viernes, 16 de noviembre de 2018

Estoy de vuelta!

Algo más tarde de lo que pensaba pero aquí estoy de nuevo.
Quiero empezar dando las gracias a la infinidad de lectores que me han escrito. Algunos simplemente deseando que aunque estuviera silenciosa me encontrara bien. Otros, preocupados por este alargamiento de mi silencio. Muchos dándome las gracias por el aprendizaje que según ellos les produce la lectura de mi blog. Otros muchos simplemente diciéndome preciosas palabras hacia mi persona y mi blog...De verdad que recibir estos correos me ha ayudado mucho a sobrellevar mis muchos problemas durante las obras y a aguantar mi precario estado de salud. Muchas gracias a todos vosotros. De verdad...gracias, gracias, gracias!!
Bien. Os cuento...Desde final de mayo que comencé las obras han transcurrido muchos meses y durante este tiempo mi casa se ha transformado de un espacio bastante inhóspito por lo deteriorado que estaba su interior, en un hogar cálido, acogedor y luminoso.
Las obras, a falta de algunos pequeños detalles y retoques todavía sin realizar, han terminado. Por el contrario en cuanto a decoración faltan todos los detalles. En realidad solamente están colocados los muebles y colgadas las nuevas cortinas pero no están sobre las paredes los muchos cuadros que tengo pintados al óleo, ni están compradas la mayoría de las lámparas, ni realizado muchos proyectos de decoración de algunos de mis muebles. Faltan infinidad de pequeños toques, de compras de detalles de decoración,..Sí, pero el estilo, lo fundamental de mi casa, está ya definido.
No soy minimalista, la verdad. No me gustan las cosas sobrecargadas pero tampoco los espacios que transmitan frialdad. Pretendía una casa no abarrotada y cuyo orden fuera fácil de mantener y que su limpieza no me llevara el mucho tiempo que quiero dedicarme a mí misma y a mis aficiones. Tiendo mucho más a cierto clasicismo que a modernidades y lo cierto es que las modas en lo que hace a la decoración (y a todo, la verdad) me traen bastante al pairo jajajaj No me gusta lo ostentoso ni las líneas rectas puras, pero sí lo delicado y romántico. El interior de las varias casas que he tenido a lo largo de mi vida siempre han tenido cierto parecido. Al menos el mismo aire. Y es que yo en gustos estoy definida hace mucho, mucho tiempo y soy poco cambiante. Siempre he tenido cortinas de cretonas y mis casas han tenido un puntito de aire inglés, no claro y definido pero sí tiende a ello. Las rosas como veis llenan mi casa entera por dentro y por fuera ajjajaja Están en mi jardín, en mis cortinas, colchas y fundas nórdicas. Lo viejo no me gusta pero lo que hoy llamamos "vintage" me entusiasma! Tengo ya la edad necesaria para tener la casa llena de objetos hechos por mí, de recuerdos, de compras producto de viajes, de libros viejos...en fin, una casa que inevitablemente no podrá tener el estilo de la que podría poner mi hija, una jovenzuela, ni estará acorde a las últimas tendencias decorativas porque yo no soy una jovenzuela y porque mis inclinaciones son hacia los ambientes cálidos, acogedores y con cierta elegancia y cierto punto de dulzura en los dormitorios... en fin. Para gusto los colores. No es cierto?
Mi casa, como ya he comentado alguna vez, se construyó hace muchos años. Se trataba de una casa de veraneo. Lo que aquí en la Sierra de Madrid era y es muy habitual. Un chalet en el que la familia pasaba los veranos y fines de semana y que llegado el invierno, al no tener calefacción se cerraba hasta la siguiente temporada. La parcela evidentemente existía pero no había jardín alguno. Era simplemente un terreno salvaje acotado por muros. En efecto crecían en él los árboles de origen antes de ser parcelado estos terrenos pertenecientes al Ayuntamiento y convertirse en una urbanización pero no se había hecho más que alguna plantación de frutales aquí y allá y algún esqueje de esto y aquello sin proyecto alguno y que sin el riego, nutrientes y cuidados necesarios a duras penas sobrevivieron durante estos últimos treinta o cuarenta años y que excepcionalmente algunas de estas plantaciones llegaron a convertirse en arbustos de tamaño importante. Pero no, no era un jardín y la casa no era un hogar ni mucho menos.

Durante estos últimos cuatro o cinco años me he dedicado a remodelar mi parcela creando la estructura fundamental de lo que se ha convertido en mi jardín pero salvo una capa de pintura y unas buenas dosis de limpieza a fondo, no realicé durante todo este tiempo reforma alguna sobre ella. El jardín fue el único que se llevó todo mi trabajo, mi energía, mis desvelos, mis cuidados y por qué no decirlo, mi economía. En él invertí todo mi tiempo e ilusiones y su creación ayudó a "anestesiar" los muchos desgarros afectivos que mi corazón padeció durante estos años. Mi jardín recibió el mucho amor que soy capaz de sentir hacia los seres que me rodean y las cosas de mi entorno y que por mi situación de pareja no podía verter en la persona con la que conviví durante este tiempo. Y este amor, estos cuidados, este mimo, fueron recibidos por la tierra y respondió con una generosidad increíble, devolviéndome mucho más de lo que yo le he ido dando. Respondió con la vuelta de la vida a su pobre y degradado suelo. Con la mejora de la salud de casi todas las plantaciones antiguas. Con el crecimiento saludable de los árboles en los que afortunadamente las aves los han elegido para anidar y los insectos para ser visitado constantemente. Me premió albergando tantos y tantos pájaros que llenan el aire con sus cantos!! Me premió convirtiéndose en el hogar de tantos y tantos insectos...Está lleno de vida! Me devolvió con creces el trabajo invertido en él premiándome con ese vestido de hermosura que tiene en todas las estaciones y que me emociona, me proporciona tanta y tanta felicidad y orgullo de mi propio trabajo y llega con su belleza a tocar mi corazón siempre.
Mi inseguridad legal sobre esta propiedad me hizo decidir no invertir en hacer obras en mi casa por mucho que yo supiera que eran necesarias.
Lo cierto es que la distribución de sus distintas habitaciones a mí me parecía casi perfecta. Tenía una cocina de buenas dimensiones que por su diseño (un rectángulo algo alargado) no permitía mucho juego en cuanto a ubicación de los muebles pero que era absolutamente cómoda y de dimensiones más que generosas para tener en el futuro la gran cantidad de muebles que yo necesito para meter en ellos la enormidad de vajillas, cubiertos, accesorios, baterías, pequeños electrodomésticos con los que yo cuento. Ya sabéis que la cocina es una de mis pasiones y con los años me he ido haciendo con tal cantidad de cacharros  que no es fácil que cualquier cocina pueda tener el espacio de almacenaje que yo preciso. Pero además contaba con una zona anexa que es el sueño de toda cocinera: una despensa orientada al norte y de tamaño más que respetable! Eso sí, cocina y despensa tenía unos azulejos tan viejos y que llevaban colgando de las paredes tanto tiempo que a poco que los golpearas se desprendían. 
Tenía cuatro dormitorios muy amplios salvo uno de ellos. Un salón que de tanta ventana era difícil ubicar en él los muebles pero que a cambio entraba a raudales la luz por ellas. Un baño completo bastante grande pero sí, solo un baño y eso hoy en día era un claro déficit.
Con los baños pasaba exactamente igual. El terrazo que en otros años sería la bomba a mí ahora me horrorizaba! Es verdad que era muy "sufrido" pero Madre del amor hermoso, qué suelo tan feo! De las ventanas casi es mejor no hablar. Eran de esas viejas de aluminio gris y tan mal hechas que el aire entraba como una navaja en invierno a través de sus juntas y vivir aquí salvo que estuvieras preparado para soportar el frío del Polo Norte, era imposible.
Las paredes guardaban los "recuerdos" de los arañazos y golpes que el uso y los años depositaron sobre ellas y que nadie había reparado. Las puertas blancas de esas malas, por supuesto huecas y con marcos de hierro!! Sí, sí...de hierro la mayoría oxidado y cuya capa de pintura gorda y mal aplicada sobre ellos te hacía desistir de intentar cualquier reparación.
En fin, una casa que necesitaba y que pedía a gritos una reforma completa. De arriba abajo! Paredes, ventanas, suelos, puertas, baños, cocina...todo. Absolutamente todo se ha renovado. De hecho ahora entras en ella y parece una casa recién construida. Nueva entera!
Eso sí. La casa tenía y tiene tantas ventanas y de medidas tan muy generosas de manera que por muy vieja que estuviera siempre fue luminosa y no había dudas de que "echándole una manita" se convertiría en un precioso (para mí) hogar amplio, cómodo, alegre y luminoso.
Eso he hecho durante este tiempo. Transformarlo entero!!
Haber vivido años en una casa tiene la ventaja de conocerla perfectamente antes de enfrentar unas obras. Yo sabía de sus pequeños defectos de diseño, sabía de sus necesidades, de algunas de sus leves incomodidades y tratando de resolverlos todos, fui pensando y detallando la reforma antes de llevarla a cabo.
Decidí desplazar las puertas ya que todas ellas estaban tan pegadas a las esquinas que no hubiera permitido colocar las tapetas de las nuevas. Decidí por supuesto crear en el espacio de uno de los grandes dormitorios con los que contaba y que era el contiguo al mío un nuevo baño muy, muy grande y un bonito vestidor. 
Me quedaba con esta decisión con solo tres dormitorios. Mi madre es mayor ya y desgraciadamente necesitará no tardando muchos años vivir al menos a temporadas conmigo. Por tanto pensé que uno de los dormitorios ya tenían uso, el segundo era el mío lógicamente y si quería que fuera posible que mi hija y su pareja pudieran pasar aquí algunos días se hacía preciso dedicar a ello el tercer dormitorio. Mis múltiples aficiones hacían imprescindible contar con un espacio para su desarrollo así que me quedaba sin espacio para mis aficiones....ummm! No. Yo suelo mirar las cosas a la larga. Quería que la reforma convirtiera mi casa en cómoda. Que mi casa se adaptara a mis necesidades y mi forma de ser así que decidí hacer un esfuerzo económico extra y crear una zona de taller de trabajo anexa a la casa sobre una de las terrazas de la casa.
Os iré enseñando parte de la casa en sucesivos artículos. He pensado que quizás a muchos no os interese para nada como confeccionar una funda nórdica o algunas cortinas pero estoy segura que a otros sí os parecerá interesante o al menos curioso ver lo sencillo que es elaborar algunas de estas piezas. Así que cuando toque habrá oportunidad de enseñar algún rinconcillo del interior de mi casa.
Quería que este espacio fuera cómodo y sobretodo luminoso y que me permitiera como digo el desarrollo de varias de mis aficiones. Yo siempre digo que tengo dos tipos de aficiones, unas "limpias" y otras "sucias" jajajja Sí, sí, ahora me explico!
Hace años que no decoro piezas de porcelana porque todo no se puede hacer a la vez pero tengo la jubilación ahí, a la vuelta de la esquina y quiero traerme aquí mi horno para cocer piezas y retomar esta afición. Lo que se conoce como "tercer fuego" es una actividad muy, muy delicada. Sobre las piezas recién decoradas no puede depositarse ni una sola mota de polvo. Cualquier pequeña mota daría al traste el trabajo de decoración porque al ser introducidas las piezas en el horno y someterse al proceso de cocción necesario hace que esas motas produzcan pequeñas señales y marcas sobre ellas y que una vez cocidas son imposible de eliminar. Así que la decoración de las piezas debe hacerse dónde no haya nada en absoluto de polvo. 
Tengo un garaje muy grande dónde cabría perfectamente las cosas necesarias para la porcelana pero dónde quiero instalar con el tiempo lo preciso para una nueva actividad en la que llevo tiempo pensando y cuyo aprendizaje despierta mi interés: un pequeño taller de trabajo de madera. Estoy ilusionadísima en aprender a hacer pequeños trabajos de madera. La madera me parece tan hermosa! Verdad! Ummm qué tacto tiene... qué belleza sus vetas!!
Serrín de la madera y porcelana son incompatibles!! Así que el horno lo pondré en el garaje y dedicaré el nuevo taller a esta actividad del grupo de las "limpias" que es la decoración de las piezas de porcelana.
También podré desarrollar en este taller la pintura el óleo, el escribir relatos cortos, el seguir en contacto con vosotros escribiendo este blog y el de cocina y otra actividad que no incluyo entre las aficiones porque gustarme no es que me guste pero saber coser no sabéis el dinero que ahorra!!
Sí, de verdad que me he ahorrado un montón de dinero cosiendo yo misma mis cortinas. Lo cierto es que yo jamás he comprado unas, como tampoco he comprado jamás unas sábanas o un mantel. Todos los he confeccionado yo misma o mi madre.
He tenido muchos problemas de salud en los dos últimos años y el desarrollo de las obras se ha convertido en la última gota que colmó el vaso del aguante de mis nervios. Una separación muy dura. Una compra de la casa legalmente muy difícil y un jefe de obras cuyo comportamiento ha dejado mucho que desear...rompe los nervios de cualquiera. Y los míos se han roto estos últimos meses pero tener aquí a mi madre conmigo unos días me ha ayudado mucho a sobrellevar mis problemas de salud.
Qué bien me he sentido en mi taller con ella!! Ay mi viejita linda!! Hemos formado un equipo las dos perfectamente coordinado. Ella era la jefa de costura, por supuesto!! Su experiencia de toda una vida cosiendo hacía que no pudiera ser de otra forma. En una semana nos hemos ventilado todas las cortinas de la casa. Ole! Con 86 tacos!! Una cabeza amueblada mucho mejor que la de muchas jovenzuelas y una salud tan estupenda por la que le doy mil gracias a la vida!
—Ve hilvanando esta bastilla— Y mientras yo lo hacía ella iba cosiendo los repulgos de otra —Plancha ahora esta cortina antes de que yo la pase a máquina— y yo obedecía. Así, mientras una tenía una actividad la otra iba haciendo la necesaria para el siguiente trabajo. En siete días todas las cortinas confeccionadas y colgadas sobre las ventanas!! 
Es tremenda!! Dice el último fin de semana que ha estado aquí: "Y ahora sin tener que coser nada, yo qué hago?" jajajjaja Así que se ha metido en la confección de un precioso juego de sábanas de algodón con una tira bordada maravillosa! Madre mía qué mujer!! Verdad? Con 86 años!! 

Qué orgullosa estoy de ella... ;) Aquí la tenéis, en el Día de Navidad de hace dos años, en su casa acariciando a Iker:
En fin, aquí estoy de nuevo con vosotros. No es tiempo de mucho jardineo porque al menos aquí las plantas ya están empezando a echarse a dormir y solo queda por hacer los trabajos habituales de protección y limpieza del jardín de cara a este tiempo de sueño profundo en el que entrarán cuando llegue el invierno con sus heladas. Así que me podré dedicar a los muchos trabajos de costura y decoración que mi casa precisa todavía y a ir pensando en qué diseño deberá tener para que el garaje se convierta en un espacio cómodo para el desarrollo de otras aficiones (Esta vez las "sucias") que tengo y que necesitan de mucho espacio alrededor y generan bastante suciedad. Quiero modelar en barro y realizar en hipertufa algunas piezas para el jardín. Este tipo de cosas no son para haceer en el nuevo taller. Quiero volver a pintar sobre mis grandes bastidores preciosos pañuelos de seda. Quiero aprender como os dije antes a hacer cositas de madera para decorar la casa. Ello requerirá una organización del espacio (el garaje) adecuada y tengo que pensarla muy, muy bien para que pueda llegar a cumplir las muchas funciones que quiero darle!!
Ufff cuánto me queda por hacer!! Cuánto trabajo! Pero también cuánta ilusión por las cosas nuevas que vendrán a mi vida, con los nuevos aprendizajes que me ocuparé en descubrir, con el comienzo de tanto y tanto proyecto como tengo en mi cabeza...jejeje No paro!! Y es que no quiero dentro de año y medio ser una viejecita de esas que se van a las obras a mirar y a criticarlas ajajjaa así que me tengo que buscar muchas aficiones y tengo que llenar mi tiempo, mi cabeza y mi corazón con trabajos y personas que me generen felicidad.
Llegarán nuevas personas a mi vida. Sin duda! Y estableceré nuevas relaciones que seguramente me aportarán, me enriquecerán y me permitirá aprender de ellas y regalarles mi cariño y también parte de mi tiempo que dentro de poco será mucho.
El tiempo....Ay!! El tiempo hay que ocuparlo siempre en personas y cosas que se lo merezcan. Y llenar la vida de disfrute, de ilusión y de, como dice mi hermana, las pizcas de felicidad que te pueden aportar cada día que amanece... A que sí? :)
Un beso grande, mis queridos lectores!


miércoles, 6 de junio de 2018

Esta casa es una ruina!!

Hemos ido teniendo suerte con las lluvias de estas semanas. Se han ido produciendo a las horas que no interrumpían en exceso el trabajo así que han podido adelantar bastante en el patio. Pero llegó el jueves pasado y una lluvia torrencial empezó a verter sobre el jardín una cortina intensa de agua. A la voz del capataz todos a guarecerse dentro de la casa.
No estaba mentalmente preparada para comenzar a ver mi casa destrozada y a pesar de llevar días y días metiendo en cajas todo el contenido de muebles y llevando estos al garaje, la casa todavía tenía su aspecto habitual. Vacía, sí, pero era una casa, mi casa!
Huyendo del agua se metió toda la cuadrilla en el salón yo les acompañé sin saber qué "tocaba" hacer ahora y me senté sobre una silla que por solitaria en medio del salón sin muebles resultaba incluso ridícula, a la espera de saber qué ocurriría a continuación.
Apenas se sacudieron las gotas de agua de su ropa, en una estancia dónde ya vacía de todo el mobiliario sonaba a eco, la voz del jefe retumbó: 
— Vamos chicos, que se nos va la tarde!! Venga, yo comenzaré a levantar el suelo de la cocina con el martillo percutor y tú, Emilio, empieza a tirar abajo todos los azulejos del baño. Venga! Vengaaaa!! Quiero ver ya aquí mazas, picos.... las espuertas para los escombros. Alexxxxxx con la maza, tira ese tabique abajo entero!! 
Ay! Mon Dieu!! Contuve la respiración y creo que en mi cara el capataz, a pesar de intentar disimularlo, llegó a ver el pánico ajajajajajaj
Y así, como para tranquilizarme me dijo
— Comenzamos a romper!!
— Ya, ya veo— Contesté yo en un susurro de voz perfilando una menisonrisa en mi cara que no debió resultar nada natural porque fue completamente forzada  ajjajajajaja
Y Alex cogió su maza! El primer impacto sobre el tabique de separación entre la despensa y la cocina me sobrecogió. Casi vi a cámara lenta como los azulejos blancos estallaban por los aires y saltaban retirándose de la pared. Empezó a aparecer ladrillo rojo y las "tripas" de la casa comenzaron a asomar.
El primer agujero que se abrió tras el pedazo de golpe que el chaval le dió a la pared me dejó con el corazón encogido. Tras él vino otro, y otro. y otro mazazo...
La casa se llenó de un ruido ensordecedor. Aunque sin verlos todavía, escuché los azulejos del baño crujir y estamparse hechos añicos sobre el suelo. 
Algunos trozos de ladrillo y del enyesado de las paredes de algunas estancias volaban por el aire o se desplazaban por el suelo desde distintas direcciones estampándose contra los zócalos del suelo. Aquello era la guerra!!
Trozos de pared cuyo color me daba la pista de a dónde correspondían iban cubriendo el suelo del pasillo.
Cada vez más ruido, cada vez más polvo. El sonido era lo más estrepitoso, lo que más me impresionaba.
Bueno, eso fue mientras solo veía a Alex tirar el tabique y no contemplé el "trabajito" que iban haciendo los demás.
Pero al cabo de unos minutos me asomé a lo que era mi cocina y vi el resultado de los mazazos y del martillo percutor. 
El suelo ya no se veía. Una capa de escombros cubrió el suelo. Me paré un instante en lo que era la puerta y vi que despensa y cocina ya eran todo uno y que incluso a través de la despensa se veía el baño!! jajajaja
No recordé retirar el calendario que suelo colgar todos los años en el tabique que estaban tirando y pensé que lo habrían retirado los chicos. No. No lo habían retirado. Bajo ladrillos, llegué a ver asomando una esquina del calendario que ya estaba completamente cubierto ajajajja
Los enchufes empezaron a desprenderse. Los tubos que hace treinta y tantos años, como las venas de un ser vivo, conducían el cableado eléctrico comenzó a verse colgando como jirones de las paredes. Cómo me impactaba aquello!!
Tuve un atisbo de lo que la gente que ve destruida la casa debe sentir. Yo al fin y al cabo la estoy viendo destrozada pero es para una reforma. Para dejarla bien bonita y nueva pero y la gente que ve esto en una guerra o en un terremoto? Ufff, No quiero pensarlo!!
Mazazos. El ruido de los martillos sobre el terrazo del suelo que dibujaban líneas quebradas sobre ellos y los hacían trizas. El sonido como de cristales rotos de los azulejos al romperse y caer sobre los escombros que se iban formando en el suelo. Las palas rascando sobre el suelo mientras Dani iba metiendo restos de aquel destrozo en capazos de goma y los trasladaba a la cuba de escombros fuera de la casa.
Miré a la derecha: No había armarios, ni mis cuchillos que siempre cuelgan del soporte sobre la encimera. Ni mi tarro del perejil...ya no había nada, solo escombros y algún trozo de azulejo blanco que se había "escapado" de las mazas y aún colgaba de las paredes.
El grifo de la cocina permanecía (aún a fecha de hoy lo hace) sobre la pared y tenía un aspecto rarísimo. Allí puesto, sobre la nada ajajajja Qué sensación tan extraña todo!!
Y entonces me fijé en un detalle tonto. Esas "pequeñas" cosas de las que habla Serrat en su canción. Vi el pequeño programador de color verde menta desvaído ya por el paso del tiempo y que ha colgado de esa pared treinta y tantos años. Ahí estaba!! Odié siempre ese programador de riego que jamás se utilizó en el riego de mi jardín pero que en otra época servia para poner en marcha desde el interior de la casa las válvulas de riego de la parcela. Pedí a mi pareja mil veces que me lo descolgara de allí de la pared de la cocina. Siempre me molestó aquel programador con un enchufe colgando que tenía un aspecto mugroso que odiaba. Viejo y con un cable del año la polca me estorbaba siempre que utilizaba la Thermomix que estaba en la encimera justo por delante de los dichosos cablecitos.
Jamás logré que lo retirara a pesar de decirle mil veces que no iba a poner válvula ninguna de riego en el jardín. Creo que en el fondo no lo hacía porque sentía que quitarlo era borrar algunos recuerdos, como eliminar parte de la historia de la casa. Intenté sin éxito hacerle ver que no tenía sentido conservar aquel artilugio desfasado e inútil en la cocina. ajajjaja Pues allí estaba todavía en la pared junto a la tira de tres enchufes que se colgó provisionalmente hace cuatro años!!! Agarrándose con uñas y dientes a los azulejos como resistiéndose a mi afán de renovación. Ni treinta años, ni mis peticiones de retirada, ni los mazazos podían con el programador!! Creo que el programador se estaba vengando de mí y mis malévolas intenciones hacia él jajajajjaja
No pude evitarlo, solté unas carcajadas tremendas jajajjajaj Jorge me preguntó de qué me reía
—Nada. Nada. Cosas mías, Jorge   :)
Me situé en la despensa y vi a través del tabique desaparecido la cocina y el salón. Era lo único que permanecía más o menos intacto. Eso sí, en lugar de la preciosa mesa inglesa que tengo en ese rincón había un palet con sacos de yeso. Qué decoración tan chic!!
Las espuertas iban llenándose una a una de escombros y Dani y Emilio las iban retirando hacia el contenedor con una agilidad en su paso que me asombraba. Sopesé mentalmente el peso de los sustratos que yo suelo manejar y pensé que me veo negra para trajinar por el jardín con la carretilla llena y ellos manejaban aquellas espuertas cargadas de ladrillos rotos como si no pesaran!! Y debían pesar lo suyo!!
Qué trabajo tan duro esto de los albañiles. Madre mía! Bien se merecen lo que ganan!
Ni pintura, ni azulejos, ni yeso pintado. En las paredes de mi casa aparecían tuberías de agua que por antiguas eran de hierro y el óxido las cubría. Una instalación eléctrica que de tan desfasada era incluso peligrosa...Uffff qué extraño verle el esqueleto a tu casa!!
El capataz me llamó y me mostró algo que aunque podía imaginar jamás pensé en llegar a verlo. El hueco del desagüe de mi fregadero lleno de raíces de arizónicas!!!!


Las arizónicas de mi muro no penséis que estaban cerca de la cocina, de la más cercana al fregadero podía haber perfectamente ocho o nueve metros. Pues se las apañaron para buscar la humedad de las tuberías y penetrar en ellas a pesar de la distancia. Afortunadamente estoy haciendo esta reforma y no llegaré a tener problemas de rotura de tuberías porque como sabéis las he arrancado de cuajo pero de haber permanecido creciendo en mi jardín habrían llegado a ocasionarme graves problemas en la casa.
No fueron muchas horas. En pocas la casa se había transformado. En realidad lo que en mi interior yo tengo interiorizado como mi casa desapareció. En su lugar ahora no hay más que huecos de puertas agrandados para poner los precercos de las que se instalarán nuevas. Paredes desnudas de yeso. El forjado de la casa como suelo ya sin el terrazo que lo cubría.
El baño no me asombró menos que la cocina. La bañera cuando entré la primera vez estaba ya llena de ladrillos rotos pero todavía permanecía en pie el tabique que la separaba de la despensa y sobre él, algunos azulejos aún no había sufrido la furia de las herramientas de los albañiles.
En mi segunda entrada ya era el caos!! El bidet estaba allí, como desmayado sobre el suelo y un nivel estaba (no sé la razón) clavado en los escombros jajajajaj

Al rato ya no había ni tabique divisorio con la despensa. Desde la cocina se podía ver hasta el baño!! 
Ahora que nadie nos escucha os diré un pequeño secreto. Custodio la llave de esa puerta de mi cocina y no pienso entregarla hasta que no me quede otro remedio. Es la puerta  por la que mil veces entro y salgo a lo que llamo el jardín trasero. Que permanezca cerrada, obligando así a los albañiles a entrar y salir de la casa por la puerta el salón que conduce a las terrazas cerca de las que está el otro lugar dónde están trabajando y en el que en el futuro se hará un patio, es un modo de preservar el jardín trasero de los "pasos" de los trabajadores y sus desmanes.
Por mucho cuidado que lleven (que lo cierto es que no lo llevan) si ahora , pasando escombros y todo este material, les dejo entrar y salir por esa puerta me destrozarán el jardín trasero y no pienso permitirlo si puedo ajajjaja así que me niego una y otra vez a la petición del capataz de entregarle copia de esa llave.
—No, no, si no me molesta. Usted no se preocupe. Cuando quiera salir por algo concreto usted me lo dice y yo abro la puerta. 
Y pienso para mí "y luego, inmediatamente, la vuelvo a cerrar" jajajjajajjaj
Las rosas que hay cerca de la casa están las pobres polvorientas. Las hojas de los rosales no brillan. Afortunadamente algunas de las noches de estas dos semanas han llovido y las ha limpiado un poco de todo el polvo que sale por las ventanas...
En fin! De esta guisa tengo mi casa. Podéis imaginar el lío que tengo de todo. No localizo nada. No sé dónde tengo casi nada. Mis libros de jardinería están en cajas y no puedo acceder a ellos. Ni siquiera mi línea de Internet llega el garaje que está a unos 50 metros de la casa y que es dónde únicamente podría sentarme porque hay sillas y mesa...así que tengo que venirme aquí, a casa de un vecino que me ha permitido estar en su terraza a la que sí llega mi wifi y con mi ordenador puedo escribiros.
Mi pobre perro, acostumbrado a campar a sus anchas por todo el jardín anda todo descolocado. Su vida entera está cambiando por momento. No duerme en su casa, ni puede estar a mi lado tanto tiempo como de costumbre porque ando que no sé a dónde atender y lo peor, debe estar atado mucho tiempo. He intentado que obedezca y no se escape pero ni por esas!! Tres veces se ha largado y ha regresado ya de noche, una vez empapado por la lluvia como una esponja. Vete a saber dónde se metió. Iría de novias!! La cosa es que, a mi pesar, debe estar atado mucho tiempo y mucho otro en el espacio del huerto que, comparado con el que él tiene la costumbre de disfrutar, se le debe antojar diminuto. Lo malo es que sé que los albañiles no andarán con cuidado de cerrar las puertas mientras duren las obras e Iker podrá escaparse a la mínima oportunidad que encuentre de hacerlo así que tendrá que estar en el huerto mientras yo me vaya a trabajar.
Las imágenes creo que dicen más que mis palabras. De todos modos, como siempre, siento una dualidad de mis emociones. Es verdad que el interior de mi casa pedía a voces una remodelación total pero ... no sé, la casa de uno, sus paredes, sus puertas...sus espejos..todo forma o ha formado parte de nuestra vida, Para bien o para mal. 
A veces una mancha en una pared, un simple rasguño en el yeso o una puerta rota que para un visita no significa nada, para nosotros es toda una historia porque sabemos qué ocurrió o qué provocó el rasguño o la mancha o cómo se rompió la puerta... 
Mi casa, como la de todo el mundo, está llena de mil historias pequeñas. Y estos días, según iba viendo caer tabiques y azulejos he recordado muchas, muchas historias...algunas han dibujado mi sonrisa, otras... no tanto :) Qué curioso. Cualquier detalle de las paredes te traen tantos recuerdos...
Es cierto que todas nuestras vivencias las guardamos en nuestro corazón y que por mucho que desaparezcan los tabiques que las albergaron, por mucho que se renueve su yeso, por mucho que cambien sus colores... estarán ahí, en nuestro interior. Si, eso es cierto...Pero también es cierto que una casa no es solo sus vivencias, que las vivencias se han tenido en un entorno con una luz concreta, con un color de paredes, sobre unas puertas determinadas, apoyados en una ventana concreta, pisando aquellas baldosas y no otras...
Nuestra casa, esa sensación que tenemos de pertenencia, está conformada por sensaciones, sentimientos, vivencias de todo tipo, por la luz determinada de una ventana, por los tamaños de las estancias...incluso por los aromas propios de ella...y renovar todo el interior completo quizás de alguna manera es eliminar "el soporte" sobre el que ocurrieron todas estas vivencias. Ver intactos los entornos dónde ocurrieron las cosas, facilita el recuerdo. Seguramente esos recuerdos sin el "soporte" físico del lugar facilitará el olvido con el tiempo.
Dentro de unos meses el interior de la casa que fue nuestra (mía y de mi pareja) habrá dejado de existir. Serán otras paredes pintadas de otros colores, otros sanitarios, otro suelo, otras ventanas... 
El otro día, viendo a Dani llevarse a espuertas hacia el contenedor todos los escombros pensé que se estaba llevando  el "soporte" físico en el que ocurrió todo lo que en estos cuatro últimos años me hizo tanto daño... Se llevó el desamor, se llevó el desencuentro, la deslealtad y mucho, mucho desengaño... y eché en ellas sin que nadie me viera, mis últimas lágrimas. Las cosas buenas que ocurrieron en mi casa, en mi piel y en mi corazón las guardaré ahí, en esa cajita mágica que tenemos todos y en la que cabe tanto!! Y ahí permanecerán... para sonreír cuando las recuerde y yo pintaré de olvido mi casa...

martes, 15 de mayo de 2018

Diseño del jardín: El jardín de los vecinos

A la hora de diseñar nuestro jardín sabemos que hay infinidad de cosas a tener en cuenta. Si bien es cierto que son muchas las que consideramos, suelen ser las propias de nuestra parcela y no otras las que valoramos. Pero, y los jardines de los vecinos? Nos afectan? Indudablemente no solo nos afectan si no que nos condicionan. 

Nuestra parcela es un conjunto y como tal deberíamos valorarla  a la hora de decidir su diseño. Solamente lo que está en su interior está en nuestra mano modificarlo ( y no todo, por supuesto).
Pero es un conjunto dentro de otro conjunto más amplio, su entorno. Si, el jardín de los vecinos nos afecta. Como lo hace el entorno general, el paisaje lejano que divisamos desde algunas zonas de nuestro jardín, las vistas más próximas, los ruidos si hay tráfico en las cercanías, las construcciones cercanas y que quedan a la vista desde nuestro jardín... Por poner solamente algunos ejemplos.
Unas veces lo hacen para beneficio de nuestro jardín y otras trabajan en contra. Pero no hay duda de que a la hora de establecer el diseño del jardín debemos tenerlas todas en cuenta.

Cuando desde nuestra casa tenemos una magnífica vista, incluso la construcción de pérgolas, lugares de descanso, comedores al aire libre, cenadores, etc... frecuentemente se realizan focalizando precisamente estas vistas porque sería un pecado que dejaran de ser el centro de atención de algunas zonas de nuestro jardín.

De entrada tenemos habitualmente o vallas divisorias que son comunes y que separan nuestra propiedad de las que están al lado.
Lo que se vea a través o lo que se plante en ellas condicionará, a veces, de forma determinante nuestro propio jardín. Lo embellecerán a veces, nos originaran trabajos y molestias o nos deleitarán con sus floraciones, nos veremos perjudicados con sus raíces o no, sus ramas se meterán en nuestro jardín en ocasiones para proyectar deliciosas sombras, otras para impedirnos plantar algunos ejemplares que precisarían de más sol...



En ocasiones podremos "aprovechar" bonitas arbustos en flor y en ese caso, quizás es preferible no ubicar ninguna plantación grande delante que según crezca nos oculte ese momento de bonito colorido. 
Esta es la única mimosa que disfruto y no tengo que padecer!! jejeje La veo desde la puerta de mi cocina cuando está en flor y creo que es espléndida..

Es difícil encontrar un jardín (si hablamos de un jardín grande, claro) desde el que no se vea absolutamente nada que no sea el propio jardín. Setos bien recortados, frutales cuajados de flores, arbustos que aportan manchas de un espléndido color formarán visualmente parte también de nuestro jardín.

Pero seguramente, si el jardín es amplio y tiene muchos metros de muro o valle, a través de algún espacio de ellos, divisaremos parcelas descuidadas que salvo que con algún medio (tela de sombreo o construcción de un muro) las tapemos seguirán molestando nuestra visión desde ese punto.
Aquí os muestro un espacio de mi seto sur para el que ya tengo comprada la tela de sombreo con la idea de cubrir "las vistas". La verdad es que ya estoy casada de ver ramas secas amontonadas y tanto descuido y desidia como observo desde esa zona.


Desgraciadamente en España en general hay un concepto del propio jardín que desde mi punto de vista es erróneo.
Indudablemente nosotros podemos plantar en él aquello que creamos conveniente. Pero esta libertad de elección no tiene límites? Sí, sí la tiene!! O mejor dicho, la debería de tener. 
Es cierto que cuando no existe desarrollada una normativa municipal con relación a este tema, legalmente hay que acogerse a lo que marca nuestro Código Civil que establece unas distancias de árboles y arbustos a las líneas divisorias entre parcelas. 
En general, creo que hay pocos Ayuntamientos que se hayan molestado de este asunto. Lo dejan al arbitrio de los vecinos ocasionado con ello, normalmente, una situación de cierto desvalimiento del vecino perjudicado. La mayoría de las veces, si no quieres ponerte a mal con el vecino o incluso poniéndote, estás dispuesto a meterte en pleitos que pueden tardar años en resolverse, generalmente te ves obligado a aguantarte con el perjuicio.

Es verdad que la Ley te permite eliminar las raíces que de plantaciones ajenas entren en tu jardín pero no así las ramas de árboles por ejemplo. Te metes en un juicio por los frutos pegajosos y las ramas que casi se meten en tu ventana desde un árbol del vecino? Pues no, en general no lo haces y te aguantas con las ramas en la nariz y te dedicas a barrer a diario lo que suelta el dichoso arbolito sobre tu camino.

Pienso que en localidades dónde hay un alto porcentaje de viviendas con parcela alrededor el Ayuntamiento debería reglamentar estos asuntos mucho más. Pero aún en el caso de que no lo esté, el consenso, el buen juicio y un sentido de lo que parece razonable, debería constituir la solución entre los vecinos.
Pero para ello deberíamos de tener los españoles un concepto de lo "ajeno" diferente y no estar convencidos de que lo propio siempre está por delante de lo común o de lo de los demás.
En muchos países sería impensable que no hubiera un acuerdo entre vecinos a la hora elegir las plantaciones que se ponen sobre las vallas divisorias. Su color, su aroma a veces, sus raíces, sus ramas, su floración... intervendrá en ambos jardines. El propio y el del vecino.
Es cierto que cuando compramos una parcela muchas de estas plantaciones están hechas de antiguo y no es cosa de obligar a los vecinos a retirarlas. Pero en muchos otros casos se trata de cultivos recientes, en los que la lógica debería obligar a ponerse de acuerdo y decidirse por soluciones que no perjudiquen a ninguna de las partes. No es así casi nunca. 
Este es la típica situación: Tenemos una valla metálica (a través de la cual ramas, hojas y demás se colorán hacia el jardín del vecino) y queremos poner a todo su largo una "frondosa" hiedra? Pues la pongo!! Y listo!!
Preguntar al vecino si quiere esta "preciosidad"? Por qué? Si es mi jardín y la voy a plantar toda bien pegadita al murete sobre el que se asienta la valla pero dentro de mi propiedad?
Este tipo de jardineros, contemplan la necesidad posterior de su mantenimiento mediante podas constantes desde su lado. Pero el lado del vecino?
Tienen en cuenta que la hiedra se meterá hacia su jardín y que por lógica debería correr de su cuenta (económicamente si se contrata a alguién o en tiempo y herramientas si lo hace uno mismo)? No. La parte de "mi hiedra" que se vaya al vecino que se la pode él mismo. Si tiene que desembolsar dinero para pagar a alguién que se lo haga, pues que lo desembolse. Yo qué culpa tengo de que la hiedra se quiera ir hacia allí. No es de broma, ese es el argumento que a veces dan cuando dices algo.
Claro, el problema con este tipo de actitudes es que al vecino le estás originando no solamente gasto del pago de horas de un jardinero que pueda subirse a una escalera a podarla os veces al año. Es que la dichosa hiedra se mete hacia tu lado y si no te andas con cuidado empuja tus plantaciones.
Este típico vecino que en mi urbanización suele venir solamente los fines de semana, le importan un bledo los pulgones que cuajan su odiosa hiedra. Pero  claro, a ti y a tus rosales, no! Y ahí te ves mochila a la espalda cargada con jabón potásico semana sí y semana también si no quieres que tus rosales se contagien.

En mi caso concreto, tratamos previamente a la plantación del tema. Ilusa de mí creí que el hecho de haber manifestado claramente que no deseaba hiedra, eliminaría cualquier posibilidad de la misma.
Me pidieron opinión (no como algo común, si no como una elección propia del dueño) y opté por haber "tapizado" la valla común con Trachelospermum jasminoide. De hoja prácticamente perenne, preciosa coloración otoñal, bajo mantenimiento, no invasivo, no tendente a tener plagas ni enfermedades, una floración divina en primavera y de un aroma embriagador.
Pero claro, aunque no me lo dijo nunca, estoy convencida de que se fue al vivero y cuando le dijeron que un trachelo rondaba los 10/12 € y un ejemplar de hiedra estaba sobre los dos o dos euros y pico, la elección fue clara para él.
Eso en cuanto a los metros de jardín trasero que es el largo de la casa, el tema se ha seguido reproduciendo a lo largo de los más de setenta metros de la valla divisoria a lo largo de todo el resto de la parcela. El jardinero que periódicamente viene a cuidar de este jardín, en cada visita planta tres o cuatro ramas más de hiedra y la cosa va avanzando cada año más...Cada vez veo más ramitas de hiedra que se meten hacia mi lado a través de las telas de sombreo o del brezo y que si dejo crecer llegan a arraigar sobre mi suelo. En fin, un trabajo que me ha originado y que jamás se le ocurre ni siquiera comentarme.

Como veis, sí, las plantaciones de los jardines ajenos nos influyen y mucho.
En otros países incluso la sombra que proyecta un árbol y que al crecer llega a robar la luz y el sol de la casa del vecino, se considera razón suficiente para su traslado o eliminación. Aquí en España? Eso sería impensable. Si el vecino que compró su propiedad por el sol que recibía su fachada, al pasar los años y crecer nuestras moreras (por decir algo) se ha quedado sin gota de sol.. pues se siente!!
Otras veces ya no es cuestión de llegar a acuerdos. En ocasiones las plantaciones están hechas tan de antaño que constituye el resolverlo un problema de gran envergadura económica. Es el caso de las dichosas arizónicas que hace treinta o cuarenta años se pusieron tan de moda en nuestro país. 
En este caso concreto estaban plantadas mucho antes de que el vecino comprara su propiedad así que salvo que algún día esté harto de las raíces que le invaden su jardín, veo difícil la solución. Evidentemente no solo invaden con sus raíces sus plantaciones, impiden de mi lado que cerca de ellas crezca nada ya que absorben toda agua y alimento que cae sobre la tierra próxima (y no tan próxima porque desarrollan raíces increíblemente largas).

Luego está el tema de la poda. Es cierto que las arizónicas estaban cuando él llegó pero eso no le debería de eximir de ser él o persona pagada por él, quien se encargara de podarlas de mi lado. Evidentemente eso no ocurre.
Es cierto que todo no es blanco ni negro. Por verle algo positivo, cuando nieva, sobre sus ramas se deposita un hermoso manto blanco! jajajaja

Al diseñar nuestro jardín deberíamos considerar además de las raíces, la sombra que árboles y demás plantaciones de buen tamaño proyectarán sobre nuestro espacio. No solo eso, la caída de hojas y frutos pasados también se debería tener en consideración.

En jardines que presentan inclinación puede originarse un problema añadido. Si el nuestro está a un nivel inferior al del vecino y éste no tiene hecho los necesarios desagües a través de muros y las nivelaciones correctas del terreno, se puede originar un grave problema cuando se produce una tormenta monumental. El año pasado ocurrió en el mío. El jardín del vecino, literalmente se convirtió en una piscina, tanto subió el nivel del agua que llegó a desbordar hacia mi lado produciendo bastantes desperfectos en el rincón del jardín secreto. 

Afortunadamente arregló el problema de su lado canalizando el agua de manera que en el futuro, aunque llueva torrencialmente, no se volverá a producir el desbordamiento hacia mi jardín. Evidentemente el coste de la reparación de los daños que su agua produjo en mi jardín, corrieron de mi cuenta ajjajaja En fin, sin palabras!
Las vistas que a los lejos, del pueblo o de las montañas que rodean nuestro jardín y que divisamos desde nuestras terrazas deberíamos preservarlas no haciendo plantaciones que con los años nos las roben.
Indudablemente el entorno se nos "cuela" en nuestro jardín. Si es hermoso, merece la pena seguir disfrutándolo. Si lo que hace es restarnos belleza, habría que buscar soluciones para evitarlo. 

En mi caso, no tengo jardines de vecinos delante de la parte oeste de mi jardín pero se trata de un espacio abierto desde el que se otean las montañas de Ávila a lo lejos y que en primera se pone especialmente hermoso!! Prolongar de alguna manera este entorno hacia dentro de nuestro jardín introduciendo especies que prosperan de modo natural en las proximidades como lavandas y romeros, parece una decisión inteligente.


Como vemos, nuestro jardín no está formado solamente por lo que en él construimos y plantamos. Lo conforman también más o menos directamente, lo que rodea nuestro espacio verde. Sean otros jardines vecinos, sea el propio entorno, sean construcciones o paisajes que desde el nuestro se divisan...