miércoles, 15 de febrero de 2017

Cómo hacer jabón casero en polvo para la lavadora. Ecológico, barato y fácil. Paso a paso.

Elaborar nuestro propio jabón para lavar la ropa en la lavadora? Merece la pena? Ya lo adelanto. Sí, merece la pena, es fácil de hacer, es mucho más barato que comprar detergentes en el supermercado pero además y sobretodo, es mucho más ecológico que los detergentes comerciales y estaremos ahorrándole al entorno el vertido de todas las grasas sobrantes tras haberlas utilizado en la cocina y que de no usarlas en la elaboración de un jabón deberíamos llevarlas al punto limpio de nuestro municipio con lo que nos estamos ahorrando tiempo y trabajo.

Empecemos por aclarar la diferencia entre los jabones y los detergentes. Es frecuente ver cómo se usan indistintamente los dos términos pero conviene saber que se trata de productos diferentes. El articulo de hoy
Los jabones resultan de la reacción química entre algún ácido graso (aceite o grasas) y sales sódicas o potásicas. El proceso se conoce como saponificación. Se hace a base de grasas o aceites mezclados con un álcali que puede ser la sosa caústica (Hidróxido de sodio) con la que se fabricarán jabones más duros o el hidróxido potásico y que proporcionará jabones más blandos o incluso líquidos.
La eficacia de los jabones está muy relacionada con la dureza de las aguas. En aquellas zonas dónde el agua contiene mayor cantidad de sales minerales (calcio, magnesio, hierro, etc) el jabón será algo menos eficaz ya que reaccionan con ellos dando lugar a precipitados insolubles.
Los jabones caseros están elaborados con productos biodegradables y por tanto dañan mucho menos el medio ambiente. Pero además, en relación a sus efectos sobre las personas hay que saber que difícilmente pueden causar alergias.
Por el contrario, los detergentes no son biodegradables y por contener algunas sustancias químicas pueden causar alergias a algunas personas . Su eficacia, al contener surfactantes, no se ve tan condicionada por la dureza del agua. Pero si consideramos que la mayor parte de estos surfactantes provienen de derivados del petróleo está claro que el grado de contaminación que su uso genera para el medio ambiente es muy superior al de los jabones.  
Además de surfactantes, los detergentes contienen otras muchas sustancias como enzimas, blanqueantes, carbonatos para ablandar el agua, sustancias fluorescentes, etc.
Así pues, aunque sólo sea por evitar a la Naturaleza el perjuicio que le origina el uso de detergentes, merecería la pena hacer nuestro propio jabón para usar en la lavadora. Ello sin mencionar el precio que también es un argumento de mucho peso y que como veremos más adelante la diferencia entre comprar un detergente y hacer nosotros mismos nuestro propio jabón es muy, muy sustancial.
Hasta ahora yo no había elaborado nunca jabón casero. Había usado del que me trae a veces mi madre que es en pastilla pero reconozco que en lo que hace a la ropa yo lo uso poco salvo para quitar alguna manchita antes de meter la prenda en la lavadora.
Por eso se me antojaba algo poco práctico hacer jabón casero en pastilla. Si para usarlo en la lavadora debía rallarlo posteriormente, la verdad, me daba pereza. 
Pero el otro día mi madre me sacó este tema y se nos ocurrió mirar en Internet y vimos esta receta en un vídeo que podéis visionar en este enlace. Está explicado magníficamente bien. Me gustó además la importancia que le da a las medidas de seguridad en el proceso de elaboración (cosa que paradójicamente en otros vídeos que he visto aparece el "jabonero" diciendo que usemos guantes y él palo en mano removiendo la mezcla y con las manos desnudas jajajaj)
Bueno, una vez dicho esto vamos con la receta de este jabón que os propongo cuyo resultado es magnífico.
Lo cierto es que como os comentaba, mi experiencia en elaboraciones de este tipo es nula pero lo cierto es que tras hacer este jabón me ha entrado curiosidad por el tema y estoy leyendo algunas cosillas y todo me hace pensar que seguramente la próxima vez que lo haga incluya alguna pequeña variación tanto en su composición como en el proceso de realización. Por ejemplo, no sé dónde he estado leyendo que es posible realizar la mezcla introduciendo los ingredientes en una botella de plástico grande de suavizante (vacía, claro ajjajaj) y remover con fuerza. De ser así el proceso sería mucho más rápido y menos tedioso. Pero bueno, de momento yo os pongo el procedimiento que se suele usar con más frecuencia.
Bien, vamos a la tarea!! 
Qué necesitamos para hacer este jabón en polvo? Vamos a trabajar con un producto cuya manipulación es altamente peligrosa si no se lleva sumo cuidado, la sosa caústica!! Hablemos primero de las medidas de seguridad. Son tan importantes que las repetiré varias veces a lo largo del artículo. Siento hacerme pesada pero es así, manipular incorrectamente estos productos puede muy peligroso. Tranquilos, si las cosas se hacen con cuidado y de la forma adecuada resulta absolutamente inocuo. 
Lo primero unos guantes de goma fuertes y a poder ser nuevos o que sólo utilicemos para hacer esta preparación. Por qué digo nuevos? Muy sencillo. Os ha pasado el usar unos guantes que tras su uso y sacar las manos de ellos habéis visto que teníais las manos mojadas de agua? A mí sí. Pensemos una cosa, la sosa cáustica es absolutamente corrosiva y puede producir graves quemaduras en la piel. Así que ojo!! Cuidado con asegurarnos de que los guantes no tienen agujero alguno por el que penetre la mezcla mientras estamos haciendo el jabón.

Al mezclar la sosa cáustica con agua la mezcla emana gases que son muy tóxicos si los aspiramos de ahí que sea imprescindible el uso de una mascarilla mientras elaboramos el jabón.
Y aunque no las veáis en las fotografías yo he usado unas gafas protección de esas que utilizamos cuando se aplican con la mochila productos fitosanitarios a las plantas.
Un delantal os protegerá la ropa de posibles salpicaduras.
Por supuesto es imprescindible que este trabajo lo hagamos en una zona al aire libre bien ventilado. Una terraza, un patio o el jardín. Jamás en un lugar poco ventilado!!
Y por supuesto no deben estar cerca nuestras mascotas ni niños por razones obvias. A mi Iker no ha hecho falta insistirle mucho en que se largue ajjajajaj Al inicio se acercó a metro y medio. olisqueó un poco y dijo que lo del jaboneo no es lo suyo!!


Qué cosas vamos a utilizar?
Deberemos contar con una báscula para pesar cada ingrediente. Una de estas típicas que usamos en la cocina nos valdrá perfectamente.
Un barreño, cubo o recipiente dónde quepan ampliamente todos los ingredientes. Tener en cuenta que en ocasiones al mezclarlos y reaccionar químicamente aumenta mucho su volumen, de ahí que para evitar el peligro de desbordamientos usemos un cubo bien grande. No debe usarse ningún recipiente de metal. Lo mejor es uno de un plástico grueso y resistente a temperaturas altas.
Un palo o cualquier instrumento de madera (que no se vaya a usar posteriormente en la cocina) a poder ser largo y fuerte que nos sirva para remover la mezcla.
Las cantidades de cada uno de los ingredientes estarán en proporción a la cantidad de aceite o grasa que usemos. Como yo no tenía más que un litro y medio de aceite usado en la cocina, la sosa y demás productos que he usado están en proporción a esta cantidad de aceite. 
Si vosotros disponéis de más o menos cantidad de aceite no tenéis más que calcular la proporción del resto de ingredientes.

Los productos que usaremos en este jabón son los siguientes:
1500 cc. de agua del grifo.
300 gramos de sosa cáustica (Hidróxido sódico)

1500 cc de aceite usado de la cocina. Da igual que sea de aceite de oliva virgen, de girasol, de semillas. Eso sí, deberemos filtrarlo previamente y si podemos mantener la botella al sol durante unas horas antes de utilizarlo mejor que mejor. Por lo que se ve acelera el proceso del jabón.
Aunque en el vídeo dice que puede usarse indistintamente aceites o grasas o una mezcla de ambos por lo poco que he podido leer después de hacer este jabón, cada grasa requiere de un porcentaje de sosa cáustica por lo que si usamos grasas animales quizás pudiera cambiar esta proporción de sosa. Por lo demás no hay problema alguno en su uso para la elaboración del jabón.
450 gramos de percarborato de sodio. Se trata de un producto limpiador y blanqueante de la ropa además de un estupendo quitamanchas. No contiene cloros ni fosfatos que contaminen.
Además es en realidad lo que se comercializa como "oxígeno activo" que en el caso de los industriales llevan adición de otros productos.

150 gramos de jabón natural en escamas tipo "Lagarto" o "El capricho". En la receta del vídeo habla de detergente comercial pero yo he preferido usar jabón natural por aquello de que no contenga detergente por el tema de la contaminación. A propósito de este ingrediente reconozco que no he logrado averiguar para qué se incorpora, pero como ya digo que es la primera vez que hago jabón no me he atrevido a quitarlo.

Azulete (Es opcional) Es un blanqueante óptico. Podemos usarlo en liquido o en polvo. Lo que se conoce como azulete  Yo he preferido usarlo en polvo porque el líquido aportaba más humedad a la mezcla con lo que retrasamos el proceso de secado, pero vamos, si no lo encontráis en polvo se puede usar líquido.

También es opcional el uso de suavizantes o aromas. Yo he preferido no usarlo.
Aquí os dejo una tabla con las cantidades de cada producto y los precios tanto del envase completo al comprarlos como del precio de la cantidad que de ellos usaremos.

Vemos que el precio no puede ser más económico!! Este jabón lo he hecho hace sólo unos días por tanto no se ha secado del todo y es previsible que al perder humedad también baje de peso. Es probable que al final me quede como unos cuatro kilos de jabón. 
Por comparar con un detergente en polvo de los que se comercializa en cualquier supermercado, he tomado el precio del paquete de 5250 gramos de detergente lavadora polvo ropa blanca y color de la marca "Bosque Verde" de Mercadona. En este momento sale a 9,20 €. A esta proporción mis cuatro kilos valdrían 7 euros. A mí me han salido por 2,51 €. No está nada mal. Verdad?
Estoy convencida que si se hace asiduamente merece la pena buscar dónde se venden los productos más baratos si compramos cierta cantidad. Seguro, seguro, que hay modo de comprar estos ingredientes de forma más económica aún!! Es cuestión de buscar.
Cierto que llevó su trabajo hacerlo y que me estuve más de media hora removiendo pero tampoco es para tanto. Era mover lentamente, sentada tranquilamente en una silla frente al cubo de la mezcla y paraba un rato cada diez minutos más o menos para retomar de nuevo el movimiento. No terminé agotada para nada :-)

Sigamos ahora con el proceso de elaboración:
En primer lugar ponemos el agua en el barreño.

A continuación, lentamente, vamos agregando la sosa cáustica removiendo despacio sin parar hasta su completa disolución. Ojo al agregar este producto no hacerlo de golpe ni moviendo de manera que nos salpique. Os recomiendo que aun llevando mascarilla, guantes y gafas os retiréis lo más posible de encima del barreño para evitar el inhalar gases

Veremos que si al rato tocamos el barreño por fuera lo notaremos muy caliente. 
Cuando está disuelta la sosa añadimos poco a poco el aceite. También con la precaución de que no nos salpique. Moveremos todo el rato en la misma dirección para que no se "corte".al 1500 cc de agua del grifo.


De momento no agregaremos más productos. Nos dedicaremos a seguir removiendo despacio la mezcla. Veremos que poco a poco va espesando, lentamente. Cada rato podemos tranquilamente dejar de mover un momento. Quiero decir que no es preciso estar constantemente removiendo. Porque paremos un momento de vez en cuándo no le pasará nada al jabón. Será necesario que transcurra entre media hora y tres cuartos removiendo hasta que la mezcla adquiera el espesor necesario.
Vemos en estas fotografías.


Cuando la mezcla esté en este punto. Añadiremos el jabón en escamas. Seguiremos igual, removiendo despacio la mezcla hasta la total incorporación del jabón.

Acto seguido le tocará el turno al percarbonato de sodio. Actuaremos exactamente igual que con el jabón. 

Seguiremos removiendo unos minutos más y cuando tengamos la mezcla aproximadamente como una bechamel el proceso lo podemos dar por terminado.

Lo que tarda en espesar la mezcla depende de muchos factores, desde la temperatura ambiental, al tipo de aceite, etc.
Si no usamos azulete ya estará lista la mezcla del jabón a la espera de que se vaya secando. En el caso de que queramos que tenga azulete, debemos esperar hasta el día siguiente para incorporarlo.

El jabón tendrá más o menos este aspecto. Todavía bastante húmedo, resquebradizo si lo tomamos a trozos pero se compacta si apretamos un puñado.


Como en todo momento yo tengo que estar sentada, para estar más cómoda he cambiado el jabón a un barreño más bajo y más ancho.

Para no agregar más humedad al jabón he usado azulete en polvo. Por la mañana del día siguiente simplemente cogí un par de puñados de la mezcla del jabón del día anterior y la puse en un recipiente de plástico al que incorporé el contenido de un sobre de azulete y mezclé con las manos protegidas con guantes.




Una vez mezclada esta cantidad de jabón la mezclé con el jabón del barreño tratando de que quedara lo más homogénea posible.
Debo decir que la próxima vez no haré así. Esperaré a que el jabón esté bastante seco para añadir el azulete. Al haberlo agregado estando el jabón todavía muy húmedo el azulete se me ha disuelto un poco y aunque me han quedado bolitas de azulete sueltas, el jabón ha tomado una ligera tonalidad azul celeste todo él. No pasa nada. Incluso tiene un aspecto bonito pero quizás hubiera preferido que fuera blanco y se notaran las bolitas azules sueltas.


A partir de aquí deberemos ir desmenuzando el jabón poco a poco durante los siguientes ocho o diez días (dependerá del calor que haga, de lugar dónde lo hagamos, etc.) hasta que esté completamente seco. Es cuestión de ir deshaciendo los trocitos de jabón hasta que vaya quedando un polvo lo más fino posible para que se mezcle bien con el agua de la lavadora. Todo ello, por supuesto, con guantes!!

Una vez perfectamente seco podemos guardarlo en recipientes de plástico o cartón hasta que podamos usarlos.
Es importantísimo decir que hasta que pase al menos un mes este jabón no estará listo para su uso. De hacerlo antes corremos el riesgo de dañar la ropa. Así que un poco de paciencia y esperar el tiempo necesario!!
Os incluyo un cuadrito por si queréis tener el proceso resumido

Las fotografías que pongo fueron tomadas al día siguiente de hacer el jabón. Como podéis ver está ligeramente azulado aunque según van pasando los días el jabón va blanqueando poco a poco a medida que va secándose. De no poner azulete queda totalmente blanco, como el detergente que se compra en el super.
Estoy segura que no será la última vez que elabore jabón en polvo casero. Me ha entrado mucho interés en conocer más sobre este tema así que con total seguridad iré enterándome poco a poco y la siguiente vez que haga jabón no será exactamente igual. Imagino que en el jabón como en casi todo, es la experiencia la que al final te permite llegar a las proporciones y sistemas de elaboración cada vez mejores.
De momento esta es mi primera experiencia. De verdad que he disfrutado muchísimo haciéndolo y no me ha supuesto ningún trabajo extraordinario. Sí, son unos días de estar desmenuzándolo pero vamos, si se deja en una encimera en un lavadero bien ventilado uno puede hacer este trabajo sentada tranquilamente unos minutos.


4 comentarios:

  1. Muy interesante y superbien explicado. Hace años hice jabon en pastilla pero ahora despues de leerte me ha entrado el gusanillo de hacer jabon en polvo.
    Desde luego esta claro que es la mejor manera de reciclar el aceite usado.
    Un beso.

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  2. Jo... Dan ganas de usarlo ahora mismo ;))
    Tiene una pinta estupenda. Ya contarás si resulta tan eficaz como económico.

    Como siempre, requetebién contado, hermana. Besos y abrazos... y que la ropa te quede resplandeciente, jeje.

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    Respuestas
    1. Ahora no!! Dañaría la ropa. Debe transcurrir un mes para poder usarlo. Ahora ya está seco, he ido "desmigándolo" estos días y volteándolo para que fuera secándose.
      Cuando me parezca lo guardaré en un recipiente vacío de detergente y dentro de tres semanas empezaré a usarlo. Ya os contaré. Estoy segura que funcionará estupendamente. Por qué no iba a funcionar? Siempre se lavo la ropa con jabón casero hasta que existieron los detergentes y de eso no hace tanto.
      Tendremos que hacer también jabón liquido porque dice mamá que ella lo usa líquido. A ver qué tal sale. Un besillo para ti.

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    2. Ah!! Por cierto...al estar ya seco, ha ido blanqueando y está blanco como la nieve!! lo cual no lo convierte en más efectivo pero psicológicamente parece que...yo que sé, que es más bonito blanco. O no? :P

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