domingo, 22 de mayo de 2016

Viburnum rhytidophyllum, un viburno poco visto

Conocía este viburno por imágenes de libros de jardinería y de la Red pero no lo había visto nunca. Me interesaba de él la persistencia de sus hojas si lo plantaba en un lugar un poco protegido y tenía la suerte de que en mi jardín no cayeran heladas fuertes e intensas pero sobretodo me interesaban sus frutos como alimento para los pájaros y por supuesto, por su propia belleza.

Llevaba tiempo buscándolo y no tenía pensando hacer ningún pedido a través de la web así que resultó una gran sorpresa encontrarme sin pensarlo con él delante.
Estaba en un rincón del vivero, tras otras plantas amontonadas en deplorables condiciones. Todos los que visitáis algunos de estos centros sabéis de qué os hablo. Son contenedores abandonados a su suerte, generalmente casi sin sustrato, con las raíces en parte expuestas. No es aconsejable comprar estos ejemplares pero ya sabéis lo del dicho, "haz lo que yo te diga y no lo que yo hago" jejeje 


Me arriesgué y se vino conmigo!! No me arrepiento. Ahora, eso sí, le ha costado empezar a animarse a brotar. Lo planté en el otoño y durante todo el año pasado apenas hizo nada hasta esta primavera en que lo he visto florecer por primera vez y que presenta brotes nuevo. Por fin!!
Los viburnos, al igual que los sáucos pertenece a la familia de las adoxáceas. A diferencia de otros viburnos, Viburnum rhytidophyllum en concreto,  no es uno de los más vistos en nuestro país. De hecho no lo he visto nunca cultivado en jardín alguno y no suele incluirse en muchos catálogos de plantas a la venta en páginas webs.


Perennifolio y  resistente a las heladas aunque en condiciones de climas muy fríos puede perder las hojas o deteriorarse bastante durante el invierno. A pesar de ello brotará de nuevo en primavera.
Sus brotes nuevos, me parecen preciosos con esa pelusita cubriendo sus tallos. Tiene unas curiosas hojas alargadas, grandes, de verde bastante oscuro en el haz y color gris claro en el envés.Pero sobretodo con un envés con nervaduras muy marcadas.


En cuanto a condiciones de cultivo, se trata de un viburno para cultivar al abrigo de vientos fríos y del sol del mediodía. Crecerá más feliz en una semisombra sin demasiadas exigencias en cuanto al suelo.  Por lo que he leído parece ser que precisa de bastante humedad en el sustrato y que no le gustan los terreno secos pero lo cierto es que en mi jardín se riega poco, al menos no más que el resto de arbustos de la zona dónde lo cultivo.


Florece ahora, en mayo, ofreciendo preciosas umbelas formadas por diminutas flores blancas amarillentas. No sé lo que durará la flor porque, como os decía más arriba, es la primera vez que aparecen las flores en mi ejemplar. 




Los frutos maduran en otoño presentando un color inicialmente rojos para convertirse en negros en la madurez. Por lo visto, aunque son tóxicos para las personas, las aves tienen un gran aprecio por ellos.
La poda, si se hace, debería realizarse tras la floración pero claro, con ella, nos estaríamos perdiendo la fructificación del otoño, cosa que en mi caso, no voy a hacer este año porque ya que por fin ha florecido no quiero dejar de disfrutar los bonitos frutos que permanecen largo tiempo en el arbusto.
De crecimiento, al menos inicialmente, bastante lento, puede alcanzar el tamaño de un arbolito de unos cuatro metros y puede formarse con él setos o arbustos independientes a los que puede conformarse mediante la poda en arbolito con varias ramas desde el suelo o como mata tupida desde el nivel del suelo.
No he apreciado enfermedades en mi viburno ni tampoco ha sido pasto de pulgones u otras plagas.