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Tutorial: Cómo restaurar una vitrina esquinera. El proceso paso a paso (II/III)

El proceso para restaurar un mueble es largo por eso he tenido que dividír este tema en tres post. Esta es el segundo artículo del tutorial sobre la restauración de una vitrina esquinera. En el artículo anterior hablamos del estado del mueble, de sus desperfectos, de la idea con la que afrontábamos el trabajo, y terminamos enumerando las herramientas y materiales necesarios para llevar a cabo esta restauración. En el siguiente a este mostraré los resultados finales con fotografías del antes/después que tanto nos gustan a todos.

Os recuerdo que este tema está dividido en tres artículos con el siguiente contenido:

  • En el primer artículo: los desperfectos del mueble, las técnicas que he decidido emplear y los materiales y herramientas que he precisado para ellos.
  • En el presente artículo (segundo) explicaré paso a paso todo el proceso de restauración, pintura, pátinas y barnices. También incluirá la realización y colocación de las fornituras y el proceso de entelado de la parte interior del mueble.
  • En el tercer y último artículo mostraré los resultados finales. Será quizás el que tenga menos texto pero más fotografías mostrando todos los detalles del mueble y el antes y el después de haber realizado las reparaciones en cada zona. 

Para no repetirme y alargar este artículo, doy por hecho que quién lee este post está al tanto del contenido del anterior. Las materias allí tratadas podéis consultarlas en el enlace.

A modo de resumen y para poner en antedecentes: Así pues hemos visto el mueble en profundidad, sabemos los desperfectos que tiene y las reparaciones necesarias. Somos conscientes de cuales de estos problemas tienen solución y podemos afrontar y cuales son irresolubles. Hemos hecho una muestra de las técnicas decorativas que aplicaremos y hemos decidido que entelaremos el interior del mueble. Podemos saber por tanto cuales son las herramientas y materiales que precisaremos.

Sé que es largo y que no todos estaréis interesados en su lectura íntegra pero para quién se vea atraído por la idea de afrontar un trabajo parecido creo que puede servirle de ayuda esta guía que he querido que sea muy completa y en la que he tratado de comentar cuantos problemas se pueden presentar y cual ha sido la solución que yo he adoptado. Vaya por delante que se trata de trabajos que se pueden hacer en casa, con las herramientas que todos podemos tener. No pretendo acercarme al trabajo de un profesional porque no lo soy, ni mi taller es el de un carpintero.


4.- EL PROCESO DE RESTAURACIÓN PASO A PASO

4.1.- Preparación de la zona de trabajo

Aunque cuento con un espacio (taller) dedicado exclusivamente a realizar todos los trabajos decorativos que hago y que por tanto no tengo que ensuciar ni desordenar la casa porque el espacio es suficientemente amplio y cuenta con fregadero muy útil para limpiar brochas y pinceles; mesa suficientemente amplia y sólida para poder trabajar sobre ella las puertas y encimeras para tener a mano toda la pincelaría y materiales necesarios para los trabajos, debo decir que no me gusta manchar más allá de lo estrictamente necesario.

El orden en el trabajo es para mí muy práctica y necesario. Me gusta tener a mano todo el material, herramientas y utensilios que voy a utilizar, así me ahorro tiempo y paseos yendo y viniendo en busca de todas las muchas cosas que voy a precisar.

Cuando emprendo un trabajo hago un listado de todo lo que preciso y voy poniéndolo a mano para mayor comodidad. Las dimensiones del mueble me han obligado a trabajar las puertas a veces sobre mi mesa de trabajo pero en otras muchas, debido a la buena temperatura que hemos tenido, en el jardín, a la puerta de entrada de mi taller.  

La estructura eso sí, no ha quedado otro remedio que hacerla in situ. Ya antes de que llegara el mueble estudié el espacio y la ubicación y la posición del mueble que más me convenía y pedí a quienes lo transportaron que lo colocaran sobre el cartón de buenas dimensiones que coloqué en el suelo para evitar que barnices y pinturas cayeran sobre el suelo provocando manchas que luego son muy difíciles de eliminar. ¡Ay! Sí, lo reconozco. No soporto la suciedad y la desorganización. Soy así...qué le voy a hacer.

Bien, el espacio estaba preparado y por supuesto me cercioré de contar con todo el material que iba a necesitar en el trabajo. Fui a comprar las pinturas que me faltaban, a la ferretería para adquirir la tornillería, las grapas, el barniz etc que precisa, a Madrid a comprar las láminas de cartón gris y la tela para tapizar el interior de la vitrina...en fin, lo tenía todo listo antes de comenzar a trabajar.

Un consejo, hay que contar cantidades generosas de los materiales para no quedarnos a medias una vez empezamos un trabajo. Por ejemplo, de cola he gastado bastante. Imaginad en mitad del tapizado y quedarme sin cola...ufff, verme obligada a interrumpir el trabajo y bajar a comprar, es un engorro. Mejor prevenir (dicen que mujer prevenida...pues yo debo valer por tres, lo que no sé es por qué no me sale novio ajajjaaj)

4.2.- Desmontaje de las bisagras de las puertas y de todos los herrajes. 

Si tenéis un atornillador eléctrico el trabajo os resultará mucho más cómodo y rápido. En mi caso no era aprovechable ninguno de estos materiales pero si restauráis un mueble que tiene las bisagras en buenas condiciones como para conservarlas os aconsejo que vayáis poniendo tornillos, bisagras, pomos, etc...en un bote según los vayáis quitando del mueble. Así evitaréis que se os pierdan. Luego los tendréis junto a mano cuando los preciséis una vez terminado el trabajo.


4.3.- Eliminación de polvo y limpieza a fondo con aguarrás

Un buen repaso intentado eliminar telarañas (sí, queridos, este tipo de muebles suelen tenerlas, no seáis tiquismiquis) y polvo acumulado vendrá bien para luego no hacer un barro con el próximo producto: el aguarrás.

Por razones de higiene y para evitar encontrarme con algún "bichito", empecé por limpiar escrupulosamente con abundante aguarrás todo el mueble. Por dentro y por fuera, a conciencia. Llenar un recipiente de boca ancha con el producto y ayudándonos de una brocha bien grande, de cierta dureza nos puede valer para este trabajo. Hay que insistir en los recovecos e ir tirando (no al fregadero, por favor!!!!) el aguarrás que va ensuciándose para volver a llenar el bote con producto limpio.

Es el momento de aprovechar para limpiar con agua y jabón los cristales. Una vez empecemos a pintar ya no conviene echar encima tanta agua. Con una buena limpieza eliminaremos la mugre acumulada durante años y años.

Dejar secar hasta el día siguiente el mueble. El aguarrás es un producto de fácil secado porque contiene muchas sustancias volátiles y al evaporar rápido, seca rápido. No obstante estamos aplicando cierta cantidad, la madera se embebe del producto así que no se aconseja empezar a aplicar otros productos encima en tanto no esté perfectamente seca tras su limpieza. 

Por cierto, ojo con los vapores que se desprenden. Os aconsejo que trabajéis siempre en lugares bien ventilados para evitar accidentes y por supuesto nada de cigarrillos encendidos al lado de un producto como disolventes o aguarrás.

4.4.- Lijado y eliminación del polvo

Las traseras: Los dos lados que forman la trasera de la vitrina pensé que no merecía la pena que me tirara horas lijándola hasta dejarla pulida. Tampoco era la zona más deteriorada precisamente porque lógicamente estuvo resguardada al estar junto a las paredes.  Así que le di solo una pasada con la lijadora de mano y eliminé el polvo generado.

Interior del mueble: Intenté a toda costa lograr una superficie lisa pero me resultó imposible. Así que me obligó a decidirme por tapizar la zona de manera que ya no era necesario más trabajo sobre este área.

Frontal de la estructura y puertas: Estas son las zonas que en mi caso requerían un más largo y profundo trabajo de lijado.

Empecé usando lija de grano de 80. Un par de pasadas con la lija y eliminación con un trapo del polvo generado. Lógicamente en unas zonas pude trabajar con la lijadora eléctrica pero en otras tuve que lijar a mano por resultado difícil acceder con la máquina.

Una vez eliminadas las imperfecciones cambié a lija de grano 260 para lograr un acabado más liso. Igual, eliminación de polvo después de cada sesión de lija. 

La yema de los dedos son los mejores "indicadores" del estado de la madera. Os aconsejo que paséis las yemas de vuestros dedos por ella, detectaréis zonas que precisan más trabajo, rugosidades, productos acumulados. 

Insistiría en que se debe tener paciencia con la lija y no cansarse. Todo el trabajo que echemos en este paso lo agradecerá el resultado final.

Por supuesto hay que lijar acompañando la dirección de la veta de la madera y eliminar todo el polvo que se genere antes de volver a dar otra sesión de lija.

La lijadora produce mucho polvo. Yo he hecho el trabajo en el jardín pero si trabajáis en el interior sería conveniente ponerse una mascarilla.

Ahora ya tenemos la madera limpia, lisa, eliminada de cualquier suciedad o producto anterior. Es el momento de empezar a rellenar huecos, tapar imperfecciones y realizar las reparaciones.

4.5.- Enmasillado y arreglo de deperfectos.

Compré masilla para madera color castaño porque había zonas que no pensaba pintar, tan solo barnizar y es preferible usar una masilla de un color lo más parecido posible a la madera que estamos trabajando. Es verdad que si la zona en la que la aplicamos va a ser pintada con pintura opaca, no se notará el color. En mi caso hay zonas que no van pintadas si no solo barnizadas (las dos baldas y la zona del interior de las puertas inferiores)

Usé la masilla para madera para rellenar con espátula los pequeños arañazos, las fisuras delgadas y zonas con señales de golpes. Conviene aplicar la menor cantidad posible de producto y alisarla inmediatamente con espátula. Hay que tener un trapo o esponja húmedos en agua para limpiarnos las manos y la espátula con frecuencia ya que la masilla es un producto que seca muy rápidamente y produce en las manos y herramientas una película muy dura y difícil luego de eliminar.


Una vez alisada con la espátula la zona hay que esperar a que la masilla esté perfectamente seca antes de repasar con lija para eliminar las posibles rebabas.

Las zonas con grietas o fisuras algo más gruesas conviene hacerlas en varios pasos y no tratar de rellenar con mucho producto de una sola vez. Es mejor aplicar un poco de producto, dejar que seque y aplicar encima más masilla hasta rellenar toda la grieta. Cuando tengamos la fisura del todo rellena es práctico repasarla con una bayeta húmeda que permitirá alisar la zona. Luego, por supuesto, lija a conciencia.


Las zonas del mueble que han perdido trozos de madera como cornisas, base del mueble, etc, quizás técnicamente es más correcto trabajarlas con masilla pero yo reconozco que me resulta imposible. Se pone pegajosa, luego rápidamente dura y no soy capaz de darle la forma que requiere la reparación antes de que se me seque entre los dedos. Así pues he usado pasta de modelar para hacer este trabajo. Quizás no es lo ortodoxo pero la pasta que yo uso queda dura como una piedra, con cola se pega perfectamente al mueble y admite la pintura sobre ella sin ningún problema.

Vamos a ver tres ejemplos de este tipo de reparaciones. La primera es una pequeña falta de madera en la esquina superior de la cornisa. No ha requerido que modele entre los dedos previamente. Simplemente he puesto cola en la zona que iba a reparar y luego he aplicado pasta de modelar encima tratando de conseguir la forma del modo más fiel posible para que no se notara luego. Igual que la masilla, conviene un lijado posterior para alisarla bien y dejarla como la madera.



El segundo problema de falta de un trozo de madera es un poco más grande, no se puede rellenar simplemente aplicando pasta de modelar sobre el "hueco". Precisa que modelemos con las manos el trozo de madera que falta, comprobar que "ajusta" bien sobre el mueble y luego encolarlo para unir la "pieza" creada con la propia vitrina.




Otro caso distinto es la falta de un trozo de madera bastante grande en la base del mueble, justo en una esquina. Esta reparación ha requerido que antes de pegar la pasta al mueble modelara la forma entre los dedos. Presentarla varias veces hasta cerciosarse de que es la correcta antes de poner cola tanto en el mueble como en la pieza que hemos modelado, juntarlas de modo exacto y si es necesario, sujetarlas con cinta de carrocero hasta que la cola seque.

Cuando tenemos lista la "pieza" de pasta de modelar que encajará en el hueco que falta, ponemos cola en la madera y en la pieza:

Y unimos ambos...Una vez bien seco lijaremos para alisar

Este sistema de reparación tiene el pequeño inconveniente de que en ocasiones, si la pieza que creamos con pasta es algo grande, al tener mucha materia cuando seca pueden salir pequeñas fisuras. No es un problema grave. Una vez seca, humedecer los dedos y tomar una pizca de pasta y rellenar la fisura eliminando rebabas con una esponja húmeda y dejar secar.

Reparación de junquillos de sujeción de los cristales por la parte delantera de las puertas: Utilicé puntas sin cabeza bastante finas y con sumo cuidado de no golpear el cristal fui clavando todas las zonas despegadas.

Junquillos de sujeción de los cristales por la parte trasera de las puertas: Estos junquillos son más finos y pequeños con los de la parte delante de las puertas. Intenté clavar los junquillos levantados pero, lo reconozco, no soy nada diestra con el martillo y temí darle un golpe al cristal así que si la punta entraba a la primera, pues eso, ponía punta y si no, con cola pegaba el junquillo

Una vez aplicada una mínima cantidad de cola hay que sujetar las dos piezas durante el tiempo de secado. Unos pequeños sargentos son prácticos para este tipo de trabajo.

Encolado de paneles laterales de la vitrina. Algunos habían encogido al resecarse mucho la madera de manera que llegaron a separarse de la estructura del mueble. No tiene dificultad la reparación: aplicar cola a lo largo de todo el canto y presionarla sobre la estructura. 


Es necesario poner sargentos hasta que la cola esté perfectamente seca antes de volver a trabajar en esta zona.

4.6.- Barnizado de la trasera del mueble y de las baldas

Antes de comenzar a barnizar es necesario poner cinta de carrocero para no aplicar el producto allí dónde no sea necesario. Pensemos que sobre un barniz la pintura acrílica no pega bien de manera que es mejor pintar sobre la madera sin producto alguno.

Trasera de la vitrina: Podría no haber hecho nada en la trasera pero preferí limpiar bien el polvo tras el ligero lijado y también después de hacer las reparaciones que fueron necesarias. Un barnizado pensé que homogeneizaría el tono de toda la superficie y protegería el mueble. Es verdad que no se ve pero una quiere saber que también la parte trasera de sus muebles está en perfectas condiciones. No? Bueno, quizás no es necesario para todo el mundo pero sí para mí jajajja

Interior puertas inferiores del mueble: La parte interna de las puertas inferiores he preferido barnizarla. No se ve pero un par de manitas de barniz permite cuando llegue el caso el pasar una bayeta húmeda para limpiarlo si es necesario.

Interior puertas acristaladas y baldas: Como he dicho no sé si en este artículo o en el anterior inicialmente barnicé la zona interna del mueble pensando que quedaría bien y se disimularían suficientemente los desperfectos. Pero me equivoqué. Ni con barniz ni con nada. Aquello quedaba hecho un asco. Las dos baldas sí me gustaron como quedaron barnizadas.

Decidí dejar secar el trabajo hasta el día siguiente. A veces, aunque al acto un barniz o una pintura puede parecer seca, en su interior no lo está. Me ha pasado a veces, creer que algo está seco y cuando lo manipulas te dejas los dedos pegados a la pieza produciendo marcas muy antiestéticas y dificultando el trabajo. Es mejor asegurarse y dejar transcurrir un buen tiempo antes de seguir trabajando.

4.7.- Aplicación de fornituras en relieve en estructura de la vitrina y puertas.

Como comenté en el artículo anterior elegí entre los muchos moldes que tengo los que usaría en esta restauración. Unas fornituras en las esquinas de las puertas y un conjunto en la zona central de las inferiores.

El trabajo con moldes es muy sencillo y muy gratificante. El único inconveniente es conseguir moldes que nos gusten. La mayoría de los que yo tengo son pedidos a través de páginas web extranjeras pero la verdad es que aunque es verdad que no son de un solo uso y podemos emplearlos en muchos otros trabajos, también es cierto que entre el precio de los moldes y de los portes, el asunto sale un poco caro y si es solo para un trabajo no sé si uno se anima a hacer la inversión. El resto del material que se usa es muy sencillo y nada caro.

Es importante utilizar una pasta de modelar de calidad y que esté en perfecto estado de humedad, por eso es fundamental que una vez empezado un paquete nos cercioremos de que lo dejamos herméticamente cerrado para no encontrarnos con la sorpresa de que cuando vamos a usar la pasta, ésta esté totalmente seca o demasiado dura para trabajar con ella.

Esta pasta no requiere horneado y puede ser decorada (una vez seca) con color sobre ella sin problema. También puede ser lijada. Una vez seca se torna suficientemente dura como para usarla en un mueble sin temor alguno de que ni se desprenda ni se dañe al limpiar el mueble.

Conviene espolvorear algo de talco sobre el molde de silicona antes de rellenarlo con la pasta de modelar. Así la pasta no se adherirá al molde y será fácil de extraer. A continuación se rellena el molde con pasta apretando bien para que llegue a todos los recovecos.

Alisar bien la superficie (es la que quedará luego en contacto con el mueble) y eliminar con una espátula que tenga el filo cortante el exceso de pasta.

Al pasar esta espátula para cortar al nivel superior del molde hay que llevar cuidado de que no se doble y haga un corte ni más arriba ni más abajo de lo que se precisa. Hay que cortar totalmente horizontal a los moldes para que la parte trasera de las fornituras quede del todo plana.

Tenemos un pincel y cola de carpintero preparados para usarlos. Volteamos el molde de silicona y flexionándolo extraemos la fornitura de él. Inmediatamente con abundante cola aplicada con el pincel ubicamos el relieve sobre el marco de la puerta.

La pasta de modelar al secarse, tiende a encoger un poco y en ocasiones a despegarse. Por eso, para evitar este problema, es mejor sujetarla mientras seca la cola con cinta de carrocero y así evitaremos que se levante.

Lógicamente llevaremos cuidado de situar los adornos en la misma exacta posición en todas las esquinas. Las piezas, al salir del molde, están blandas, por eso hay que manipularlas con mucho cuidado de que no se deformen.

Para colocar las piezas de las puertas inferiores marqué previamente dos diagonales con regla y lápiz. Estas dos líneas me servirían de punto de referencia para que las dos mitades fueran del todo simétricas y para que las dos puertas tuvieran los adornos exactamente en el mismo lugar.

Es mejor  preparar previamente todas las piezas del conjunto de las puertas trabajando con cierta premura para que no se sequen y dejándolas provisionalmente sobre una superficie plana para evitar que se deformen. Una vez todas listas "presentar" el conjunto de ellas antes de encolarlas para asegurarnos de su correcta ubicación. 

Hay que ser muy generosos con la cola y no preocuparse si rebosa algo hacia fuera. Luego, con un trapo de algodón húmedo en agua eliminaremos este exceso.

En invierno tardan algo más pero en verano estas piezas están del todo secas de un día para otro. Eso sí, hay que dejarlas secar bien y no manipularlas antes de tiempo. Así que dejamos el trabajo quietecito hasta el día siguiente.

Si tras el secado comprobamos que alguna pieza presenta alguna grietecita no os preocupéis. Tiene fácil arreglo: tomamos una pizca de pasta de modelar con los dedos húmedos y lo amasamos con las manos formando una especie de papilla espesita pero que penetrará fácilmente en las grietas con el propio dedo o ayudándonos de una pequeña espátula para trabajar con más precisión.

Cuando esté la grieta rellena pasamos una bayeta húmeda con agua que nos ayudará a alisar la superficie y eliminar sobrantes.


4.8.- Limpieza de cristales con alcohol antes de poner cinta de carrocero a las puertas.

Ya había limpiado con agua y jabón los cristales al comienzo del trabajo, no preocupándome del agua que usaba, lo importante era limpiarlos a conciencia eliminando cualquier resto de suciedad antigua. Ahora, tras la manipulación del enmasillado y reparaciones es inevitable que los dedos hayan dejado marcas y restos de productos así que es el momento de limpiarlos con alcohol o cualquier otro producto específico a conciencia, con cuidado de no mojar la madera que los rodea. Por supuesto hay que secarlos bien con un trapo de algodón antes de seguir.

A continuación hay que proteger los cristales con cinta de carrocero. Conviene llevar cuidado a la hora de colocar la cinta tratando de no sobrepasar las zonas que deben ir pintadas y asegurándonos de que está perfectamente adherida a los cristales antes de empezar a pintar para evitar que penetre pintura entre el cristal y la cinta.


4.9.- Imprimación con gesso: 

No solamente los muebles, cualquier trabajo en madera que abordemos conviene aplicarle previamente a la pintura, con una capa de imprimación. La imprimación ayudará a cerrar el poro de la madera pero sobretodo contribuirá a que la pintura se adhiera muchísimo mejor.

Hay muchos productos para dar imprimación pero yo uso gesso. Un producto  acrílico (que se limpia con agua), normalmente blanco y mate que se aplica igual que cualquier otra pintura acrílica, con brocha del tamaño adaptado al tamaño de la pieza y en la dirección de la veta de la madera.

Dejar secar por lo menos seis o siete horas antes de seguir con la decoración de la vitrina. Lijar posteriormente con papel de grano muy fino.

4.10.- Aplicación de pintura Chalky Finist efecto tiza y pátinas a puertas y estructura:

Una vez aplicada la imprimación con gesso el orden de aplicación es el que a continuación detallo. Las capas de azul se aplican de forma homogénea. Posteriormente, las de color gris y blanco antiguo, para no repetirme, os remito al artículo anterior dónde explico detalladamente el proceso para la técnica del pincel seco. No obstante copio a continuación un párrafo del artículo anterior:

Para quienes de vosotros no sepáis qué es el "pincel seco" os diré que es una técnica en la que el color se aplica "cepillando" sobre el color base impregnando muy ligeramente la brocha con el segundo tono. No debe verse pinceladas claras si no tan solo "los rastros" del color de la brocha. Para ellos es imprescindible mojar en la pintura, eliminar casi totalmente el exceso sobre un trapo o papel de cocina y aplicar en ligeras pasadas sin presionar, cepillando la superficie suavemente para que la base de impregne ligeramente con el color de la brocha.

  • Dos manos de Chalky Finist efecto tiza de color azul celeste
  • Dejamos secar unas cuantas horas tras la aplicación de cada mano.
  • Lijamos después de cada mano antes de aplicar la siguiente y eliminamos el polvo con trapo de algodón.
  • Aplicación con pincel seco con Chalky Finist efecto tiza color gris invernal.
  • Dejar secar perfectamente unas horas.
  • Mezclar Chalky Finist efecto tiza color blanco antiguo con agua hasta formar una papilla bastante clarita. Embadurnar toda la madera e incidir sobre los recovecos de las fornituras para que la pátina penetre en todos los huecos.
  • Esperar unos minutos para que se seque un poquito.
  • Eliminar el exceso con trapo de algodón húmedo. Dejaremos más pátina en los recodos de las fornituras y en su borde y menos sobre la madera lisa.
  • Dejar que seque hasta el día siguiente.
  • Dar pincel seco con Chalky Paint efecto tiza color blanco antiguo mezclado con un poquito de agua pero no mucha (mucho menos que en el paso anterior).
  • Dejamos secar hasta el día siguiente

* NOTA: estas capas las aplicamos a las puertas, a la parte frontal de la estructura y al dintel.

4.11.- Barnizado

La aplicación de las capas de pintura anteriores, a pesar de estar encintados los cristales con cinta de carrocero en algún punto inevitablemente habrá penetrado manchándolos. Ahora deberíamos retirar la cinta anterior, limpiar bien cualquier mancha sobre ellos con un rascavidrios y en las zonas de las esquinas con un cutter, asegurándonos de que quedan impolutos. Asi, si en la limpieza producimos algún desperfecto, estaremos a tiempo de disimularlo aplicando un poco de pintura allí dónde haya quedado rayada.

Una vez bien limpios y secos volvemos a encintar. Ya se mancharán poco porque solo queda el barniz.

La pintura a la tiza que es la que yo he usado en este trabajo suele terminarse con una capa de cera pero para mí la cera presenta algunos inconvenientes: es cierto que da un acabado muy satinado y bonito pero la cera no dura eternamente, hay que reponerla cada equis años. Además, un mueble encerado no se puede humedecer para su limpieza con la misma tranquilidad que un mueble barnizado. Por último, la protección ante el desgaste y el rayado que se le da con el barnizado es muy superior que la cera.

Siempre hay que respetar los tiempos de secado y no tener prisa pero especialmente antes de aplicar el barniz. Este producto será el último y preservará el mueble de desgaste y permitirá su limpieza con bayeta húmeda. 

Si aplicamos el barniz sobre una superficie que no esté del todo seca estaremos eliminando la posibilidad de que la pintura previa seque de forma natural ya que estamos cerrando del todo el poro. Al final, es posible, que al transcurrir unos días o incluso unos meses algunas zonas del mueble presenten pequeñas grietas dando un aspecto craquelado que se produce porque las capas más superficiales se secan antes que las que hay debajo y al secar éstas se encogen y producen cierto "movimiento" que se transmite a la capa superior produciendo fisuras en la más superficial. Este problema se elimina permitiendo que la pieza seque perfectamente antes de aplicar el barniz.

4.12.- Colocación copete

A estas alturas tendremos el copete con sus correspondientes manos de pintura, pátina y barnizado. Solo nos resta aplicarle unas pequeñas escuadras con unos tornillos. Mi copete mide unos sesenta centímetros así que he puesto tres escuadras. Una en la zona central y dos en los extremos.


Es mejor anclar en primer lugar las escuadras al copete y una vez colocadas, señalar con lápiz los lugares de los tornillos en la parte superior del mueble midiendo el centro. Ponemos a continuación los tornillos que anclarán el copete al mueble y ¡listo!


4.13.- Entelado interior parte acristalada

Bueno, en este punto ya me quedaba menos. ¡Eh! Llevaba ya unas cuantas jornadas de trabajo y tenía ganas de ver el mueble terminado. 

La verdad es que me daba cierto respeto este punto del proceso. Temía que me quedaran arrugas, que no se pegara bien el cartón al mueble, en fin...esas cosas que a veces ocurren por mucho que una trata de anticipar.

El hueco interior de mi vitrina estaba dividido en cuatro partes separadas por un travesaño vertical que forma parte de la estructura y que yo he dejado pintado en azul celeste. El primer paso es medir de forma lo más exacta posible las medidas de cada hueco y pasarlas a un papel dónde hacemos un croquis. 

A cada hueco le asignaremos un número porque aunque parecen iguales, los muebles de este tipo no son "exactos" y las medidas entre unos y otros presentan pequeñas diferencias. También es importante señalar cuales son los angulos delanteros, en este caso yo les he asignado las letras A (arriba) y B (abajo). De esta manera sabremos qué panel va en cada hueco y cual es la posición correcta.

A continuación trasladaremos las medidas de cada hueco a láminas de cartón gris. Normalmente tengo en casa láminas de un metro y pico que me suele traer mi vecina de Madrid pero en esta ocasión solo encontré cuando fui a Madrid a comprarlos láminas algo más pequeñas así que he necesitado una para cada hueco, en total, cuatro.

Con regla metálica de dimensiones superiores a los cortes que queremos hacer y con un cutter que sea muy seguro marcaremos una y otra vez con la cuchilla hasta que el cartón se corte del todo. Ojo con el cutter y las manos, un corte con este instrumento es peligrosísimo...

Es importante apretar bien con la mano izquierda presionando la regla sobre el cartón mientras con la derecha pasamos la cuchilla varias veces. De esta manera el corte quedará limpio y no presentará rebabas. Cuesta un poco cortar un cartón de dos milímetros pero con tijeras ni lo intentes. No te resultará. El único modo posible para que el corte quede perfecto es usar el cutter con una cuchilla nueva.

Antes de comenzar a cortar la tela debemos eliminar el orillo (borde que forma el remate lateral de la pieza de tela y que suele presentar unos agujeritos).  Esta zona es más gruesa y de aprovecharla puede no reaccionar igual que el resto de la pieza.

Es importante cortar todos los patrones de cartón por el mismo lado de la tela para que los cuatro espacios queden igual. Si elijes una tela estampada es evidente cual es el derecho y cual es el revés. En mi caso, tratándose de una tela con igual estampado por un lado que por el otro es más difícil determinar cual es cada lado. En todo caso decide cual elegirás para que esté hacia el lado que se ve de la vitrina y señala la tela para cortar todos los patrones del mismo lado de la tela.

Pon cada patrón/cartón sobre la tela (siempre del mismo lado) y recorta dejando un par de dedos de tela sobrante de cada lado para remeter hacia el revés luego. 

Una vez cortados plancha las telas para eliminar cualquier arruga que pudieran tener. Deja secar si has usado vapor con la plancha. No pierdas de vista qué trozo de tela va con cada cartón y cual es el derecho y el revés de la tela que tú has decidido.

Mezcla una buena cantidad de cola con agua. Para el espesor de esta mezcla guíate por las fotografías. Si la mezcla tiene demasiada agua al aplicarla sobre el cartón, éste absorberá la humedad y la tela no pegará bien. Si está demasiado espesa te costará extender la mezcla sobre el cartón y puede que traspase llegando a manchar el derecho de la tela. Remueve bien la mezcla hasta que esté totalmente homogénea. Es mejor hacer la cantidad necesaria para cada cartón para evitar que se espese y seque el sobrante.

Este es el espesor aproximadamente que tiene que tener la mezcla:


Si la mezcla está demasiado espesa te costará extenderla sobre el cartón y puede que traspase llegando a manchar el derecho de la tela.

Si la mezcla tiene demasiada agua al aplicarla sobre el cartón, éste absorberá la humedad y la tela no pegará bien. . Puedes ver el efecto que digo en esta siguiente fotografía


Con una brocha grande para tardar poco en el proceso, extiende de forma generosa la mezcla de cola/agua por todo el cartón sin dejarte ningún espacio sin cubrir. Insiste especialmente en esquinas y bordes. Sin esperar vuelca la zona encolada del cartón sobre la tela. Hazlo despacio tratando de que el borde del cartón se alinee con las líneas del estampado de la tela (si es tu caso). No aprietes de momento (para que te permita reposicionar la tela si lo necesitas) . Dale la vuelta.

El siguiente paso es importante que lo hagas con cierta celeridad para trabajar en todo momento con la cola bien mojada. Comprueba que de los cuatro lados tienes los centímetros de tela necesaria para remeterlos hacia el revés y que el estampado de la tela o las líneas como en mi caso no hagan curvas ni formen bolsas de aire. Despacio, con un trapo totalmente limpio en la mano, alisa desde el centro hacia fuera toda la superficie tratando de eliminar bolsas de aire o posibles arrugas. Si pasan unos minutos ya no será posible despegar la tela del cartón porque te llevarás pegado a ella parte del soporte. Mientras esté bien húmeda la mezcla todavía puedes reposicionar, una vez absorba la humedad el cartón ya no hay arreglo. De ahí que el espesor de la mezcla y la rapidez con la que trabajes es muy importante.

Corta ahora la esquinas de la tela dejando medio centímetro hasta la esquina del cartón. Este corte te evitará que la tela, al doblarla hacia el revés forme abultamientos que luego se notarían por el derecho. 

Con cola (sin diluir) encola los bordes del cartón uno a uno. Tan pronto tengas un lado con cola dobla hacia el revés el sobrante de la tela de ese lado procurando colocar bien las esquinas y alisando con un trapo toda la zona para que no haya pliegues y el borde quede perfectamente pegado.

MUY IMPORTANTE: Lleva cuidado de que la siguiente capa de tela del lado contiguo cuando doble sobre el anterior no se vea desde el derecho. Hacer bien esto es lo que te dará un trabajo pulido y bien hecho. Así que pon todo el interés en ello.

Una vez remetidos los cuatro laterales de tela sobrante hacia el revés dale la vuelta al cartón ya entelado y repasa con trapo de algodón de nuevo. Pon los cartones entelados en posición perfectamente horizontal para evitar que se comben mientras se secan al menos un día. 

Una vez secos comprueba bien que no han quedado "bolsas" de aire que han impedido que la tela se adhiera perfectamente al cartón. Si has hecho bien todo el proceso lo normal es que te queden muy pocas pero te puede ocurrir.

Si una vez bien seca la cola te ha quedado alguna pequeña bolsas te explicaré el modo de arreglarlo: Haz una mezcla de cola y agua muy, muy líquida. Remueve bien con un pincel.  

Llena la jeringuilla con esta mezcla. Como la aguja de una jeringuilla de este tipo es sumamente fina no producirá ningún agujero que se note. Introduce la agua delicadamente y con la jeringuilla algo "tumbada" pinchando en el centro de la "bolsa", aprieta el émbolo y mueve ligeramente la posición de la aguja para que el líquido se distribuya. 

Repasa enseguida con trapo de algodón, verás como la pequeña bolsa de aire habrá desaparecido al pegarse esa zona de tela sobre el cartón. Deja secar. 

No manipules los cartones entelados hasta que la cola esté del todo seca. De lo contrario se te pueden formar arrugas y despegarse alguna zona. Ten paciencia...Ya, ya sé que el trabajo es largo y que una tiene ganas de llegar a la meta pero dar el tiempo a las cosas hará que tu trabajo sea limpio, bien rematado y con un acabado impecable.

Listos ya los cartones podemos empezar a tapizar con ellos el interior del mueble. Cubre con papel de periódico las baldas y zonas que no quieres que se manchen sujetando el papel con cinta de carrocero para que no se mueva.

Cerciórate en todo momento con qué número de cartón trabajas mirando su número en la parte de atrás y el croquis que hiciste al inicio. Trabaja de uno en uno, no hagas más de un hueco a la vez

El siguiente paso requiere que no haya interrupciones así que ten a mano todo lo que precisas:el cartón que vas a utilizar, la grapadora cargada, las grapas (por si se te termina la carga en medio del proceso), la cola sin mezcla alguna tal cual sale del bote en un recipiente en el que te quepa la brocha que vas a usar y un trapo o bayeta húmeda por si te cae cola dónde no debe. 

Aplica la cola mojando la brocha en la cola con una cantidad muy, muy generosa (pero que no llegue a chorrear) extiende por toda la superficie del lateral del mueble. Insiste en esquinas y perímetro del hueco.

Toma el cartón y comprueba que está en la posición correcta y que coincide con el croquis. Sin esperar, para que la cola no se seque ni chorree posiciona el cartón sobre la madera y aprieta con tu palma de la mano con un trapo limpio y seco por toda su superficie. 

Enseguida lanza grapas por sus cuatro bordes. Con hacerlo unas de otras a unos 7/10 cm es suficiente. Si ves que el cartón queda bien asentado en el centro no grapes en esa zona. Si ves que se separa un poco pon alguna grapa, no muchas. Antes de terminar repasa con la vista todos los bordes y asegúrate que no precisas de más grapas que aplasten bien el cartón contra la madera.

Ya no toques más ese cartón hasta que transcurran dos días que estará perfectamente seco. Sigue con los otros cartones hasta tener entelado todo el interior del mueble.

Deja transcurrir al menos dos días para eliminar las grapas. Cuando lo hagas lleva cuidado, con un destornillador pequeño levanta el centro de la grapa introduciéndolo con cuidado, inclinado para no dañar la tela. Una vez levantado el centro, con unos pequeños alicates termina de extraer la grapa procurando no pellizca la tela.

Ya casi, casi lo tenemos...jejeje

NOTA IMPORTANTE: No hace falta decir que en todo momento tienes que trabajar con las manos perfectamente limpias para evitar manchar la tela. Lávalas las veces que sea necesaria para eliminar restos de cola.

4.14.- Colocación de bisagras, cerrojos, cerraduras, etc.

Es importante que compres unas bisagras de la medida adecuada. Las capas de pintura y de barniz habrán formado cierto grosor. Comprueba que las bisagras se pueden colocar con comodidad. Generalmente las bisagras van embutidas en unos pequeños huecos que se practican en el borde de las puertas. Si no caben con holgura, con un cincel o incluso con mucho cuidado, valiéndose de un cutter elimina algo de pintura raspando pero con cuidado de que no levantes la pintura y se produzcan desperfectos que se vean luego.

Si produces algún arañazo o se levanta algún trocito de pintura, con un pincel  muy pequeño impregnado en pintura tapa el desperfecto para disimularlo.

Aconsejo atornillar primero las bisagras en la puerta y una vez sujetas anclarlas a la estructura del mueble atornillando en el otro lado de la bisagra. Yo hice el trabajo sola pero si alguien puede echarte una mano, el trabajo se facilita mucho.

Por último, si vas colocar un bocallave y no has podido comprarlo con el acabado que te gusta, ¡hazle un tuneado! je¡ Te cuento como decoré yo los míos:

Aplica pintura azul celeste a todo el bocallave. Deja secar bien. 

Luego, con un pequeño pincel de cerdas duras aplica en algunas zonas pintura blanca. 

Espera unos minutos y elimina con un trapo el exceso dejando aparecer el metal en las zonas más salientes de los relieves. Deja secar y barniza. Una capa será suficiente.

La pintura sobre le metal no se adhiere muy bien pero teniendo en cuenta que esta no es una vitrina de uso diario, creo que no tendré problemas de que llegue a levantarse la pintura. Si ocurre, con quitar los tornillos y repetir el proceso, asunto arreglado.

uffffff ¡Acabo de ver la extensión que tiene este artículo! Imposible seguir alargándolo... el resultado final me veo obligada a incluirlo en un tercer artículo. jajajja Lo siento, el trabajo es largo y he querido que cualquiera que intente restaurar un mueble, con  estas explicaciones pueda afrontarlo sin problema. Aquí lo dejo hasta la tercera entrega   :)

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3 comentarios:

  1. Está quedando muy bien. Esperando la siguiente. Besos.

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  2. Ya tienes colgada la tercera y última parte, Teresa. Un beso gordo, mi niña

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  3. Como siempre un trabajo impecable. Y muy bien explicado

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