Esta casa es una ruina!!

Hemos ido teniendo suerte con las lluvias de estas semanas. Se han ido produciendo a las horas que no interrumpían en exceso el trabajo así que han podido adelantar bastante en el patio. Pero llegó el jueves pasado y una lluvia torrencial empezó a verter sobre el jardín una cortina intensa de agua. A la voz del capataz todos a guarecerse dentro de la casa.
No estaba mentalmente preparada para comenzar a ver mi casa destrozada y a pesar de llevar días y días metiendo en cajas todo el contenido de muebles y llevando estos al garaje, la casa todavía tenía su aspecto habitual. Vacía, sí, pero era una casa, mi casa!
Huyendo del agua se metió toda la cuadrilla en el salón yo les acompañé sin saber qué "tocaba" hacer ahora y me senté sobre una silla que por solitaria en medio del salón sin muebles resultaba incluso ridícula, a la espera de saber qué ocurriría a continuación.
Apenas se sacudieron las gotas de agua de su ropa, en una estancia dónde ya vacía de todo el mobiliario sonaba a eco, la voz del jefe retumbó: 
— Vamos chicos, que se nos va la tarde!! Venga, yo comenzaré a levantar el suelo de la cocina con el martillo percutor y tú, Emilio, empieza a tirar abajo todos los azulejos del baño. Venga! Vengaaaa!! Quiero ver ya aquí mazas, picos.... las espuertas para los escombros. Alexxxxxx con la maza, tira ese tabique abajo entero!! 
Ay! Mon Dieu!! Contuve la respiración y creo que en mi cara el capataz, a pesar de intentar disimularlo, llegó a ver el pánico ajajajajajaj
Y así, como para tranquilizarme me dijo
— Comenzamos a romper!!
— Ya, ya veo— Contesté yo en un susurro de voz perfilando una menisonrisa en mi cara que no debió resultar nada natural porque fue completamente forzada  ajjajajajaja
Y Alex cogió su maza! El primer impacto sobre el tabique de separación entre la despensa y la cocina me sobrecogió. Casi vi a cámara lenta como los azulejos blancos estallaban por los aires y saltaban retirándose de la pared. Empezó a aparecer ladrillo rojo y las "tripas" de la casa comenzaron a asomar.
El primer agujero que se abrió tras el pedazo de golpe que el chaval le dió a la pared me dejó con el corazón encogido. Tras él vino otro, y otro. y otro mazazo...
La casa se llenó de un ruido ensordecedor. Aunque sin verlos todavía, escuché los azulejos del baño crujir y estamparse hechos añicos sobre el suelo. 
Algunos trozos de ladrillo y del enyesado de las paredes de algunas estancias volaban por el aire o se desplazaban por el suelo desde distintas direcciones estampándose contra los zócalos del suelo. Aquello era la guerra!!
Trozos de pared cuyo color me daba la pista de a dónde correspondían iban cubriendo el suelo del pasillo.
Cada vez más ruido, cada vez más polvo. El sonido era lo más estrepitoso, lo que más me impresionaba.
Bueno, eso fue mientras solo veía a Alex tirar el tabique y no contemplé el "trabajito" que iban haciendo los demás.
Pero al cabo de unos minutos me asomé a lo que era mi cocina y vi el resultado de los mazazos y del martillo percutor. 
El suelo ya no se veía. Una capa de escombros cubrió el suelo. Me paré un instante en lo que era la puerta y vi que despensa y cocina ya eran todo uno y que incluso a través de la despensa se veía el baño!! jajajaja
No recordé retirar el calendario que suelo colgar todos los años en el tabique que estaban tirando y pensé que lo habrían retirado los chicos. No. No lo habían retirado. Bajo ladrillos, llegué a ver asomando una esquina del calendario que ya estaba completamente cubierto ajajajja
Los enchufes empezaron a desprenderse. Los tubos que hace treinta y tantos años, como las venas de un ser vivo, conducían el cableado eléctrico comenzó a verse colgando como jirones de las paredes. Cómo me impactaba aquello!!
Tuve un atisbo de lo que la gente que ve destruida la casa debe sentir. Yo al fin y al cabo la estoy viendo destrozada pero es para una reforma. Para dejarla bien bonita y nueva pero y la gente que ve esto en una guerra o en un terremoto? Ufff, No quiero pensarlo!!
Mazazos. El ruido de los martillos sobre el terrazo del suelo que dibujaban líneas quebradas sobre ellos y los hacían trizas. El sonido como de cristales rotos de los azulejos al romperse y caer sobre los escombros que se iban formando en el suelo. Las palas rascando sobre el suelo mientras Dani iba metiendo restos de aquel destrozo en capazos de goma y los trasladaba a la cuba de escombros fuera de la casa.
Miré a la derecha: No había armarios, ni mis cuchillos que siempre cuelgan del soporte sobre la encimera. Ni mi tarro del perejil...ya no había nada, solo escombros y algún trozo de azulejo blanco que se había "escapado" de las mazas y aún colgaba de las paredes.
El grifo de la cocina permanecía (aún a fecha de hoy lo hace) sobre la pared y tenía un aspecto rarísimo. Allí puesto, sobre la nada ajajajja Qué sensación tan extraña todo!!
Y entonces me fijé en un detalle tonto. Esas "pequeñas" cosas de las que habla Serrat en su canción. Vi el pequeño programador de color verde menta desvaído ya por el paso del tiempo y que ha colgado de esa pared treinta y tantos años. Ahí estaba!! Odié siempre ese programador de riego que jamás se utilizó en el riego de mi jardín pero que en otra época servia para poner en marcha desde el interior de la casa las válvulas de riego de la parcela. Pedí a mi pareja mil veces que me lo descolgara de allí de la pared de la cocina. Siempre me molestó aquel programador con un enchufe colgando que tenía un aspecto mugroso que odiaba. Viejo y con un cable del año la polca me estorbaba siempre que utilizaba la Thermomix que estaba en la encimera justo por delante de los dichosos cablecitos.
Jamás logré que lo retirara a pesar de decirle mil veces que no iba a poner válvula ninguna de riego en el jardín. Creo que en el fondo no lo hacía porque sentía que quitarlo era borrar algunos recuerdos, como eliminar parte de la historia de la casa. Intenté sin éxito hacerle ver que no tenía sentido conservar aquel artilugio desfasado e inútil en la cocina. ajajjaja Pues allí estaba todavía en la pared junto a la tira de tres enchufes que se colgó provisionalmente hace cuatro años!!! Agarrándose con uñas y dientes a los azulejos como resistiéndose a mi afán de renovación. Ni treinta años, ni mis peticiones de retirada, ni los mazazos podían con el programador!! Creo que el programador se estaba vengando de mí y mis malévolas intenciones hacia él jajajajjaja
No pude evitarlo, solté unas carcajadas tremendas jajajjajaj Jorge me preguntó de qué me reía
—Nada. Nada. Cosas mías, Jorge   :)
Me situé en la despensa y vi a través del tabique desaparecido la cocina y el salón. Era lo único que permanecía más o menos intacto. Eso sí, en lugar de la preciosa mesa inglesa que tengo en ese rincón había un palet con sacos de yeso. Qué decoración tan chic!!
Las espuertas iban llenándose una a una de escombros y Dani y Emilio las iban retirando hacia el contenedor con una agilidad en su paso que me asombraba. Sopesé mentalmente el peso de los sustratos que yo suelo manejar y pensé que me veo negra para trajinar por el jardín con la carretilla llena y ellos manejaban aquellas espuertas cargadas de ladrillos rotos como si no pesaran!! Y debían pesar lo suyo!!
Qué trabajo tan duro esto de los albañiles. Madre mía! Bien se merecen lo que ganan!
Ni pintura, ni azulejos, ni yeso pintado. En las paredes de mi casa aparecían tuberías de agua que por antiguas eran de hierro y el óxido las cubría. Una instalación eléctrica que de tan desfasada era incluso peligrosa...Uffff qué extraño verle el esqueleto a tu casa!!
El capataz me llamó y me mostró algo que aunque podía imaginar jamás pensé en llegar a verlo. El hueco del desagüe de mi fregadero lleno de raíces de arizónicas!!!!


Las arizónicas de mi muro no penséis que estaban cerca de la cocina, de la más cercana al fregadero podía haber perfectamente ocho o nueve metros. Pues se las apañaron para buscar la humedad de las tuberías y penetrar en ellas a pesar de la distancia. Afortunadamente estoy haciendo esta reforma y no llegaré a tener problemas de rotura de tuberías porque como sabéis las he arrancado de cuajo pero de haber permanecido creciendo en mi jardín habrían llegado a ocasionarme graves problemas en la casa.
No fueron muchas horas. En pocas la casa se había transformado. En realidad lo que en mi interior yo tengo interiorizado como mi casa desapareció. En su lugar ahora no hay más que huecos de puertas agrandados para poner los precercos de las que se instalarán nuevas. Paredes desnudas de yeso. El forjado de la casa como suelo ya sin el terrazo que lo cubría.
El baño no me asombró menos que la cocina. La bañera cuando entré la primera vez estaba ya llena de ladrillos rotos pero todavía permanecía en pie el tabique que la separaba de la despensa y sobre él, algunos azulejos aún no había sufrido la furia de las herramientas de los albañiles.
En mi segunda entrada ya era el caos!! El bidet estaba allí, como desmayado sobre el suelo y un nivel estaba (no sé la razón) clavado en los escombros jajajajaj

Al rato ya no había ni tabique divisorio con la despensa. Desde la cocina se podía ver hasta el baño!! 
Ahora que nadie nos escucha os diré un pequeño secreto. Custodio la llave de esa puerta de mi cocina y no pienso entregarla hasta que no me quede otro remedio. Es la puerta  por la que mil veces entro y salgo a lo que llamo el jardín trasero. Que permanezca cerrada, obligando así a los albañiles a entrar y salir de la casa por la puerta el salón que conduce a las terrazas cerca de las que está el otro lugar dónde están trabajando y en el que en el futuro se hará un patio, es un modo de preservar el jardín trasero de los "pasos" de los trabajadores y sus desmanes.
Por mucho cuidado que lleven (que lo cierto es que no lo llevan) si ahora , pasando escombros y todo este material, les dejo entrar y salir por esa puerta me destrozarán el jardín trasero y no pienso permitirlo si puedo ajajjaja así que me niego una y otra vez a la petición del capataz de entregarle copia de esa llave.
—No, no, si no me molesta. Usted no se preocupe. Cuando quiera salir por algo concreto usted me lo dice y yo abro la puerta. 
Y pienso para mí "y luego, inmediatamente, la vuelvo a cerrar" jajajjajajjaj
Las rosas que hay cerca de la casa están las pobres polvorientas. Las hojas de los rosales no brillan. Afortunadamente algunas de las noches de estas dos semanas han llovido y las ha limpiado un poco de todo el polvo que sale por las ventanas...
En fin! De esta guisa tengo mi casa. Podéis imaginar el lío que tengo de todo. No localizo nada. No sé dónde tengo casi nada. Mis libros de jardinería están en cajas y no puedo acceder a ellos. Ni siquiera mi línea de Internet llega el garaje que está a unos 50 metros de la casa y que es dónde únicamente podría sentarme porque hay sillas y mesa...así que tengo que venirme aquí, a casa de un vecino que me ha permitido estar en su terraza a la que sí llega mi wifi y con mi ordenador puedo escribiros.
Mi pobre perro, acostumbrado a campar a sus anchas por todo el jardín anda todo descolocado. Su vida entera está cambiando por momento. No duerme en su casa, ni puede estar a mi lado tanto tiempo como de costumbre porque ando que no sé a dónde atender y lo peor, debe estar atado mucho tiempo. He intentado que obedezca y no se escape pero ni por esas!! Tres veces se ha largado y ha regresado ya de noche, una vez empapado por la lluvia como una esponja. Vete a saber dónde se metió. Iría de novias!! La cosa es que, a mi pesar, debe estar atado mucho tiempo y mucho otro en el espacio del huerto que, comparado con el que él tiene la costumbre de disfrutar, se le debe antojar diminuto. Lo malo es que sé que los albañiles no andarán con cuidado de cerrar las puertas mientras duren las obras e Iker podrá escaparse a la mínima oportunidad que encuentre de hacerlo así que tendrá que estar en el huerto mientras yo me vaya a trabajar.
Las imágenes creo que dicen más que mis palabras. De todos modos, como siempre, siento una dualidad de mis emociones. Es verdad que el interior de mi casa pedía a voces una remodelación total pero ... no sé, la casa de uno, sus paredes, sus puertas...sus espejos..todo forma o ha formado parte de nuestra vida, Para bien o para mal. 
A veces una mancha en una pared, un simple rasguño en el yeso o una puerta rota que para un visita no significa nada, para nosotros es toda una historia porque sabemos qué ocurrió o qué provocó el rasguño o la mancha o cómo se rompió la puerta... 
Mi casa, como la de todo el mundo, está llena de mil historias pequeñas. Y estos días, según iba viendo caer tabiques y azulejos he recordado muchas, muchas historias...algunas han dibujado mi sonrisa, otras... no tanto :) Qué curioso. Cualquier detalle de las paredes te traen tantos recuerdos...
Es cierto que todas nuestras vivencias las guardamos en nuestro corazón y que por mucho que desaparezcan los tabiques que las albergaron, por mucho que se renueve su yeso, por mucho que cambien sus colores... estarán ahí, en nuestro interior. Si, eso es cierto...Pero también es cierto que una casa no es solo sus vivencias, que las vivencias se han tenido en un entorno con una luz concreta, con un color de paredes, sobre unas puertas determinadas, apoyados en una ventana concreta, pisando aquellas baldosas y no otras...
Nuestra casa, esa sensación que tenemos de pertenencia, está conformada por sensaciones, sentimientos, vivencias de todo tipo, por la luz determinada de una ventana, por los tamaños de las estancias...incluso por los aromas propios de ella...y renovar todo el interior completo quizás de alguna manera es eliminar "el soporte" sobre el que ocurrieron todas estas vivencias. Ver intactos los entornos dónde ocurrieron las cosas, facilita el recuerdo. Seguramente esos recuerdos sin el "soporte" físico del lugar facilitará el olvido con el tiempo.
Dentro de unos meses el interior de la casa que fue nuestra (mía y de mi pareja) habrá dejado de existir. Serán otras paredes pintadas de otros colores, otros sanitarios, otro suelo, otras ventanas... 
El otro día, viendo a Dani llevarse a espuertas hacia el contenedor todos los escombros pensé que se estaba llevando  el "soporte" físico en el que ocurrió todo lo que en estos cuatro últimos años me hizo tanto daño... Se llevó el desamor, se llevó el desencuentro, la deslealtad y mucho, mucho desengaño... y eché en ellas sin que nadie me viera, mis últimas lágrimas. Las cosas buenas que ocurrieron en mi casa, en mi piel y en mi corazón las guardaré ahí, en esa cajita mágica que tenemos todos y en la que cabe tanto!! Y ahí permanecerán... para sonreír cuando las recuerde y yo pintaré de olvido mi casa...

Arrancamos los tocones de las arizónicas y derribamos el muro exterior

Hola, de nuevo queridos lectores!! Llevo días que no aparezco por aquí pero es que es tanto a lo que tengo que atender que no doy abasto!! :)
Ya tenía yo ganas de tomarme unos minutos de descanso y poder compartir con todos vosotros los trabajos que estamos haciendo en mi casa y en mi jardín!!
Os cuento y os pongo al día. En el último artículo, el del lunes, la situación con las arizónicas prácticamente taladas.
Había un par algo más difíciles de talar porque sus ramas más altas estaban enredadas en los cables del teléfono y había que ir con sumo cuidado para no dañarlos y dejar a los vecinos sin suministro.
Pero además es que en treinta y tantos años las arizónicas fueron creciendo envolviendo el cableado del teléfono y al ir eliminándolas, los cables bajaron de nivel así que por eso también dejamos un par o tres a modo de horquillas que sujetaban los cables para que no descendieran demasiado. Si eliminábamos todas, la pala excavadora y los camiones no podrían entrar así que a primera hora de la mañana del martes, lo primero que hicimos fue atar los cables y terminar de talar.
El siguiente paso, la misma mañana del martes, fue que vinieran varios camiones para llevarse todo el material vegetal (troncos y ramas) que había generado la eliminación de las arizónicas. Me sorprendió que dejaran tocones de 30/40 cm pero luego entendí la razón de por qué lo hacía. Luego lo veremos!
Todo el terreno que hay frente a la fachada oeste de la casa hasta el muro exterior presentaba tres niveles:
En la zona más alta, la fuente de piedra. Ese rincón que muchas veces os he mostrado. 
El segundo nivel una especie de... No sé como llamarlo!! Plataforma? No sé. La verdad es que desconozco la razón de por qué se hizo hace treinta y tantos años o cuarenta este otro nivel, pero la cuestión es que ahí estaba. Siempre pensé que el terreno se había dejado así de alto porque seguramente a poca profundidad encontraron roca y no pudieron bajarlo más. Pero no, esta semana he descubierto que probablemente los dueños anteriores de mi parcela lo decidieron así por algún motivo e incluso para ello tuvieron que añadir tierra. 
Desde mi punto de vista este espacio no tenía sentido ninguno ya que lo lógico es que todo el espacio que constituye la explanada para que entren vehículos si no se quieren dejar aparcados en la calle y también para que el camión me pueda dejar dentro de la parcela el estiércol cuando me lo suministran, debieran haberse dejado todo al mismo nivel.  Pero bueno, la cuestión es que no se hizo así y había este segundo nivel que creo que de haberlo dejado en el futuro me dificultaría el diseño.
El tercer nivel es el que acabo de comentar. Toda una franja de terreno que transcurre desde la puerta de entrada de vehículos en el muro hasta la terraza grande que está ubicada en la fachada sur de la casa.
En el paso de un nivel a otro había dos paredes de muro seco construidas con preciosas rocas que no era cosa de que se llevara la pala excavadora así que el miércoles una a una, los chicos fueron cogiéndolas y trasladándolas a un espacio dónde no molestarán mientras llegue el momento en que afronte la ejecución del patio que tengo pensado hacer frente a la fachada oeste de la casa.
Estas piedras son un tesoro. Evidentemente las rocas se compran. Pero lasque se pueden adquirir son nuevas, recién cortadas. Y por supuesto no tienen el aspecto hermoso y envejecido que tienen estas después de estar casi cuarenta años a la intemperie. Aquí están, amontonadas...
Cortamos ya todas las arizónicas que quedaban para dejar paso a la pala excavadora.
Pardiez!! Cómo me ha impresionado ver los trabajos que iba haciendo. Qué maravilla la pericia que tenía el chico que la manejaba!! Ya sé que lo repito siempre pero es que me entusiasma la gente que trabaja bien y me complace enormemente contemplar como lo hacen!! :)
Empezó por retirar las que había tocando la puerta pequeña, por la que suelo entrar al jardín cuando vengo de la calle. Fue clavar los dientes de la pala en el tocón de la arizónica que había junto a la mocheta que sujetaba la puerta y...bumbaaaaaaa!! La mocheta entera se fue al suelo! Y con ella mi buzón ajjajajja Qué estruendo!!
Era impresionante ver como salían arrancados de cuajo los tocones enteros de las dichosas arizónicas!! Salían del interior de la tierra como monstruos de más de un metro de diámetro. No puedo explicar mi asombro! (Y mi placer al ver como salían de mi jardín semejantes raíces que llegaban a la fachada de la casa  y más allá)
Una a una, fue arrancándolas todas. Iban surgiendo del suelo y arrastrabajo con ellas el muro de la parcela.
El joven que manejaba la pala iba acumulándolas en el centro del espacio. Llegó un momento en que, de no haber confiado plenamente en el manejo de la máquina, me hubiera preocupado. Mi jardín parecía zona de guerra!!

Un amasijo de tocones, raíces, bloques que formaban parte del muro, malla metálica.... todo formaba una mezcla amontonada que impresionaba!!

Me sorprendía que en aquel espacio que era un caos el chaval tuviera idea de ir conservando los niveles del terreno. Pero está claro que la tenía a tenor del resultado final.


Una arrancados todos los tocones empezaron a llegar camiones. Uno tras otros se se iban llenando de todo este material mezclado imposible de separar. Según se llenaba uno se iba y llegaba otro. Creo que han sido cinco o seis de de 14 metros cúbicos los que han sacado entre tierra y raíces. Ahí es nada!! La tierra compactada ocupa un volumen, una vez se remueve, este volumen aumenta extraordinariamente...
Y el espacio, poco a poco se fue despejando y empezando a aparecer otra vez jardín y no zona de conflicto bélico ajajjjajaj
Ante mis ojos (Por fin!!) empecé a ver este espacio llano, sin los antiguos desniveles de terreno!! 
Y si el día anterior descubrí mucho espacio de mi jardín que no había visto nunca por estar cubierto por las enormes arizónicas, ahora, todo el enorme terreno que constituye la explanada de vehículos y lo que será el patio, era todo uno!! Qué cambio!! La impresión que me daba era de muchísima más amplitud!!
Como un cambio de fútbol con sus distintas partes marcadas en blanco, el capataz trazó el perfil del hueco que la pala tendría que abrir a continuación.
Como os comenté no podré afrontar, al menos durante mucho tiempo, la ejecución de este patio pero consideré que ahora que el muro iba a derribarse era el momento de que aprovechara para hacer la extracción de la tierra de la alberca que tengo idea de que sea el centro de este patio.
De haberlo dejado, una vez hecho el muro y puesta de nuevo en su lugar la puerta, la entrada y manipulación de la pala iba a ser más difícil además del coste económico que me supondrían el día que haga este patio volver a contratar una pala y los camiones para llevarse la tierra. Así que me decidí a hacerlo ahora!
Los dientes de la máquina, como si fuera mantequilla, extraía la tierra y poco a poco fue ahondando formando un rectángulo de las medidas que yo le indiqué al capataz (340 x 240 cm).

Tenía mucho miedo de que llegáramos a tocar roca. Cuando se hizo el garaje la roca madre estaba a muy poca profundidad y los trabajos de la pala se dificultaron extraordinariamente por este motivo. Estaba preparada para que en esta parte del jardín ocurriera lo mismo. Aun así, no es comparable lo que se tuvo que retirar de tierra en los 60 metros cuadrados que tiene el garaje, con esta alberca.
Pero no, ni gota de roca!! Qué bien!! Así que en unos minutos el hueco estaba hecho. Lo hemos dejado de 120 de profundidad. Cuando se construya la alberca habrá que poner un buen mallazo y una capa de 20 cm de hormigón para que quede perfectamente firme y bien hecho, de manera que quedará más o menos a 100 cm de profundidad. Con 80 pueden vivir peces incluso en jardines con heladas como el mío. Pero bueno, tanto si sobra profundidad, como si faltan unos centímetros, cuando llegue el momento de ejecutarlo afrontaremos el tema. En el hipotético caso que fuera preciso retirar 10/15 cm de tierra, sabiendo que no hay roca, no me preocupa nada el tema. Ya veremos cuando se haga...


El espacio frente a mi casa apenas duró unas horas libre, tan pronto se fue la pala y los camiones de tierra empezaron a venir más camiones!! Qué trajín!! ajajjajaj Si antes se iban de mi casa con material, ahora llegaban con materiales de construcción.


Y lo que será el patio y la explanada de vehículos comenzó rápido a llenarse de sacos de cemento, de arena, sacas de grava... en fin, lo propio!!
La pala dejó hechas las zanjas que albergarían los cimientos del muro y así facilitar bastante la obra.
De manera que, ayer, en cuanto vimos que salía el sol y el cielo no daba señales de amenaza de lluvia, el capataz dio las instrucciones para empezar a colocar los tablones para el encofrado del muro.


Las tormentas de estos días han dificultado los trabajos sobremanera y han obligado a trabajar dentro de casa durante las horas que la lluvia caía con fuera.
De momento, hasta aquí llegamos ayer sábado en lo que hace al jardín. Hoy domingo, los trabajadores lógicamente se han tomado el día de descanso (bien se lo merecen!) Y yo también. Por fin tras una semana agotadora metiendo mi casa entera en cajas, puedo tomarme esta tarde unas horas de descanso. Y aquí estoy, sentada en mi jardín recopilando fotos y contándoos como van mis obras rodeada de tablones, contenedores para los escombros, andamios...ajajjajaj Qué bonito jardín tengo ahora. Está que se sale de bonito! ;)
Está totalmente transformado. Antes de comenzar las obras traté de hacer unas cuantas fotos para luego poder compararlas pero era tal espacio que ocupaban las arizónicas que era imposible hacer fotos desde perspectivas que puedo hacer ahora.
En el próximo artículo os mostraré en qué condiciones tengo la casa!! ajajjaja Si en el jardín parecía que habían caído bombas, en el interior de mi casa...ya ni os cuento!!
Feliz domingo, queridos lectores :)
María.

Mi taller de trabajo. Un espacio para la actividad creativa.

Tengo muchísimas aficiones. Me encanta decorar piezas para decorar, realizar toda la ropa de casa como cortinas, sábanas, etc; me gusta pin...