jueves, 23 de febrero de 2017

Cómo se poda Ajania pacifica (Crisantemo del Pacífico)

Estas dos Ajania pacifica pacifica las planté en septiembre de hace dos años. Por cierto ya os las mostré en un artículo de hace dos años dónde os hablaba de su cultivo. En este tiempo han crecido muchísimo y creo que es hora de hacerles una buena poda.
Me encantan todo el año!! Tanto me gustan que durante la temporada pasada me hice con otros tres ejemplares que cultivo en otras partes del jardín. Queda bien en cualquier sitio y sus hojas hacen un precioso contraste con muchísimos arbustos.

Y es que Ajania pacifica no son bonita únicamente cuando están en flor, que todo sea dicho de paso son preciosas, también en el resto del año se mantienen estupendas siempre que les hagamos esta poda de mantenimiento. Forman matas redondeadas y compactas cuajadas de preciosas hojas lobuladas con un borde blanquecino y un aspecto afelpado cuando son jóvenes.
Estas dos que os muestro son de variedades distintas pero no os podría decir de cual. Una de ellas florece en amarillo (con hojas más grandes que la otra) y la segunda en blanco con bordes rosas (de hojitas más pequeñas). Es la de flores amarilla la que se hace más alta y la que peor ha llevado la falta de poda quizás porque la otra es una variedad más bajita que le resulta más fácil mantener el aspecto denso y compacto.


Si dejamos que envejezcan tienden a crecer en demasía sus ramas y finalmente llegan a desparramarse hacia fuera abriéndose la mata y dando un aspecto muy desaliñado. Lo mejor es cortar por lo sano si queremos que vuelvan a estar compactas y bien ramificadas!! No hay problema con ella, aguanta perfectamente esta poda bien intensa. Las ajanias precisan de ligeros recortes durante la temporada de crecimiento para mantenerlas compactas y luego, al final del invierno o inicios de primavera una poda bien intensa. Con ellos mantendremos este subarbusto con buen aspecto, denso, bien ramificado y de aspecto compacto (además de aumentar la producción de flores, claro está!!)
El año pasado no me hice la idea de cuánto crecerían y pensé que podrían pasar sin esta poda. Así que no las podé y debería haberlo hecho la verdad. Está claro que a partir de ahora no se escapan de ir a la peluquería en febrero!! jejeje Esto es lo que pasa por no hacer "los deberes". De las dos ajanias que crecen a ambos lados del camino que recorre el jardín trasero, una de ellas no puede estar más fea. No me creéis? Aqui está!! Horrible. Eh? 
Lo que os comentaba.  Los tallos han crecido demasiado apareciendo desnudos, sin brotes de hojas más que en la parte superior, han caído al suelo y han seguido creciendo de forma "retorcida". En definitiva... que con este aspecto no podemos comenzar la temporada.

A pesar de ser resistente a las heladas creo que es mejor esperar a este momento para hacer esta poda tan drástica. Las ramas de la temporada anterior, aunque envejecidas y feas, son una protección de la parte central y baja del subarbusto frente a las bajas temperaturas. La señal para saber que ya podemos podar es que si abrimos las matas veremos que de la parte baja emergen nuevos rebrotes y que de los tallos crecidos durante el año pasado también están brotando hojas.

La poda es sencilla, cortar los tallos hasta bien abajo sobre un punto en que veamos que hay pequeñas yemas brotadas ya o  a punto de hacerlo. Probablemente rebrotarían aunque apuráramos más pero no quiero arriesgarme y además, no lo veo necesario. Con este nivel de corte será más que suficiente para renovarlas completamente y que en breve vuelvan a tener un aspecto magnífico.

Ya está!! todos los tallos recortaditos tratando de que la planta tenga ahora también un aspecto redondeado lo más redondeado posible o al menos no muy desequilibrado.
Pero no recojamos los aperos todavía...abrimos las ramas con ambas manos y vemos que el interior de la mata está lleno de hojas secas y material muerto. Como siempre repetimos, ese tipo de restos solo favorece que aniden insectos y que sea más fácil que la planta contraiga enfermedades. Así que nos toca limpiar!!

Ahora sí!! Ahora está limpita y aseada. Ha mejorado el aspecto de la zona, verdad? jajaja


Ahora se verán algo pobres y dejarán al descubierto parte de sus tallos más gruesos y leñosos pero no hay que preocuparse. En breve todos estos tallos que ahora parecen un poco desnudos brotarán en todo su largo emitiendo ramas tiernas con hojas y que de nuevo cubrirán el interior de la mata.

Con la otra mata hacemos igual. Esta como veis está menos mal. Mi ausencia del jardín no ha  permitido ni que quitara las flores secas. No obstante está mucho más compacta que la anterior pero creció sobre el camino y como he pasado constantemente con la silla de ruedas los tallos que venían hacia el camino se han deteriorado muchísimo. No hay duda, hay que acotar su tamaño. 
Igual que la anterior, su interior está cuajado de brotes nuevos y tiernos. Pues nada, cortemos todas las ramas por encima de una zona que veamos no demasiado vieja y que tenga brotes. Sin miedo!!

Limpiamos el interior de la mata como hemos hecho antes y lista!!



Es un encanto de planta. Poda facilita y rápida y además las dos matas nos van a dar "regalitos" jeje
En el próximo artículo os muestro la reproducción de esta preciosa planta por acodo, por división y por retoños (hijuelos)
No ha merecido la pena invertir unos minutos en su limpieza? Nos llevamos dos plantas más ya arraigadas y en breve tendremos una tercera cuando saque raíces el acodo.
Os emplazo al próximo post si queréis ver el proceso.
Un saludo amigos y gracias de nuevo por leerme.