viernes, 17 de junio de 2016

Kerria japonica 'Pleniflora' - Tutorial sobre su poda

Esta primavera todas las floraciones han andado locas en el jardín. Esta que veis en las fotografías la compré Es la segunda temporada que florece esta Kerria japonica 'Pleniflora' en el jardín. Tengo otra delante de casa pero la verdad es que la pobre está tan cerca de las raíces de las arizónicas que apenas saca brotes nuevos y su floración fue decepcionante. 

Son arbustos de floración bastante adelantada, lo normal es que florezcan a mitad de marzo. Pero durante este año, cada Kerria ha hecho lo que le ha dado la gana. La una floreció  a mediados de abril y la otra era finales de mayo y todavía tenía alguna flor. 
Son las dos arbustos muy jóvenes que podrían haber pasado sin poda, y de hecho no pensaba podarlas, pero esta mañana he andado por la zona dónde está plantada ésta y me he decidido a hacerle una poda que siendo tan joven no podría calificarse de completa y ha sido más que nada una poda de desarrollo pero me servirá para montar este tutorial en el que trataré de explicar de qué forma se podan estos preciosos arbustos.
 
Las Kerria japonica no forman una verdadera estructura permanente. Son más bien un conjunto de ramas largas que salen desde el suelo y que a partir de su segundo año florecen y siguen haciéndolo el siguiente temporada en las ramillas que brotan en sus laterales. A partir del tercer año estas ramas pierden vigor y muchas terminan por morir
Son arbustos en los que resulta imprescindible una poda adecuada si no se quiere que en poco tiempo se conviertan en una maraña llena de tallos muertos liados con tallos vivos y que luego resultará muy difícil de limpiar. 
Lo correcto como digo, es podarlas inmediatamente tras la floración. En este caso me he dejado pasar dos semanas pero bueno, como no es mucho el trabajo que he tenido que aplicarle tampoco le vendrá mal esta limpieza que he hecho hoy.
La floración de esta primavera no fue nada espectacular porque cuando la compré el verano anterior, en el vivero le habían cortado todas las ramas a 15 cm del nivel del sustrato del contenedor. Evidentemente con este corte se cargaron muchas ramas que deberían haber florecido esta primavera pasada y solo pudo florecer sobre las brotadas durante el verano y otoño pasados.
A partir de ahora ya se normalizará en su crecimiento y espero que el año que viene luzca esplendorosa.
Preparamos el material que vamos a precisar para ahorrarnos idas y venidas y tenerlo todo a mano.
Unos guantes para no arañarnos con las ramas las manos.
Unas buenas tijeras de podar que deberán estar en perfecto estado de limpieza. Siempre lo repetimos, podar es cortar y cortar ese producir heridas en las ramas que hasta que no cicatricen son zonas expuestas a infecciones. Conviene por tanto mantener una escrupulosa limpieza de nuestras herramientas.
Una pequeña escoba metálica (no sé si lo llamáis rastrillo quizás) para limpiar la zona cuando terminemos.
Un extractor de malas hierbas de raíz profunda en mi caso porque en esta zona crecen hierbas de este tipo y además resulta de gran ayuda en el caso de que crezca alguna en el centro de la base de las ramas.

Bien, yo aconsejaría que antes de comenzar a podar cualquier arbusto o árbol lo miráramos en su conjunto y desde distintas posiciones. Sí, digo bien!! Convendría que miráramos su forma, su ubicación, el espacio del que disponemos para su crecimiento, que lo analizáramos, que nos fijáramos en su estado. Sólo así tendremos una idea de cual es el trabajo que tenemos que afrentar y de qué modo hacerlo.
Qué tenemos? Está claro, un arbusto de muy poca edad al que le han brotado muchos vástagos jóvenes que emergen del centro de forma vertical y cuya base está bastante enmarañada.

Si nos fijamos muchas veces los arbustos que compramos no adquieren su porte natural hasta que ha pasado un tiempo en el jardín. Es normal. No es infrecuente que, imagino que por razones de espacio en el transporte, los ejemplares que vienen en contenedor se les practiquen cortes de ramas que provocan crecimientos inadecuados y como digo, no presentan  la estructura que luego con el tiempo adquirirán cuando estén a nuestro cuidado.
Tenemos además que el arbusto crece en un arriate en alto con espacio a ambos lados suficiente como para que sus ramas al crecer adquiera la bonita forma arqueada que le es característico. Pero sobretodo tenemos mucho espacio pro delante para que estas ramas cuelguen sobre el terreno casi vertical que hay desde la rampa del coche hasta el nivel de las piedras que contienen el arriate. No tenemos por ello problema de espacio y no tendremos que hacer nada de momento para contener su crecimiento en ningún sentido. Debemos en todo caso practicar una poda para fomentar que broten la mayor cantidad de tallos nuevos que permitan una gran floración el año que viene.

Miremos a nivel del suelo: lógicamente tratándose de un arbusto muy joven no puede presentar una base excesivamente congestionada que sería normal en uno de mucha más edad. No obstante hay tallos débiles y algunos con un color muy amarillento que denotan no estar en buen estado. Habrá que eliminar por tanto lo que sobre.

El centro del arbusto tiene ramas muertas, débiles, rotas o enfermas. Algunas desde la base. Otras con zonas secas en sus extremos. No hay duda. Toda esta madera muerta es preciso eliminarla.

Y por último. Durante verano y otoño tras su compra, la planta sacó nuevas ramas que durante esta primavera se han ramificado y es dónde ha presentado la mayoría de sus flores.
Habíamos dicho que las ramas comienzan a dejar de ser productivas a partir de su tercer año. Por tanto estas ramas de madera de dos años y que ya han florecido, en este caso, como el arbusto es joven, no vamos a eliminarlas.


Lo que sí vamos a hacer es despuntar el extremo de estos tallos maduros (que no viejos todavía) y de sus ramillas laterales. Este despunte favorecerá que estas ramificaciones vuelvan a ramificarse, produciendo al inicio de la primavera que viene mayor número de yemas de flor.

A partir del año que viene y para mantener un arbusto que no envejezca, iremos eliminando un tercio de estas ramas cada año. Esta eliminación favorecerá la emergencia de nuevos tallos que portarán flores cuando su madera madure, es decir, al siguiente año.
Qué vemos más? Vemos que hay una rama ya vieja que no tiene muy buen color y que toda su madera a partir de cierta altura está muerta. Estaba situada en medio del arbusto enmarañando too su centro con sus ramificaciones de madera seca. Conste que para poder hacer esta fotografía he tenido que apartar todas las ramas que rodeaban a las rodeaban. Así pues, sin miramientos!! Cortamos esta rama que solo nos sirve para densificar el arbusto en su centro impidiendo la buena ventilación del mismo pero sobretodo que, como está liado con las ramas que lo rodean, solo serviría para enmarañarse cuando sigan saliendo nuevos brotes desde abajo dificultado su extracción durante la poda del año que viene si lo dejamos ahora.

Veamos como ha quedado la base del arbusto. Mucho más despejada. Sin ramas muertas ni creciendo en direcciones inapropiadas o que enreden la base. 

Una vez podado, el arbusto mantiene las ramas de un año que no se han tocado y que crecen verticales en el centro. y algunas (pocas porque el arbusto es joven todavía) ramas con ramillas laterales que han florecido este año y volverán a hacerlo el que viene. Serán las que se poden tras la floración de la próxima temporada porque ya tendrán tres años. Estas ramas maduras se presentan hacia el exterior del arbusto y no enredan la zona central lo que permitirá acceder a la altura de su nacimiento con facilidad cuando toque podarlas.


Un buen riego en profundidad y una generosa capa de humus para renovar el acolchado (a falta del material que suelo usar que es madera troceada muy pequeñita) aportará nutrientes al arbusto y servirá para proteger la zona de malas hierbas y evitará más riego del necesario al proteger el suelo de las altas temperaturas.


Con esto esta Kerria está dispuesta y en perfectas condiciones para seguir creciendo hasta el invierno y esperemos que echando muchos nuevos tallos que conviertan la siguiente floración en un maravilloso espectáculo.




Entre abejas y pájaros anda el juego!! Como un colador y sin una guilloma me han dejado el Amelanchier

Este domingo vendrá mi hija a casa a comer. Tenía pensado hornear una deliciosa tarta de queso y usar algunas guillomas que producen mis dos pequeños Amelanchier lamarckii (Guillomo) como adorno y para endulzar la capa superior de la tarta. Mi gozo en un pozo!! Bajo ahora, hace un instante, a coger un puñado de estas dulces frutitas y...ni una!! Vamos, es que no me han dejado ni una en ninguno de los dos arbolitos!! Hasta ayer tenían bastantes frutitas colgando y no se me ocurrió que los pájaros se las gastaran así ajajja
El año pasado pasó parecido pero al menos pude probarlas. Fue la primera vez que las vi y me parecieron preciosas (y riquísimas). Colgando de las ramas como pequeños arándanos muy oscuros. Parecían cerecitas. Digo que pasó parecido porque llevaba unos días picoteando algunas cuando pasaba cerca de estos dos arbolitos y como no las conocía hasta entonces, me hacía ilusión darle a mi hija cuando viniera a casa algunas para que las probara. Salimos al jardín en busca de ellas ...y lo mismo!! ajjajaaj Se las habían comido todas y ella no pudo probar ni una sola. En fin...
Otro año andaré más al tanto a ver si puedo al menos tomar algunas. Pero me resisto a retirarlas de los arbustos porque me encanta verlas colgando de sus ramas :) Esta imagen es del año pasado  pero al menos me dio tiempo de hacer alguna fotografía mientras fructificaba.
Cuando me he acercado he comprobado que mis Amelanchier lamarckii son santo de su devoción para otros inquilinos, las abejas aserradoras o cortadoras. Me han dejado bonitas las hojas del guillomo!! ajajjajaj Lo cierto es que es maravilloso la perfección de los círculos que realizan al cortar trocitos de hojas para llevárselas a su nidos y que les sirvan para tapar el orificio de entrada una vez han depositado los huevos en ellos. Tienen su mérito. Verdad!! 
Son un variedad de abejas solitarias que pueden hacer sus nidos en cualquier orificio de la pared, en macetas, en agujeritos en el suelo, en cañas secas y huecas o en "hotelitos" fabricados ex profeso para ellas como el que construí hace unos meses y que os mostré en un artículo de este blog.
Bueno, qué se le va a hacer? Esto es lo que tiene vivir en un jardín lleno de diversidad. Que hay bichitos de todo tipo y de algo se tienen que mantener los pobres. No me apena en absoluto ni las frutas ni las hojas taladradas. Es parte de "juego" y es parte de las cosas que ocurren en los jardines vivos.
Al Amelanchier no le pasa nada por estar agujereadas sus hojas y en cambio es estupendo que haya unas abejas tan importantes como son estas para la polinización de flores en general y de frutales en particular. Y los frutos... pues eso. En realidad introduzco muchos arbustos simplemente para que las aves tengan alimento y visiten mi jardín mucho insectos atraídos por sus flores. Quizás es cosa de "repartir" algunas como estas guillomas que tanto me gustan y poner una red que cubra solo una parte del arbusto para reservarme alguna fruta para mí y dejar la mayoría para las aves. O ser más rápida que ellos y coger alguna  a tiempo...
jajajaj fijaos cómo han dejado las ramillas que portaban las guillomas :)

En realidad me sonrío pensando en el festín de dulces frutas que se han dado a mi costa ajjajaja Que les aproveche! Haré la tarta con mermelada...qué remedio :)

Geranium x magnificum. Azul violeta!

He cultivado otras variedades de Geranium y debo decir que  no con muy buenos resultados. Me traje del anterior unas matas de Geranium 'Johnson´s Blue' que si bien allí durante los dos primeros años se convertían cuando llegaba la primavera en matas preciosas, aquí jamás prosperaron dignamente.

Esta variedad aquí, en mi jardín, eran plantas con cuatro o cinco tallos larguiruchos que se desparramaban por el suelo sin formar las matas tupidas y redondeadas que he llegado a ver en otros sitios. Aunque los tallos de los Geranium suelen ser largos con bastante distancia entre nudo y nudo. Unas cuántas ramitas no se sostendrían en altura, precisan que sean muchas para formar matas densas y bonitas y que la mata gane en altura. Ya digo, aquí fueron decayendo hasta que este año incluso veo que no han vuelto a brotar. Creo que los planté en lugares con demasiada insolación!!

Pero soy persistente ajajja y en mi memoria guardaba la imagen de una variedad que vi por primera vez en El Jardín del León de la rosaleda de David Austin. Me encantó las hojas más semejantes que otras variedades  a las del género Pelargonium (con el que no hay que confundir los Geranium) Unas hojas profundamente lobuladas y cubiertas de pelusilla. Me pareció una mata más densa, más tupida que otras variedades de geranium que he cultivado. 
Debido a su preciosa gama de color, al planificar el jardín trasero pensé en esta variedad pero no la encontré disponible en ningún vivero de modo que me decidí a introducirlo en el último pedido de vivaces que he hecho a través de una página web.
Me encantan sus flores llenas de "venas" y sus bonitos estambres. Viendo sus capullos no me extraña que a veces estas plantas se confundan con los más conocidos "geranios" que tanto se cultivan en España. Pero no, son géneros distintos aunque ambos están incluidos en la familia de las Geraniáceas. Lo que conocemos con el nombre común de "geranios", también herbáceas aunque muchísimo menos resistentes a las bajas temperaturas, pertenecen a un género distinto, los Pelargonium. Estos en cambio, como hemos dicho, forman el género Geranium. Vivaces que en climas con heladas pueden llegar a desaparecer su parte aérea totalmente durante el invierno volviendo a brotar de nuevo en primavera.

El primer año no forman nunca matas tupidas, debe pasar para ello una o dos temporadas más. Geranium x magnificum no es una variedad de larga floración pero no la elegí solo por el precioso color azul violáceo de sus flores. Decidí cultivarla porque me encantan sus hojas incluso sin flor y porque además éstas adquieren preciosas tonalidades rojizas en otoño. Puede alcanzar unos 60/70 cm de ancho por lo mismo de altura.

No es una variedad especialmente propensa a contraer enfermedades ni plagas y su cultivo no presenta dificultades. Se adapta bien a distintos tipos de suelo y diría que en nuestros climas tan calurosos en verano se hace mejor en una semisombra que a pleno sol. Una vez asentada es bastante a cierta falta de riego.
Aunque como digo no es excesivamente exigente en cuanto a suelo, prefiere algo de humus en el hoyo de plantación y enriquecerla con materia orgánica en la capa de acolchado.

En general los Geranium son herbáceas vivaces que requieren ser divididas cuando pasan algunos años. Se levantan del suelo con una pala eliminándose aquellas partes viejas y secas y dividiéndolas en varias partes con lo que aumentaremos el número de nuestro ejemplares) antes de volver a plantarlas. Esta labor conviene hacerla antes de que inicien su plena brotación en primavera.