domingo, 17 de abril de 2016

Caja nido con balcón para pequeñas aves

Tendríamos que haberla tenido lista al final del invierno pero el tiempo da para lo que da y no se puede estirar más. A pesar de no tener muchas esperanzas de que esta primavera tengamos okupas en esta caja nido no nos hemos podido resistir a colgarla. Aunque no la usen para anidar puede que algún pájaro la utilice para guarecerse de la lluvia. Quién sabe! 
Esta es nuestra primera caja nido y espero que la sigan muchas, muchas más... En realidad es un poco experimental en el sentido de que mis conocimientos de aves son nulos así que ni siquiera tengo claro cuales son las aves que frecuentan más mi jardín. Sé que hay mirlos, urracas, rabilargos y un montón de los que yo llamo pequeños. He sido incapaz de tomar una sola fotografía de ellos. Son tan rápidos, tan asustadizos que me ha resultado imposible pedir ayuda para identificarlos con una imagen en cualquier foro especializado.

En fin, el tiempo, espero, me de le oportunidad de ir acumulando conocimientos sobre estos precioso visitantes del jardín y adecuar en la medida de mis posibilidades las cajas nido que vayamos colgando a las especies concretas más frecuentes en mi jardín.
Hemos disfrutado mucho construyéndola. Yo me sentía un poco como una casera ansiosa de ofrecer un habitáculo confortable, seguro y a buen recaudo de depredadores. Comida y alojamiento gratis...esa es mi oferta jejeje Espero que una parejita se decida a anidar en ella y si no, a tener paciencia, estoy segura que tarde o temprano podremos ver desde la terraza el ir y venir de unos padres agotados para satisfacer el incansable apetito de unos polluelos... 
Ha quedado linda. Verdad? :)
Es tanta la información sobre el tema del artículo de hoy que no voy a extenderme demasiado. Sí quisiera resaltar algunos aspectos que me parecen importantes.
Instalar cajas nido adecuadas a la población de aves que visitan nuestros jardines es una actividad que redunda en beneficio de su protección. Las aves anidan de modo natural en oquedades de las ramas y troncos de viejos y grandes árboles de especies muchas veces en claro retroceso por la actividad humana. La merma en las poblaciones de árboles de estas especies está muchas veces redundando negativamente también en las poblaciones de algunas aves. Facilitarles unos "agujeros" artificiales dónde anidar y guarecerse de las inclemencias del tiempo es una manera de proteger las aves de nuestro entorno.
Sin embargo quisiéramos resaltar un aspecto que nos parece de vital importancia. Con la instalación de cajas nidos nuestro trabajo no ha terminado. Las cajas nido precisan de un mantenimiento y limpieza. Al menos una vez al año deberíamos revisar cualquier desperfecto que se pueda ocasionar por efecto de la lluvia, el sol, etc. Reemplazar piezas desprendidas o rotas etc. Pero sobretodo, en invierno, cuando no están siendo usadas para anidar deberemos proceder a una escrupulosa limpieza de su interior eliminando los restos de anteriores anidaciones que seguramente tendrán pulgas y otros parásitos. No hacerlo puede llevar consigo la infección de las siguientes polladas.
Para facilitar esta apertura hemos instalado una bisagra en el lateral de la caja que permite el movimiento de la parte frontal.
Creemos importante si la apertura es frontal la caja nido cuente con un sólido cierre que impida que accidentalmente esta tapa frontal se abriera cayendo los huevos o polluelos al suelo.

No debemos olvidar la gran labor "insecticida" que realizan en nuestros jardines. Por eso es de suma importancia que las aves encuentren en nuestros espacios ajardinados el alimento, agua y cobijo que precisan. Contar con ello ayudará a aumentar las visitas de estos precioso animalitos que tanto nos pueden ayudar en nuestro jardín, no solo como insecticidas naturales si no también con la belleza de su presencia.
Un aspecto fundamental es el material y la forma de construcción de estas cajas nido. Deberá construirse con alguno que ofrezca suficiente protección frente a la lluvia y el frío. Una buena madera de suficiente grosor será muy adecuada. Sin tratar, por supuesto. Y si debemos protegerla con algo jamás deberíamos usar productos químicos. Un buen aceite de linaza crudo por lo visto es lo más adecuado.
Tampoco conviene pulirla ya que las pequeñas irregularidades facilitan la entrada de las aves y desde el interior la salida de los polluelos cuándo estén preparados para el vuelo. Una superficie totalmente lisa impediría ambas cosas.
Y, a pesar de que son objetos que se ven en nuestro jardín y que incluso pueden resaltar, debemos vencer la tentación de decoraciones como pinturas de colorines que solo aumentarán la visibilidad de la caja y con ello el peligro frente a depredadores. Sin contar con la toxicidad que presentan estas pinturas.
Todo aquel que quiera construir e instalar en su jardín estas cajas nidos cuenta con una amplísima información  su disposición en infinidad de páginas en Internet especializadas y en libros sumamente ilustrativos. Nosotros hemos consultado las siguientes
Publicación de SEO/BirdLife (Sociedad Española de Ornitología) Una breve guía con todos los detalles sobre la construcción, ubicación y características que deben tener estas cajas nido: Cajas nido.
Cómo atraer a los pájaros a tu balcón o jardín. de Elisabetta Gismondi. Editorial Vecchi. 
Y la estupendísima publicación del Grupo Ecologista de Xoriguer de Villajoyosa Pinchando en este enlace os podéis descargar en formato PDF el  magnífico Manual para construir cajas nido y otros artilugios similares de este grupo ecologista. Os animo a hacerlo, tiene muchísima información expuesta de forma clara, concisa y amena.
Las ilustraciones de este artículo pertenecen a este manual y desde aquí queremos agradecer el espléndido trabajo de difusión que está realizando este grupo.
Bueno, os muestro nuestra primera caja nido y os comento algunos detalles que según la información consultada parece que son necesarios.
Parece ser que el barro, el cemento-serrín y la madera son los tres materirales más adecuados para la construcción de estas cajas. Eso sí, si usamos madera debe ser sin tratar y de un grosor suficiente como para proteger del frío e inclemencias del tiempo a los polluelos. Nosotros hemos usado madera de 17 mm de grueso. Es mejor de 20 mm pero los tablones que teníamos a mano eran de este grosor.
Hay varios modelos de caja nido para aves pequeñas, la tipo buzón de frontal plano es una de ellas. Esta, llamada de "balcón" es la que protege mejor de la entrada de lluvia y por lo visto aumenta la seguridad del interior del nido al ser de más difícil acceso para posibles depredadores.


El mismo modelo de caja puede valer para varias especies modificando el diámetro del orificio de entrada. Este cuadro puede orientar bastante a la hora de decidir para qué tipo de ave estamos realizando la caja nido.

Además del diámetro del orificio, las propias dimensiones de la caja determinarán también qué especies podrán usarla. 
Unos orificios en la parte superior de la caja permitirán que si llega el caso en verano, el interior de la caja pueda ventilarse y no llegar a altas temperaturas que pondrían en riesgo la nidada.
La caja al final en conjunto tiene un cierto peso, pero además las aves llevarán otros materiales para formar el nido en su interior. Es importantísimo que la base de la caja nido esté sólidamente anclada para evitar que con el peso se desprenda provocando que el nido cayera al suelo. Los tornillos que unen la base a la caja conviene clavarlos horizontalmente y no en vertical precisamente para evitar esto que comentamos.
A la hora de la ubicación la seguridad y la orientación son los dos factores que deberíamos tener en cuenta para decidirnos. Dependerá del clima, por supuesto. En mi jardín en verano, llegan a alcanzarse unas temperaturas bastante altas. Creo que una caja orientada al sur llegaría a recalentarse en exceso. De ahí que la hayamos puesto mirando hacia el este dónde recibirá el sol de la mañana pero no el del mediodía.
Aunque es muy frecuente ver estas caja nido clavadas literalmetne al tronco de los árboles está claro que no es un sistema adecuado por el daño que ocasionan a los troncos. Los tornillos provocan heridas a los árboles y son un posible foco de infección. Colgadas de ramas gruesas con alambre fuerte, atadas con cuerdas de suficiente calibre son sistemas mucho más respetuosos con los árboles.