Preparación del sustrato de un nuevo bancal para cultivar fresas y fresones

He tenido unas temporadas fresas del bosque (Fragaria vesca) y aunque tienen un sabor mucho más intenso y sabroso que los fresoses estaba pensando en que me apetecería cultivar fresones (Fragaria x ananassa) en el huerto.
No acerté en la ubicación de las fresillas porque las puse a los pies de los frambuesos tras una bordura de esas de tronquitos de madera pero las matas de las fresas crecen y si no quiero pisarlas debo estar bastante retirada de los frambuesos lo que dificulta bastante las cosas a la hora de acicalar y atar las varas de los frutales. 
No las desplanté porque en realidad no tenía un sitio adecuado para cultivarlas. Las fresas, en mi clima, no se hacen bien con sol directo y zonas de sombra en mi huerto hay pocas.
Así que como de momento no le veía solución dejé correr el tema y lo dejé en mi cabeza a la espera de que se me ocurriera una idea que diera solución al asunto.
Hay veces que no se tienen previstas las cosas y a pesar de ello salen estupendamente. A finales del mes pasado, comprando la verdura en uno de los puestos de mi pueblo, vi que las sandías estaban metidas en un contenedor de madera muy fuerte. 
Estuve dándole vueltas para mirarlo bien y comprobé que la madera estaba en perfectas condiciones, que tenía en las esquinas postes cuadrados para darle solidez, que la base era un palet con lo que el contenedor se elevaba del suelo... ummm y como algo en nuestra cabeza (la de los jardineros) hace que cualquier cosa que pueda venir bien para el jardín no se te escape, pues eso, se me ocurrió que sería la solución para el asunto de las fresas!!
De 110 x 110 cm de lado por 90 de altura. Perfecto para cultivar en él matas de fresas que pueden colgar hacia fuera evitando el problema de la podredumbre de los frutos y teniendo resuelto el de los pájaros ya que todo este rincón está rodeado de malla que evita que las aves entre en él.
El tema era que se trataba de un puesto de frutería y no de venta e palets jajajaja Sin muchas expectativas pregunté si me venderían uno y para mi sorpresa me dijeron que sí, que para la siguiente semana podrían traerme uno.
Afortunadamente el transporte me lo solucionó Juan, el marido de mi amiga Isabel el día que vinieron con Pilar a comer a casa a primeros de este mes. Tiene un todoterreno y en él lo trajeron hasta el huerto.
Provisionalmente lo dejé bajo un pino que hay en este espacio hasta pensar bien dónde quería ubicarlo y finalmente he decidido hacerlo aquí, en el rincón dónde cultivo frutales de baya (arándanos, frambuesas...).

Es el único sitio posible. Un espacio dónde entre un poco de sol a primeras horas de la mañana y muy a últimas de la tarde lo que impide que las plantaciones se quemen.

Eso sí, tendría que retirar las matas de hierbas aromáticas que había tras la bordura de madera bordeando los frutales para que el "pasillo" que quedara entre los frambuesos y el bancal de fresas tuviera suficiente anchura para moverse con comodidad.
El palet tiene demasiada profundidad para llenarlo todo con sustrato para cultivar las fresas que con una profundidad de 40/50 cm tienen espacio más que suficiente para desarrollar sus raíces.
Primero pensé en poner contenedores de plástico boca abajo para ganar altura y encima poner la tierra pero enseguida caí en al cuenta de que la base del palet tiene pequeñas separaciones de unos dos centímetros entre las tabla y que los huecos que formarían los contenedores puestos así, se podrían convertir en guaridas de animalillos no siempre deseados en el huerto.
El año pasado, mi gran amigo José me envió varios frutales de hueso y pepita injertados sobre patrones de muy poco desarrollo. Algunos están ya creciendo a los pies de las celosías que bordean mi huerto y otros (cuyo injerto falló) los tengo cultivándose en contenedores. Estos patrones que no desarrollan grandes raíces me permitirán tener algún frutal chiquito que podré cultivar en contenedor sin precisar que esté en el suelo del jardín. Eso cuando aprenda a injertar, claro! jajaja

Pero estaban en una zona con bastante inclinación debajo de un pino y pensé que si prolongaba "el suelo" de esta esquina allanándolo, tendría un pequeño "corredor" en el lateral derecho dónde estos portainjertos podrían estar bien asentados y tener espacio para entrar a regarlos.

Antes de aprovechar la tierra extraída del pasillo lateral hemos forrado todo el interior del bancal con dos capas de malla de sombreo que hemos sujetado a la madera ayudándonos de una grapadora. 


Con la tierra mala que sacamos de hacer esta nivelación hemos rellenado la parte inferior del contenedor.


No quería que esta tierra de escombro se me mezclara con el sustrato con la que luego llenaríamos el bancal así que hemos vuelto a realizar una especie de bolsa de las mismas dimensiones que el espacio que quedaba ya en el bancal una vez la tierra mala estuvo puesta en el fondo.



Una vez preparado el bancal era cosa de realizar el sustrato para el cultivo de fresas y fresones en él.
Las fresas precisan un sustrato muy esponjo, muy aireado y mullido
Gustan de suelos que conserven la humedad pero a la vez que drene perfectamente para que no mantengan las raíces constantemente encharcadas.
Además las fresas y fresones son plantas muy exigentes en cuanto a nutrientes. No se cultivan bien en suelos pobres!!

Por último, a las fresas no les gusta nada la presencia de cal en el suelo. Esta cal podría provocar el bloqueo del hierro existente en el sustrato y favorecer la clorosis en las plantas. De ahí que el pH del sustrato ideal debe ser ácido, que ronde los 6 / 6,5.
Teniendo en cuenta sus necesidades he elaborado unos 500 litros de una mezcla compuesta por:

* Fibra de coco (Dos pastillas prensadas de 70 litros)
* Tierra vegetal de buena calidad 100 litros
* Turba rubia 100 litros
* Estiércol de caballo en saco (para que estuviera esterilizado) dos sacos de 50 litros
* Humus de lombriz (un saco de 35 litros) Verdadero oro para el sustrato. Un fertilizante orgánico de una calidad extraordinaria que aporta nutrientes y favorece la microfauna en el sustrato.
* Vermiculita (una bolsa de 7 litros)

No he creído preciso añadir perlita para airear la mezcla ya que varios de sus componentes ya lo hacen. Además, detesto el aspecto horrible que provocan las bolitas blancas que se van a la superficie del sustrato una vez se riega la mezcla!!
He preferido usar estiércol de caballo en saco para evitar enfermedades. Este tipo de estiércol viene esterilizado. Por lo que hace a la gran cantidad de  materia orgánica que precisan las fresas, creo que entre este estiércol y un saco grande de 35 litros de humus de lombriz, la mezcla resultante tiene muchos nutrientes y será idónea.
La fibra de coco no aporta ningún nutriente pero consigue una mezcla esponjosa y aireada. Suelo comprar pastillas compactadas. Son bloques de fibra de coco que viene muy prensado. Para su utilización se requiere dejar la fibra en un recipiente con agua para que vaya absorbiéndola. Al ser bastante cantidad lo hemos hecho partiendo en trozos el bloque para acelerar el proceso y metiéndolos en un cubo grande de plástico con el agua.



La turba rubia tiene un bajo pH (en torno a 3/3,5) consiguiendo con su presencia que la mezcla resultante sea ácida como requiere este cultivo.
La compro en sacas muy grandes que vienen bastante compactadas así que hay que ir rompiendo trozos y desmenuzándolos antes de incorporarlos a la mezcla.
La fibra de coco es un material que guarda muy bien la humedad y quizás no hubiera sido preciso añadir la vermiculita pero al final le he echado una bolsa de 7 litros.

Hemos hecho la mezcla en el suelo sobre una lona de plástico que usamos cuando le damos la vuelta al compost y así no manchar el suelo del huerto.
Una vez introducido el sustrato en el bancal, a mano, he deshecho cualquier grumo que hubiera de los distintos materiales hasta dejar una mezcla totalmente homogénea y desmenuzada.

Me encanta como ha quedado!! Ummm esponjosa, liviana, nutrida... :) Solo espero que a mis fresillas les guste tanto como a mí!!

Las únicas fresillas que he cultivado son las matitas que había en el suelo de este rincón así que veremos qué tal resulta esta mezcla de sustratos. Me he estado informando de las necesidades que a este respecto tiene este tipo de cultivo y espero que cumpla sus requisitos.
Es muy difícil calcular la mezcla de sustrato que se va a precisar así que creo que nos hemos quedado un poco cortos. Bueno, no importa, más adelante volveré a hacer un poco más de esta mezcla y terminaré de rellenar hasta arriba este bancal.
En realidad debo volver a hacer más mezcla de este sustrato para rellenar la fresera que tengo pensado poner en la parte central del bancal. En ella cultivaré las fresas y abajo, en el sustrato crecerán los fresones. Así, no tendré que preocuparme porque las matas toquen el suelo. Los fresones colgarán hacia el exterior y las fresitas crecerán colgadas por los orificios de la fresera de barro.
El otro día me dijeron en un vivero que frecuento que cuando comienza el otoño suelen poner a la venta fresas a raíz desnuda. He preferido hacer ahora la mezcla de sustratos y permitir que en el sustrato vayan desarrollándose microorganismos para que cuando haga la plantación el suelo esté sea más rico y esté asentado.
Tengo las distintas zonas de riego por goteo en el huerto con grifos. De manera que, aunque lo ponga en funcionamiento, si no deseo que un bancal o zona se riegue, no tengo más que cerrar el grifo.
Pensé que también sería cosa de poner en este bancal un grifo que pueda dar paso o cerrar el agua de riego. Como no sé la disposición que tendrán las pequeñas plantas no he terminado de poner las vías de riego por goteo. Eso sí, he dejado prevista una tubería que asciende por una esquina que ahora hemos dejado tapada puesto que el bancal no se regará pero que llevará el grifo para poder controlar cuando conviene aportar agua y cuando no.
Una vez haya adquirido las plantas veré como distribuyo las distintas tuberías de riego sobre el sustrato.

Como siempre que viene mi ayudante, nos ponemos al día en trabajos pendientes en el jardín. Ayer se terminaron bastantes cosas que no podía aplazarse.
Esta del bancal no corría prisa pero detesto los cacharros por medio del huerto y tener en medio este contenedor vacío de madera no me apetecía. Mejor así, ya colocadito y listo para la plantación en otoño ;)
Los rosales con este calor achicharrante del verano dejan de crecer pero las malas hierbas...no paran de hacerlo!! Pasando la desbrozadora el huerto queda de nuevo limpito y no se ven los matojos de malas hierbas que tanto lo afean y que impide verlo ordenado y pulcro como a mí me gusta.
La consolidación de los tutores de las hortalizas era de urgencia!! Ya es la tercera vez que me pasa. No aprendo!! Cuando comienzo la temporada del huerto una vez he comprado los planteles, son tan pequeños que me cuesta imaginar el peso que con el aumento de tamaño van tomando. Así que pongo las cañas verticalmente clavas y listo. No tengo en cuenta que las matas irán creciendo y que equilibrio de estas cañas cada vez será más precario.
Así que de nuevo me ha pasado. Algunos tutores, con la presión de las matas de tomates subiendo por ellos han ido agrandándose el orificio en el suelo de manera que iban torciéndose y estando cada vez menos estables. 
La colocación de cañas horizontales ancladas mediante bridas las une con las verticales para formar un conjunto mucho más sólido pues eso...que también es una tarea que se ha hecho. Queda mejor así. Verdad? Mucho más estable el conjunto. La verdad es que las matas de tomates están ya bastante altas y cada vez que las iba entutorando pensaba si la caña no cedería finalmente. Así no lo hará!!


Ya al atardecer terminamos aplicando un fertilizante foliar a todas las hortalizas. En este momento en que están floreciendo y fructificando un aporte de Sales de Epsom (Sulfato de magnesio) diluidas en agua es posible que les venga bien y que les ayudeb a formar sus frutos. No obstante, hay que decir que las sales de Epsom son descritas en muchos sitios como un "curalotodo" y que la mayoría de los beneficios que sostienen quienes las aconsejan no están demostrados científicamente y están más basados en la transmisión boca a boca entre jardineros aficionados.
En el próximo artículo hablaremos de estos fertilizantes foliares!!

Cómo reproducir Althaea rosea (Malvarrosa)

Aunque Alcea rosea (Malva real) es una herbácea de vida corta, una vez introducida en nuestro jardín no resulta complicado seguir cultivándola en él porque es muy fáciles de reproducir. 
En primer lugar porque las malvas reales se autoreproducen aún sin quererlo. Las semillas caen al suelo o saltan un poco más lejos y brotan con extrema facilidad. Hoy, al hacer la revisión del seto norte dónde cultivo una Alcea rosea 'Nigra' como la del huerto, he visto que ha brotado ya una semilla que debió caer próxima a un rosal que hay cerca de la malva. 
Es tremenda la facilidad que tiene esta planta para contagiarse de roya, una enfermedad fungica que en el caso de las malvas está causada por Puccinia malvacearum. Fijaos en esta pequeña plántula, apenas acaba de nacer y ya está infectada!! Trataré la roya de la malva en un próximo artículo.
Estas pequeñas plántulas, una vez se hayan desarrollado lo suficiente como para poder ser trasplantadas, podemos llevarlas a la ubicación que deseemos. Lo que queda de temporada, es decir, este verano y el otoño lo dedicarán a desarrollar las raíces y a crecer la roseta basal. Será la próxima primavera cuando florezcan.
Pero también podemos usar un segundo sistema para reproducir nuestras malvas: esquejes de raíz o retoños laterales (creo que es lo mismo).
Hay muchas plantas cuyas raíces se extienden en el perímetro de la base de la planta madre emitiendo desde ellas nuevos brotes. Si tomamos una porción de estas raíces de la zona externa de la planta que tenga alguna hoja o brotes y la plantamos tendremos un nuevo ejemplar. 
Lo vimos cuando reproducimos Ajania pacifica por retoños laterales.

... y también cuando obtuvimos más ejemplares de esquejes de raíz al dividir una mata de cristantemos.
El mejor momento para reproducir nuestras malvas por este sistema es al final de la temporada, finales del otoño o inicios del invierno. Es decir, cuando están inactivas.
Deberemos limpiar estos brotes de partes muertas, enfermas o dañadas antes de plantarlas de nuevo en tierra (mejor en contenedor para controlar humedad y temperatura más fácilmente).
Sumergir las raíces de estos retoños unos minutos en una disolución de agua que contenga un fungicida prevendrá enfermedades. Yo lo hago así además de con este tipo de retoños también con todos los bulbos que planto.
La ventaja de este sistema de reproducción es que al tratarse de un sistema de reproducción vegetativa y no sexual (por semillas), las plantas que obtendremos serán idénticas a la planta madres, serán clones de ellas ya que proceden de una parte de ella misma.
Otro punto a favor de este sistema es que el nuevo ejemplar ya cuenta con unas raíces formadas y por tanto las posibilidades de éxito son muy superiores.
Además, no precisarán tanto cuidado como las malvas procedentes de semillas por el mismo motivo, ya dispone de un sistema radicular para proporcionar al pequeño ejemplar de agua y nutrientes. Así que precisará menos cuidados en cuanto a hidratación (aunque no hay que descuidarlas, claro)
Pero además, podemos reproducirlas sembrando las semillas que forman la varas florales.
Veamos primero como recolectarlas:
Como os comentaba en el artículo anterior, al terminar la floración conviene eliminar toda la parte aérea de la planta.
Es el momento de recolectar las semillas. No tenemos por qué usarlas este mismo verano, podemos guardarlas para sembrar el año que viene.
Como podéis ver, las varas florales al ser tan largas, contienen multitud de frutos (que por curiosidad diremos que son esquizocarpos).
No todos están maduros. Las flores van abriéndose de abajo hacia arriba, por tanto las que han tenido más tiempo para madurar el fruto son las de abajo.
Así que solo elegí los que estaban ya secosEn esta imagen se ve un fruto ya con la zona externa de color pajizo y que contiene las semillas negras, secas y maduras y otro fruto cortado por la mitad y que se ve claramente verde y que está todavía por madurar.
Con unas tijeras simplemente fui cortando los frutos que estaban secos y los metí en un vaso de plástico. Conviene no obstante dejar estos frutos unos días en un recipiente abierto para que terminen de secarse por si hay alguna con algo de humedad.

Estas semillas las reservaré para la próxima temporada pero enviaré unas pocas por correo a dos amigas, Isabel y Carmen, que les ha gustado mucho estas malvas. En un frasco de cristal guardado en una zona oscura y fresca de la casa se conservarán en perfecto estado hasta la próxima primavera. 
El inconveniente de la reproducción sexual (por semillas) es que no necesariamente las plántulas que surjan de ellas tendrán idénticos caracteres que la planta de procedencia, es decir, pueden florecer en otro color. Como siempre digo, nuestros hijos solo se nos parecen (en mi caso ni eso jajaja) pero no son clones.
Las semillas pueden ponerse a germinar ahora, cuando se recolectan, al inicio del verano, pero también es posible que broten si se siembran semillas del año anterior al comienzo de la primavera siguiente.
Veamos ahora como reproducirlas en semillero. A finales de marzo puse un semillero de flores en el que estaba incluidas las malvas.
Para ello usé una mezcla de sustratos que era ligera, mullida y que retenía la humedad.
Podéis consultar el artículo en el que explicamos como elaborar la el sustrato de siembra y también en el que se explica la forma de hacer los semilleros.

Debéis tener en cuenta que cuando estén germinadas y empiecen a crecer, será preciso primero aclararlas y luego repicarlas.
Aquí podéis ver las pequeñas plantitas ya repicadas y puestas en contenedores individuales antes de ponerlas en tierra. Esto lo hice 
a mediados de mayo.
Estas pequeñas plantas ya crecen en la zona central de mi jardín y espero que el año que viene florezcan.
Mirad que bonitas están!! De momento al menos, a diferencia de la que se ha autoreproducido ella sola, no tienen rastro de roya.

Para que tengáis una idea aproximada de los períodos, os diré que yo hice mi semillero al final de marzo. A mediados de abril las aclaré y las puse en contenedor individual a mediados de mayo. Desde entonces, como digo, crecen ya en tierra.
Bueno, pues como podéis comprobar, seguir teniendo malvarrosas en nuestro jardín a partir de una primera, es realmente fácil. Yo os animaría a cultivarlas a pesar del problema de roya que tienen y que como he comentado más arriba, publicaré en breve un artículo en el que se trate de qué hacer para controlar esta enfermedad.
Aún con este problema son plantas sencillas y naturales. A veces las flores no dejan de ser hermosas a pesar de ser humildes. Me gustan sus varas sobresaliendo por encima de casi el resto de plantaciones y ese aire campestre que aportan a cualquier rincón dónde crecen.
Que tengáis buen fin de semana, amigos!!
María.

Althaea rosea o Alcea rosea 'Nigra' (Malva real, malvarrosa)

Hoy quiero enseñaros unas originales y preciosas flores de una malva un tanto especial, las de Alcea rosea 'Nigra'
Si hay una vivaz que nos trae a la memoria imágenes de jardines sencillos, campestres y antiguos, esa es la malva real (Alcea rosea), también conocida con el nombre común de malva loca o malvarrosa.
A mí las malvas me evocan además una estampa que me encanta. Una antigua carretera nacional de las que cruzaban antes los pueblos y justo a la entrada, en cualquier cachito de tierra, las varas de unas malvas reales crecen descuidadamente y seguramente ya nadie recuerda quién las sembró ahí. 
Pero también las asocio con otra imagen: Una fachada blanca de casa antigua de pueblo con un poyete de piedra al lado de la puerta de acceso dónde los vecinos se sientan de noche a la fresca y otros acarrean sierras de enea un tanto desvencijadas y charlan, y cuenta historia de cuándo jóvenes...y al lado, sobre la pared encalada, las varas florales de unas malvas en varios colores lucen erguidas y algunas incluso vencidas un poco por el peso. 
Cuántas veces hemos visto esta fotografía cuando éramos pequeños. Verdad? Si os fijáis es precisamente en los rincones de las casas de pueblo, en espacios que ni siquiera son verdaderos jardines, dónde las malvas siguen cultivándose. Qué lindas me parecen!! :)



No sé por qué hay plantas que se quedan antiguas y se dejan de cultivar. Ya no veo en tantos jardines malvarrosas...con lo bonitas que son!!
Es verdad que no es una planta refinada y que tiene un aspecto un tanto áspero si miramos sus hojas pero las flores!! Ummm me parecen tan preciosas.. :) y dan un aire tan fresco al jardín! Sí, es una planta de aspecto humilde pero que llama poderosamente la atención allí dónde crece.

Su cultivo no requiere de gran cosa. Lo cierto es que son unas plantas que se autoreproducen con mucha facilidad y pueden crecer en cualquier rincón soleado. No obstante, lo harán con mucho más vigor si trabajamos el suelo dónde crecerán con algo de estiércol u otra materia orgánica, tratando de obtener un suelo desmenuzable que drene perfectamente y que mantenga cierto grado de humedad pero sin encharcarse (cosa que detestan las malvas).
Estas mías (Alcea rosea 'Nigra') las incluí en un pedido del otoño pasado y es la primera vez que florecen. No tengo claro si se trata de una variedad que florezcan en los siguientes años o se comportará como bienales. 


Por lo visto hay variedades anuales, bienales y perennes (de corta duración).
Cultivé un par de veces, hace unos años, unas matas de Alcea rosea pero no conseguí mantenerlas libres de la enfermedad tan característica de estas vivaces, la roya (Puccinia malvacearum).


No estaba segura de que una vez florecieran en mi jardín el color se correspondiera con aquellas imágenes que veía en Internet con flores de una oscuridad total. Pero sí, son así, tal como aparece en las imágenes de la Red. Un tono que casi roza el negro si no hay luz por detrás que saque los destellos magenta que hay en sus pétalos. Diría que es un tono oscurísimo de vino tinto. Aterciopeladas y preciosas!! No? :)

De todos modos se trata de una planta cuya belleza reside en las varas florales así que teniendo en cuenta que puede cultivarse en la parte posterior de las plantaciones, la roseta basal formada por sus grande hojas redondeadas y con pilosidad (son bastante desagradables al tacto) en caso de contraer la tan fastidiosa roya, quedarían ocultas con las plantas de delante.
En mi caso quería aprovechar precisamente ese aire campestre que tiene Alcea rosea y una de los dos ejemplares que compré lo puse a la entrada del huerto. Me ha encantado mientras estuvo en flor. Esa esquina del huerto es visible desde buena parte del centro del jardín y estaban francamente hermosas las varas de casi dos metros de altas cuajadas hasta lo alto de sencillas y grandes flores tan sumamente oscuras.



Aunque en casi todas las páginas de viveros que las tienen a la venta menciona una floración veraniega en mi clima ésta se ha producido a finales de mayo. Desde el mes anterior, abril, la roseta basal empieza a desarrollarse y aparecen multitud de nuevas hojas (en invierno esta roseta lo pasa con un aspecto bastante deplorable). Se cuaja literalmente de hojas muy ásperas y con pelillos en los peciolos. 


También es en abril cuando empiezan a formase los capullos. Inicialmente parecen brotan juntos formando una especie de cogollo que según va creciendo la vara floral y se va "estirando", los gruesos y redondos capullos se van separando.


Empiezan a abrirse las flores por la parte inferior y en días sucesivos los gruesos capullos van coloreando las varas hacia arriba. 



Tan pronto han terminado de abrirse todas las varas, la mata en general ha decaído bastante y ha adquirido un aspecto tan seco y feo que me he decidido a cortarla a ras del suelo. Pero aunque no se pusiera tan fea, es conveniente cortar tallos y cualquier resto vegetal a ras del suelo y eliminar escrupulosamente del suelo cualquier hoja o resto que haya caído con la intención de limpiar lo más posible la zona y que haya menos posibilidad de reproducción del hongo. Incluso he eliminado con cuidado la capa de corteza, que a modo de acolchado rodeaba la zona, y la he puesto para quemar. Otra capa de corteza nueva y un buen riego.
Yo aconsejaría no usar ninguna de las partes de las malvas en las composteras ya que tanto hojas como tallos pueden tener esporas y meterlos a compostar es una manera de contagiarlo.
He leído que cortándolas hasta abajo es posible que produzcan una nueva floración en otoño. No lo sé..lo mismo se secan las raíces y se muere finalmente o quizás se anime a echar de nuevo hojas en otoño y produce nuevas varas florales. Ya os contaré.
Antes de trocear sus varas para tirarlas (no he querido echarlas a la compostera por miedo de que el jardín se me infecte de malvas por todas partes jejeje) he recolectado sus semillas, a ver si las que salen el año que viene hay suerte y son de este mismo color (imagino que es improbable, pero por intentarlo...) 
Por si alguno de vosotros tiene ganas de aumentar sus existencias, en el siguiente artículo os hablo de los distintos sistemas para reproducirlas.

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