domingo, 3 de abril de 2016

Instalación de una valla de madera en el jardín. Paso a paso.

La parcela presenta una inclinación muy pronunciada así que cuando construimos el garaje tuvimos 
que retirar parte del terreno para "introducir" en él parte del garaje de manera que su fachada sur está a nivel del suelo del jardín pero la norte está mucho más hundida que el suelo que la rodea. Inicialmente pensamos construirlo bordeado por una cámara en las paredes que estuvieran en contacto con el suelo pero finalmente nos dio miedo que hubiera problemas de humedades así que solicitamos al constructor que el garaje quedara rodeado por un "foso" de un metro que lo separara del corte del terreno evitando así cualquier contacto de las paredes de la edificación con el suelo y con ello que en el futuro hubiera filtraciones de agua o problemas con raíces de árboles.


Esta decisión, como casi todo en la vida, también tuvo su parte negativa y fue que cuando se recorre la parte de jardín que hay sobre el garaje es realmente peligroso acercarse a este foso que lo bordea. Además, y para dificultar más las cosas, una parte de este foso está bajo dos pinos enormes que sueltan su pinaza sobre el terreno y lo hacen totalmente resbaladizo. Transitar por la parte norte del jardín, sobre el terreno que bordea ese foso cuando llueve y el suelo no está barrido me ha traído ya más de un susto pero el otro día me resbalé y estuve a punto de caerme así que hemos decidido que colocar una valla de madera rodeándolo tenía absoluta urgencia para evitar el peligro que supone esta zona.




El diseño y planteamiento del trabajo:
Por supuesto comenzamos por realizar un pequeño plano con las medidas de los tres lados dónde iría la valla.
Se trata de un rectángulo del que solo vallaríamos tres de sus lados. Uno, el lado este, incluso solo una fracción dado que el murete termina a los 3,60 m y del lado oeste tampoco todo porque a los 760 cm ya se termina el murete del foso y el garaje está a nivel del suelo del jardín) el único lado que iría vallado en todo su largo es la fachada norte que mide 800 cm
Sabíamos qué tipo de largueros íbamos a usar. Serian de 200 cm. Más separados creímos que no quedaría bonito además de que la valla perdería solidez.
El factor suerte ha intervenido a nuestro favor porque los tres lados tenían medidas que divididas en porciones daban separaciones parecidas. Solamente el lado este del garaje que mide 360 es el que quedaría dos tramos algo más cortos que los existentes entre postes en los otros dos lados de la valla pero no con una diferencia que a simple vista se observe. De todos modos está la ventaja de que desde casi ningún punto que se recorra se están viendo más de un lado de la valla.
Estudiamos bien las medidas y finalmente esta fue la distribución de los postes:
  • Así en el lado norte del garaje decidimos poner cinco postes de punta a punta. Por tanto irían cuatro grupos de largueros horizontales. 
  • Lado este: Tres postes  con dos tramos de largueros 
  • Por último, en el lateral oeste, también cinco postes.
El siguiente problema sería las pendientes que en sus tres laterales tiene el terreno sobre el que iría la valla. Más pronunciadas en la fachada este y oeste que en la norte aunque también en ésta hay algo de desnivel.
Había dos opciones para salvar esta inclinación: hacer una valla con tramos escalonados:
O hacer la valla con tramos lisos. Creíamos que estéticamente era mucho más bonita no escalonarla.
El anclaje de los postes en el suelo decidimos hacerlo mediante la realización de una zapata practicando un hoyo en el suelo suficientemente amplio para meter el poste a la profundidad necesaria y que sobrara hondura para que cupiesen los clavos que pensábamos clavarles en su parte inferior para dar mayor solidez.
El hueco alrededor de cada poste lo rellenaríamos con cemento y piedras como material de relleno.
Colocación de los tramos horizontales con relación a los postes:
Hemos decidido hacer una valla con algo más de trabajo que de habernos decidido por un diseño más simple. Me explico. Podríamos haber clavado simplemente por delante los listones horizontales cruzando por delante los postes. Esto hubiera sido mucho más rápido de realizar pero estéticamente no nos gustaba.

Hemos preferido insertar cada tramo horizontal entre dos postes anclándolos en la mitad del ancho del poste. Esto ha supuesto tener que cortar secciones de las medidas que nos íbamos encontrando entre cada poste pero creemos que el resultado merece la pena el pequeño esfuerzo adicional. :)
Debíamos tener buen cuidado de ubicar correctamente los postes que forman las esquinas de la valla. Debían estar justo en el vértice para que fuera posible anclar por un lado los listones horizontales de un lado y por el otro lado del poste los del otro lateral de la valla.
Los materiales:
Teniendo en cuenta el diseño y el plano serían los siguientes:

  • 11 postes. Hemos preferido usar el mismo tipo de poste que hemos utilizado en otros proyectos del jardín como las celosías para cultivar frutales en espaldera en el huerto o la realización del portón de la entrada del jardín al lado de la fuente de piedra.

Se trata de postes de madera de 120 cm de alto y de sección cuadrada tratados ya de fábrica para exteriores. Nos hubiera gustado algo más largos pero no había existencias suficientes para las que precisábamos en este trabajo.

  • 45 metros de listón de madera de 90 x 2000 x 25 mm para los tramos horizontales (también tratada para exteriores) Hemos comprado unos metros más de los precisos porque siempre se puede estropear o romper alguno en este tipo de trabajo.

Calculamos los metros de estos tableros teniendo en cuenta que al tener dos travesaños horizontales deberíamos comprar el doble de metros de este material del que tiene realmente el perímetro.
7,60 + 8,,00 + 360 = 19,20 x 2 = 38, 40 metros aproximadamente
Además de la madera hemos precisado:

  • Una saca de arena
  • Sacos de cemento
  • Púas muy gruesas y largas
  • Escuadras metálicas para anclar poste con largueros horizontales
  • Alambre para marcar la altura del suelo en cada poste
  • Lasur para homogeneizar el color de la madera.
  • Y por supuesto todas las herramientas lógicas para este trabajo (brocha, guantes, pico, pala, carretilla, barra metálica muy sólida para romper la roca que hay bajo el suelo apenas a los 20/25 cm de profundidad, paleta...etc.)

Decidimos comprar todo el material de una sola vez para evitar que algún artículo se terminara y nos quedáramos con la valla a la mitad. Son días de lluvia y mucha humedad atmosférica así que inmediatamente de llegar a casa depositamos la madera tumbada sobre el suelo del garaje para evitar que se combara.
Antes de colocar cada poste:
Lo primero que hemos hecho ha sido clavarle unas púas bien largas y gruesas en la parte inferior de los postes para alargar los centímetros que van hundidos. Al ser de solo 20 cm nos ha parecido más prudente además de que facilitan la colocación. Otros dos clavos en los laterales para evitar que se muevan una vez dentro del cemento y hasta que éste se seque.
A continuación hemos señalado con una línea que marcara 100 cm que sería la parte que de los postes sobresaldría del terreno, para así saber hasta dónde iría hundido cada uno de ellos en el cemento.
Esta altura la hemos rodeado con un alambre que nos serviría más tarde para señalarnos exactamente la zona del nivel del suelo y que debería de coincidir con el nivel del poste.
Es conveniente poner en agua la madera antes de meterla en el cemento para que se dilate y así evitar que la madera en verano, con el aumento de temperaturas no pueda hacerlo con el cemento seco alrededor.
Colocación de los dos postes de las esquinas:
Hacer el cemento bastante espeso para que frague pronto y porque si lo hacíamos demasiado líquido era muy difícil mantener en su sitio los postes  y que no se movieran antes de que fraguaran.
Nos hemos hecho con piedras que nos han servido de material de relleno y que hemos ido introduciendo a medida que íbamos rellenando el agujero con cemento con el poste ya dentro.
El alambre rodeando cada poste nos ha facilitado mucho ubicarlos a la altura necesaria. El alambre debía estar justo al nivel del suelo.

Terminar de rellenar con más cemento y piedras a la vez que se comprueba varias veces con un nivel la verticalidad del poste.


Aplastar bien el cemento que rodea cada poste cerciorándose de que no quedan huecos con aire dentro.
Alisar la superficie una vez tenemos la certeza de que el poste está perfectamente vertical en los dos sentidos. Hemos procurado que el cemento forme una pequeña curva hacia el exterior para evitar que el agua se acumule alrededor del poste.


Colocación postes intermedios:
Una vez colocados los dos postes que forman las esquinas de la valla hemos tendido un cordel que nos ha servido de nivel para comprobar en todo momento que todos los postes quedaban perfectamente a la misma altura.


Usando el mismo sistema hemos ido colocando todos los postes intermedios:
Dejamos transcurrir dos jornadas para que el cemento fraguara perfectamente y pudiéramos anclar los listones horizontales sin provocar movimientos en los postes.
Colocación listones entre postes: Tras medir la distancia entre dos postes hemos ido cortando los travesaños con el ángulo que marcaba la unión del poste y el lateral de dicho travesaño. Hay que tener en cuenta que como hemos dicho, la valla presenta inclinación en todos sus laterales, por tanto también sus largueros presentan la misma inclinación y ésta es variable según va variando la inclinación del terreno.
Anclar el pasamanos y el larguero inferior ha sido el siguiente paso.
Un tornillo bien largo inclinado desde la parte superior del larguero hacia el poste para que se introdujera bien en el poste y el laguero quedara bien anclado. Y otro por la parte inferior hacia el poste también.
Hemos tenido que dar una mano de lasur para homogeneizar todo el material ya que los postes y los largueros no tenían la misma tonalidad y así, además, quedará más protegida la valla frente a la intemperia.
Aquí está... ahora es mucho más seguro transitar por esa zona para arreglar las plantaciones próximas a ella.
Se me ocurre ahora que quizás una romántica glicinia podría crecer sobre ella... verdad? :) Ya veremos!! Rosales quizás no, por el tema de la poda. Padezco de vértigo y no me imagino subida a una escalera desde el foso para alcanzar las ramas que crezcan hacia el garaje...ni hablar!! ;)