La luna en el jardín

Ya se ha puesto el sol hace rato. Al oeste, tras las arizónicas, se ha ido y en su huida ha estirado con él de una manta de colores que todo lo cubría mientras estuvo en lo alto. En su recorrido hacia las montañas de Ávila veo el extremo de esa manta todavía sobre la tierra lejana y la imagino alejándose con el sol y dejando aparecer tras de sí la gama de grises, azules y algún punto blanco casi incandescente. 

Decorar un velador Chippendale con pan de oro, pintura Chalk paint (a la tiza) y cera de anticuario

Esta mesa de té (o velador) tiene la misma procedencia que el escritorio Davenport que os mostraba en el artículo anterior: Mi tienda en Mál...