viernes, 31 de marzo de 2017

División de una mata de Crisantemos. Reproducción con tallos laterales con raíz.

Hará un par de años (Si no recuerdo mal), mi amiga Isabel Rodríguez me trajo a casa un esquejito enraizado de estos cristantemos. Inicialmente lo puse en un contenedor y aquella temporada no hicieron mucho pero el año pasado los pasé a tierra y se pusieron precioso!! Tendría que haberlos estacado pero justo cuando estaban a apunto de florecer sufrí mi caída y la verdad, estaba tan limitada en mis movimientos que no podía hacer nada en el jardín. 

Cuando paseaba con mi silla de ruedas por los alrededores de la casa me daba no sé qué ver aquella preciosa mata cuajada de bonitas flores blancas tumbada allí, sobre el camino pero no podía solucionarlo.
Cuando llegó el final del otoño los corté a unos diez centímetros del suelo y con el acolchado que tengo en todas las plantaciones pasaron bien el invierno. 
Tan pronto empezaron las temperaturas más suaves del inicio de la primavera han empezado a brotar y se han puesto tremendos.
Creo que calculé mal. No pensé que crecerían tanto, pero sobretodo, que se extenderían tanto y compruebo que están invadiendo un pequeño arbusto Pittosporum tobira 'Variegatum' y si no hago algo antes de que empiecen a levantar altura los tallos, terminarán por asfixiar al arbusto y la verdad, me costó encontrar esta variedad, así que no quiero quedarme sin ella.
He leído en varios lugares que no conviene cultivar muchas temporadas seguidas los crisantemos en el mismo sitio, es decir que es preferible cambiarlos de lugar cada pocos años. Ello por lo visto es porque hay determinadas larvas que afectan a las raíces pero lo cierto es que en ninguno de los lugares que aseguraba la conveniencia de este cambio he visto una explicación clara así que a la espera de llegar a tener una información que me resulte más fiable he decidido dejarlos dónde están.
Los dejaré crecer en esta posición esta temporada. La siguiente ya pensaré si los cambio de lugar. Pero más que por estas supuestas larvas, porque creo que no elegí inicialmente bien la posición. No me apetece tener que hacer esta división cada año así que seguramente les buscaré una posición en otra parte del jardín dónde puedan crecer con más holgura sin molestar a otras plantaciones.
Levantar la mata entera con la pala me hubiera requerido demasiado esfuerzo y me hubiera sido incapaz de hacerlo en la pierna como la tengo y como imagino que el año que viene ya estaré bien de salud  pues si veo que se hace necesario un traslado de lugar, lo haré entonces.

REPRODUCCIÓN POR DIVISIÓN DE MATA
Hoy sólo voy a dividir esta mata eliminando las porciones de la planta que invaden el arbusto y con las fracciones que me sobren obtendré un par de nuevos ejemplares para plantar en otros lugares del jardín.
Además, como al hacer la división he visto que han salido muchos brotes laterales con raíz voy a aprovechar para enmacetarlos y estoy casi segura que al disponer ya de pequeñas raíces, prosperarán.
Os muestro la mata tal como estaba antes de dividirla. Como veis entre los crisantemos y los Stachys byzantina tienen al Pittosporum realmente asfixiado.
Los crisantemos tienen una extrema facilidad para ir "extendiéndose" utilizan para ello un sistema muy semejante al que os mostré el día que dividí las matas de Ajania pacífica. Del cepellón principal van brotando raíces poco superficiales que van ganando terreno. Estas raíces tienen pequeñas yemas que brotan hacia arriba formando nuevas ramitas.
En esta imagen os muestro como a cierta distancia de la parte central de la planta empiezan a aparecer sobre el nivel del suelo pequeños brotes. Lo que os comentaba, han salido raíces en esa dirección y de ahí las yemas forman estas pequeñas ramillas que si se dejan lógicamente irán creciendo y terminará por tapar del todo el arbusto.

He escarbado un poco el suelo someramente para que aparezcan las raíces casi horizontales que os comento. Aquí las tenéis aún sin desprender de la planta madre.


Mi suelo ya os he comentado muchas veces que es muy suelto, algo arenoso y por tanto jamás se anega de agua porque se mantiene suelto de ahí que cuando saco los cepellones de las plantas, al mínimo movimiento la tierra se desprende de las raíces, por eso sé que en cuanto saque este trozo de planta del suelo, empezará a separarse y dejará de estar compacto.
Por eso quería que vierais como las raíces son muy enmarañadas formando una especie de estropajo.
Con la pala de punta recta, simplemente clavada inicialmente de forma vertical en la parte periférica de la mata; presionar bien hasta hundirla hasta el fondo para llegar al nivel de la base de las raíces. Hacemos palanca y enseguida veremos que el suelo con todo el conjunto de raíces se levanta. Aquí lo tenéis.


Lo que os decía, en el momento en que con la pala me he llevado la porción de planta que he sacado del suelo, la tierra se desprende y aparece sólo la raíces.  Si vosotros cultiváis esta planta en otro tipo de suelo más arcilloso sacaréis el cepellón compacto, todo unido.

Como no tengo claro que me de tiempo de plantar las dos porciones grandes productos de la división, las meto provisionalmente en un barreño con agua para evitar que se deshidraten y lo pongo a la sombra. Prefiero poner agua solo hasta la altura en que se mojen las raíces pero no mucho de los tallos.


Con estas dos fracciones tendríamos otros dos ejemplares para plantarlos en otras zonas del jardín.
De momento creo que no voy a quitar más. La zona ha quedado despejada y al menos durante esta temporada, el arbusto podrá desarrollarse sin el agobio de tener los crisantemos tan pegados.
Los cristantemos son bastante tragones. Yo aboné todo el terreno del jardín que tenía plantaciones hace no mucho así que no veo la necesidad de volver a poner más fertilizante. Si hacéis esta labor y no habéis proporcionado al suelo un buen abono, ahora sería el momento de hacerlo, antes de volver a asentar la tierra alrededor de la mata que dejamos en el suelo, incorporaríamos el abono y lo mezclaríamos con la tierra.

Asentar bien la tierra compactándola un poco y aplicar un buen riego en profundidad.

Muchas veces, las matas, tras el trabajo sobre ellas, sufren un poco y se muestran una pizca ajadas después. No hay problema, en cuanto pasen dos o tres días y se vuelvan a hidratar bien volverán a estar turgentes y estupendas.
Si queremos que la planta se haga más compacta podemos pinzarla al menos un par de veces antes de que llegue el verano. Yo voy a hacerlo, pero recortaré algo más que un simple pinzado, unos 10 cm de la punta de cada tallo. 

Esto lo hago ahora, porque estamos al inicio de la temporada, en el caso de estar más cercanos al verano no convendría hacer estos recortes si no simplemente "pellizcar" las puntas para aumentar el número de flores.
Incluso hay que dejar de pinzar para evitar el que nos llevemos los capullos ya en formación cuando llegue el inicio del verano.

REPRODUCCIÓN CON TALLOS LATERALES CON RAÍZ.
Mientras ayer dividíamos la mata es inevitable que algunos tallos se desprendan y algunas zonas lleguen a romperse.
Ayer pusimos todo el material que nos sobró en un recipiente con un poco de agua en el fondo para mantener la hidratación hasta hoy en que vamos a aprovechar para reproducir los crisantemos por otro sistema, los tallos laterales con raíz.

Es un buen momento para hacernos con más existencia que además nos salen gratis!! Del trabajo previo en este caso han salido brotes pequeños con mucho cepellón y algunos otros más sueltos y con menos raíz. Todos pueden aprovecharse si queremos. Incluso los que no tienen raíz alguna son de fácil arraigo simplemente introduciendo su parte inferior en una macetita con sustrato pero creo que no merece la pena reproducirlos de este modo cuando contamos con tallos laterales que ya tienen desarrolladas pequeñas raicillas, lo que nos dará más posibilidades de que prosperen.

Aquí podemos ver unos cuantos tallos laterales con su correspondiente raíz. Es poca pero suficiente como para que el esqueje tenga muchas más probabilidades de salir adelante que si los hacemos simplemente con el ápice de un tallo sin raíz alguna.

Voy a meter tres o cuatro tallos en cada contenedor que he rellenado con un buen sustrato esponjoso y que retenga un poco la humedad.
Los otros esquejes los meteré cuando tenga el contenedor lleno pero éste primero, al tener una gran raíz que crece un poco horizontalmente, sería difícil introducirlo si tuviera el sustrato dentro así que pondré un poco en la base y asentaré el esqueje sobre esta poca tierra y luego terminaré de llenar.



Con un palito de comida oriental practico un par o tres de hoyos sobre la superficie del sustrato y en ellos, con cuidado de no dañar las raicillas, meteré los demás esquejes. 

Listo! Tras un buen riego y unos días en que no les de el sol directo los llevaré a una zona que vayan aclimatándose poco a poco al sol y en unas semanas estarán listos para poner en su ubicación definitiva.

La tarde ha cundido!! Hemos sacados dos buenos cepellones que en muy poco tiempo empezarán a crecer de nuevo y tres macetitas con esquejes que aunque les lleve algún tiempo llegar a florecer terminaran por convertirse en otros tres ejemplares. Cinco! No está mal...y el pobre Pittosporum podrá crecer sin tanto agobio. Una cosa más hecha...Mañana será otro día!!

Edito este artículo el 25/04/2017. Aquí os muestro los tres pequeños contenedores con todos los tallos perfectamente enraizados y la porción de mata que separé de la planta madre y que metí provisionalmente en un buen contenedor, también está estupenda, se ha afianzado bien en el sustrato y está creciendo.