que brotan sus hojas. Qué curiosa capacidad verdad?
Tampoco mi padecimiento es ninguno con Prunus cerasifera 'Pissardii' que os mostraba el otro día en flor y que ahora ya está cubierto de bonitas hojas.
Es con algunos de los caducifolios, que yo les llamo "los tardones" con los que me inquieto.  Incluso los agrupo en "poco tardones" y "muy tardones" o directamente "odiosamente tardones" jajajaja
Entre los poco tardones están las distintas variedades de acer que cultivo. Quizás porque en el fondo sé que no debieran estar en mi jardín porque no son plantaciones adecuadas a él, siempre estoy con la mosca tras la oreja y pienso que en cualquier momento pueden perecer. De momento solo falsas alarmas. Por fin el Acer palmatum del jardín secreto está cubierto de bonitas hojas.

Y Acer x freemanii 'Autumn Blaze' empieza ahora a activar sus yemas.
Es posible que al final de esta temporada cambie de lugar este pequeño Acer de Montpellier que a pesar de estar perfectamente adaptado a mi clima, se le nota que le cuesta vencer la competencia de los olmos.
Estoy ya acostumbrada a la tardazan de mi cornejo (Amelanchier lamarckii). A su tardanza y a la prisa que se da en sacar casi de un día para otro las hojas y en breve, los precioso frutos que parecen cerecitas.
A Cercidiphyllum japonicum no lo tengo clasificado porque es relativamente nuevo. Ha tardado en activarse pero ya lleva unos días con unas hojas de un tono verde cálido que me enamora!! Qué me decís de sus rojas yemas una vez abiertas. Qué bonitas me parecen ahí, en la parte inferior de cada brote... No lo he visto todavía florecer en mi jardín y estoy tan impaciente!!


Los peores son el grupo de los "tardones hasta desesperarte" jajaja Argggg cada año igual! Por estas fechas siempre trato de traer a mi memoria en qué fecha exacta comenzó cada uno la temporada anterior. Evidentemente mi capacidad memorística no da para tanto y me veo obligada a consultar mi fotografías y mis anotaciones de la agenda del jardín. Cada año ocurre igual unos días arriba o abajo. No, no es demasiado tarde, la temporada anterior también se retrasaron.
Los invasivos como Rhus typhina no me intranquilizan. Sé que no hay quién los mate! Mirad qué gemas activas tan peluditas... curiosas, verdad? :)

La Tilia cordata es tardona sí, pero por fin ya están abriéndose las yemas! Aquí la tenéis con Iker desperezándose bajo ella, quizás harto de esperarla ya? jeje
Aunque creo que ha sido ayer cuando se abrió la primera yema de Melia azedaracha, puede que el ver que crece sin parar, me impide la zozobra aunque tarde en activarse. A ver si los acodos aéreos que le hice no hace demasiado me prosperan y logro plantar un par más de estos bonitos árboles en otras zonas del jardín.
Otra tardona: La Robinia pseudoacacia! Qué ganas de ver sus flores blancas como la nieve formando gajos colgantes y con ese aroma...ummmm Cómo me gustan! Delicadísimas flores y espinas asesinas... muchas son las plantas con esos binomios :)

Pero los que se llevan la palma, los que me llegan a desesperar... esos son cinco. Este año, igual que siempre, Las catalpas (Catalpa bignonioides) no daban ni asomo de actividad al inicio de este mes. Madre del amor hermoso, no ven la hora de brotar!! Pero sí, ya, ya he visto alguna yemita ligeramente abierta. Por fin!!
Lo mismo puedo decir de mi Koelreuteria paniculata. Eso sí, una vez dice a abrir sus yemas, qué cosa tan rápida, en dos o tres días aparecen de ellas no ya hojitas, salen directamente gollitos de ellas. Qué lindas son! Tan rojas.. :)
La tercera es Cercis siliquastrum. Tengo dos ejemplares. Uno crece en el seto norte y ahí está, casi casi todavía dormido con apenas unas diminutas hojas y eso no en todas sus ramas. Bueno, ya irá brotando entero cuando quiera.... El otro es un ejemplar chiquitín que mucho me temo que va a seguir chiquitín si no retiro de una vez las odiosas arizónicas que crecen en el muro oeste exterior del jardín. A ver si en breve logro eliminarlas para siempre de mi jardín!
El año pasado cambie de lugar mi Liquidambar styraciflua. Pero creo que lo saqué del fuego para meterlo en la sartén! Eso sí, lo hice con la idea de que las arizónicas que cubren uno de los muros exteriores del jardín, este año desaparezcan. Si tengo la suerte de cumplir mi deseo, a este pobre árbol le vendrá a visitar la tranquilidad y podrán crecer sus raíces como Dios manda.
Así que, habiéndolo trasplantado, no me he quedado tranquila hasta que he visto sus yemas activas.
Y la Paulownia tomentosa seguía esta mañana tan fea como siempre que está pelada, ahí en el medio de la zona central del jardín sin asomo de una yema verde en toda su copa. Tan solo he visto una brotada sobre un acodo que practiqué hace poco y alguna que otra muy engrosada ya en las ramas bajas del tallo..

En fin, tras la revisión matutina me he quedado tranquila. Todo en orden! Todos vivos!! Todos preparados para comenzar una nueva temporada... Ay! Qué tranquila me quedo cuando me cercioro de que no ha habido baja ninguna y es que este invierno...Dios!! Qué frío ha hecho y cuánto ha tardado en venir la primavera. Todo llega. Y llega cuando tiene que llegar. Con nuestra impaciencia y sin ella. Cuando la Naturaleza lo cree conveniente... :)

lunes, 16 de abril de 2018

Independizar los "hijos" de nuestras plantas. Reproducción vegetativa (asexual)

Las plantas que introducimos en el jardín dedican sus primeras temporadas a formar un gran cepellón de raíces más que a crecer o florecer. Lo observamos siempre. Verdad? Pensemos en los rosales recién plantados. Algunos incluso no llegan a florecer la primera temporada o lo hacen en forma de tres o cuatro rosas. Todo ser vivo aspira a perpetuarse y a extenderse en el espacio y en el tiempo y las plantas no son ninguna excepción. Una vez han desarrollado este gran sistema de raíces pueden dedicarse a crecer y florecer pero además, dan un paso más: algunas empiezan a intentar extenderse más allá de la zona dónde se cultivan inicialmente. Cada una lo hace mediante un sistema.
Dos son las formas fundamentales de reproducción de las plantas
1.- Una es la reproducción sexual. La hemos tratado en varias ocasiones en algunos artículos Recordemos los semilleros de hortalizas o los de vivaces o la manera de reproducir mediante semillas una Althaea rosea (Malvarrosa).
La planta nueva que surge cuando se usa este sistema de reproducción es semejante a las plantas progenitoras pero no idénticas. 
Hablamos en plural porque en algunas plantas, el fruto es el producto de la polinizacion de una flor perteneciente a un ejemplar mediante el polen de otra flor de otro ejemplar. No en todas pero sí en algunas.
Cuando el polen (componente masculina) y el pistilo (componente femenina) pertenecen a la misma flor se dice que se trata de una polinización autógama.
Por el contrario, si polen y pistilos pertenecen a flores diferentes, sean del mismo árbol o de distinto árbol, se conoce como polinización alógama.
En el caso de los frutales más comunes, es mucho más frecuente que los óvulos de las flores de un frutal sean fecundados por el polen que proviene de otros frutales.
En todo caso, la semilla que se formará en el fruto proviene del material genético de dos padres y la planta resultante de la germinación de esta semilla siendo semejante a sus progenitores (porque contiene ADN de ambos) genéticamente no será idéntica a ninguno de ellos.
La reproducción sexual da lugar a mayor variabilidad en la población de una especie, es decir, produce individuos diferentes y por tanto con más probabilidades de que, para mediante la selección natural, pueda adaptarse (o no) al entorno dado que los nuevos individuos tienen características de ambos progenitores.
Son como nuestros hijos. Se nos parecen pero no son idénticos a nosotros (Afortunadamente jajajajja). Suelen tener características de su padre y de su madre pero constituyen ejemplares únicos.
Este tipo de reproducción es mucho más compleja que la que trataremos a continuación y sobre la que versa este artículo.

2.- La segunda forma de multiplicación es la asexual o vegetativa. Se produce cuando se divide una parte de una planta (Sea tallo, rama, raíz, rizoma, etc.) y se desarrolla por separado hasta que se convierte en una nueva planta.
Es un sistema de multiplicación muy difundido y existen muchas variantes. En este tipo de reproducción solo se precisa de un progenitor en contraposición a la reproducción sexual que precisa de dos. 
Todas estas variantes producirán nuevas plantas idénticas genéticamente a la planta progenitora. Es decir, es un clon de la misma.
Este tipo de reproducción tiene, como todo, sus ventajas e inconvenientes. De una parte requiere de mucha menos energía para la reproducción de la planta y da origen en poco tiempo a gran cantidad de individuos.
Por el contrario, al originar individuos idénticos los ejemplares resultantes tienen poca variabilidad. Usando de él "echan a una carta" su capacidad de adaptación al medio dónde crecen.

Muchos de estos sistemas de reproducción vegetativa los hemos ido viendo a lo largo de estos años en muchos artículos en este blog
* Hicimos un acodo simple en un rosal 
* y otro aéreo en un Melia azedarach no hace mucho. 
* Vimos como reproducir por estolones una mata de violetas
* Sacamos nuevos ejemplares con retoños (hijuelos laterales)  de una Ajania pacifica
* Por división reprodujimos un Chrysanthemum frutescens hace ya tiempo. 
* Reprodujimos mediante esqueje un Rosa 'Charles Austin' y también unas tomateras una vez brotaron sus raíces metida un trocito de rama en agua, 

Aunque a largo plazo y cuando se analiza a nivel de la Naturaleza, este tipo de reproducción tiene sus desventajas, cuando se trata de un jardín, obtener nuevos ejemplares de plantas sin haber hecho nada o poco para que se reproduzcan es una gran satisfacción. Hablemos hoy de este tipo de "hijos" de las plantas que cultivamos en nuestro jardín y que ellas solitas (o casi) se reproducen de modo vegetativo dando lugar a plantas que pueden vivir posteriormente de modo independiente.
Algunos de los arbustos que os mostraré están cultivados en este jardín desde antaño pero otros los he introducido yo en estos últimos años. Estos últimos ya empiezan a ser maduros y han desarrollado un sistema de raíces que les permite intentar reproducirse. Alguno de ellos veremos que ya emiten largas raíces que se extienden por los alrededores; otros brotan desde ellas formando pequeñas plantas al lado de la planta madre; y en otros casos he sido yo la que he intervenido en esta reproducción acodando alguna de sus ramas. 
Cuando al inicio de la temporada incorporo al suelo el estiércol maduro y debo retirar para ello previamente el acolchado me resulta práctico "independizar" estos hijos y conseguir así plantas gratis que crecerán en otras partes del jardín sin haber hecho prácticamente ninguna inversión ni de tiempo ni de dinero.

Ventajas de estos "hijos" en relación a las plantas compradas.
  • La gratuidad es el primero que nos viene a la cabeza.
  • Pero gozan de una gran ventaja en relación a las plantas que compramos en un vivero o adquirimos en una página web: Son plantas que han crecido desde el inicio en nuestro jardín. Por tanto son totalmente resistentes en nuestra zona climática y están complemente adaptadas a la climatología, suelo y demás condiciones de crecimiento.
  • Pero además, cuentan con algo de lo que suelen carecer las plantas que traemos del vivero: Antes de independizarlas han desarrollado un magnífico sistema de raíces que les va a permitir sobrevivir una vez estén separadas de la planta madre con mucha más facilidad que las compradas.

Quiero mostraros hoy algunos de estos nuevos ejemplares que en breve crecerán en algunos rincones de mi jardín. Mientras se asientan un poco y comienzan a crecer independientes de la planta progenitora, los he metido en un contenedor y los he ubicado en una zona dónde estarán a resguardo del sol fuerte del mediodía.
Son plantas como digo, con un sistema radicular ya formado pero que hasta ahora, obtenían el agua y los nutrientes de la planta de la que provienen, así que conviene esperar a que desarrollen aún más raíces antes de ubicarlas en su lugar definitivo.

1.- En el primer caso no será un ejemplar si no varios los que habré obtenido de estos brotes de raíz de Sorbaria Sorbifolia 'Sem'. Un precioso arbustos, bello en todas las estaciones y que no presenta ningún problema de cultivo en mi jardín si está preservado del sol algunas horas del día.
La verdad es que hasta que ha empezado a brotar no me he dado cuenta de que había pequeños brotes saliendo de la tierra cercana a dónde crece la planta madre.



Al arrodillarme para levantar el acolchado del rosal que crece al lado (Rosa 'Gertrude jekyll') vi que del suelo asomaban preciosas ramillas tiernas. Como no quería que el rosal se vea invadido por esta planta simplemente tiré del brote más próximo al rosal et voilâ lo que apareció!: Una larga raíz que crecía horizontalmente al suelo y de la que cada poco brotaba hacia arriba un pequeño tallo.


Tiré con cuidado de no estropear las raicillas y corté la raíz en una zona próxima a la planta madre.
Aquí tenéis varias raíces. Cada trozo que tiene ya raíces desarrolladas constituye una planta que, en poco tiempo, podrá vivir de forma independiente. Qué gozada, no?
Como se trata de trozos de raíz que deberé poner de forma horizontal, he preferido meterlos provisionalmente en un cacharro con agua para que no se deshidraten y en unos días me pensaré si los pondré en varios contenedores o directamente en el lugar que crecerán.
2.- Segundo ejemplo de planta en la que no ha habido intervención alguna de mi parte: Las sierpes de un Philadelphus.
Llevo ya años queriendo independizar estos tallos que emergen de una zona lateral del celindo pero por unas cosas u otras nunca he encontrado el momento de hacerlo. El domingo, aprovechando que había venido a trabajar en mi jardín mi ayudante y teniendo el tiempo necesario para realizar este trabajo que requiere el uso de herramientas, me decidí a realizarlo.
Habitualmente los Philadelphus crecen en forma de arbusto compuesto por infinidad de tallos que emergen del suelo. Se pueden conducir dejando solo tres o cuatro que formen una especie de tronco y permitiendo que las ramas broten únicamente en la parte superior. El resultado es precioso:
Las ramas cuelgan desde arriba formando una especie de paraguas con sus ramas arquedas.
El mío crece así sin haber hecho yo nada. Por cierto, tengo otro celindo que estoy intentando el mismo resultado pero aunque voy arrancando los brotes que salen del suelo de alrededor de los tres o cuatro que dejé entrelazados, no hay manera, salen y salen más y más...y es un fastidio estar siempre eliminándolos.
No sé si con el tiempo lograré que no salen muchos y tengan eliminar solo alguno de vez en cuando.
Así que vienen que este pequeño que brota al lado del padre tiene la pinta de crecer con las mismas características aunque con retraso por fin ya he logrado dos ejemplares iguales!!
Aquí veis el celindo con el acolchado retirado antes de incorporar el estiércol. Este celindo está cultivado en el suelo original del jardín, es decir, que la tierra está muy compactada y requirió la intervención de mi ayudante que con una pala de punta cuadrada fue bordeando el cepellón ayudándose de la fuerza del pie sobre ella.
No fue fácil. Las raíces se extendían por la zona próxima y hubo que utilizar una azada en las proximidades para ablandar el terreno y facilitar la extracción.
Por último, con ayuda de una podadora se cortó la raíz mediante la que se unía a la planta madre.
Listo! Planta madre "liberada" del hijo que vivía a "su costa" y bien nutrida. Y yo con otro ejemplar nuevo ajjajajja
No logramos sacarlo con demasiado suelo adherido a sus raíces pero tiene un buen sistema radicular desarrollado.
Eso sí, el desarrollo de su parte aérea es excesivo así que antes de plantarlo en un contenedor lo he podado bien reduciendo muchísimo el largo de sus ramas para que tenga posibilidades de sobrevivir.
3.- Un tercer caso de "gratuidad" total: Renuevos de una Syringa vulgaris (Lila). De esta me percaté este invierno pero hasta ahora no me he puesto a independizarlo.
Ya veis, en el lateral y a cierta distancia de la lila madre, emergía un pequeño conjunto de tallos que debía llevar creciendo cierto tiempo dado que tiene la madera madura.
No me ha resultado difícil separarlo. He ido clavando alrededor del crecimiento una pala de punta recta y con la fuerza de mi pie sobre ella he ido clavándola en todo el perímetro a la mayor profundidad que me ha sido posible.
Noté con la pala la gruesa raíz que la unía de la planta madre así que tuve que usar para cortarla una podadora fuerte.
Y aquí tenéis al nuevo bebé, un pequeño lilo con un cepellón perfectamente desarrollado. Este desde luego no tiene pinta de tener problemas lejos ya de su progenitor.

Una vez extraído el joven ejemplar tuve que reponer todo el terreno y adecentar de nuevo los acolchados.
Estoy entusiasmada con su obtención porque mis lilos son muy antiguos y por los años de abandono y los nulos cuidados que recibieron durante muchísimo tiempo, están muy castigados. Están en el jardín desde hace treinta o cuarenta años y me encantará asegurarme de seguir cultivándolos. Con este "duplicado" tengo asegurada la supervivencia de ellos en mi jardín. Además, florecerá en color lavanda, como su progenitor ya que es un clon de él. Cosa que por cierto, me encanta!
4.- Por último y aunque esta vez sí ha habido intervención de mi parte al hacer un par de acodos con dos de sus ramas el verano anterior, he obtenido otro ejemplar de una planta a la que le tengo mucho cariño por ser un regalo de mi amiga Isabel. Me trajo un esqueje (no recuerdo si enraizado o no) de esta Buddleja x weyeriana 'Sungold'. Florece en amarillo lo que la hace bastante original. Pero además resiste mucho mejor que otras budleias que tengo en el jardín el calor y la sequía del suelo. Así que me interesaba obtener más ejemplares.
Igual que en los casos anteriores, aprovechando la retirada del acolchado de la Catalpa, quise comprobar si los dos acodos del verano habían enraizado.
Con muchísimo cuidado fui retirando el suelo alrededor de ellos hasta llegar a la altura que hundí las ramas. Una de ellas vi que aunque tenía raíces no eran suficientes y decidí volver a cubrirla con suelo y dejarla una temporada más.
La segunda sí, me pareció claramente enraizada. Simplemente practiqué un corte entre la rama que provenía de la budleia madre y el acodo y repuse el terreno que rodea la Catalpa aplicando el estiércol también.
Aquí está, lista para su plantación!
En fin, ayer domingo fue un día de lo más productivo!! Estoy contenta con mis nuevos ejemplares. Proceden todos de plantas preciosas y ellos, con genes idénticos a ellas, serán igualmente hermosas. Tardarán un tiempo en convertirse en ejemplares adultos y de buen tamaño pero no hay prisa... asistir al proceso será mágico y me producirá una gran alegría lograr que con mis cuidados, lleguen a convertirse en magníficos ejemplares.
Que tengáis buen lunes, queridos lectores. Gracias, gracias, siempre por vuestro apoyo, por vuestro cariño hacia mí que tantas veces demostráis en vuestros correos y comentarios y por la amistad que tengo con muchos de vosotros.