viernes, 30 de junio de 2017

Regalos de los amigos jardineros, las plantas más queridas

Creo que a veces no somos conscientes de la gran suerte que tenemos los jardineros actuales. Me refiero a las posibilidades que nos brinda la Red.

Solo hay que pensar de qué manera desarrollaba nuestra querida afición los jardineros hace tan solo unos años en España.
Sin prácticamente libros publicados o al menos a la venta en nuestro país, sin foros, sin blogs, sin páginas especializadas... sin nadie a quién consultar que no perteneciera a nuestro entorno próximo.
De qué manera se aprendía hace cuarenta o cincuenta años los rudimentos de la jardinería en España? Pues pienso en mi tía que tenía un precioso y diminuto patio a la entrada de la casa familiar y recuerdo aquella mata eterna de margaritas que tanto llamaban mi atención. Y su jazmín blanco trepando por la pared cubriendo parte de la reja de la ventana que daba a aquel patio. Contenedores reciclados como calderos que habían servido en su día para sacar agua del pozo, o vasijas de barro deterioradas dónde mi abuela guardaba las piezas de matanza en manteca... Una jardinería sencilla pero enternecedora. Los conocimientos se transmitían de vecina a vecina y las plantas no se compraba, la vecina te daba un esqueje o un puñado de semillas junto con unas explicaciones de cómo cultivaba aquella planta ella. Nada de pedidos de rosales a raíz desnuda a través de páginas web! Libros dónde consultar qué problema tendría aquella planta que amarilleaba las hojas? Un blog dónde tomar ideas para ajardinar la zona de nuestra nueva casa? Ja!! No, no había nada de esto... Se las apañaban con un método que no deja de ser válido pero cuyos resultados son más lentos: el ensayo y error o los consejos de la vecina que vivía dos casas más abajo de la suya que si tenían la suerte de que fuera buena jardinera pues sí, la planta les prosperaba pero si la buena señora no tenía ni idea del cultivo de aquello pues...pues eso jajaja
En estas condiciones el abanico de posibilidades de plantación era bastante reducido. Cultivar especies que no eran propias de la zona era impensable. 
Los pequeños rincones ajardinados (y lo describo así porque ni siquiera podían llamarse jardines) podían estar casi en cualquier parte de la casa o del espacio público anexo a ella. El poco de tierra entre la carretera nacional y la fachada servía para que la vecina de enfrente de mi abuela hiciera crecer una enorme Bignonia radicans que recuerdo de siempre allí y cuyo tronco principal había adquirido con el paso de los años un diámetro más que considerable. Con sus cientos de flores naranja desperdigadas por los escalones de piedra que permitían el acceso a la casa y a cuyos laterales ella ponía siempre unas macetas de albahaca cuyas hojas iba pellizcando yo por las noches porque no solo me gustaba su delicioso aroma si no que me gustaba comérmelas. 
Unos escalones de piedra dónde yo de pequeña me sentaba a escuchar como en la casa que había enfrente, la de mi abuela, los vecinos reunidos de noche daban cuenta de su día y compartían preocupaciones por la cosecha de trigo de "hogaño" (como decía mi abuelo) y muchas veces, por qué no decirlo, cotilleos sobre los que no estaban presentes jajajaja Qué buena terapia de grupo eran aquellas reuniones!!
Y recuerdo a mi tía (la de las margaritas!!) charlando aparte del grupo general sentado a la puerta de mi abuela, como compartía su afición con otra vecina también amante de las plantas. Una mujer de buen tamaño con carrillos encarnados y una pechuga descomunalmente generosa!! jajaja Debatían sobre si era mejor llenar los calderos con más o menos estiércol del montón que hacía cada año mi abuelo en sus tierras a las afueras del pueblo. O si ya era buen momento para poner a germinar las semillas de tal o cual planta o era mejor dejarlo para más adelante. 
Y la vecina de pechuga generosa le decía a mi tía (bajando la voz no fuera a ser que la escuchara alguna mujer del grupo general y tuvieran que compartir el tesoro) que en tal sitio cercano al pueblo el día anterior, al ir a por agua al pozo público (porque no había suministro de agua como ahora), había visto unas matas de lirios (Iris germanica) de lo más sanos. Y ambas reían y con mirada cómplice se decía que sin falta mañana iban a por ellos!! Y yo mientras, daba buena cuenta de las macetas de albahaca sentada en los escalones escuchando con verdadero placer todas aquellas conversaciones de gente a la que admiraba mucho más que a mis vecinos de la ciudad dónde vivía habitualmente porque aquella gente me parecía que sabían cosas mágicas que los otros desconocían...
Así funcionaba la jardinería. No había más. 
Qué distinto a las condiciones en las que practicamos nuestra afición ahora. Verdad? Ahora no tenemos más que hacer una búsqueda en Google, o visitar una página especializada o leer el blog que nos ofrezca confianza...y tenemos a nuestra disposición toda la información que precisamos para cultivar cualquier cosa.
Que no encontramos este o aquel rosal en el vivero de nuestra zona? Para eso están los viveros europeos o españoles que venden a través de Internet. Tenemos acceso a la experiencia de cientos de jardineros. Podemos adquirir plantas que jamás habríamos pensado hacerlo hace tan solo unos años.
El otro día hablábamos de las dificultades que muchos de nosotros tendríamos para hablar de plantas de no tener Internet. Cuántos de nosotros no tenemos un solo amigo, familiar o conocido al que le parezca interesante hablar de jardinería? Muchos!! Nos reíamos en aquella conversación porque decíamos que afortunadamente formamos parte de este tipo de grupos virtuales que constituyen espacios dónde no damos charlar de nuestras cosas sin dar la murga a familiares y vecinos que no tienen interés alguno en nuestra afición. 
Pero lo mejor de todo: llegamos a contactar e incluso conocer en persona a jardineros amigos que de no existir Internet jamás habrían formado parte de nuestras amistades.
Formamos parte de foros, páginas de Facebook, Blogs... y en estos espacios virtuales compartimos nuestras experiencias y eso nos enriquece tanto!! En estos espacios la experiencia, la información, las ideas se intercambian con generosidad, sin esperar nada a cambio, simplemente porque amamos las plantas y unas veces pedimos ayuda sobre como cultivarlas y otras, la damos. Que descubrimos que esta o aquella técnica da buen resultado? Que comprobamos que este producto funciona o aquel es un peligro usarlo? Nos falta tiempo para compartirlo. Porque no entendemos la jardinería atesorando los pocos o muchos conocimientos que tengamos si no poniéndolos a disposición de los demás unas veces y recibiéndolos en las otras. Hacer otra cosa nos parece mezquino. Simplemente!
He llegado a conocer en persona a gente maravillosa cuya amistad me habría perdido hace tan solo unos años. Es gente amable y generosa. En muchas ocasiones no he tenido más que decir que no encontraba una planta para que una de ellas se ofreciera a enviarme un esqueje enraizado por correo. Y eran personas que no conocía en persona. Eso es generosidad!!
Y es que entre aficionados nos entendemos. Sabemos las ganas que a veces tenemos de cultivar algo de ahí que no nos cueste comprender la desazón que tiene el que no logra encontrar la planta en su zona.
He enviado muchísima veces material para esquejar cuando he podado mis rosales a amigos que no tenían algunas variedades de rosas y deseaban cultivarlas en su jardín. Y lo he hecho con ilusión. Porque pensar que "los hijos" de algunos de mis rosales crecen hoy en lugares como Cataluña, Galicia, Asturias, Madrid o Valencia... me da tanta alegría!! Como he puesto a acodar algunos de ellos y ya enraizados los he enviado a otros jardines dónde ahora crecen para satisfacción mía y del que los ha recibido. 
Simplemente es un intercambio. Hoy recibo algo y mañana lo envío. Mañana envío en un sobre unas semillas y la próxima semana es a mí a quién envían unos bulbos. Así funciona. Con gratitud y con generosidad. 
Y sabemos que lo que enviamos es recibido con inmensa satisfacción por el amigo a quien se lo enviamos. Que lo cultivará con esmero y pondrá todo su empeño en que prospere. Lo sabemos porque nosotros hacemos igual con lo que nos llega de ellos.
Son plantas estas, las que constituyen regalos de nuestras amistades, las que son más queridas precisamente porque somos conscientes de que alguien ocupó su tiempo en hacernos el esqueje, llenar una caja de zapatos con el material, o enviar un sobre con semillas...  Alguien tuvo en cuenta nuestras ganas de cultivar algo y por eso lo apreciamos más que las plantas que compramos.
Y todo esto lo cuento porque hoy me han bajado en coche a la Oficina de Correos de mi pueblo a recoger un aviso certificado y ya que iba, he aprovechado para enviar por correo unas semillas de Alcea rosea a un par de amigas. Pero cual ha sido mi sorpresa cuando me han dicho que había a mi nombre un paquete que ya casi daba por perdido.
Carmen, una amiga virtual a la que conozco de hace años de foros y Grupos de Facebook me había enviado hace ya muchos días unos bulbos de Nerines (Bulbosas de la familia de las amarilidáceas) Nos extrañaba que no hubiera recibido aviso de Correos pero en fin... hoy me han entregado el paquete y éste es su contenido:

Qué magníficos bulbos!! En perfectas condiciones. Ni rastro de putrefacción. Las raíces, ya las veis, perfectamente hidratadas!! Y el tamaño... pues sobran las palabras. 

Son unos señores bulbos de Nerines!! Muchísimas gracias, Carmen!! Esta misma tarde se meterán en el suelo de mi jardín, sin falta!


Y ya que estoy con este tema de recibir regalos y de ofrecerlos os muestro un Rosa 'Guirlande d´Amour' que tengo puesto a acodar y que seguramente se podrá llevar este invierno mi amiga Isabel.
Cada vez que tomo la manguera para mantener su hidratación me encanta pensar que este rosal crecerá en el futuro en Galicia en su jardín y ella, seguramente, se acordará de mí alguna vez cuando se acerque a él y disfrute de su preciosa floración.
Qué buena gente es Isabel!! Aquí la tenéis, su cara lo dice todo!! Esta fotografía está tomada a primeros de junio el día que junto con Pilar vino con su niña y con Juan a comer a casa.

Esa tarde metimos un trozo de rama del rosal padre en la tierra y dentro de unos meses habrá enraizado y se lo podrá llevar. Fijaos en la cara de satisfacción que tiene? No es deliciosa? A mí me parece encantadora esta mujer!!


Pilar me regaló un rosal especial. Por lo visto es el más pequeño del mundo!! Se llama Rosa 'Si'. Un cultivar obtenido en 1957 por el rosalista P. Dot. Ojalá me prospere porque, como digo, las plantas que te regalan los amigos son las que más cuidas, las que más mimas...
Hice una mezcla de sustratos para que no le falte de nada y creciendo en contenedor de barro para que la tierra traspire bien. A cuerpo de Rey!!

Se ha repuesto del estrés del trasplante y ya está empezando incluso a florecer. Es de tal diminutez que no puedo eliminar hojas y ramitas secas ni con las tijeras de cortar flores. Debo usar unas tijeras pequeñas de bordar!! Qué lindas sus rositas. Verdad? :) Muchas gracias, Pilar!!



Los chupones de tomatera que me trajo aquel día crecen ya arraigados en los bancales de mi huerto y estoy deseando comer algún tomate de los que den.

El Hibiscus syriacus 'Ultramarine' con el que me obsequió Isabel lo planté inicialmente en un contenedor de menor tamaño pero vi que precisaba más tierra así que lo he trasplantado a un contenedor bien grande de barro que me parece muy bonito y lo tendré ahí hasta el invierno. Quiero pensar muy bien su ubicación en mi jardín y darle un lugar privilegiado como se merece este regalo!! Gracias, amiga mía!!
Así funciona esto... No os parece maravilloso? Estas cosas hubieran resultado impensables para mi tía la de las margaritas :) Lo que hubiera disfrutado ella con todos los medios que tenemos ahora los jardineros a nuestro alcance!!