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Tras la protección del jardín frente al frío, nuevas plantas (nuevas ilusiones)

Estamos a las puertas de lo más riguroso del invierno. Como cada año, en el mes de noviembre preparamos el jardín para que afronte los rigores de la estación lo mejor posible. 

No voy a extenderme aquí en el modo en que realizo estos trabajo de incorporación de una generosa capa de estiércol bien curado cubierto con una gruesa capa de acolchado en forma de corteza triturada. Quienes no hayan leído en su momento las entradas dedicadas a este tema puede pinchar en los enlaces siguientes:
Muchas matas de perennes aunque aún no ha helado están bastante deterioradas por las temperaturas frías y porque los días son ya muy cortos y la merma de horas de luz solar impide que broten. Deshacerse de esta vegetación envejecida elimina la sensación de cierto desaliño que en otro caso se prolongaría durante los meses que vendrán. Pero además, para poder incorporar debajo del acolchado una buena capa de estiércol hay que retirar previamente éste. El hecho de cortarle la "melena" a estas matas facilita enormemente este trabajo y una vez depositado el estiércol en el suelo igualmente resulta más fácil poner de nuevo el acolchado que lo cubrirá.
Estos trabajos son quizás unos de los más duros del año. Son muchos metros de arriates los que en mi jardín hay y realizar todas estas tareas lleva bastantes días. El año pasado creo recordar que pedí seis metros cúbicos de estiércol y este noviembre han sido siete y me he quedado cortar. Generalmente siempre pido un metro más que me gusta dejarlo de reserva para incorporar en las plantaciones y para hacer distintas mezclas de sustratos pero he gastado hasta la última gota de manera que cuando vengan las siguientes plantas tendré que volver a pedir.
Lo cierto es que a la hora de comprar o hacer encargos de tierras, abonos y sustratos hay que ser generoso y es mejor pasarse que quedarse corto. El estiércol y el sustrato de plantación son dos elementos que yo siempre tengo de reserva en buena cantidad porque luego, a lo largo del año siempre se precisan. En el vivero dónde lo adquiero no me cobran portes a partir de tres metros cúbicos así que aprovecho para procurar pedir siempre algo más de las previsiones del gastos que haré. Esta es la teoría pero la verdad es que como cada vez hay más y más plantaciones las cantidades van en aumento y es difícil de calcular y como digo, esta vez me quedé corta.
Se hace necesario retirar antes de nada la capa superior de acolchado que cubre las plantaciones.
Una vez retirada la capa de acolchado y antes de extender el estiércol es el momento en el que aprovecho para hacer reubicaciones de algunas plantaciones. A quién no nos pasa que calculamos mal las distancias? Un rosal que creímos iba a crecer menos y en un par de temporadas se ha quedado algo estrecho entre los arbustos que lo rodean; una vivaz que no le gusta el sitio; una plantación que recibe más sol de la cuenta y hemos comprobado que durante el tórrido verano se achicharra... El jardín está en constante movimiento siempre. Verdad? Pues bien, creo que ahora es buen momento  para cambiar esas plantas de lugar y buscarles una mejor ubicación. No me gusta ni plantar ni trasplantar con heladas fuertes. Prefiero unas temperaturas menos rigurosas. Este invierno, poco habitual en cuanto a su calidez y teniendo todavía temperaturas que son suaves comparativamente a las que "gozaremos" en enero y febrero, las plantas no se resentirán tanto con el traslado. Pero además ahora ya, aunque no estén todavía en parada vegetativa, ya no sufrirán como de haberlo hecho en plena actividad en verano.
Sin duda también es ahora cuando podemos aprovechar para eliminar las plantas muertas.
Lo ideal sería haber dispuesto ya de los rosales a raíz desnuda del año y de las nuevas adquisiciones pero desgraciadamente por las circunstancias personas que he tenido no estaba yo muy por la dedicación que precisa hacer los pedidos así que estas plantaciones tendrán que aplazarse quince o vente días, que serán los que tarden en llegar.
Mientras he hecho estos trabajos de protección y enriquecimiento de la tierra he aprovechado para eliminar de raíz cualquier piedra, raíces secas y malas hierbas que iba viendo; he nivelado zonas de plantación y de caminos que se deterioran al transitar por ellos, con las lluvias y el propio deterioro que produce Iker (mi perro) cuando "cabalga" literalmente por el jardín.
Y una vez hecho todo esto sí, es el momento de hacer un buen riego en profundidad. Pensemos que este otoño en mi zona no ha caído prácticamente ni una gota y que el riego por goteo ya está cerrado así que conviene darle al jardín un buen riego abundante que impregne bien la tierra que rodea todas las plantaciones. Solo después de todo esto hay que extender con mucha generosidad el estiércol y luego, cubriéndolo volver a colocar el acolchado sobre el.
El jardín de esta manera está limpio, ordenado, con la humedad necesaria en la tierra, nutrido y bien protegido del frío...preparado para recibir lo peor del invierno!!
Este año no tenía el ánimo de otros momentos pero como soy tan cochinamente cumplidora he sacado fuerzas de flaqueza y no me he planteado la posibilidad de no hacer las tareas que creía necesarias. Si hacía caso de mi estado de ánimo y aplazaba o no realizaba lo necesario vería el jardín descuidado y eso, a la vez, me haría decaerme más. Así que no sólo por él si no por mí misma, he afrontado como he podido esta vez estos trabajos. Desde el lunes pasado todos estos trabajos están realizados. Pedí quince días de vacaciones para realizarlos así que estoy exhausta y la verdad es que supongo que por los acontecimientos, he estado a punto de no hacer pedido alguno pero luego me he dicho que ni hablar!! Que de eso nada. Que las ilusiones si no se tienen hay que "forzarlas" y me he obligado a mirar qué me gustaría que la próxima temporada crezca en mi jardín.
Y sabéis qué? Que el desánimo me ha durado apenas los primeros momentos. Enseguida, viendo las páginas de viveros que venden a través de Internet la ilusión ha hecho su aparición rápidamente y eso me ha hecho sentir muy bien!! :) Sí, hay que forzar a veces las cosas y sí, a veces tenemos que dejar de escucharnos y no hacer demasiado caso de nuestro cansancio o de nuestro bajo estado de ánimo. En ocasiones si fuera por ganas...no haríamos nada. Yo no habría hecho nada este mes pero sabia que a la larga hacer caso de mi cansancio y de mi falta de ilusión solo prolongaría este estado de ánimo, así que he hecho las cosas que creo que a la larga me ayudarán a recuperarme antes. Qué buena cosa es esto de tener un jardín en el que trabajar. Un espacio que nos necesita y que sabemos que sin nosotros pronto se descuidaría. La responsabilidad de tenerlo bien cuidado redunda, creo, en beneficio propio. El jardín te necesita y tú tienes que estar ahí, al pie del cañón. Verlo bien ayuda a sentirte mejor. A mí me pasa, seguro que a vosotros también os ocurre algo semejante. No es así? ;)
En el jardín nunca se termina pero hay cosas que pueden aplazarse un poco más. Las tardes de esta semana, como ya no tenía obligaciones pendientes que fueran urgentes, he ido viendo todos los rincones del jardín, buscando lugares de plantación. Estaba tan limpito y lindo!! No me ha costado mucho esfuerzo aquí y allá: "ummm...aquí estaría precioso este rosal" o, aquí falta "otoño" y se te ocurre enseguida un precioso arbusto que encienda de rojo ese rincón la próxima temporada. Así que dicho y hecho, desde el lunes me he sorprendido a mí misma de nuevo con ilusión por las nuevas plantaciones. Ayer hice mi pedido de rosales a raíz desnuda y esta mañana he enviado el de vivaces y arbustos. 
Los comparto con vosotros aunque sea a modo de listado. Las imágenes no son de gran calidad ya que corresponden a las del vivero dónde las he solicitado. Cuando estén creciendo en el jardín os comentaré más en detalle.
Calycanthus floridus o árbol de las anémonas. Parece ser que se trata de un arbusto de fácil cultivo, caducifolio y con un precioso otoño.



Aronia x arbutifolia 'Brilliant' es uno de esos arbustos que a todos nos gustan: bonita floración en primavera, llamativa (y sabrosa) fructificación y una coloración encendida en otoño. Parece ser que crece bastante rápido. Ya veremos qué tal se porta aquí conmigo...


Imagen de Pintarest

Imagen de Pintarest

Heliopsis helianthoides 'Summer Sun'

Phlomis cashmeriana

Phlomis russeliana


Cercidiphyllum japonicum, árbol del caramelo, también llamado "katsura"en Japón. Aunque la forma de sus hojas es muy semejante a Cercis siliquastrum no pertenecen al mismo género. El otoño de este arbusto/árbol es magnífico. Verdad? :)


Imagen de Pintarest
Un pequeño surtido de salvias. Me encantan!! S. Guaranitica y S. Verticillata no las he cultivado nunca, estas son las tres variedades que he elegido:

Salvia guaranitica 'Amistad violet'

Salvia guaranitica 'Black and Blue'


Salvia verticillata 'Purple Rain'

Verbascum 'Pink Domino'

Verbascum 'Show Maiden'

Cirsium rivulare 'Atropurpureum' Esta vivaz la intenté el año pasado pero creo que recibió más riego del que precisaba y no superó el verano pero voy a intentarlo de nuevo!!

y 20 Fresas 'Mara des bois' (Remontante) a raíz desnuda. Hasta ahora siempre he comprado plantones de fresales, esta vez voy a probar a raíz desnuda. Creo que irán mejor aún.
No quiero terminar este artículo sin dar las gracias. Son tantos los correos que he recibido dándome ánimos. Son tantas las palabras de apoyo que me han venido de vosotros, mis lectores... que como no agradecer tanto cariño? En mi bandeja de entrada han llegado escritos que me han emocionado. Dándome las gracias a mí...jajajaj soy yo la que os debo todo el agradecimiento a vosotros!! 
En este momento, bastante duro, vuestros mensajes, vuestro apoyo, vuestras palabras me han servido, me están sirviendo de mucho. De verdad!! No sabéis hasta qué punto me han hecho sentir bien...Gracias. Gracias mil!! 
Feliz fin de semana, queridos lectores y amigos :)


Cerrando una etapa y abriendo otra.

Bajo del tren y me encamino al autobús y mi único pensamiento mientras descendemos por el puerto es qué sentiré cuando vuelva en un rato a entrar en mi jardín. Es un pensamiento recurrente y no logro encontrar una respuesta que me resulte válida. Debería sentir una inmensa alegría. Debería sentirme diferente, debería sentirlo distinto. Debería sentir, ahora sí, que es mío. Una y otra vez la misma pregunta. Qué sentiré? Cómo me sentiré? Cómo lo sentiré?