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Agua!!! Cómo instalar una bomba de agua para la fuente de piedra del jardin

Ya tenemos agua en la fuente de piedra!! Por fin!! :) Queda chula, eh!! Y el sonido...ummm qué delicia!! Los dos caños proporcionan un borboteo y un juego de luces cuando el sol incide en el agua que me parece precioso. Ahora tengo que dedicarme a pensar en las plantaciones para crear alrededor de esta fuente un entorno fresco y frondoso. Da gusto ahora abrir desde la calle la puerta del jardín. La piedra, la madera, la fuente...el canto del agua!! Ha sido mucho, muchísimo trabajo. Pero quién se acuerda ya!! Se me olvidaron las horas y los días que hemos tardado en dejar así esta zona porque estos cambios en mi jardín compensan con creces el trabajo invertido!!! :)
Tendrá que embellecerse más. Sin duda. y espero que este aspecto aún de "nuevo" y un tanto "desvestido" que tiene este rincón todavía se vea transformado en no mucho tiempo en un rincón lleno de vegetación fresca y húmeda que seguiré contemplando desde la ventana de la cocina de mi casa aún no estando en el jardín...


No sé si la Catalpa bignonioides que plantamos proporcionará hasta que crezca algo más la suficiente sombra para que crezcan bajo ella helechos y plantas de sombra pero lo cierto es que sería lo que me gustaría ver crecer alrededor de esta fuente.
Si no es así, pondré plantaciones provisiones en tanto el árbol llega a tener el tamaño necesario. Qué se le va a hacer!!






Quería explicaros hoy el sistema que hemos seguido para la instalación de la bomba de agua necesaria para el funcionamiento de esta fuente. De no ser por la estructura de la fuente sería algo realmente sencillo. De hecho, cuando se trata de fuentes más habituales en el diseño, dónde el depósito de agua está a cierta altura del suelo, es algo que se puede hacer en un rato.
La complicación aquí ha venido como digo de que mi fuente consta de dos lebrillos y que uno de ellos está ubicado justo a la altura del suelo. 
Había dos soluciones: Una que el motor "tomara" el agua directamente del barreño inferior. Optando por ésta, podríamos haber instroducir la instalación dentro del lebrillo inferior y haber tapado el motor y tubos con alguna piedra para disimularlo. Esta solución era la más sencilla pero tenía el inconveniente de que tapar del todo motor, tubos, etc, era algo difícil y estéticamente nos gustaba menos. Hemos estado tentados de evitarnos las complicaciones de la segunda solución a pesar de que reconozco que la tentación de evitarnos los problemas que originaba ha sido grande!!
La segunda solución era hacer la instalación completamente oculta. Es decir, que motor y tubos no se vieran o se vieran lo menos posible.
Decidirnos por  esta solución hacía necesario ubicar por debajo del nivel del barreño inferior un depósito de agua subterráneo del que el motor pudiera "tomar" el agua y hacerla subir a través del cuerpo de la fuente para que saliera por el caño superior.
Creo que este esquema explica bien lo que quiero decir.
Como se ve la fuente consta de un "cuerpo" estrecho y alto en cuya parte superior se ubica un caño del que sale el agua para caer en un primer lebrillo situado sobre una especie de "peana" de piedra también que lo sitúa en un nivel de altura por encima de un segundo barreño, más grande y ubicado a nivel del suelo.
Aunque en su composición es una fuente absolutamente sencilla, buscar soluciones que no desvirtuaran ese aspecto un tanto añejo que buscábamos ha pasado por quebrarnos bastante la cabeza para encontrar la forma idónea de hacerlo. Esto conllevaba la limitación de determinados materiales que hubieran desentonado del todo con el aspecto de la fuente.
Debo decir que cuando construimos la fuente, hicimos la previsión de dejar un tubo interno en el cuerpo de la fuente que lo recorriera desde abajo hasta la salida del caño superior.

Decidirnos por  esta solución hacía necesario ubicar por debajo del nivel del barreño inferior un depósito de agua subterráneo del que el motor pudiera "tomar" el agua y hacerla subir a través del cuerpo de la fuente para que saliera por el caño superior. Esto ha posibilitado que la conducción del agua desde el motor al caño fuera completamente invisible.
Para la construcción de esta especie de "depósito" subterráneo hemos usado un simple taper de material bastante rígido comprado en los chinos.
Para empezar había que instalar un tubo de goma que llevara el agua del lebrillo inferior hasta el depósito subterráneo. 
Este barreño tiene bastantes años y siempre ha estado en este jardín simplemente colocado en el suelo. No sabemos quién le practicó el pequeño orificio que tenía ya hecho en su asiento pero la verdad es que nos ha venido de perlas que estuviera ya hecho el orificio. Mediante la introducción de una pequeña pieza hueca y de plástico metida a presión en el comienzo del tubo del agua ha sido suficiente para "cerrar" herméticamente este pequeño agujerito. La pieza presiona contra las paredes de la tubería de goma y ésta a su vez en el perímetro del orificio. Bien, ya tenemos bien anclado el inicio del tubo del agua en el barreño.
El otro extremo del tubo de goma lo hemos conectado al pequeño depósito subterráneo de agua mediante el uso de un conector rápido de manguera de riego.
Valiéndonos de un reductor de metal hemos cerrado herméticamente el agujero que hemos tenido que hacer en el taper.
En este momento pues, tenemos ya los dos extremos del tubo de goma que llevará el agua desde el barreño inferior al depósito instalados de forma que no pierda agua ni en su inicio ni en su final.
A continuación  introdujimos el motor en el depósito (taper) y teníamos que sacar de él tanto el cable eléctrico como el tubo de plástico que debía conducir el agua del taper al cuerpo de la fuente..
Ahora se hacía necesario "conducir" el agua del depósito al cuerpo de la fuente. Para ellos hemos usado de nuevo otro trozo del mismo tubo de plástico flexible y lo hemos llevado desde el taper hasta la fuente insertándolo en el tubo hueco que teníamos preparado cuando la construimos haciéndolo salir por el caño superior.
Utilizando otro reductor de metal logramos evitar perdidas de agua en el orificio del taper por dónde sale el tubo de agua hacia la fuente.
Y valiéndonos de un prensaestopa (pieza de ajuste) hemos sellado por compresión el orificio del taper por dónde sale el cable eléctrico que va desde la bomba hasta la conexión de la toma eléctrica para que ésta funcione. 

Hemos utilizado un recipiente hermético plástico lo más rígido y con un buen ajuste de la tapa para que fuera lo más hermético posible. Puede que en el futuro haya algo de pérdida de agua y debamos sustituirlo pero de momento la fuente está funcionando sin que hayamos notado fugas de agua ninguna. 
Bien, aquí ya tenemos el depósito listo para su funcionamiento.
Como se ve en la fotografía el agua es conducida del barreño inferior hasta el depósito subterráneo y de aquí al interior del cuerpo de la fuente mediante tubo de goma flexible. El cable eléctrico sale del depósito y llega hasta el interruptor ubicado en la puerta de entrada de la casa desde dónde podremos poner en funcionamiento la fuente o desconectarla. Lógicamente instalamos un cable eléctrico desde la toma del suministro hasta este interruptor.
Hemos pensado cubrir esta zona del depósito poniendo encima algo con peso, como una baldosa y tapar ésta con una fina capa de sustrato para que no se vea nada de la instalación pero a la vez sea fácil acceder a la bomba por si un día se produce una avería.
Evidentemente tendré que llevar cuidado de no actuar con herramientas como picos o palas en la zona próxima al depósito.
Bueno, pues esto creo que es un resumen de las soluciones que hemos ido adoptando para ir resolviendo los problemas que se nos iban planteando.
Restaría explicar algún detalle no carente de importancia para quién quizás esté en la tesitura de tener que instalar este tipo de bombas en la fuente de su jardín.
Quisiera comentar que al no ser "real" el caño de la fuente, es decir, al no venir el agua directamente a través del caño si no del tubo de goma insertado en él más estrecho, lógicamente, "la forma" de salir el agua por el caño no nos gustaba en primera instancia. Era como si fuera mucho caño para tan poco chorro de agua. Quedaba demasiado... fino, demasiado estrecho. Lo hemos solucionado insertando un pequeño objeto en la boca del año, disimulado para que no sea vea pero que abre un poco el caudal de agua y produce el efecto de que es más la cantidad que sale.
Esta fuente al tener dos lebrillos hace necesario compensar muy bien la cantidad de agua que sale por el caño superior y la que sale por el caño del lebrillo. Esto es importante porque para que el funcionamiento sea idóneo la cantidad de agua que cae sobre el lebrillo no debería ser nunca más de la que el lebrillo puede liberar. De lo contrario, desbordaría.
Nuestra primera idea fue taladrar con sumo cuidado el lebrillo hasta hacerle un agujero que permitiera la inserción del trozo de tubo de cobre a modo de caño.
Pero finalmente fueron dos las razones que nos hicieron desistir de esta solución:
Primero porque aunque hubiéramos usado brocas progresivamente más grandes hasta lograr el diámetro deseado...más de dos centímetros que eran los necesarios para insertar el caño, hacen preciso utilizar brocas realmente grandes y largas que no permiten la manipulación delicada que precisaba la fragilidad de la pieza y hubieran puesto en peligro la integridad del lebrillo. Ello o ir "limando" con una paciencia de chino (perdón a los chinos ajajja) el orificio hasta tener las dimensiones necesarias.
Pero no sólo nos ha desanimado a hacer un orificio tan grande este motivo. Pensamos que hacer esto era provocar que del barreño grande saliera tal cantidad de agua que no podría ser suministrada por el caño superior dado que el caudal que éste proporciona (aunque lo que se ve es un caño del mismo diámetro que el del lebrillo) realmente el agua sale por el tubo de goma que lleva dentro el caño y que es lógicamente de un diámetro inferior y por tanto capaz de menor caudal.
Finalmente hemos optado por practicar al lebrillo un orificio de una medida suficiente para que "sacara" hacia el barreño inferior la cantidad de agua que le iba suministrando el caño de la propia fuente.
Sobre éste orificio practicado en el barro de la pieza hemos unido simulando que salía de él, un trozo de tubería de cobre que se oxidará con el tiempo y creará una bonita pátina con la humedad. Lamento no tener fotografía de la pieza empleada para est unión. Simplemente era una pieza de plástico en forma tubular que de un lado tenía una especie de "pitorro" (jajaja no se me ocurre otra palabra, lo siento) y de la otra contaba con el perímetro adecuado para ajustar bien a presión en el inicio del caño lo que permite que éste se mantenga perfectamente unido al lebrillo sin que haya fugas ninguna de agua.
Previamente, igual que hicimos con el caño de la fuente cuando la construimos, hemos dado con el mazo sin piedad sobre el metal para envejecerlo un poco y quitarle ese aspecto de nuevo que traen estos tubos recién comprados. :)
Espero haya sido de vuestro interés estas explicaciones en las que he tratado de compartir los problemas con los que nos hemos ido encontrando y las soluciones que les hemos dado. Puede verse que no es un trabajo de dificultad inasumible ni mucho menos pero que hay algunos detalles que conviene tener en cuenta para que el resultado sea adecuado...

Instalación de riego por goteo (localizado) con tubería con goteros integrados autocompensantes

Tener el riego instalado, con independencia de que se use con más o menos frecuencia, me da tranquilidad y me va a ahorrar muchísimo tiempo. Al menos sé que si queremos ausentarnos unos días cuando las temperaturas son ya altas como ahora, a nuestro regreso no estará todo medio muerto.  
Pero no es únicamente para las ausencias de vacaciones y fines de semana es que regarse un jardín como el mío con tanto árbol y arbusto, lleva bastante más de dos horas manguera arriba y manguera abajo (por muchas mangueras que tengas, son de una cantidad de metros que se hacen un peso muerto que no hay quién pueda con ellas, si encima es en pendiente...Pues eso. Termino agotada!!
Ya hemos puesto el riego del seto sur y ahora toca el seto norte y el lilar.
Quisiera tratar de la instalación en este artículo. Precisamente el otro día hablaba con una amiga, Paloma, y yo trataba de convencerla de la relativa facilidad que tiene este tipo de instalaciones. Así que para quién no tenga ni idea este artículo puede proporcionar unas nociones generales, no para hacer una instalación profesional (esta nuestra no lo es, evidentemente) pero funciona perfectamente, se adecua a nuestras necesidades y, encima, nos la hemos instalado nosotros mismos, con el ahorro económico que supone!! :)
Contar con un buen plano facilita las cosas porque nos permite calcular aproximadamente los metros de tubería que se precisarán aparte del resto de material que tendremos que adquirir.
En el ramal de riego, cuyas fotografías muestro en esta entrada, habrá unos cuarenta arbustos aproximadamente. Lógicamente los árboles asentados de hace ya treinta o cuarenta años o los que formaban parte del arbolado natural antes de parcelarse la urbanización, no llevan riego. Lo llevan los árboles y arbustos de reciente plantación ya que todavía no están del todo arraigados.
Ventajas del riego por goteo (o localizado) en relación a otras formas de irrigación.
Frente a otras formas de irrigacion el riego por goteo presenta muchísimas ventajas. 
Cuando, en una huerta por ejemplo, se riega por inundación, el desperdicio de agua es tremendo. El riego por goteo, por el contrario, lleva agua a la raíz de la planta, dónde se precisa, no malgastando agua dónde no se necesita.
Evita la escorrentía que se produce cuando se riega en superficie si no hay alcorques que contengan el agua que se echa a la planta, especialmente si se trata de parcelas con pendiente. 
El riego por aspersión moja la parte aérea de las plantas, por el contrario, el goteo únicamente humedece el suelo,  lo que evita proliferación de hongos y demás enfermedades. Pero además los aspersores lanzan agua no siempre dónde se precisa lo que supone también un gasto innecesario.
Otra ventaja es que al humedecer solamente una parte de suelo disminute bastante la aparición de malas hierbas allí dónde no llega el riego.
Pero además del ahorro de agua, este sistema de riego localizado permite un uso racional y bastante ajustado para cada planta. Teniendo en cuenta el tipo de suelo que se riega, el caudal de agua que suelta cada gotero y el tiempo durante el que se aplica el riego, podemos establecer con bastante aproximación el agua que proporcionaremos a las plantas. Y todo ello sin necesidad de nuestra presencia si usamos un programador. A las horas que nos convenga y con la duración de minutos tan variable como deseemos.
Por último, cabe mencionar la ventaja de poder proporcionar fertilizaciones a la vez que se riega disueltos en el agua de riego.
Conscientemente y porque serán materia para otro artículo de este blog, no hablamos en este artículo de dos "desventajas" o problemas de este tipo de riego que pueden producirse en determinadas circunstancias: El mantenimiento necesario para evitar obturaciones de los goteros y la acumulación de sales que puede producirse en zonas con aguas con altos contenidos de sales y en climas que sean muy áridos (subsanables con aportes de cierta cantidad de agua "extra" en cada riego). 
Antes de comenzar, los datos técnicos de la red de abastecimiento de agua:
Antes de nada, antes incluso de diseñar un ramal de riego es imprescindible tener conocimiento de una serie de datos o caracteristicas de la red que abastece de agua nuestro jardín. Los dos principales son el caudal de agua con el que contamos y la presión. 
No ahondaré en estos dos conceptos porque no tengo conocimientos suficientes para hablar técnicamente de ellos, pero no quiero dejar de mencionarlos. En mi caso, mi pareja que tiene unos buenos conocimientos sobre la materia domina estos temas a la perfección, de ahí que no me haya preocupado por estos dos aspectos sobre los que estaba segura que él tenia un absoluto control.
Tan solo decir que el caudal es la cantidad de agua que proporciona la red por unidad de tiempo. Parece lógico que saber este dato sea primordial. No podremos poner más goteros en un ramal de los que puede abastecer el caudal de agua suministrado por la tubería que lo abastece. 
El caudal de agua dependerá de la sección de la tubería que abastece de agua nuestra casa. y también de la presión. 
Estos conceptos, repito, precisan una formación de la que yo adolezco y tan solo quisiera mencionarlos someramente para que quienes se enfrenten a la instalación de un sistema de riego en su jardín los tengan en cuenta.
Al tratar este aspecto debemos considerar que existen dos tipos de presión. La presión estática que, simplificando, sería la que soporta un grifo (y todo el sistema) cuando está cerrado
La presión estática viene determinada por múltiples factores entre los que se encuentra la diferencia de altura entre la ubicación del depósito desde el que se abastece la Red y la altura de la acometida de agua de la vivienda. Generalmente la presión con la que llega el agua al jardín es más que suficiente, incluso normalmente, deberemos poner un reductor de presión para evitar que los goteros y juntas salten por los aires. Esto es a lo que hace referencia la presión estática.
Pero a la hora de la instalación del riego por goteo también debe considerarse otro tipo de presión, la presión dinámica, que grosso modo estaría determinada por la velocidad de circulación de los fluidos dentro de las tuberías. 
Pero esta velocidad de circulación,  a su vez, se vería alterada por:
  • Las diferencias de diámetro de las tuberías 
  • Así como por el coeficiente de rozamiento interno de la propia tubería y que vendría a ser las alteraciones de la velocidad que sufre el agua al ser modificada por elementos como son los ángulos, los giros o la propia pendiente del terreno.
Generalmente el material de riego viene acompañado de unas especificaciones técnicas que es importante leer con atención para valorar sus características y poder decidir adquirir uno u otro tipo. 
Por ejemplo, en la siguiente fotografía que corresponde a uno de los tipos de las tuberías de riego que hemos instalado, vemos: 
  • Que se trata de una tubería de 16 mm de diámetro 
  • Que cuenta con goteros integrados (lo de autocompensados lo ponía en otra ficha técnica que venía con el rollo y que he extraviado), 
  • Que estos goteros están ubicados a una distancia entre ellos de  33 cm.
  • Que de cada gotero saldrá 2,1 litro/hora (a 23º C y 1 Atm. de presión)
  • Que la presión máxima que soporta este material es de 3,5 atm. lo que hará preciso poner reductores en caso de que nuestra red tuviera una presión superior.
En fin, como se ve, son varios los datos y factores que hay que considerar antes de comenzar la propia instalación.
Un concepto importante: "El bulbo húmedo" 
El agua que sale por cada punto de riego al caer al suelo va formando un charco en superficie en la zona alrededor del gotero, a medida que avanza la cantidad de agua que sale se extendiendo por un diámetro más ancho a al vez que se va infiltrando.
Los goteros humedecen un volumen determinado que irá en función del tipo de suelo sobre el que se efectúa el riego y del tiempo de duración mismo.
Este volumen de suelo humedecido por cada gotero es lo que se llama bulbo húmedo. Y sus características varían en forma y tamaño según sea un suelo franco, arenosos o pesado como por ejemplo una arcilla.
Cuando el suelo es arcilloso el bulbo es más ancho y menos profundo; cuando el suelo es más arenoso la forma del bulbo es más alargada y estrecha.
En todo caso, no debemos llevarnos a engaño, la zona que se humedece en profundidad siempre es mucho mayor que la que vemos en superficie. 

Es de vital importancia tener en cuenta la profundidad y anchura que llega a tener el bulbo húmedo que forma cada gotero. Llega un momento en que no se puede extender más horizontalmente la zona húmeda aunque aumentemos el tiempo de riego. De ahí que debamos poner más goteros si es preciso humedecer una zona de raíces superior a la que humedece un gotero. Digamos que será preciso que los bulbos se solapen de manera que no haya zonas intermedias dónde la humedad no llegue y por tanto se queden parte de las raíces de la planta sin hidratar.
De ahí que, como os mostraré más adelante, me decidiera a rodear cada arbusto con tubería, de esta manera hay varios goteros que regarán cada arbusto, mojando en su totalidad el cepellón puesto que al formar cuatro bulbos en el diámetro de tubería que rodea la planta, éstos se solaparan y no ocurrirá lo que pasa cuando las plantaciones solo están atravesadas por una tubería lineal en la que si la planta está cerca de un gotero le llega agua, pero si está alejada, la zona de raíces se riega muchas veces solamente de forma parcial.
Esto ha supuesto muchísimo más trabajo pero creo que queda mucho mejor y al final, una vez hechos los trabajos y pasado el tiempo, ya no te acuerdas del tiempo y esfuerzos invertidos, solo te alegras de los buenos resultados ;)
Formas de colocar las tuberías de riego sobre el suelo.
Podríamos haber tendido tubería con goteros integrados autocompensantes formando eses y tratando de cubrir todo el terreno.
Incluso se puede formar una cuadrícula con las tuberías cubriendo así todo el seto.
¿Por qué no lo hemos hecho de ninguna de estas dos formas? Pues porque para mí sería tremendamente engorroso encontrarme cada palmo con una tubería de riego. Ello me dificultaría tremendamente el trabajo de plantaciones, de recolocación de acolchados y andar por el suelo del seto mientras trabajo prendiéndome a cada paso las herramientas en las tuberías no me apetecía.
También ha habido otra razón para ello: prefiero no regar las zonas dónde no haya plantaciones y asegurarme que el riego de cada árbol y arbusto está bien ubicado y que tiene los goteros suficientes como para humedecer todas sus raíces y no solamente parte de ellas.
Tipos de goteros: con microtubos, autocompensantes, no autocompensantes...
Tuberías de riego hay de muchos tipos. Con y sin goteros integrados (para pinchar en ella microtubos en cuyo final puede ponerse un gotero que se ubica justo dónde está la planta). Este sistema lo he tenido en el otro jardín y la verdad, no he querido repetirlo en este.
Era un fastidio prenderse todo el rato con los microtubos. Se movían, se arrancaban de su ubicación y regaban lo que no tenían que regar, en fin, no me convencen!!
Hay tuberías con goteros autocompensantes y no autocmpensantes. Otro aspecto importante es decantarse o no por goteros autocompensantes. Hay que pensar que en una línea de riego como ésta dónde son muchos metros, lógicamente el agua ejerce más presión al inicio de esta línea de riego que en su final; en el punto más cercano a la toma del agua siempre tendrá más presión que en la zona alejada
Así pues, si usamos goteros no autocompensantes, los arbustos más próximos a la salida del agua y por tanto con más presión, recibirán más agua que el resto de arbustos más alejados.
Por el contrario con los goteros autocompensantes, el agua que sale por los goteros es la misma estén o no próximos al inicio del ramal.
Yo creo que en jardines grandes, dónde las zonas a regar tienen muchos metros, merece la pena pagar un poco más y que el caudal de agua que sale por los agujeritos sea exactamente igual al inicio de la línea que al final.
En mi caso además, había otro hecho que nos animaba  a decantarnos por goteros autocompensantes y es que mi jardín presenta cierto grado de pendiente en el terreno. Así que no había duda!! Goteros autocompensantes para que todos los puntos reciban el mismo caudal de agua. 
Los materiales:
Aquí están la mayoría de materiales que hemos usado:
  • Tubería de riego normal, ciega, sin goteros. De 16 mm. Elegí el color marrón porque creo que se disimulará mejor entre el acolchado.
  • Tubería con goteros integrados autocompensantes. También de 16 mm y también de color marrón.
  • Piezas de terminación y de unión entre ambas: "tes" "codos", "finales"...etc.
  • Navaja bien afilada o cutter para cortar las tuberías
  • Calentador de aire para dilatar.
  • "Piquetas" para fijar bien las tuberías al suelo y que se muevan lo menos posible.
En este pequeño esquema vemos como los extremos de los círculos están unidos entre sí mediante una "T" que permite acoplar en el "tercer" extremos de la pieza la tubería que unirá este círculo con el resto del sistema.
Ha sido de una gran ayuda valernos de una pistola de aire caliente. Con ella es muy fácil introducir las piezas de unión en la tubería de riego. Simplemente se calienta la tubería y cuándo ésta, por efecto de la temperatura, se dilata, no hay más que meter la pieza de unión presionando bien para que quede perfectamente ajustado.




La ejecución:
Para mayor comodidad hemos amontonado en sitios concretos del seto toda la capa de acolchado para dejar al descubierto la zona en la que íbamos trabajando.
A continuación hemos ido rodeando los arbustos con círculos de tubería con goteros integrados autocompensantes, procurando que cada arbusto tenga cuatro goteros (algunos menos según las necesidades hídricas). El diámetro ha sido en casi todos igual.
Los árboles y arbustos que precisan más riego como el Euonymus 'Phellomanus' les hicimos dos círculos concéntricos de tubería. Así se regará una zona de cepellón mucho más extenso.
Siempre se está a tiempo de poner o quitar estos círculos según las necesidades, claro.
La unión entre estos círculos que rodean cada arbusto la hemos hecho con tubería de riego normal, de la ciega, sin agujeros.

Nos aconsejaron que la entrada de agua a una zona no viniera solo de un punto si no de varios, así que de vez en cuando hemos ido uniendo los círculos que rodeaban los arbustos con tubería de tal manera que el agua entra por varias partes a la vez.
En las zonas que tengo previsto ir poniendo vivaces, bulbos u otro tipo de plantas tenderemos unos metros de manguera con goteros formando eses tratando de que cubra las zonas de plantación.
De todos modos en todo lo que no sea el jardín trasero (lo más cercano a la casa) no tengo idea de poner plantas con grandes necesidades hídricas así que la mayoría de vivaces no importará siquiera que no tengan riego.
Este tipo de plantas solemos cambiarlas más frecuentemente de lugar. A veces porque no nos gusta la ubicación, generalmente cada unos pocos años porque tenemos que renovarlas y dividirlas, etc.
Pensé en la posibilidad de microtubos con un gotero en su final para estas plantas. Pero lo cierto es que para mí al menos, son un verdadero fastidio, se mueven, prendes las herramientas de cultivo cuando trasteas en los setos...en fin que creo que no son prácticos y sobretodo porque convierten el trabajo de recolocar el acolchado en un martirio!!
Al hacer las plantaciones he ido haciéndole alcorques a todos los arbustos, pero claro, no eran todos de las mismas dimensiones así que he tenido que retocar el diámetro y profundidad para que el círculo de tubería de riego con goteros quedara dentro de él  y ajustado.
La profundidad de este alcorque tras poner el riego, la he rellenado con una buena capa de acolchado lo que protege de evaporaciones y de cambios bruscos del terreno tanto en invierno frente al frío como en verano frente al recalentamiento.
Una vez rodeados todos los arbustos con sus círculos de tubería hemos ido poniendo anclajes para que el conjunto no se mueva y no se arranque cuando andamos o estoy trabajando sobre el suelo del seto colocando o añadiendo acolchado o haciendo plantaciones.
Terminada la colocación de las tuberías llega el momento de comprobar que no hay fugas de agua en ninguna unión. 
No nos olvidemos que aunque parece poca cantidad, una pequeña fuga dejando perderse agua supone muchos, muchos litros al cabo de unos meses. Ahorrar agua es importante para nuestro bolsillo pero también lo es para el medio ambiente!!
No podemos dar por terminada la instalación sin hacer las comprobaciones reales y ver qué cantidad de agua sale de cada gotero en un número determinado de minutos. 

Es decir, hay que comprobar en varios goteros  a distinta altura del ramal, cuánta es la cantidad exacta y real de agua que sale en un tiempo determinado para establecer los tiempos de riego que serán precisos para aportar el agua que consideremos necesaria en cada momento del año.
Un poco de matemáticas fáciles:
Vamos a valernos de este esquema simplificado. 

En el vemos que hay ocho arbustos y unos metros de manguera con con 13 goteros para riego de vivaces. Tenemos por tanto 45 goteros en total. Siendo así, esta tabla que sigue contendría unos cálculos del agua consumida por este ramal de riego durante distintos tiempos de regado. También hemos incluído en ella qué cantidad de agua proporcionaría a un arbusto con 4 goteros variando el número de minutos de duración del riego.


Si este tipo de manguera según el fabricante contiene goteros que proporcionan cada uno de ellos 2,1 litros de agua a la hora y cada arbusto tiene 4 goteros..(esto parece aquellos problemas de las manzanas y las peras de cuando íbamos a la escuela jajaja) pues eso...en una hora de riego cada arbusto que tenga  cuatro goteros recibiría 8,5 litros de agua. (4 x 2,1 = 8,4 litros a la hora).
Conviene hacer esta medición en varios de los goteros a lo largo de toda la línea y no en uno solo ya que los valores que nos da pueden ser distintos por factores que hemos mencionado más arriba, hay que comprobar por tanto que la cantidad es la misma y que funciona correctamente el riego para hacer las reparaciones o rectificaciones que sean necesarias. 
Lo podemos comprobar ubicando un recipiente de medida bajo un gotero y midiendo qué cantidad de agua sale en un determinado número de minutos.
Considerando esta cantidad de agua por hora podemos hacer un cálculo de cuánta agua precisa un arbusto en un determinado momento del año. Evidentemente la duración y frecuencia del riego será variable a lo largo de las estaciones.
Los programadores de riego
La tubería que abastece este ramal de riego está conectada a un programador que a su vez está instalado directamente a un grifo que hay en el murete de piedra sobre el que se asienta la casita de  madera
Al no estar a cubierto, en invierno, deberemos retirar los programadores para evitar averías y congelaciones. Con el tiempo imagino que terminaremos haciendo una especie de armario dónde tengamos todo este asunto de programadores, llaves de paso, etc) y esté todo a salvo de las heladas.
Un programador permite establecer la frecuencia y durabilidad de los riegos lo que proporciona una gran comodidad despreocuparse del riego en tanto que por motivos de cambio de estaciones no sea necesario cambiar  los programas de riego.
El que tenemos en esta zona es de dos vías diferenciadas que permite tres rangos de riego diario diferentes. Así podemos conectar a él dos ramales que riegue dos zonas distintas del jardín y programar si fuera preciso, tres riegos distintos para cada uno de ellos.
Por supuesto también puede ponerse en funcionamiento o pararse de forma manual. Por ejemplo cuando llueve y no es preciso que se ponga en funcionamiento.
Por último hemos vuelto a recolocar la capa de acolchado sobre todo el suelo del seto de tal manera que la verdad, casi casi no se ven las tuberías.
* * * * *
Buffff...menuda tarea!! Pero estoy contenta :) Creo que nos ha quedado bastante bien y pensar la de tiempo que me voy a ahorrar regando ya solo con esto se me alegra la cara.
Me gustaría pensar que no voy a precisar demasiado este riego porque he elegido bien las especies, he hecho en el momento del año adecuado y de forma correctamente las plantaciones y conservo bien las capas de acolchado (Y que el tiempo me echa una manita lloviendo de vez en cuando!!! jajajajaj) Me gustaría pensar que estoy haciendo bien las cosas en este inicio del jardín y que estoy fomentando que mis arbustos sean fuertes y puedan generar resistencias a enfermedades y a la sequía... Eso sería estupendo!! :) Puedo soñar. No? ;)
Pero  mientras los arbustos se consolidan, mientras voy viendo que no va a haber grandes cambios en las plantaciones importantes que precisen más plantaciones o eliminación de algunas...mientras va creciendo un poco todo y generando algunas sombras sobre las que algunas plantaciones que lo precisan puedan resguardarse... Mientras ocurre todo esto nos ha parecido conveniente invertir este tiempo y dinero en poner este sistema de riego.
La idea desde luego no es mantener un jardín tan grande con riego a diario pero tampoco un jardín sin riego alguno nunca. Plantear un jardín sin riego alguno aquí en la Sierra de Madrid, con este calor en verano y esta sequedad...sí, es posible pero limitando muchísimo las variedades.
Estoy casi convencida de que aún tendiendo a regar muy, muy poco, puntualmente, en días de aumentos muy fuertes de temperatura o en ausencia durante meses de lluvia...sí, estoy segura que alguna vez habrá que seguir regando. No quiero engañarme. 
Quizás en un par de años no lo precise con frecuencia que lo necesito ahora. Eso está claro. Pero siempre estará bien, poder usarlo en alguna ocasión en que de manera puntual sea imprescindible regar. Mucho mejor que hacerlo a mano. Tenerlo instalado para mí me da tranquilidad, con independencia de que en el futuro se use con más o menos frecuencia o incluso pasado un tiempo pueda permitirme no hacer uso. Eso según la evolución del jardín se verá.
Ya de entrada, ahora, que todavía se precisa regar con cierta frecuencia, es una tranquilidad saber que puedes ausentarte de casa unos días y que a tu vuelta el jardín seguirá vivo!!
Eso sí.. debo reconocer que no voy a eliminar del todo el uso de la manguera y que en la medida que pueda regaré yo de vez en cuando porque pienso que la manguera, ese paseo pausado y lento permite una "relación" con las plantas de la que te sustraen los sistemas de riego automático
Lo he escrito ya en algún artículo de este blog. El detenerte el ratín que tarda en llenarse el alcorque de un arbusto, te permite mirarlo, observar cómo evoluciona, percatarte de plagas y enfermedades...Ver si se ha descolocado el acolchado, o si algún animal ha hecho de las suyas, te permite recolocar aquel tutor que se ha torcido y que está tirando de un brote de una dalia o ver que se precisa poner una nueva brida a la rama de un rosal que se ha desprendido...Te permite eso, una relación con el jardín en general y con las plantas en particular que no tienes oportunidad de mantener cuando no estás obligado a este paseo parándote frente a cada planta porque el riego se produce solo.
Todo tiene sus pros y sus contras. Está claro :)

Tutorial: Pomazón, cojinete, guantelino, cojín o almohadilla de dorador. Cómo hacerlo paso a paso

Son muchos los nombres por los que se conoce (guantelino, cojinete, cojín de dorador...) aunque pomazón y almohadilla de dorador son los más...