jueves, 7 de diciembre de 2017

Qué trabajosísimas son, pero...cómo no amarlas!!

Te matas trabajando. Trabajas con ellas en primavera, verano, otoño e invierno y más no porque no hay más estaciones!!

Llega febrero y te pasas el día mirando a ver cuándo esas yemas que llevan ahí sin decir ni pió durante el invierno, les da la gana de empezar a enrojecer y dar algún signo de que la danza va a empezar. Y por fin, allá por finales de febrero o comienzos de marzo empiezan a abandonar su silencio y comienza el trajín. Bueno, si es que el trajín cesa en algún momento del año!! Como locos, tijeras en mano comenzamos la poda. Actividad de alto riesgo? Escalada en hielo, puenting? Quia!! Actividad de alto riesgo es podar un rambler adulto. Eso es riego y lo demás un cuento!! A ver quién es el guapo que sale de entre esa maraña de ramas asesinas sin convertirse en un verdadero Ecce Homo! jejeje Te levantas del suelo cuando por fin terminas y tienes las rodilleras en las espinillas. Las camisetas como un harapo, rasgadas como si te hubieras batido en duelo con un gato!! Los brazos y manos llenos de zarpazos, los pelos de loca después de habértelos prendido mil veces en las espinas y agotada hasta la extenuación después de pasarte media mañana luchando contra el monstruo tratando de evitar que los latigazos de las ramas que se sueltan  te dan en la cara y te salten un ojo.

Y ahí no termina la cosa. Es que luego te tienes que dedicar a desfoliarlo. Y a barrer debajo de las ramas para que no quede una sola hoja llena de larvas que dentro de nada se convierta en una amenaza. Agotador!!
Elaboración de abonos, de purines, de tés que después de macerar tres días huelen que apestan... acolchados, estiércol.  Vamos, mil guarradas!! Que ya no sabes qué pretexto poner a las visitas cuando te preguntan por el aroma...
Tienes los rosales que parecen presos. Los que no tienes que atar a la celosía porque echan ramas de tres metros, los tienes que enlazar a tutores porque si no, se desparraman por el suelo con el peso de las rosas. Porque tú, caballo grande, ande o no ande. Si es que se te van los ojos a las rosas repolludas que luego pesan un quintal...Ainsss

Tienes que tener alma de guerrero. Sí, de guerrero porque la lucha es crónica en un jardín con rosas y son tantos los enemigos a batir!! Luchas contra los pulgones que tienen una persistencia digna de encomio y juegan al camuflaje mejor que nadie. Luchas contra cochinillas (Contra las algodonosas y contra las acanaladas) Que no sé yo cuales son peor. Sin temor alguno al qué dirán del vecindario,  cuelgas cachos de envases de plástico amarillos aceitados contra la mosca blanca y ya puestos y para aprovechar la botella de detergente del super que la tienes vacía, también los pones azules contra los trips. Que algún vecino debe decir si eres de Ucrania o de Suecia y te has enfadado con tu país haciendo trizas la bandera. 

La lucha no tiene fin. Escarabajos que no tienen otra cosa mejor que hacer que zamparse los pétalos de tus rosas recién abiertas o a punto de hacerlo. Y tú, ahí, con la paciencia del Santo Job, bote en mano y recogiendo uno a uno a los malditos! Porque tú eres muy ecológica y no te da la gana de echar potingues que luego encima te maten a los pocos aliados que tienes y para más inri te quedes sin manzanas porque no hay polinizadores. Ni hablar! Tú con el purín y el jabón dale que te pego. Y ya desarrollada tu paciencia la ejercitas depositando una gota de pegamento en cada tallo que cortas en tu lucha contra abejas que se empeñan en agujerear los tallos de tus rosas y poner los huevos dentro. Como si no hubiera mil sitios mucho más fáciles para ponerlos! Pues no, se empeñan en meterse en tus tallos y zamparse la médula!
Eso por arriba, pero por debajo los peligros no terminan. Larvas devoradoras de raíces cuya maldad no tiene límites y que cuando sean mayores quieren ser escarabajos de los destrozones. Y terminan siéndolo. Claro!  Agallas que crecen en las raíces de tus preciosos rosales... en fin, las amenazas vienen de todos lados!! Y tu actividad asesina no tiene nada que envidiar a ningún juego de videoconsola. Tienes artillería contra todo! Menuda eres tú buscando información en los Interneses...

Y tú, ahí, con tesón, tratando de evitarlas porque para eso eres una estupenda jardinera y tienes grabado a sangre y fuego lo de la prevención pero resulta que más tesón que tú, tiene ellos, el enemigo!! Y tú, hala!! A recorrer el jardín en busca de ortigas que encima terminan picándote. Y cuando no haces purines, mezclas mil potingues. Todo sea por la salud de tus reinas. Y venga, a comprar más jabón potásico al Mercadona!! Que la dependienta debe compadecerse de ti pensando que tienes 25 churumbeles y que pones lavadoras de forma casi compulsiva.
Muchas veces terminas casi tirando la toalla después de tanto trajín y tanto bicho, y tanto acolchado y tanta pulverización. Que ya tienes el brazo izquierdo de competición de tanto darle a la mochila!! Pero es que eres facilona y mañana sales de nuevo al jardín y ves 127 capullos de rosa. Porque son 127 y no 126. Eh! Que para eso los cuentas uno a uno! Y nada, ya te tienen sorbido el seso de nuevo. Hala! A pasarte el día mirando el rosal cada media hora a ver si alguno de ellos asoma un pétalo...

Y claro, se abren uno a uno y tú entras en éxtasis!! Se te olvidan las abejas, y las cochinillas, y los hongos y la madre que los trajo a todos juntos. Tú solo miras aquellas preciosidades que se van abriendo ante tus ojos y que exhalan un perfume que te embriaga. Y los ojos te hacen chiribitas recogiendo sus curvas y te quedas boquiabierta con tanta hermosura.
La felicidad nunca es plena. A la par que comienzan a abrir empiezan a subir las temperaturas y tú a sufrir de nuevo cuando ves que el sol las languidece y que no duran un suspiro. Te pasas el verano arrastrando mangueras de veinticinco metros jardín arriba y abajo tratando de que no pasen sed. Pero es que beben como si no hubiera un mañana y tu suelo filtra el agua mejor que la arena de la playa! 
Y bueno si fueron 127 en un arbustivo la cosa tiene pase, pero cuando son 280 en un trepador te acuerdas de la madre de los escaramujos cuando te tienes que subir a una escalera a cortarlos y hubieras preferido no contarlos porque vuelves al recuento esta vez tijera en mano y sabes que te quedan 98 en las ramas más altas...

Te conviertes en un Sherlock Holmes del jardín y no dejas de escudriñarlos. Por arriba. Por abajo. Miras el suelo, los tallos, las hojas. La inspección es exhaustiva. Menuda eres para que se te escape un bicho!! No hay manera de que solo mires las rosas. Te pasas la vida mirándoles el envés de las hojas en busca de pulgones, de cochinillas o de cualquier otro indeseable...Y en tus paseos terminas con las manos teñidas de rosa siempre porque mientras andas por el jardín vas estirando las manos a un lado y otro del camino arrancando rosas medio secas que ya no sabes dónde meter cuando vas por al mitad del jardín y no te caben más en las manos. Y en agosto dices, se acabó, estoy hasta el gorro!! 
Ay!! Pero cuando ves unas de esta guisa en pleno diciembre...las muy ladinas ya te tienen ganada el alma hasta la primavera!! Pero es que...cómo no amarlas!!
Por cierto, me voy a preparar una mochila para hacer la segunda aplicación de aceite de invierno...  ;)

13 comentarios:

  1. María, cuanta verdad en tus palabras! como me gusta leerte! Yo adoro las rosas son junto con las camelias una pasión y las amo con toda mi alma aunque las rosas a diferencia de las camelias (que se portan muy bien conmigo) son muy my trabajosas sobre todo en un clima tan húmedo y caluroso como el mío es una batalla cuesta arriba contra hongos, insectos y enfermedades de las más variadas a veces siento que las estoy manteniendo con vida artificialmente y siento ganas de quitarlas a todas y poner hibiscos o algo que si se de en este clima pero para mi un jardín sin rosas no es un jardín, es una frustración enorme que mis rosas sean la mayor parte del tiempo una maraña de palos negros con unas pocas hojas enfermas aferrándose a la vida y no es que haga las cosas mal o ignore algún secreto con ellas porque en TODOS los jardines las rosas se ven muy mal por aquí, solo hay dos breves periodos en los cuales lucen bien y son a comienzos de la primavera y a comienzos del otoño y esto si es que no llueve mucho que fue lo que paso este año que llovió a mares desde mayo a octubre casi semanalmente. Te mando un abrazo desde Argentina! Marcelo.

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    1. Bueno, como sabéis soy una enamorada de las rosas pero no diría tanto. Sí, yo creo que un jardin lo es incluso sin rosas. Pienso que el meollo de la cuestión para que lo sea es que tiene que tener un hilo conductor, un estilo, formar un todo, un conjunto. Y claro, evidentemente tiene que tener un mínimo de espacio, debo contar con árboles...esos sí que yo creo que son imprescindibles. Los árboles son el esqueleto del jardín. Forman su estructura fundamental, proporcionan la verticalidad y sobre ellos se asienta el resto de elemento. No, sin árboles creo que no hay jardín...
      Muchas gracias por tus bonitas palabras siempre hacia mi. Un abrazo.

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    2. María,estoy de acuerdo los árboles son muy importantes en un jardín en el mío hay bastantes: magnolios,crespones,jacarandas, un manzano,una palmera fénix, un cinamomo... siempre quise un cerezo japonés pero las veces que los planté nunca prosperaron... respecto a las rosas siento una verdadera pasión por ella y quisiera tener más de ellas y en mejores condiciones pero el clima no ayuda. Saludos y buen fin de semana!

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  2. Hola María, cierto que el jardín da mucho trabajo, pero la recompensa vale la pena. Feliz día. Besos.

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  3. Cuanta razón tienes María, pero merece la pena. Besos.

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  4. Hola María, Soy Roberto, de las Rozas. Hace varios meses escribí en tu maravilloso blog, porque iba buscando consejo para una rosaleda que le había prometido a mi mamá, y buscando, Gogle me llevó a conocer tu blog. Te he seguido, he visto que varios meses has estado sin escribir nuevos artículos y he tratado de adivinar la causa. A través de lo que escribes, he visto una gran sensibilidad, tratando de superar un acontecimiento importante en tu vida personal. Yo estoy más o menos como tú, mi mamá falleció, después de montarle la rosaleda, lo he pasado mal y muchas veces he estado a punto de comunicarme contigo, pero no he querido molestarte , al fin y al cabo soy un desconocido para ti, que solamente te sigue para aprender sobre jardinería, porque ya te comenté que tengo personal que se hizo cargo del diseño de mi jardín, aunque mi intención es implicarme un poco más personalmente en el cuidado de él, siempre que mis viajes me lo permitan, soy piloto y a veces paso mucho tiempo en vuelos intercontinentales. Decirte por último que me encantaría recibir tus consejos; muchas gracias por tu atención. Muchos ánimos para resolver tus problemas.

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  5. Vaya, siento mucho tu pérdida. Puedes contactar conmigo a través de mi correo electrónico o agregándome a Facebook (tengo el mismo nombre en facebook que mi jardín, es decir, El Jardín de la Alegría). Ninguna consulta de mis lectores molesta jamás. Unas veces podré ayudar y otras no. Ya sabéis que soy una simple aficionada y que no me dedico profesionalmente a esto de la jardinería. Tan solo comparto el proceso de creación de mi jardín, mis experiencias en él y...si eso sirve a alguno de vosotros me doy por satisfecha.
    Estaré encantada de ayudarte en lo que pueda. El agradecimiento es también de mi parte hacia vosotros, por vuestra participación en este blog y por vuestras palabras siempre amables hacia mí.
    Un saludo muy cordial, Roberto.

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  6. Hola María, yo me descargue tu calendario de tratamiento para las rosas. El aceite aún no lo he aplicado, los rosales tienen hojas y rosas. Noe atrevo, además donde lo compre me dijeron que evitará temperaturas muy bajas y aquí de noche está helando casi a diario. Siguiendo tu calendario debería estar en la segunda aplicación y aún no he dado la primera. Que me aconsejas. Muchas gracias por compartir.

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    1. Hola, nines. Siempre os digo que aunque la mayoría de asuntos de jardinería son de aplicación general, hay muchos temas y detalles que habría que ir considerando las condiciones concretas de humedad, temperatura, etc, que se produce en cada jardín. Yo os indico las fechas en las que yo aplico los tratamientos pero clro, lo hago teniendo considerando como es mi jardín. Vosotros deberíais hacer las variaciones precisas según el clima del vuestro.
      Los aceites de invierno, en efecto, no deben aplicarse en días extremadamente fríos o cuando se prevea heladas fuertes.
      Nines, te diría que cuando pidas un consejo aclares en primer lugar qué clima tienes. Es muy difícil que nadie te pueda aconsejar qué debes hacer si deesconoce las particularidades de tu jardín. No sé si es que vives en una zona de heladas absolutamente profundas o, como yo, en zonas dónde no es infrecuente que se produzcan heladas leves.
      Lo que yo hago es elegir un día lo menos frío y húmedo posible. Lo aplico en horas cercanas al mediodía que es cuando es más cálido y seco.
      Considero el aceite de invierno un tratamiento imprescindible si queremos erradicar en buena parte las plagas. Ten en cuenta que cuando lo aplicamos están los rosales, arbustos y frutales de hoja caduca sin hojas o con hojas ya muy deterioradas y que generalmente se van cayendo durante el invierno y que incluso en el caso de rosales, conviene quitar para evitar las plagas de la primavera. En esa situación el aceite puede impregnar a conciencia tallos y troncos y ser más efectivo.
      Yo suelo hacer dos aplicaciones y si puedo hago tres en la temporada. Debería haber al menos unos 20/30 días entre aplicación y aplicación. Suele haber tiempo para estas aplicaciones pero piensa que una vez comiencen a brotar las yemas ya no estarás a tiempo, de manera que se debería no desaprovechar el día que se prevea menos frío o heladas muy poco intensas.
      Yo iba a poner ahora la segunda dosis pero el tiempo está lluvioso y tendré que aplazarlo unos días. Este año no me he descuidado y me dará tiempo, antes de que llegue el momento de la poda de hacer una tercera aplicación.
      De todos modos ya sabes, los asuntos de jaridnería son siempre de cierta flexibilidad, las cosas no pueden a veces hacerse a rajatabla y cambiar un poco las fechas de los tratamientos para adaptarlas a nuestro jardín parece lo más aconsejable.
      Espero haberte ayudado. En otro caso, hazme la consulta que desees y trataré de responderte lo mejor posible pero por favor, aportame más información cuando solicites consejo. Un saludo, nimes.

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  7. Muchas gracias María. Mi clima es como el tuyo de heladas moderadas y veranos calurosos. Vivo en la provincia de Toledo. Va a hacer un año que vivo aquí y nunca había tenido jardín. Soy totalmente profana y leo como una loca. Tú blog, que me lo he leído entero me ha sido de gran ayuda. Muchas gracias

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    1. Me alegra escuchar lo que comentas, Nines. ya verás como aunque de momento no tengas muchos conocimientos, la práctica, tus ganas, el afán de aprender e incluso los propios errores, terminarán por ayudarte a aprender muy rápidamente. Buen fin de semana y gracias por tu participación.

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