El jardín trasero. Un espacio largo y estrecho (I) Preparación de la tierra y realización del camino

Se trata de la parte trasera de la casa en el lateral norte. El espacio va desde la entrada de la parcela (oeste) recorriendo toda la fachada de la casa hasta el lavadero (al este). Aproximadamente tendrá unos 25 metros de largo por unos 5 de ancho.

Yo tenía en mente qué tipo de jardín quería en esa zona. Tenía claro qué estilo deseaba, qué aspecto quería que tuviera este espacio en el futuro. Pero había dos problemas. A saber. Uno, un arriate elevado que lo recorría en todo su largo y de un ancho de unos dos metros y medio que contribuía a dar una sensación de “tubo” y que convertía toda la zona casi en un simple pasillo para transitarlo.

Era imprescindible dejar todo el espacio al mismo nivel pero para ello era preciso eliminar el arriate que había. Eliminarlo suponía un desembolso económico importante porque ya necesitaríamos aunque fuera una pequeña excavadora.

Pero había otro problema derivado del anterior. Nuestra parcela se halla ligeramente a un nivel inferior con relación a la contigua, lo cual suponía que si eliminábamos el arriate que en cierto modo contenía el murete con la valla metálica divisoria entre ambas propiedades existía cierto peligro de que la valla se viniera abajo. De modo que no quedaba otro remedio que realizar otro muro paralelo al existente con  unos buenos cimientos que sostuviera el que había ya.
Comenzábamos bien!!  Dos gastos importantes jajajaj Pero no había más remedio que ejecutar ambas obras.
A primeros  abril,  derribamos una de las mochetas de la puerta de acceso a la parcela para que pudiera entrar una mini…y este fue desaguisado que originó…. Era la guerra!!

No, sinceramente, tengo que reconocer  que cuando vi desaparecer el dichoso arriate todo el espacio me pareció magnífico. Daba una impresión de amplitud tremenda, parecía muchísimo más ancho!!!  Y descubrimos bajo el arriate algo que no esperábamos: Una roca!! Magnifica sorpresa . En el diseño que tenía en ciernes en mi cabeza no contaba con una piedra de esas dimensiones… pero no me costó nada incorporarla. Al contrario.

No pudimos afrontar el ajardinamiento de esta zona hasta en tanto estuvieron hechas las obras necesarias para sacar las conducciones de aguas residuales desde dentro a fuera de la casa para evitar futuros problemas de humedades.
Una vez en su sitio las canalizaciones (en la mitad del jardín a lo largo) fue el momento de comenzar a preparar la tierra. La obra y el paso de la excavadora dejaron el terreno totalmente compactado lo que dificultó muchísimo las tareas de cavarlos.
A lo largo de toda la valla divisoria, por el lado del vecino, hubo hasta hace un año un seto (por llamarlo algo) de arizónicas dejadas de la mano de Dios y ya sabemos qué supone eso. Unas raíces tremendas que invadían todo el terreno, que llegaban hasta la misma casa y que de no quitarlas, hubiera impedido cualquier plantación posterior.
El terreno en general de mi parcela es poco rico, arenoso, pero sin casi materia orgánica de modo que estaba claro que antes de nada había que comenzar por preparar bien el terreno  para que las futuras plantaciones crecieran en unas condiciones de idioneidad.
Cavamos metro a metro, hasta una profundidad de unos 30 centímetros.
No voy a explicar lo que eso supone de esfuerzo!! La tierra que íbamos desmenuzando con el pico la íbamos crivando a través de un somier viejo de manera que al otro lado del mismo iba cayendo la tierra limpia de cualquier piedra o raíz.


Una vez cavado absolutamente todo el espacio llegó el momento de encargar tierra vegetal enriquecida y estiércol muy muy maduro. Se llenó la entrada de la casa de sacas y sacas de materiales…qué gusto!! La idea de aportar nutrientes a aquel suelo pobre y desgastado e entusiasmaba..

Y eso hicimos, aportar una tremenda cantidad de todos estos materiales hasta dejar un suelo, no digo que perfecto, pero sí muy aceptable. En él ahora se hacen los hoyos casi con las manos, ajajjaja La tierra no tiene ni una raíz ni una sola piedra y es un gusto trabajarla.
Merece la pena dedicar el tiempo , el esfuerzo y el dinero a hacer estas preparaciones antes de comenzar nada porque es el momento  idóneo. Luego, una vez se comienza a plantar ya todo resulta mucho más difícil. Ahora no había peligro de dañar ninguna planta. Qué diferencia de tierra ahora!!
Evidentemente   había realizado infinidad de planos para equivocarme lo menos posible: Plano de canalizaciones, plano de plantaciones, plano de sombras.. Por cierto, trabajar con tantos planos no sabéis lo que ha mejorado mi manejo del “fotochóp” jajajja

Como he dicho al comienzo, el jardín lateral es bastante largo, 4 o cinco metros de entrada desde la casa hasta la fachada, 17,5 de fachada más otros cuatro hasta llegar al leñero..Sí, unas 25 o 26.  Era absolutamente preciso la realización de un camino. La zona estaría bastante transitada porque es la que conduce al lavadero situado un poco más allá del final del jardín y  de ahí es una de las vías para llegar al garaje. Tenía claro que aunque quizás estéticamente me hubiera gustado más que creciera algo verde entre las losas de piedra, no era práctico. Entrar y salir de la casa con los zapatos llenos de tierra y hierba no era lo más aconsejable. Decidí un camino sólido, de piedras bastante gruesas, con una base de hormigón para que fuera muy sólido. Elegí granito porque granito es lo que hay en la zona y todas las piedras de mi jardín, que son muchas, son de este material.
Ahora se notan todavía demasiado nuevas pero el tiempo creará sobre ellas una pátina como lo ha hecho en las otras piedras y adquirirá la belleza de la que de momento adolece.
Intentamos tener la mayor cantidad de aspectos en cuenta. Algo importante para nosotros fue no cubrir con el camino las cuatro arquetas que hay a lo largo del jardín. Pensamos que si un día había problemas en las tuberías representaría un buen cacao tener que ponernos a levantar un camino con cimentación. Así que adapté su recorrido para cumplir este aspecto.
El trazado del camino no podía ser recto. Eso hubiera aumentado más la sensación de estrechez del espacio y no hubiera casado nada bien con el estilo de jardín que a mí me gusta. Romántico, lleno de vegetación exuberante, más próximo a lo que entendemos por jardín inglés o campestre.  
Era importante también tener previsto por dónde pasar cables, tuberías de agua o tubos de riego en caso de que sea necesario. Al estar todo el jardín cruzado por el camino, si no hubiéramos hecho esta previsión sería imposible pasar de un lado a otro estas conducciones. Así que se os ocurrió dejar bajo el camino unos tubos de cierto atravesándolo de un lado al otro y disimular sus extremos con la tierra de los arriates o la dichondra.
Un trazado con suaves curvas permite ver las plantas desde distintos ángulos según se va recorriendo y eso aporta dinamismo. O eso creo.
Pensé que aún con las curvas la sensación de demasiado largo no se eliminaría del todo y tuve claro que había que “cortar”, dividir, el jardín en varios espacios…unos con fronteras más nítidas que otras. Pero eso lo dejo para la próxima entrada que estaré encantada que leáis.
Solo cuando logré un diseño que compaginara problemas prácticos y estéticos hice un plano para llevarme  al exterior.
Por fin,  a finales de mayo  fui un día a mi cocina a coger un colador y un par de paquetes de harina. Harina? Sí, sí, harina, de la de trigo… vamos, de la de rebozar.

Señalé cada metro en la fachada de la casa y en el muro divisorio con cinta adhesiva y con estos puntos de referencia  fui trazando una especie de “cuadrícula” en el suelo y sobre ella me resultó más fácil trasladar el dibujo del plano a mi jardín.

Me acordé de cuando era pequeña y de lo que me gustaba dibujar en el suelo lo que en Cataluña los niños emigrantes castellanohablantes llamábamos “charrancas” (xarranca) y que en realidad en castellano se llama Rayuela. Dibujé mi jardín con el mismo ímpetu y alegría que cuando era chica saltaba a la pata coja sobre aquellos dibujos en la tierra que cubría la calle dónde yo vivía en Barcelona. Y es que a uno le pasa la vida por encima y  puede cambiar por fuera pero dentro…dentro queda la misma pasión ( o quizás más) Verdad?
Fui trazando con la harina las curvas de lo que sería nuestro futuro camino y las dos zonas donde sembraríamos dichondra. Marqué con un trazo del hierro del que me servía la ubicación de los principales árboles y arbustos… y todo comenzó!!

Cómo disfruté aquel día!! Y qué grande me parecía aquel espacio!! Yo estaba acostumbrada a tan pocos metros en mi minijardín anterior.. que éste se me antojaba que no tenía fin jajaja Lo cierto es que en este espacio cabían casi tres del tamaño de nuestro  pequeño jardín anterior!!
Había estado esperando tanto tiempo para hacer aquello!! Tantos años!! Había sufrido tanto viendo preciosos arbustos y árboles en los viveros que ni en sueños cabían en la miniatura que yo cultivaba…que ahora me parecía increíble dibujar cuadrados y cuadrados de 1 m x 1 m!! ajjajaj

Creo que fue la primera vez que tuve la sensación de que mi jardín comenzaba a crearse. Hasta entonces, lo que habíamos hecho, me parecían obras… los trazos de harina, aquellas curvas sinuosas me hacían tener una idea más exacta de los espacios… me hacían soñar!! Ví sin ver las hortensias que luego he puesto y también vi la camelia que plantaría unos días después y las hojas pintadas de rojo del Amelanchier de uno de mis libros como por arte de magia la puse dónde hoy las mueve un viento real…vi todo!! Porque ese es el poder de la ilusión y su magia. Recuerdo que  recorrí mi camino de harina tantas veces!!! Como una niña chica ajjajaja
No os voy a contar en qué estado lamentable ha quedado aquel plano de papel milimetrado!! Desde manchas de café con leche, a quemaduras de cigarrillo, a manchas de tierra…roto por varias partes debido al viento que se lo llevaba una y otra vez y a las piedras que tenía que poner sobre él para que no se largara de mi lado ajajjaja  Una verdadera cochinada!! Pero lo tengo guardado y cada vez que lo miro me provoca una gran sonrisa porque me acuerdo de toda la ilusión que volqué en él y lo que representaba para mí, era el comienzo de la primera zona a ajardinar de  nuestra casa!! Luego han llegado otras y en los que años que vendrán espero que la salud nos acompañe para poder afrontar muchas más con la misma ilusión que hemos tenido en esta primera.

Qué bien le ha sentado la lluvia a mi jardín!!!

La semana pasada llovió sin parar. El agua cayó en suficiente cantidad como para empapar bien la tierra y eso las plantas lo agradecen. Llevo unas semanas plantando arbustos y esta humedad facilitará mucho su arraigo. Ya se fueron las altas temperaturas y las plantas lo notan. Están crujientes, tersas!! En clara actividad vegetativa aún, incluso muchas floreciendo todavía.
Me gusta octubre. El jardín se ve aún verde y las suaves temperaturas permiten pasar en él largas horas disfrutándolo. Me gusta pasear despacito por él, deteniéndome a cada instante. Hoy le toca el turno al jardín trasero de la casa. Es la parte más transitada del jardín porque la recorremos constantemente en nuestro ir y venir desde casa  al garaje y al lavadero. La he querido en tonos malvas, azules, blancos… y sobre ellos, estoy segura, la próxima primavera lucirán mis rosas predominantemente en tono carmín.. El Vitex Agnus, los Acnistus, las Salvias farináceas, la Ceratostigma Willmonttianum, La salvia Indigo… aportan las tonalidades azuladas que tanto me agradan.

Me acompañáis en este paseo matutino por él?
Cada planta tiene algún reclamo para mí, sus colores, sus aromas, la vistosidad de sus flores, los tonos de sus hojas otoñadas, incluso a veces las hermosas espinas de los rosales.  Comencemos el paseo por el jardín trasero de la casa.
Planté en invierno, en la esquina NE de la casa un rosal precioso, Laguna. No sé hasta qué punto será refloreciente como dicen. Este temporada no lo ha sido, pero claro, ya se sabe, un rosal recién plantado no tiene el comportamiento que tendrá cuando madure.

Cuando ha florecido lo ha hecho en grupos de varias rosas bastante grandes de un color muy bonito. Ahora está emitiendo fuertes tallos que ya puedo atar a la tubería que baja del canalón del tejado y que pronto lo cubrirán. Me encantan sus espinas,  muchas, de un rojo intenso precioso.

Esta zona tiene varios Dryopteris Buschiana, unos helechos resistentes que ahora están que se salen aportando al pequeño ensanchamiento del camino una sensación de frescor muy agradable con sus frondas.

A  un par de metros del rosal, la Mahonia Aquifolium está llena de brotes nuevos.
Qué hojas tan limpias y tan verdes tiene!! Con el borde de sus dentados foliolos espinosos aún no están coriáceas porque están recién brotadas. Veremos si este clima frío de mi jardín hace que adquiera un intenso color en invierno.

Un poco más allá hay una trepadora que llevaba tiempo deseando plantarla en mi jardín pero que no he encontrado aquí en España así que he tenido que adquirirla a través de una páginan web. La lluvia parece que ha animado a rebrotar algunos de los arbustos plantados en los primeros meses que llegar aquí. Estaba un poco estancados y ahora parece que está  tomando fuerza., se trata de la Schizophragma Hydrangeoides Roseum que puse en la fachada norte de la casa para que con el tiempo la cubra con su preciosa vegetación. Parece una hortensia trepadora, pero no lo es.

Como no pararse a mirar el Farfugium Japonicum!! Qué increíblemente lustrosas son sus grandes hojas.

No han pasado bien el verano las dos Pulmonarias que tengo, un poco más allá, “Diana Claire” y “Opal”, ahora están de nuevo animadas, emitiendo hojas con una pelusa algo irritante al tocarlas y con precioso tonos de verde grisáceo con dibujos que se me antojan muy bonitos.

En la misma gama de verdes tengo cercano a ellas, Lamianstrum que parece sentirse bien en esa ubicación porque cada vez se va apoderan de más espacio.

Las ramas del pequeño Vitex Agnus Castus se adentran en el camino. Quizás deba reubicarlo este invierno. El fallo de siempre, no calcular bien el tamaño que adquirirán las plantas en el futuro. El Amelanchier que hay frente a él también crecerá y creo que si no muevo uno de sitio el paso por el camino se dificultará con las ramas de ambos arbustos cruzadas. No pensé que floreciera durante un período tan largo.  Sus diminutas flores comenzaron a abrirse a comienzos de julio y no han dejado de hacerlo hasta ahora.

Me paro frente a uno de los dos Acnistus Australis. Es increíble lo que ha podido llegar a crecer estos meses!! Tanto que me estoy planteando separar un poco de él una preciosa Fuchsia Magellanica que hay a su lado. Literalmente la está engullendo con sus ramas.
Me traje los dos del otro jardín. No debía de gustarles el sitio que les asigné porque los dos años que los cultivé crecieron espigados, con unas hojas desagradablemente pegajosas y sin dar ninguna floración digna de mención. Qué cambio desde que están en el nuevo jardín!! Han pasado desde la primavera hasta ahora por varios momento de flor. Es como si florecieran a ráfagas pero nada que ver con lo que eran, están sanos, exuberantes!! Y son tan deliciosas sus pequeñas campanillas azules…

A sus pies llama ahora mi atención los exquisitos estambres de la Anemona Hupehensis de colores malva. Qué dorado tan intenso, imposible no detenerse a mirarlos durante unos instantes. Verdad?

Y llegamos al final del camino que recorre el jardín trasero. Incansables las Salvias farinaceas!!

Desde primavera sin parar, parecen inagotables!! La próxima temporada pondré algún otro grupo en esta zona. Se encuentran a gusto en una ubicación de semisombra. Pueden florecer a pleno sol pero lo hacen menos tiempo y se ven castigadas por las altas temperaturas. Aquí están perfectas, recibiendo algo de sol de la mañana u los últimos rayos de la tarde. Han conservado todos estos meses un verde precioso y se han manteniendo lustrosas y sin marchitar en absoluto.

El lateral opuesto, frente a la casa, orientado al sur, está destinado fundamentalmente a rosales. Un espino albar crecerá con el tiempo en él aportando algo de sombra con sus ramas que agradecerán los rosales a las horas de más insolación. En él está creciendo un arbusto muy bonito que creí que no iba a florecer hasta el año que viene lo está haciendo ahora, Ceratostigma Willmottianum.
Qué azul tan intenso el de sus pequeñas flores!!  Y qué colores tan bonitos el de sus hojas. Requiere una posición bien soleada y un sustrato sin problemas de drenaje para desarrollarse bien.


Terminamos nuestro breve paseo. También al sol está uno de mis Amelanchier  Lamarckii.
Todo un espectáculo en estos meses. De día en día van subiendo de tono sus hermosos colores rosados intensos.
No sé si sus hojas enrojecerán completamente, de momento conservan una parte en un verde musgo haciendo un contraste sencillamente soberbio!!!

El otoño, una nueva primavera para los rosales.

Los rosales que he plantado en el jardín lateral tardé demasiado en traérmelos desde el otro jardín. Ya habían florecido incluso. Comenzado el verano era una locura ponerse a levantarlos de la tierra pero no me quedo otra alternativa. No tuve mucha suerte y fue difícil sacarlos con bastante cepellón.

Sabía lo que iban a sufrir así que los días anteriores al traslado prepare los hoyos de plantación para tener todo listo  y ponerlos en tierra inmediatamente tras su llegada. No escatimé mimos a la hora de plantarlos en su nuevo jardín. Ni en tamaño del hoyo ni en calidad del sustrato y nutrientes para rodear sus raíces y he puesto un especial cuidado en mantener la hidratación adecuada. Verano, casi sin cepellón y encima una ubicación a pleno sol recibiendo los rayos achicharrantes desde que sale hasta que se pone!! Ha sido duro lo que han tenido que pasar mis pobres rosales…
A pesar de mis cuidado sufrieron demasiado. Temí que no se salvaran. Perdieron casi todas las hojas y se han quedado casi parados durante buena parte del verano dedicándose a trabajar bajo tierra echando raíces. Pensé que no los vería recuperarse hasta comenzar la próxima temporada, eso si se salvaban. Pero me equivoqué.
Ha sido bajar las temperaturas y comenzar el otoño y parece que les ha venido Dios a ver!! Han empezado a crecer de tal modo que casi que se les ve de día en día como avanzan.  No me han defraudado!! Ninguno de ellos..Y han sido diez, todos salvados!!
Mme. Isaac Pereire está echándome tres ramas largas ya, como de dos metros y estoy segura que la primavera próxima será un espectáculo ver sus rosas antiguas con un aroma embriagador teñir de hermosos tonos estas ramas que ahora tiene.
A Shropshire Lad se ha puesto tremendo!!
No quiero que crezca como trepador, espero tener la destreza para saberlo podar de modo que se convierta en un hermoso arbusto. Sé porque ya lo he cultivado en el otro jardín, que es un rosal vigoroso y que tiene cierta tendencia a emitir ramas largas. Ya veremos cuando llegue febrero de qué manera corto sus ramas para lograr lo que quiero. No sé si cuando madure será un rosal con más abundancia de rosas. De momento no lo es. Va sacando alguna a lo largo del verano y otoño pero ni siquiera puede calificarse de floración lo que ha producido. Lo que más me gusta de este rosal son sus tonos albaricoque y rosas y la rosa en sí misma, llena, grande, con muchos pétalos!!

Me hubiera apenado muchísimo perder dos de mis rosales antiguos que más aprecio: Mme. De Sevigné y Louise Odier. Precisamente fueron los dos que más sufrieron con el trasplante. Además, no han dejado de tener pulgón todo el verano… no apostaba nada por ellos, la verdad. Pero el otoño ha cambiado las cosas totalmente. Louise Odier tiene un montón de ramas desde el suelo, fuertes, rojas… que me hacen soñar como estarán de cuajadas de rosas en el mes de mayo. Me muero de impaciencia por verlas de nuevo abrirse en mi jardín. Este año no ha querido premiarme con ninguna… no me importa esperar al próximo año si sé que está recuperado del trasplante. Y Mme. De Sevigñe está razonablemente recuperado. De media docena no ha pasado el número de rosas que ha dado esta temporada. Me conformo sin esfuerzo alguno con la tranquilidad de no haber perdido dos de mis rosales más apreciados.
Había un rosal al que le tengo un especial cariño. Quizás porque lo relaciono con mi amiga Isabel Rodríguez. Siempre que miro sus rosas me acuerdo de ella y de los cafés que tantas veces hemos compartido, siempre en el mismo lugar, un bar cercano a mi trabajo dónde el tiempo transcurre a una velocidad increíble. Estar con ella me encanta!! Y las horas se van sin darse cuenta absortas en nuestras conversaciones que a mí me parecen deliciosas. Ay, me enrollo ¡! Ajjajaj

Este rosal es Munstead Wood. Me enamoré de él cuando visité los jardines de David Austin hace ahora dos primaveras. Quedé prendada de su color oscuro como la sangre. No son solo sus rosas lo que atrae, son también los colores de su vegetación, unas hojas que al brotar están bordeadas por un fino hilo rojo siendo el centro de la hoja de un verde amarillento precioso y la combinación de los dos colores creo que hace un contraste delicioso.
El rosal tiene en su conjunto un aspecto cobrizo. Más en el inicio de la primavera que ahora en otoño lo que también lo hace especial y los catálogos no mienten en cuanto al aroma. Sencillamente exquisito. No soy muy hábil describiendo aromas. Me gustan o no, los noto o no llego a percibirlos pero no sabría decir a qué huele cada rosa, salvo las que tienen un aroma cítrico.



A pesar de ello, no ha sido un rosal fácil en mi jardín. Tengo dos, una de ellos (plantado a raíz desnuda este invierno) comenzó a brotar ya con oídio, ha tenido pulgón casi sin parar pero eso sí, no ha habido casi una semana sin rosas. Las de verano me hicieron pensar que aquí en mi clima no se iban a producir con los tonos que vi en Inglaterra y en cierto modo me decepcioné pero no, en otoño han salido las rosas que yo recordaba de  Albrighton (Inglaterra) de un tono intensamente oscuro.

No tengo habilidades fotográficas así que las rosas del rojo al sangre se me resisten. Nunca logro una fotografía que sea fiel a la rosa original. Estas que pongo tampoco lo son. En realidad son mucho más oscuras que aparecen en la imagen pero es que saturan… en fin, no tengo tiempo de estudiar fotografía. Que se le va a hacer!! Ajjaja

El otro Munstead Woord fue el que trasplanté en verano desde el otro jardín y aunque le ha costado remontar no ha tenido ni plagas ni enfermedades. Ahora parece que está pegando un buen estirón y está sacando alguna rama demasiado larga que le da un aspecto poco equilibrado. Veremos si lo arreglamos con la poda de final del invierno. En todo caso las rosas no pueden ser más bonitas ni tener mejor aroma. Verdad?
No quiero dejar de comentar Blue for you. Se trata de un rosal que cultivé solo una temporada en el otro jardín así que no sabía muy bien su comportamiento. Una vez pasado el stress del trasplante está tomando carrerilla y se presagia que será un gran rosal y ya se le ve las trazas que tiene en la cantidad de ramas que está sacando ahora en otoño sin parar.
De envergadura importante y deliciosos tonos malva. Es un rosal muy florífero (en grupos de varias rosas sencillas) tal como me había comentado mi amiga Rosa Hereu (a la que por cierto, desde aquí quiero enviarle un beso muy tierno y un abrazo muy fuerte. Ella sabe por qué) que lo cultiva en su jardín. 
Y por último. Falstaff, otro trepador con el que me pasó lo que nos pasa a muchos jardineros cuando decidimos adquirir un rosal habiéndolo visto únicamente en catálogo. Lo vi  en flor por primera vez en Inglaterra y pensé que no tenía que haberlo plantado en mi jardín pero ya era tarde. El Falstaff que David Austin tiene en la fachada de su vivero no me gustó demasiado. Estaba desguarnecido en la base y apenas tenía ramas. Creo que fue el único rosal de los cientos que hay en sus jardines que me disgustó. Afortunadamente en mi jardín ha comenzado con buen pie. Desde su base hay muchísimos tallos robustos que crecen con fuerza hacia el cielo lo que permite esperar que sea un buen trepador. Las rosas son de una hermosura y un aroma no fácil de encontrar en muchos rosales.
No le sentó tan mal el trasplante. Incluso no ha dejado de echar rosas todo el verano y ahora mismo tiene algunas abiertas. Está precioso!!


Estoy satisfecha de la evolución de mis rosales trasplantados. Se han hecho esperar un poquito pero ha merecido la pena. Siempre merece la pena esperar una rosa…

Purín de ortigas. Un estupendo insecticida y un fantástico abono.

Cuando me vine a vivir aquí sabía ni que tenía ortigas (Urtica urens, U. dioica) en el jardín  Un dia miré las hojas y me lo parecieron y las dudas desaparecieron absolutamente cuando sentí el picor al tocarlas jajajja Inmediatamente pensé en hacer purín de ortigas sin tener claro exactamente en qué lo iba a utilizar.

Me parecía que debía aprovechar aquellas ortigas frondosas que crecían en la parte baja de mi jardín y que era una lástima permitir que se estropearan sin darles una utilidad.

Sabía que las propiedades y aplicaciones de las ortigas son múltiples tanto medicinales como en jardinería y agricultura y que se trata de una de las “malas hierbas” más útiles que puede crecer en nuestros jardines. Pero nunca había hecho este preparado así que lo primero que hice fue informarme.

Tengo las fotografías de esta entrada desde finales de marzo pero hasta ahora no he encontrado el momento para terminar esta entrada.  Me hubiera gustado comprobar su efectividad contra los pulgones pero utilizarlo como insecticida no venía al caso dado que por aquel entonces (finales de marzo) no se habían presentado plaga alguna en el jardín y los pulgones todavía no habían hecho su aparición. Planté bastantes rosales en invierno y pensé que les vendría bien un buen abonado de este tipo.

Pero el purín de ortigas no solo se utiliza como insecticida ecológico, también puede usarse para activar el montón de compost, como abono foliar  o abono líquido para el suelo, etc.

Había oído y leído sobre sus virtudes pero no tenía una información detallada del proceso de preparación ni del modo de utilizarlo. Debo de reconocer que una vez consultados libros y bastantes páginas de Internet comprobé que la información que ofrecen varía algo de un lugar a otro. He visto bastantes recetas, proporciones y métodos para realizar el purín de ortiga así como distintas proporciones a la hora de diluirlo con agua.  En todo caso  parece que quienes la han usado están satisfechos de los resultados con independencia de la disolución (dentro de unos límites, claro) y no he leído demasiados casos de consecuencias negativas debida a que el purín se diluya con una pizca más o menos de agua.



Así fue como prepararé el purín de ortigas:
  • Esperé a que las ortigas estuvieran bien desarrolladas y próximas a su floración. Por lo que se ve es el mejor momento para hacerlo. Corté las raíces y la parte inferior de los tallos que estaban algo duros y reservé las partes menos secas. Trocee las ortigas.
  • Puse las ortigas troceadas (utilicé guantes, claro está para prevenir el picor que producen al contacto con la piel) en un recipiente bastante grande de plástico (No es conveniente hacerlo en uno metálico. También valdría uno de vidrio pero yo no disponía de uno). La cantidad de ortigas troceadas ya que utilicé fueron aproximadamente 1 kg.
  • Agregué unos 10 litros más o menos de agua. Lo suyo era utilizar agua sin cloro, de manera que aunque la del grifo de casa no es nada alcalina (no debe serlo para hacer el purín de ortigas) preferí coger agua de un manantial cercano a dónde vivo. Lo ideal es usar agua de lluvia.
  • Removí bien el conjunto con un palo de madera.
  • Cubrí el recipiente con una malla fina de gasa para que no cayeran bichos y lo dejé reposar 15 días a la sombra, al aire libre. Es importante no cerrar el recipiente herméticamente y permitir la entrada de aire.
  • Lo fui moviendo cada día cuando me acordaba (un par de veces al día). Cuando lo removía lo hacía durante un ratito y enérgicamente para que penetrara bastante cantidad de oxígeno.
  • Una vez pasado el tiempo lo filtré a través de una malla muy fina de gasa para evitar que cayeran semillas y se me llenara todo de ortigas allí dónde lo aplicara. También es aconsejable filtrarlo para no obturar la boquilla del fumigador si se va a utilizar para pulverizar las plantas.
  • Y lo usé diluido en una proporción de 1:10 para abonar el suelo alrededor de los rosales que había plantado en invierno. Esta proporción de disolución puede variar dependiendo de la utilidad que se le vaya a dar.
En el cuadro que he puesto podéis ver que el preparado puede usarse para distintos fines dependiendo del momento o fase en el que se encuentre la preparación. También la cantidad de agua en la que se diluya varía en función de su uso.
Este cuadro es la recopilación de los datos que he ido consiguiendo al buscar información. Suelo hacerlos jajaja es mi manera de sintetizar lo que voy aprendiendo. He creído que tener un cuadro en el que de un vistazo puedas tener la información toda junta puede ser de utilidad a algunas personas. No lo sé, en todo caso, lo comparto con vosotros.. 
Como digo arriba, no he llegado a probar este purín más que en forma de abono, pero no sé todavía como funciona para otros menesteres, por ejemplo no lo he probado aún  contra el pulgón ni como activador del montón de compost.
Esta vez ha sido un poco experimentar algo nuevo. La próxima vez que lo prepare lo usaré de distintas formas y anotaré resultados. Ampliaré con ellos esta entrada y así los compartiré con vosotros.

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Son muchos los nombres por los que se conoce (guantelino, cojinete, cojín de dorador...) aunque pomazón y almohadilla de dorador son los más...