viernes, 11 de marzo de 2016

Dos años ya!! Fotos del antes y después en mi jardín (2014)

Más o menos por estas fechas nos vinimos a vivir aquí. No hay un aniversario. No hubo un día concreto, ni siquiera una mudanza en una fecha. Al principio nos veníamos los fines de semana a trabajar, llegábamos el viernes y el domingo ya de noche nos volvíamos a la casa dónde vivíamos antes.
Poco a poco nos trajimos lo imprescindible en cada viaje que hacíamos hasta aquí. No veía la hora durante la semana de que llegara el viernes y con él nuestra subida en coche al puerto de la Cruz Verde. Me encantaba ver Madrid a lo lejos con sus torres desde allí y se me hacían eternos los pocos kilómetros que faltaban para volver a lo que hoy es mi casa. No me importaba no tener todavía el lavavajillas, ni siquiera una lavadora jajajaj Increible! Jamás había lavado a mano pero lo hice con tal de aplazar a veces el fin de semana.
Qué alegría saber que al levantarme lo primero que verían mis ojos son los grandes enebros que hay frente a la casa. Que podría estar todo el día paseando, pensando, tomando notas, midiendo espacios...soñando!! Aún no estaban los arbustos con los que he plagado el jardín, ni las vivaces, ni bulbos. En realidad solo estaba el esqueleto formado por preciosos árboles y un terreno que a mis ojos de entonces me parecía inmenso. LLeno de desniveles, de posibles rincones...de sorpresas! Pero había algo más!! Algo maravilloso, una estructura aterrrazada para salvar las pendientes hecha con piedras . Unas piedras que me tienen enamorada. Y no solo porque sean hermosas en sí mismas por la pátina que depositó el tiempo sobre ellas si no porque alguien las puso dónde siguen hoy. Y ponerlas costó mucho esfuerzo, mucho tesón y mucho trabajo...y para mí algo conseguido con esfuerzo y con trabajo es lo más digno de admiración y de respeto. Mucho más que lo comprado o lo regalado...lo que uno se trabaja, lo que uno se gana...
Aquellos árboles y aquellos pedrolos, algunos tremendamente grandes...eran nuestro proyecto!! Y yo tenía tantas ganas de ejecutarlo!! Me emocionaba incluso pensando como sería en el futuro, como "iría siendo" porque siempre he sido muy consciente de que un jardín no es cosa de unos días, ni de unos meses. Un jardín es cuestión de año.  Ningun plan que me hubieran ofrecido en aquellos meses me hubiera hecho más feliz que venir el fin de semana aquí a trabajar. Y es que, lo he dicho otras veces llevaba toda la vida esperando tener un lienzo así, un jardín así...
Cada domingo se me hacía más duro regresar. Y un día, sin darnos cuenta... ésta era ya nuestra casa. Aún no habían venido nuestros muebles, ni todas las cosas de la cocina pero aquí había desde siempre lo suficiente para vivir. Creo que empecé a nombrar esto como mi casa cuando ya no me llevaba mis cacharros de jardinería en el coche y se quedaron aquí definitivamente. Aunque volviera a dormir a la otra casa puntualmente, yo ya tenia la conciencia de que mi casa era ésta y no aquella porque aquí tenía mi podadora y mis libros de jardinería...ajajjaja
Sentía al principio el miedo de los pintores antes de manchar una tela. Ponía solo lo imprescindible, lo que sabía que no iba a dejar de gustarme: los rosales!! No tenía prisa. Sabía perfectamente el estilo de jardín que quería. Tenía claro qué quería sentir en el futuro al pasear por él...era cuestión de pensar muy bien las cosas para cometer el menor número posible de errores..Poco a poco, deleitándome en el proceso.
Pasee muchas semanas por él, al alba, a media mañana, a la tarde...al anochecer. Prefería "vivirlo" un poco antes de modificar nada. Era tan grande. Me parecía tan grande...que se me hacía difícil de abarcar, de interiorizar. Aún no me lo sabía de memoria como me lo sé ahora. Palmo a palmo, rincón a rincón creo que podría reproducirlo mentalmente de manera exacta...A todo te vas acostumbrando. Sigue siendo grande pero ya no me parece inmenso. 
Había mucho trabajo por hacer. Un suelo pobre y maltratado me quitaba el sueño. Algunos árboles enfermos, dañados con podas brutales... Ufff qué cantidad de trabajo!!! Pero estaba claro, cada zona de plantación que se abarcara tenía que ser previamente nielada, limpiada de raíces y de piedras. Debía ser nutrida y sobre este suelo mejorado, entonces sí, entonces sí se podía empezar a plantar.
Aun recuerdo la inmensa satisfacción de ir a los viveros y no tener que preguntar cuánto se hacía de grande tal o cual arbusto. Había sitio!! Había metros de sobra para meter no uno...si no varios!! jajajaj Yo no estaba acostumbrada a eso. Yo solo había tenido un par de jardines diminutos dónde cada centímetro cuadrado había que pensar muy mucho lo que se plantaba en él porque se disponía de muy pocos...
Es más, iba con la idea de comprar lo suficinte para hacer las plantaciones de una zona y cuando llegaba y ponía aquellas macetitas diminutas sobre el terreno...ohhhhhh, no llenaban nada!! Se perdían en el espacio y había metros y metros entre ellas ajajjaja Y es que yo no tenía costumbre de pensar con este baremo. Iba a comprar estiércol y la primera idea era comprar saquitos y no metros cúbicos :).
Cuánto he tenido que aprender y qué gusto hacerlo...Dos años ya!! Queda tanto por hacer y por aprender!! Pero hemos hecho tanto ... :)
Podía no ser imprescindible pero no dejaba de ser muy necesario tener un lavadero. Mientras llegaba (porque quisimos que fuera una casita de madera) decidimos adecentar lo que luego llamaríamos el camino de las acidófilas. Que por cierto, al quitar los pinos el vecino la zona pasó de ser un espacio umbrío y fresco a estaar soleada casi todo el día así que pocas acidófilas pude poner. Pero se quedó con el nombre :)
La persona que venía aquí a hacer algunos trabajos de vez en cuando nos dejó un regalito: una montaña (literalmente) de resto de poda. No veía la hora de terminar de quemar toda aquella cantidad de madera y que la zona estuviera limpia y aseada. Cómo cambió la zona al limpiarla!!
 
Mientras él quemaba a mí me ayudaba un muchacho a limpiar de raíces de arizónicas todo lo que luego sería el camino de las acidófilas. Qué trabajo Dios mío!! No quiero acordarme... :)
Por fin el camión con toda la madera llegó y se instaló la casita dónde ahora tenemos los electrodomésticos de la colada...todo llega :). Qué gracioso el encargado de la empresa a la que la compramos. Dos días dijo que se tardaba en montar. Ja!! Sería contando con un equipo de bastantes porque lo que es uno solo...

Lo que ahora llamo el jardín trasero es la zona más transitada del jardín de ahí que fuera preciso una remodelación completa.
La cavamos en unos 30 cm de profundidad completamente cribando la tierra y aportando muchísima materia orgánica. Hicimos el camino de piedra y realizamos las plantaciones. Ya era verano por entonces..No lo terminamos del todo porque teníamos ya la idea de qué queríamos pero no había presupuesto para hacerlo.



El garaje tampoco estaba desde el principio. Comenzaron a hacérnoslo allá por junio y mientras nosotros trabajábamos en las distintas zonas.

La zona central del jardín era realmente difícil de subir hasta que pusimos unas traviesas de madera y vaya que si mejoró!!
A veces iniciábamos zonas cuyo arreglo resultaba más barato a la espera de tiempos mejores económicamente. Los setos eran de este tipo. Mucho trabajo pero el material no era caro. Comenzamos por el seto sur lo que entonces eran plantitas diminutas ya van comenzando a verse en un espacio que nada tiene de pequeño.



Qué ganas tenía de huerto!! Pero no podíamos afrontarlo en tanto la obra del garaje no se terminara. Cuánto costó enterrar los escombros de la obra pero valió la pena. Los aprovechamos para nivelar todo lo que luego sería el huerto y dejarlo allanado y transitable. Y lo que cuando vinimos aquí era una zona impracticable por lo inclinado del terreno se convirtió en un bonito huerto con bancales que se llenó de hortalizas :) 

Incluso hemos hecho un pequeño rincón para cultivar frutales de bayas...
Ya terminando el año acondicionamos el terreno del seto norte. Igual que en lo demás, eliminar piedras y raíces, cavar, nivelar, nutrir, plantar.. Qué bien cuando se terminaba el día y te fumabas un cigarrito mirando tu trabajo y lo que había mejorado el espacio...
Qué año tan intenso fue 2014!! Intenso pero productivo. El jardín comenzó a cambiar y aunque es cierto que yo en el momento no veía tantos cambios ahora, viendo estas fotografías está claro que lo íbamos transformando...
Os invito a ver las fotos del antes y después que colgaré en el próximo artículo que son los cambios realizados en este pasado año de 2015.
A veces creo que viene bien echar la vista atrás y ver lo que uno ha hecho con su esfuerzo y su trabajo. No hay nada mejor para darme un chute de autoestima y de ánimos que ver los cambios en estas fotos. A veces, el tiempo te hace olvidar lo que hiciste y te centras demasiado en lo que hay por hacer pero esto se soluciona así, echando una mirada atrás :)