Fothergilla major ´'Monticola'

Planté las dos Fothergillas por su coloración otoñal en tonos que van del amarillo al rojo y el naranja. Pero me ha sorprendido en este inicio de la primavera.

Sus flores nacen justo a la par que se comienzan a formar sus hojas sobre un arbusto que aún parece un tanto desnudo cuando está en flor lo que le da un aire un tanto oriental. Las flores están formadas por filamentos carnosos. Verdes los del centro al nacer la flor y según va abriéndose este tono verdoso desaparece para tornarse toda ella blanca pero manteniendo las puntas en un precioso color musgo muy pálido. Vista de cerca recuerda en algo a las medusas :) 

Fothergilla necesita un suelo ácido. Como todas las acidófilas gusta de la presencia de abundante materia orgánica en el sustrato dónde crece y en climas con veranos rigurosos crece mejor a media sombra. Los rayos del sol del mediodía resultan demasiado fuertes para ella. 
Por eso he plantado los dos a la sombra a mediodía. Este de las fotografías está bajo la copa de una encina bastante grande y el otro a los pies de un gran enebro.
Es resistente a las bajas temperaturas pero no así a la sequía. Debe mantenerse con cierto grado de hidratación durante la primavera y el verano.
Leí en alguna parte que salvo en otoño este arbusto resulta anodino. A mí no me lo parece. Me encanta el verde jugoso de sus hojas que recuerdan las de los avellanos. Me gusta también su aspecto poco robusto, poco rotundo porque visualmente no resulta pesado.
Hay varias variedades, una más grande que las mías que puede alcanzar los tres metros, es la Fothergilla major. Pero para quienes deseamos un arbusto de proporciones algo más reducidas está la Fothergilla major 'Monticola' cuya altura en la madurez ronda los dos metros. También ésta tiene bonitos colores otoñales y sus flores son aromáticas.
Las necesidades de las plantas acidófilas podéis consultarlo en esta entrada: Cultivo de las plantas acidófilas dónde está explicadas con algo más de extensión.



Se desperezan las frondas de los helechos (Dryopteris erythrosora)

Me encantan los helechos! No todos son resistentes así que si se quieren cultivar en jardines con climas con heladas hay que buscar variedades que aguanten las bajas temperaturas. Dryopteris erythrosora es uno de ellos.
Durante los meses fríos sufren un poco las puntas amarronándose e incluso secándose algunas. Así están ahora y simplemente hay que limpiarlas un poco recortando las zonas muertas. Pronto estarán cubiertas por los nuevas crecimientos cuando las frondas acaben de "desperezarse" y al desenrollarse formen nuevas hojas cubriendo las crecidas la temporada anterior.

Mi clima ya sabéis que no es húmedo. Al contrario, tenemos veranos bastante secos. Este helecho parece que se siente feliz en esta ubicación a pesar de que teóricamente los helechos necesitan bastante humedad ambiental. Tiene un montón de frondas brotando desde en el centro de la planta. En breve se habrán desplegado y mostrarán las típicas tonalidades cobrizas de las hojas nuevas.

Quería probar qué tal aguantaban mis inviernos y en vista del resultado me animare a introducir otras variedades que también sean resistentes.
Son plantas idóneas para zonas umbrías y necesitan un sustrato húmedo aunque no encharcado. Estos están en la fachada norte de la casa así que en invierno no reciben sol ninguno y en pleno verano llegan algunos rayos del sol de la primera hora de la mañana. 


Cómo y cuándo podar las lavandas (Lavandula angustifolia)

Lavandula angustifolia o lavanda (también conocida como espliego y lavándula), es un arbusto de tamaño no demasiado grande, de hoja agrisada perenne y aroma delicioso al frotarlas. Pero son sus flores (en todas las gamas de malvas incluso algunas en blanco) en forma de espigas las que tienen más aroma y llenan de perfume la zona dónde se cultiva.

Es muy frecuente ver lavandas en los jardines, en las partes frontales de los arriates y a los bordes de los caminos porque son de fácil cultivo. Amantes de los suelos con buen drenaje, arenosos, incluso no excesivamente ricos en nutrientes, pero sobretodo, detestan un riego en exceso.
Este exceso de riego debemos saber que provoca fuertes crecimientos pero baja la intensidad del aroma de la floración.
Florecen en verano cubriéndose de espigas terminales en la parte superior de largos tallos sobresaliendo del arbusto que puede alcanzar tranquilamente el metro de altura y diámetro. Existe no obstante variedades algo de crecimiento algo más limitado como esta que os muestro en las fotografías, Se trata de Lavandula angustifolia 'Hidcote' que crece algo más compacta y no alcanza el tamaño tan grande.

El caballo de batalla de estas plantas es su tipo de crecimiento. Son arbustos con una gran tendencia a tornarse leñoso y hay que saber que la madera lignificada y vieja no brota de manera que es frecuente ver en los jardines matas de lavandas con los pies despoblados y un crecimiento bastante desgarbado.
Esta tendencia hay que tenerla muy presente a la hora del mantenimiento con las podas. De todos modos mentalicémonos, tarde o temprano las lavandas hay que renovarlas tras unos cuantos años en el jardín porque es inevitable que el arbusto envejezca. Podemos, mediante la poda retrasar este envejecimiento pero a la larga se lignificarán, crecerán en exceso y se despoblarán brotando mayormente en la zona superior del arbusto dejando desnuda la parte inferior y adoptando formas no demasiado bonitas.
Si observamos dentro del arbusto, aún siendo jóvenes, veremos que la vegetación interna está como seca presentándose las hojas verdes y tiernas en el exterior del arbusto.

Como digo, con la poda retrasaremos el envejecimiento aunque no podamos lamentablemente evitarlo con el tiempo.
Es muy importante tener en cuenta su crecimiento para, mediante la poda procurar mantener el arbuto lo más brotado posible, es decir, que emita muchas ramitas que tapen la zona interna que suele ser seca y despoblada. Estas ramificaciones que favorecemos con las podas además de cubrir el interior permitirán que la floración sea muy abundante.

¿Cuándo debemos podar las lavandas? Es conveniente hacerlo dos veces al año:
Primera poda: Final invierno/inicio primavera: Al final del invierno o, en climas fríos como el mío, al inicio de la temporada, tan pronto como comienza el crecimiento efectuaremos la primera poda de la temporada. en este momento le suelo aplicar una poda bastante severa. Eso sí, sin llegar a cortar la zona lignificada porque esta madera ya no rebrota como he comentado.
Este año he aplicado un pequeño truco que leí el otro día no recuerdo en qué libro de poda y que me ha ido bien. Se trata comenzar la poda recortando con las tijeras dos especies de "franjas" que crucen el arbusto de punta a punta en los dos sentidos. Estas franjas me han servido de "orientación" al proporcionarme ya el contorno que tendría finalmente la esfera.

No sé si se aprecia bien en esta foto. En esta segunda he coloreado estas dos franjas para tratar de hacerme entender mejor. A partir de hacer estas dos franjas ya solo quedaba ir recortando las cuatro partes que aún quedaban sin podar procurando darle una forma lo más redondeada posible.


Segunda poda: Tras la floración del verano. La segunda poda la realizo tras la floración para eliminar las espigas florales una vez secas. Me permite limpiar la planta de ramas muertas, con crecimientos excesivos u orientaciones que afeen la forma general del arbusto. Además esta segunda poda favorecerá que ramifique más con lo que estaremos ayudando también a mantener el arbusto más compacto y tupido.
Siendo tras el verano y antes de que lleguen las heladas, pueden efectuarse ligeras podas para mantener la forma del arbusto a nuestro gusto o limitar un poco el crecimiento si el espacio del que disponemos para él vemos que está siendo sobrepasado.

En mi opinión es importante no  podar una vez inicia bien el crecimiento de primavera porque haciéndolo estaríamos renunciando a su floración.
Aquí tenemos ya la lavanda podada.

Empezamos a cosechar rabanitos!!

Qué bonitos!! Acaso tienen algo que envidiar a otras plantas de flor? Llevaban unos días asomando sobre el nivel del sustrato así que se veía el tamaño que desde que los planté han adquirido. Están en su punto, ni demasiado chicos ni tan grandes que se tornen duros y picantes.

Acompañados de una matitas de achicoria simplemente con un chorreón de aceite de oliva virgen extra y sal resultan una ensalada deliciosa!!

Me hace ilusión cocinar con las primeras hortalizas que cosecho...:)
Lo mismo no están ni mejor ni peor que los comprados en una verdulería pero una sabe que están cultivados de forma absolutamente natural. Que no llevan química, que han sido regados exclusivamente con agua y madurados con el sol del huerto en una tierra preparada con cariño y con esmero.

Seguramente cuando lleva varias cosechas no me llamará tanto la atención pero reconozco que estoy como una niña chica hoy con mi ensalada natural sacada de los bancales de mi huerto y producto de mi trabajo jeje



Acolchado de madera triturada entre los bancales del huerto y en el camino

Para mí es importante el aspecto que tenga el huerto. No deseo que sea un espacio menos bello que el resto del jardín, más bien que sea una zona más de él y se incorpore visualmente sin una transición brusca. Con hortalizas, sí, pero dónde éstas crezcan junto a rosales y al lado de pequeños frutales las hierbas aromáticas se mezclen con algunas flores. 
Esta diversidad no solo la busco a nivel estético si no también práctico. Las flores llaman a los insectos y éstos contribuyen a las polinizaciones además de resultar ser unos estupendos ayudantes en cuanto a plagas de otros insectos no deseados.
El suelo sobre el que están asentados los bancales de mi pequeño huerto es de la peor calidad. Como he explicado en otros artículos está formado por los restos que hemos ido sacando de otros lugares del jardín según hemos ido plantado.
No me gustaba el aspecto que tenía tan seco, tan como sin vida, de un color tan claro. Se compacta tanto que probablemente hubiera sido difícil que salieran demasiadas malas hierbas pero a pesar de ello creo que con este acolchado de madera triturada entre los bancales y sobre el mismo camino que lo recorre hace que la zona esté mucho más bonita.
Es un acolchado mullido y agradable de pisar y sobre el que se hace mucho más cómodo cuando te tienes que arrodillar al cuidar de las hortalizas de los bancales.
Traje unos cuantos sacos para probar a ver qué tal quedaba así que no he tenido cantidad suficiente para cubrir toda la zona que me gustaría. Quisiera llegar a tapar con él incluso el espacio dónde tengo plantadas uvas crispas (Ribes crispa 'Hinnonmaki Grum' y Ribes crispa 'Captivator') y un grosellero negro (Ribes nigrum)
Había pensado hacer este acolchado con pinaza de la que voy sacando de mis pinos. También pensé mezclar esta madera triturada con la pinaza, pero al final me he decidido a hacerlo con este material. 
Creo que aporta un "fondo" en unos tonos neutros sobre los que las hortalizas, hierbas aromáticas y flores que crecen en tiestos de barro, se ven mucho más bonitas.
Es de suponer que según pase el tiempo esta madera irá degradándose y tendré que ir reponiéndola. Ni siquiera he tenido que triturarla. Resulta que en las carreteras que recorren la zona cercana a dónde vivo cuando podan los árboles y matorrales que las bordean se ve que se acompañan de una trituradora y dejan los montones allí mismo. Así que no hay más que ir con el coche a por unos sacos. Incluso estoy pensando ir a hacer un par de viajes para preparar el acolchado de los rosales de cara a la subida de temperaturas que lógicamente se irán produciendo durante la primavera.

Una temporada más para mi membrillero (Cydonia oblonga)

Este año han venido los buenos días de repente y de repente han aparecido sobre el membrillero (Cydonia oblonga) las flores. En el estado tan lamentable en que se encuentra este viejo y deteriorado frutal bien creí que la primavera del año pasado sería la última floración que de él disfrutaría. Pero afortunadamente me equivoqué. Aquí están de nuevo, las flores que me parecen más hermosas de todos los frutales. 

Hace unos días le hice una poda de limpieza y seguramente me anime a podarlo tras la floración. Tiene demasiados años encima y demasiado abandono padecido durante mucho tiempo como para tener esperazas de que viva demasiado. Pero en vista de mi error de pronóstico del año pasado, disfrutaré mientras siga ahí regalándome un año más sus preciosas flores y si este otoño puedo volver a hacer compota con sus frutos me daré por satisfecha.




Coronilla emerus (Carolina de los montes) otro todoterreno

Rústica, de larga floración, preciosas y aromáticas flores amarillas que cuajan la planta de color, prácticamente sin necesidad de riego una vez arraigada, pocos nutrientes en el suelo...quién da más? Coronilla emerus, conocida como Carolina de los montes, es un arbusto que puede alcanzar entre el metro y medio y que en mi jardín ha conservado la hoja durante todo el invierno sin inmutarse aunque en otros climas o ubicaciones pudiera perder en parte las hojas. 
Me gusta mucho esta planta, no solamente por sus pequeñas flores que forman puntos de luz en el jardín; también sus follaje me resulta bonito con ese verde de color tan jugoso.
Aún es chiquita la mía pero viendo lo que creció al final el año pasado a pesar de haberla cambiado de ubicación dos veces...estoy segura que durante esta temporada empezará a tomar cuerpo.



Margó me convenció!! Traje un Loropetalum chinense 'Fire dance' al jardín

Margó, autora del precioso blog "El Jardín de Margarita" a la que sigo y admiro tanto me convenció. Creo que son dos artículos los que tiene dedicados a este arbusto, el Loropetalo (Loropetalum chinense).
Ella siempre transmite en sus artículos la mirada plácida y profunda que vierte sobre su jardín. Reconozco que me entusiasman sus letras porque siempre provoca una sonrisa en mí cuando la leo!! Tiene el conocimiento profundo y poco dogmático de los que conocen bien su jardín... Os animo a todos a que lo visitéis, os gustará, no tengo dudas :) Pasearéis por un jardín precioso. Con solera. Un jardín lleno de detalles dónde rezuma amor en cada planta, en cada comedero de pájaros, en cada detalle... qué magnífica mujer es ésta :)
Lo había visto algunas veces en viveros pero no me animé nunca, la verdad. Quizás porque no estaba segura de qué tal llevaría el clima de mi jardín. Y aún sigo sin tenerlas todas conmigo. No es un arbusto que se caracterice por tener una alta resistencia a las heladas. Según qué fuentes hablan de que no soporta temperaturas por debajo de 5 grados y según qué otras afirman que resiste unos grados bajo cero. Creo que deberé ofrecerle, al menos este primer invierno, algún tipo de protección. La zona en sí misma está al resguardo de los fuertes vientos que recorren el jardín algunas veces pero no obstante, las heladas se producen y me hacen temer por él.

Tampoco tengo seguridad que las temperaturas que se alcanzan en verano sean de su gusto. No sé qué tal llevará el sol. Puede que este lugar tenga demasiado. Veremos. Siempre cabe la posibilidad de trasladarlo a otra ubicación se veo que no se siente feliz aquí :)
Aún no pudiendo ofrecerle estas dos condiciones que necesitaba sí lo he plantado en un suelo de su agrado, con un pH bajo. Como casi todas las acidófilas el Loropetalo gusta de suelos ricos, con mucha materia orgánica, que retengan cierto grado de humedad pero que no se encharquen.
He hecho caso a lo que en su entrada decía. Lo he plantado en uno de los caminos de bajada al jardín dónde crecerá rodeado de plantas acidófilas con los mismos requerimientos en cuanto a sustrato. Tiene espacio de sobra para crecer a sus anchas, como Margó dice, dónde pueda tener su porte característico con ramas arqueadas.

Loropetalo es un arbusto de hoja perenne y que puede alcanzar si no se limita con podas y disfruta de suficiente espacio, unos dos metros de alto por la misma anchura. Existen algunas variedades un tanto distintas entre ellas. Este mío es Loropetalum chinense 'Fire Dance' y mantiene sus hojas en tonos púrpuras todo el año siendo de tonos más brillantes las que van brotando nuevas. Otros son más bien verdosos durante el verano para oscurecerse en otoño. Creo que incluso hay una variedad de flores blancas. Los hay con flores de muchos tonos de rosa, desde pálidas a claramente magentas.
Muchas gracias Margó por traer a tu blog plantas tan maravillosas que nos animan a intentar cultivarlas en nuestros jardines. 

Un agracejo con muy buenas "defensas" (Berberis julianae)

De entre el género de los Berberis (Agracejos) la variedad julianae creo que es las que cuentan con "defensas" más imponentes. Tanto es así que los dos Berberis julianae que compré este invierno me ha costado lo suyo encontrarles ubicación. Una vez en casa fui consciente de hasta qué punto había que pensar bien el lugar elegido y es que este agracejo cuenta con unas espinas tan sumamente agresivas y una hojas de borde dentado espinoso que resulta tremendamente doloroso el roce con él.

Descarté evidentemente lugares de paso frecuente o dónde Iker, nuestro perro, estuviera habitualmente. Y al final he elegido dos ubicaciones cercanas, el lilar y el extremo del seto norte. En el lilar todas las plantas que crecen están en la gama de blancos, amarillos y malvas/lilas (Narcisos, Budleya, lilos, Pittosporum, Kerria japónica, Callicarpa bodinieri, Phomis fruticosa...) así que cuidando de plantarlo suficientemente alejado de la valla este, para que cuando crezca no asome hacia fuera y alguien al paso por la acera pueda dañarse, pensé que sería un buen lugar.

El segundo lo he puesto como digo en el seto norte, ya cerca de los pinos grandes, adosado al murete. Cerca hay un Corylus maxima 'Purpurea' (Avellano de Lambert) de preciosas hojas púrpuras con el que hará buena combinación.
Los agracejos son en general arbustos de fácil cultivo. Sin exigencias en cuanto a suelo y que aguantan muy bien la escasez de agua. Los hay de hoja perenne y caducifolios. Éste, Berberis julianae no pierde su hoja en invierno y además adquiere una preciosas tonalidades de rojos brillantes en otoño. 

Tengo muchísimo interés en atraer fauna a mi jardín y en que ésta sea lo más variada posible. Es el modo de poder prescindir de insecticidas. Algunos insectos son buenos limpiadores de pulgones y su presencia, a su vez, atrae a pájaros. También ellos nos ayudan a eliminar algunos insectos indeseados. Si les ofrecemos lugares de refugio y sitios donde anidar y nuestros árboles y arbustos les brindan frutos con los que alimentarse, nuestro jardín les resultará grato y nosotros, además de disfrutar con su presencia tendremos en ellos unos buenos "ayudantes jardineros" para mantener limpios de plaga nuestros jardines.

Así que creo que es una buena decisión introducir agracejos. Éste en concreto mantienen sus frutos pulverulentos de color gris azulado, muy oscuro, casi negro, hasta entrado el invierno. Se convierten en un gran atrayente para insectos mientras florecen y para los pájaros que dan buena cuenta de sus frutos.
Su floración se produce ahora, entre finales de marzo y abril. Se cuaja de ramilletes de diminutas florecitas de un amarillo intenso precioso y que brotan en las axilas de sus hojas.

La delicadeza de sus flores está tan en contraposición con la agresividad de sus espinas!! Salen tres debajo de cada hoja y pueden medir perfectamente entre dos y tres centímetros!! Está claro que este arbusto sabe como defenderse jajajjaa 

Un acer para los jardines de climas secos: Acer monspessulanum (Acer de Montpellier)

En el octubre de hace un par de años, dando un paseo por el campo los vi y me gustaron pero de no haber pasado por aquel mismo lugar un mes y pico después seguramente no me habría decidido a introducir esta especie en mi jardín.
El Acer de Montpellier o Acer monspessulanum (Acer menor) es quizás la variedad que mejor soporta la sequía. Debo reconocer que me entusiasman las especies de acer que pueden permitirse en el norte de la Península. Tienen un otoñar tan magnífico!! 
No he visto aquí en Madrid en ningún jardín acer que luzcan esplendorosos. La gente los planta, sí, con la ilusión de verlos crecer con sus hojas de colores brillantes pero está claro que estas variedades precisas de una humedad atmosférica que Madrid no tiene. Y no estoy dispuesta a estar regando a todas horas y sufrir viendo las hojas de estos acer achicharradas por el calor del verano de mi clima. Y es que hay cosas que una sabe que no se pueden tener.

Esta variedad de acer es totalmente distinta. Aguanta la sequía bastante bien incluso bastante sombra. No es exigente en cuanto a suelo, soporta un frío intenso... Este acer sí creo que puedo tenerlo en el jardín!! Una lástima que sea de tan lento crecimiento.
Como digo, al mes y pico de aquel paseo volví de nuevo a la zona y vi su otoñar. Qué preciosidad!! Con sus bonitas disámaras aladas..Me encantaron las manchas rojo/rosáceas que creaban entre la vegetación circundante y de cerca, sus hojas me parecieron muy hermosas pintadas con sus bonitos tonos otoñales. 
Por aquel entonces aún no teníamos pensado vivir aquí pero en cuanto llegamos intenté hacerme con uno. Por cierto, no comprendo como cuesta tanto encontrar en los viveros uno de los pocos acer que pueden cultivarse sin dificultades en esta zona y en cambio están llenos de variedades que son tan difíciles. No tengo claro siempre que sea la ley de la oferta y la demanda. Estoy segura que mucha gente no lo conoce y que si pusieran Acer de Montpellier con más frecuencia a la venta sería más frecuente verlos en los jardines.
Este año uno de los frutales que había de antiguo no ha llegado a brotar. Este será el primero de los cuatro que le seguirán con toda seguridad. En su lugar he plantado este acer para que proyecte su sombra en la zona central del jardín y logre crear un espacio más fresco dónde las plantas que lo rodean puedan crecer en condiciones más cómodas. 
Unos mueren y otros comienzan la vida... :)

De nuevo activas empiezan a lucir sus capullos las rosas

Hay varios rosales ya con los capullos formados. Aún pequeños pero en su interior guardan una rosa completa. Los regalos que ofrecerán apenas en unas semanas. Toda la vida se despierta, no solo la de los rosales, deseosos de sus savia de nuevo en actividad vemos aparecer también a nuestros bichitos indeseables. Miradlo ahí, sobre el capullo. A este pulgón le queda de vida los segundos que tarde en dejar la cámara en sitio seguro ajjaja

Qué tendrán las rosas que enamoran de esta manera..:)  Todo en ellas me parece hermoso. Algunas, como ésta, con sus brotes tiernos de colores tan vivos y el rojo bordeando sus hojas. Incluso son bonitos los peciolos de color rosa en Madame de Sévigné. No parece una verdadera joya con esos bultitos rojos que bordean sus hojas y llenan el cáliz? Y las barbas de los sépalos!! Qué me decís!! Como trabajos de orfebrería...tan delicados!!

Todos los aficionados a las rosas sabemos la impaciencia que nos domina en cuánto empiezan a brotar. Y es que en realidad es poco el tiempo que no acaparan nuestra atención. Cuánto hace que los hemos podado? Casi nada y ya están ahí de vuelta. Imparables!!

Los miramos tanto y tanto que sabemos ya sobre qué hoja va a salir el capullo...y conforme aparecen los brotes cuentas: "Uno, dos, tres...Ay!! Falta poco!! Cuatro...La próxima, sobre la próxima.." :)
Así es, sobre la quinta hoja nace el capullo de Madame de Sévigné, otros los hacen sobre la séptima. Cada uno con su forma, cada uno con sus colores, cada uno incluso con sus "manías" jajajaj

Empieza el trajín de ir y venir a mirarlos mil veces, como si la mirada los empujara a abrirse... Cada año intento dominar mi deseo de ver la rosa abierta y éste creo que lograré compaginarlo con el disfrute de esta belleza que ofrecen ahora, cerrados, guardando dentro lo que tanto deseo  ;)
Creo que esta temporada será este rosal antiguo el que primero florezca y me haga disfrutar de su delicioso aroma a "rosa de verdad" ;)





Viburnum tinus 'Eve Price' (Durillo)

Tan común que casi ni nos fijamos en ellos. Pero ahora, cuando empiezan a cubrirse de blanco es cuando resaltan en el jardín los durillos. Un buen arbusto de hoja perenne. Sin problemas de enfermedad destacables, bastante resistentes a las heladas y no muy exigentes en cuánto a riego.
Desde hacía ni se sabe de años crecía un durillo en el jardín que llegó a hacerse bastante grande. Era hermosísimo. Por su ubicación en lo que ahora es el jardín trasero no hubo más remedio que trasladarlo. Pero la época en la que lo hicimos, ya en abril, con las temperaturas bastante altas; y la ubicación que le dimos tan soleada, hizo que no resistiera el trasplante. Cuánto lo sentí!! Al ser ya tan grande, desprendía un aroma que se notaba sin acercarse demasiado a él y el zumbido de las abejas en su trajín constante llamaba poderosamente mi atención.
Me gustaría situar cerca de algunos de los que planté, para que destaquen en invierno sobre su oscura vegetación, las cortezas coloreadas de los Cornus alba 'Sibirica'
Me gusta su aroma!! Pero sobre todo me gusta su poder de atracción a los insectos. Son miles las de abejas que revolotean incansables sobre sus flores atesorando entre sus patitas pequeñas bolas de néctar :)
Quería introducir varios en el jardín y me aconsejaron esta variedad Viburnum tinus 'Eve Price'. Parece ser que crece más compacta. 



Tutorial: Pomazón, cojinete, guantelino, cojín o almohadilla de dorador. Cómo hacerlo paso a paso

Son muchos los nombres por los que se conoce (guantelino, cojinete, cojín de dorador...) aunque pomazón y almohadilla de dorador son los más...