domingo, 29 de mayo de 2016

Malus 'Nicoline' Un manzano ornamental soñado.

Con tanto artículo de rosas no he tenido tiempo de mostraros una de mis últimas compras!! :) jajajaj Os presento a Malus 'Nicoline' Vamos a ello!!

En la esquina norte del jardín trasero, crecía hasta la temporada pasada un precioso Acnistus australis pero se hizo tan enorme y se trata éste de un arbusto de crecimiento tan raro que me decidí a cambiarlo de lugar. Vertía sus largas ramas precisamente sobre la zona de paso y cada vez que cruzábamos el portón había que aparlarlas de en medio si no querías darte con ellas de bruces. Y la verdad, con las espinas que tiene este arbusto que es increíble lo camufladas que están pero vaya que si se nota cuando te pinchas con ellas!!
Era cuestión de cambiarlo de lugar al inicio de esta temporada porque la cosa ya no podía esperar más. Pensé que tenía que buscar un sustituto y pensarlo muy bien porque es un rincón muy importante estéticamente en este jardín, la zona más frecuentada de todo él. Al lado de esta esquina se pasa cada vez que entramos y salimos de casa casi y por ella se tiene que atravesar cuando se regresa de fuera del jardín. Se me ocurrió que un árbol de unas dimensiones comedidas podría estar bien. 

En la esquina del jardín tenemos un espacio que es la entrada auténtica a él. Es la zona que hay tras este portón con celosías que se ve en estas fotografías. En él hicimos el año pasado una fuente de piedra y plantamos una preciosa Catalpa bignonioides que está brotando ahora. Yo quiero crear un espacio fresco en esa esquina de ahí la plantación de este árbol. En Madrid, en verano, como sabéis hace muchísimo calor y para mí sería una cosa maravillosa lograr sentir frescor cuando atravieso la puerta de mi jardín al venir de la calle. Entrar en él y sentirme bien sea todo uno. Esa es mi idea, ya veremos si lo logro. Pero pienso que sí que agua, un árbol que de buena sombra y plantas de sombra creará un ambiente muy agradable en este espaacio que como digo es el que da la bienvenida al jardín. 

La fachada sur de este jardín trasero está orientada al sur y se alinean en ella algunas variedades de bonitos rosales. Reciben demasiado sol, tanto que castigan en exceso las rosas. Hacer crecer en esta esquina algo que proporcionara sombra en las horas más duras del estío pensé que sería buena idea.
Tengo otro manzano ornamental en la zona norte del jardín y me parecen tan bonitos en primavera y en otoño!! Con su preciosa floración y con sus bonitas manzanitas que son un manjar para los pájaros :) así que consideré la posibilidad de poner otro manzanito ornamental.
Llevaba días pensando en como solucionar esta esquina pero no había modo de verlo claro y de decidirme. De una parte debería ser algo de crecimiento algo con los pies despejados y que permitiera el crecimiento de las pequeñas hortensias (todavía) que tengo plantadas en esta zona. De otra no debería ser de hoja perennifolia porque es agradable que durante el duro invierno los rayos de sol bañen este jardín. 

El otro día cuando me di una vuelta por el vivero al que tengo costumbre ir todavía no tenía claro qué iba a plantar en este rincón. Me pasa muchas veces. Prefiero decidir este tipo de cosas con la "cabeza", buscando información sobre las necesidades de una planta y sus características de crecimiento; elaborando en ocasiones sencillos croquis que plasman las plantaciones al tamaño que alcanzarán de adultas. Pero en ocasiones no hay modo. No estás inspirada, y entonces me digo que seguro que dando un paseo por un vivero, me vendrá la inspiración de pronto y lo veré claro. No hay que tener prisa cuando se deciden plantaciones muy importantes y que determinarán toda una zona.
Así ocurrió el otro día. Estaba haciendo unas pocas compras cuando me di de bruces con él. No era mucha cosa el pobre. Chiquito y larguirucho. Sin demasiadas ramas todavía pero tenía varias cosas que me encantaron.
Las ramas presentaba todavía en ellas unas preciosas flores de un color que me enamoró. Estaban algo ajadas pero permitían todavía apreciar perfectamente su color. Automáticamente me vino a la cabeza el color de la fachada de mi casa. Era el mismo pero en tono mucho más subido!! 

Me fijé en sus preciosas y brillantes hojas oscuras y con mil tonalidades en púrpuras y cobres anaranjados oscuros con algunas en verdes claro. Qué bonito conjunto de colores!!
Pero además estaba formado más como arbusto que como árbol. Y eso me encantó!! Me gustan los árboles de varias ramas que parten desde muy abajo, desde poco más alto que el nivel del suelo. Creo que son mucho más naturales, mucho más bonitos!!
Imaginé en aquel momento una copa amplia y extendida sobre el rincón de mi jardín y aceleré el tiempo unos años para pintar en mi sueño unas ramas con una preciosa corteza recorriendo horizontalmente el aire por encima del portón de madera jajajaj Cubiertas con esas llamativas hojas que estaba viendo en el arbolito del vivero. Me acerqué y tenía un aroma delicado pero claramente perceptible!! Ummmm puse el aroma en mi sueño en el que pintaba ese rincón dentro de unos años jejejje

Y es que las plantas hay que soñarlas!! Si en mi jardín únicamente cultivara aquellas que el día que las compré ya me parecieron maravillosas, tendría un jardín desierto casi :) Hay que imaginar lo que serán, en qué se convertirán, qué sensaciones nos producirán cuando sean adultas... Y eso hice. Pintar una copa de un manzano de no muy amplias dimensiones cuajada de flores en la gama de la fachada de la casa. Y como era un sueño y yo era la dueña de él me adelanté unos meses hasta llegar al otoño de aquel año impreciso y vi sus pequeñas manzanas oscuras colgando todavía de sus ramas. En aquel momento no había leído todavía la etiqueta así que las manzanitas en mi mente estaban al lado todavía de las hojas. Estaba claro, lo que imaginaba cada vez me gustaba más.

Sopesé, tenía las medidas del rincón en mente y busqué en Internet en mi móvil qué medidas alcanzaría de adulto. Era perfectamente compatible con ese rincón de mi jardín. Sí, sin duda!!
La corteza que cubría sus delgaditos troncos todavía no podía ser más bonita. Qué preciosidad...

De su delicado tronco colgaba una etiqueta algo desvaída por el sol: Malus 'Nicoline'. Bonito nombre!! Lo que leí en ella terminó de decidirme. Sus frutos, oscuros y pequeños se conservan largo tiempo en el árbol hasta el invierno representando una delicia para los pájaros. jajajaj Lo que faltaba que me dijeran para traérmelo para casa!! :)
Ahora me toca llevar a la realidad mi sueño. Cuidar amorosamente de él ofreciéndole lo que precisa. Él a cambio me hará sentir lo que imaginé en mi sueño con el frescor que proporcionará su sombra a este rincón y a mis rosas, con sus flores revoloteando sobre mi fachada y saltando por encima del portón de madera; con el tono de sus hojas oscuras que contrastarán con el verde jugoso del Parthenocissus tricuspicada 'Veitchii' que pronto empezará a cubrir mi fachada ...y sus frutos darán a los pájaros visitantes de mi jardín el alimento que necesitan. 

Así de hermosa es la jardinería. Dar, cuidar, ofrecer....ahí está el secreto para recibir ;)

Rhaphiolepis umbellata

Cuelgo este artículo sobre este precioso arbusto/arbolito con algo de retraso en el sentido de que ya no está en su momento más bonito de la floración. Comenzó hace alguna semana y ahora ya pocas son las flores que quedan todavía abriéndose sobre sus ramas.

Se trata de una rosácea de hoja perennifolia, coriácea con una gama de verdes muy variada y con algo de pelusilla en sus hojas, especialmente en los brotes nuevos que se presentan de color más claro y con un fuerte contraste entre el haz y el envés.
Aunque de momento recibe muchas horas de sol he pensado en esta ubicación para él un poco con vistas a que una vez crezcan el manzano ornamental que hay cerca y un Sacumbus nigra 'Black Tower' proyectarán sobre él su sombra en las horas centrales del día.
Florece ahora, en primavera, sobre mitad del mes de mayo y lo hace de modo explosivo en forma de panículas que brotan en el extremos de sus ramas en forma de flores con un agradable aroma y de color rosa tierno y que cubren casi literalmente el arbusto. Aunque produce frutos pequeños de color oscuro, debo decir que en mi ejemplar todavía no los he visto.
La verdad es que Rhaphiolepis umbellata no es un arbusto que crezca demasiado deprisa. Es lento y aunque en teoría parece que puede alcanzar los dos metros, para ello imagino que se requerirán muchos años.
Teniendo en cuenta esto no estoy segura de no haberme equivocado al ubicar rodeándolo (aunque lo haya hecho de modo provisional) estas tres matas de salvia que probablemente se harán demasiado grandes antes de que el arbusto haya alcanzado un tamaño respetable. Las puse porque me gustaba el contraste de la gama de rosas pálidos y los morados de las salvias.
Decía que había puesto las matas de salvia de modo provisional porque mi intención es eliminar al menos la mata que hay entre Rhaphiolesis umbellata y Rosa 'Perle d'Or' cuando este precioso rosal crezca un poco pero mientras, he preferido llenar el espacio con esta bonita salvia. Creo que una vez el rosal haya tomado cuerpo, quedará linda su bonito follaje verde manzana al lado de las oscuras hojas del arbusto.
Por cierto, Perle d'Or es un regalo de una amiga cuyo blog todos conocéis (El Jardín de Bemi) Me lo envío hace unos meses. Era un esquejito chico que venía arraigado y que he cuidado con todo el mido del que he sido capaz para que llegue a prosperar en mi jardín y se convierta en una preciosa mata de rosas maravillosas.
En todo caso, ningún problema que no se deba salvar sencillamente ubicando en otro espacio a las salvias.

Crece bien en una ubicación soleada aunque también prospera en zonas de semisombra. Necesita para estar feliz un suelo algo húmedo pero que cuente con un perfecto drenaje y que no sea pobre. De ahí que sea importante mantener bien abonado el lugar dónde desarrolla sus raíces.
No es apropiado para jardines con heladas muy profundas y prolongadas. En mi clima lleva ya dos años y parece que va aguantando bien. Pero claro, mis heladas ni son excesivamente profundas, ni, sobretodo, son prolongadas por lo que no se daña en exceso.


De momento no me he visto en la necesidad de podarlo porque su crecimiento es muy compacto y equilibrado. De hacerlo sería tras la floración el momento mejor para eliminar algunas ramas que se orienten inadecuadamente o para ir formándolo del modo que nos convenga.
En estas dos temporadas no ha padecido enfermedad o plaga alguna de manera que es una planta que salvo en el riego y en la nutrición del suelo no da ningún quebradero de cabeza.