miércoles, 11 de enero de 2017

Buscando el equilibro entre trabajo y placer en el jardín. Reflexiones de una jardinera que ya no es joven.

Por unas cosas o por otras algunas instalaciones se van aplazando. Y es que son tantos y tantos trabajos los que hay siempre que afrontar!! 
Pero el verano pasado, cuando prácticamente a diario tenía que desriñonarme tirando de mangueras gruesas de 25 metros y trasladarlas por un jardín grande y en pendiente como el mío y me acordaba de....bueno, me acordaba simplemente!! jajajajja Terminaba ya de noche absolutamente rendida, sólo de regar!! Me dije que la que suscribe no cargaba más como una mula con las dichosas mangueras y que de este año no pasaba de terminar de poner el riego!!

El riego por goteo se puso a la mayoría del jardín hace ya tiempo. Pero había zonas como el jardín trasero (que pilla más cercano a la casa y por tanto era más cómodo de regar) y el huerto, en las que no se había instalado riego en absoluto.
Igualmente desde que se puso el riego a setos y a la mayoría de zonas de plantación del jardín, ha llovido mucho, se han agregado muchísimos rosales, arbustos y árboles, así como vivaces. Muchos arbustos y rosales se han movido de sitio...Es decir que aunque la mayoría de plantas tuvieran agua a su disposición, ello no dejaba de obligarme a acercarme a todas las zonas con las mangueras para regar las que no contaban todavía con riego. Y lo difícil y agotador es eso, llevar las mangueras a las zonas. Una vez allí, entre regar 20 y 30 arbustos la diferencia no es mucha.

De manera que estos días el trabajo de mi ayudante está siendo ese. Añadir círculos de manguera con goteos autocompensantes a los arbustos y rosales que no tenía e instalar el riego completo del jardín trasero y del huerto.


A mí me gusta regar a mano. Sin duda te ayuda a establecer con las plantas una relación cotidiana que da la oportunidad de ver cada día su estado. Si alguna plantación tiene plagas o enfermedades, si una zona de acolchado hay que reponerla, si está funcionando bien o no esta o aquella planta en un lugar determinado. 
No regar nunca con manguera, en mi opinión, te aleja del jardín. Quizás en un jardín pequeño no ocurre pero en uno grande, pueden pasar días y días desde la última vez que te asomaste a mirar en directo un rincón determinado, y en ese tiempo las plagas y enfermedades pueden haber hecho mella en algunas plantas.
Todos los jardineros sabemos lo duro que es mantener un jardín grande en buenas condiciones. Por supuesto!! Y Mucha parte de estas labores las hacemos con cariño y no miramos el cansancio que supone realizarlas. Pero las labores de un jardín no pueden sobrepasarte, creo.  No debe llegarse a situaciones en las que esas labores sean tantas y tan duras que el placer de cuidar de tu jardín suponga un agobio y supere tus fuerzas. Eso me pasó el verano pasado. Que el riego ocupaba tanto tiempo que una vez terminaba mi jornada laboral, llegaba a casa y entre comidas, atender casa, poner lavadoras y demás... tan sólo me quedaban tiempo para el riego antes de que cayera la noche. Llegué a estar agobiada!! Echaba en falta el disfrute, el mirar con detenimiento mis rosales, el disfrutar de un cigarrillo sentada en un pedrolo sin pensar que todavía me quedaba por regar tal y tal zona... 
No, no debemos renunciar al disfrute en un jardín!! Yo no quiero hacerlo!! Porque si eso ocurre, el placer desaparece y, en mi opinión, la jardinería debe ser fundamentalmente placer. No puede haber un desequilibrio absoluto entre labores agotadoras y recompensa. Sólo así se aguantan los duros trabajos, sólo así una es capaz de vencer la pereza, sólo así eres capaz de ser constante en el trabajo y hacerlo cuando el jardín lo precisa. Al menos así la entiendo yo.
Una cosa es que cierres el grifo para que el día que decidas el programador no se ponga en marcha porque vas a regar la zona manguera en mano y otra muy distinta la esclavitud de tener que mover a diario las mangueras por todo el jardín, te apetezca o no. Así que por fin el próximo verano podré tomarme algún día de descanso "regador", si lo deseo. Fantástico!! Un Hurra por mi decisión!! (o dos) jajajaj
Sí, me estoy volviendo más práctica!! ;) Quizás es simplemente que soy consciente de la edad que tengo. Sé, porque no saberlo demostraría ser poco inteligente, que con la edad necesitaré ayuda para cuidar de mi jardín. Pero no quiero plantear las cosas de manera que tenga que pedir ayuda para todo. Quiero poder seguir cortando las ramas de mis rosales durante muchos, muchos años más, hasta cuando sea viejita... Aunque tenga que ayudarme de las dos manos para cerrar las tijeras! Lo que no quiero es tener que renunciar a los preciosos trabajos de poda porque me tenga que subir constantemente a escaleras o adoptar posiciones tan en precario que mi salud y mi edad ya no me lo permitan.
Si hace algunos años no me lo pensaba dos veces a la hora de poner a crecer un rosal enorme sobre una pared de difícil acceso... ahora procuro encontrar soluciones para que estén al alcance de mis fuerzas el realizar los trabajos que conllevarán. Ahora ya sí me lo pienso y decido no poner cultivos cuya poda y cuidado se convierta en un trabajo que sea inabarcable para mí. El rosal en cuestión estará igual de bonito si hago que crezca sobre un pilar de madera clavado en el suelo dentro de un hoyo con cemento en una zona desde la que para mí sea fácil mantenerlo en condiciones y no precise estar subida como un mono sobre una escalera (Tengo vértigo!)
Puede que la razón estribe en que antes, además de ser más joven, sabía que el trabajo que conllevaría mi decisión se limitaría a ese y otro par de trabajos dificultosos cuando llegara el momento de la poda porque los jardines que cuidé hasta ahora eran diminutos. 
Ahora no tengo un rosal.. ni diez. Ahora en mi jardín hay más de cien rosales, y trepadoras, y muchos, muchos, muchos, arbustos y árboles... y metros y metros de suelo que hay que cuidar, proteger y mimar...y un huerto y caminos para barrer y mantener libres de malas hierbas invasivas y mil labores que no tenía en un jardín pequeño como los de antes. 
En fin, quizás simplemente es que mantener un jardín grande casi sin ayuda conlleva la necesidad de medir tus fuerzas y por tanto tratar de hacer las cosas del modo que, como decía antes, su mantenimiento no se convierta en algo que no está a la altura de tus fuerzas y sin llegar a sobrepasarte puedas seguir disfrutando de él. Tengo claro que de nada valdrá introducir preciosas plantaciones si no está a mi alcance cuidar de ellas o si tengo que depender constantemente de otras personas para su mantenimiento. Es ley de vida! Son cosas que probablemente solo te planteas cuando tienes cierta edad y sabes que, aunque tu ilusión no mengue,  tus fuerzas y tu capacidad de trabajo ya no aumentarán.. Y hay que asumir el proceso natural de la vida y luchar a favor de ella y no contracorriente. 
Bueno, así quedó mi huerto hoy tras el trabajo de mi querido ayudante. Qué bien trabaja!! Qué cuidadoso es...qué detallista! :) (Qué suerte tengo de contar con su ayuda!!)


Mi amigo José me envió hace pocas semanas los frutales de magníficas variedades injertadas en patrones de poco crecimiento para que no tenga que estar todo el año mutilándolos con podas constantes. Se plantaron inmediatamente a los pies de la celosía que recorre uno de los laterales de la rampa de acceso del coche al garaje y de las que hay sobre la fachada del propio garaje y en la valla que da a la calle. 
Sobre ellas pretendo que crezcan sus ramas adosadas. Cuatro manzanos, un platerina, un peral y una nectarina. Mantener tanto árbol frutal de dimensiones como las que llegan a alcanzar creciendo en patrones de gran desarrollo hubiera sido imposible para mis capacidades. De ahí que además de por razones estéticas, fueran las razones prácticas también las que me decidieran a cultivarlos de esta manera contenida.
No soy muy de comer fruta aunque sé que debiera hacerlo con más frecuencia. Creo que en mi jardín, con el tiempo y cuando las plantaciones maduren, se producirá mucha más fruta que la que nosotros consumimos. En realidad he introducido muchísimas plantaciones simplemente por mi gran deseo de descubrir y por mi ilusión de aprender técnicas de cultivo sobre los que desconozco todo. Hasta ahora me dediqué a cultivar plantas con flores simplemente. Hace mucho tiempo que mi interés se amplió y descubrí que el mundo de la jardinería iba mucho más allá de las flores... :)
Con el cerezo, el kaki, el membrillo, los manzanos silvestres, el acerolo, los arbustos de frutas rojas (uvas crispas blancas y negras, grosellas, moras, arándanos y frambuesas) y las pequeñas matas de fresas silvestres... creo que tendré que obligar a todas las visitas a que se vayan de mi casa cargados de fruta a su casa. Lo quieran o no!! jejeje 
No importa no consumirla nosotros. Cultivar todo esto me permitirá aprender mucho, mucho... y disfrutar y descubrir el maravilloso proceso de su floración y fructificación y lograr aplicar podas correctas en las que pienso poner mucho interés y esfuerzo en aprender correctamente!!
En fin, queridos lectores...hoy estaba un poco reflexiva. También eso lo da la edad jejejje  :)