miércoles, 10 de febrero de 2016

Cómo podar los rosales: Algunas consideraciones para perder el miedo a la poda

Seguimos con las podas. Es el momento del año de hacerlas aquí en mi zona. He empezado con los rosales. Y aunque, al ser un jardín muy joven el mío, el trabajo de poda aún no es demasiado, está claro que algunos retoques tengo que empezar a dar a los rosales.
No hay tema que genere mayor inquietud en los amantes de las rosas (Especialmente cuando se comienza) que cuando llega el momento de podar los rosales.
El jardinero que se acerca por primera vez al mundo "rosero" de una parte lo tiene muy sencillo porque tiene a su disposición una cantidad ingente de información: puede visitar cientos de blogs en los que hablamos de estos temas, leer estupendos manuales, formar parte de Foros solventes...Es cierto. Pero a veces, esa misma cantidad de información, buena en sí misma, puede llegar a saturar y confundir al jardinero que no tiene mucha experiencia si no va interiorizando algunos conceptos básicos sobre el crecimiento de los rosales. Va de página en página y consulta todo manual que tiene a su alcance y según va leyendo términos y más términos nuevos para él van acumulándose en la cabeza formando al final un lío de padre y muy señor mío. 
Nos ha pasado a todos. Y quién pode ya con soltura que haga un poco de memoria y recuerde cuando él comenzó....
Cuántos conceptos y términos que hoy tenemos por la mano y usamos con soltura no teníamos ni remota idea de qué significaban?
Nos hablaban de híbridos de té, de rosales Bourbon, floribundas, Alba. Qué lio!! Nos mencionaban rosales climbing y ramblers y nos preguntábamos muchas veces dónde estaba la diferencia e incluso si nuestro rosal era lo uno o lo otro. Escuchábamos hablar de la importancia de la dominancia apical y pensábamos qué narices sería  aquello. Leímos en un manual que teníamos que eliminar la madera "madura" e ipso facto nos venían las dudas sobre qué era maduro e inmaduro en una rama. Ápices de crecimiento? Serían todas las ramitas que crecían en nuestro rosal?  Y ya el colmo era cuando alguien con experiencia te decía: "podas a dos o tres yemas los tallos ramificados" ajjajajaj Ramificados? Todo está ramificado en un rosal. No? A dos yemas? Pero a ver, dos yemas contando desde dónde? jajajjajaja

Una situación muy distinta a la de vuestros comienzos? Desde luego algo muy semejante a lo que acabo de describir fueron los míos. Quizás he hecho una caricatura pero esta es la situación de muchos aficionados recién llegados a este maravillosa afición al cultivo de rosas.
Nos ha pasado a todos o al menos a muchos de nosotros. Aún recuerdo hace 25 años cuando podé el primer rosal que era un trepador sin nombre ni apellidos (o desconocidos por mi que para el caso era lo mismo) Pobre rosal!! Lo que tuvo que aguantar de mi inexperiencia!! 
Por qué podé tan rematadamente mal aquel rosal? No se murió, eh!! creció en tres temporadas hasta el segundo piso de la casa!! y eso que le puse estiércol fresco el primer año. Fresco no, chorreando!! ajajjaja Madre mía!!!
Lo podé mal sencillamente porque carecía de los más mínimos conocimientos y aunque leyera algo (que por aquel entonces poco era lo que yo tenía a mi disposición) no entendía la mitad de lo que leía o tenía serias dudas sobre ello. Qué era aquello de madera vieja y madera nueva? Y las ramas laterales? Y los chupones? Y lo de yemas durmientes? Pero si no sabía siquiera si aquel monstruo de ramas largas que tenía enfrente era o no remontante, sencillamente porque yo no sabía que significaba eso!! ajjajaja así que ni siquiera me planteaba que quizás no era el invierno el momento adecuado para meter las tijeras!!!
Estoy tratando de escribir un artículo en el que hable de las cosas que alguien recién llegado a este mundo rosero espera leer para ayudarle a perder algo de la angustia que supone enfrentarse por primera vez a la poda.
Qué puedo decir a quién, tijeras en ristre, no sabe por dónde empezar? 
1.- Que la poda de los rosales no se aprende de memoria. Que la poda no es una relación de "Mandamientos" o normas rigurosas y exactas a aplicar (Y menos si no se entienden). Que deje de buscar en la Red, en blogs y en manuales "recetarios" con normas pormenorizadas para aplicar al pie de la letra con las que no tenga la menor duda de qué ramas exactas tiene que cortar y por dónde tiene cortarlas en su rosal. Porque si no comprende un mínimo las pautas que trata de aplicar sencillamente, estará actuando a tontas y a ciegas y probablemente se equivoque. 
De alguna manera los rosales son un poquillo como los hijos. Podemos leer libros de pedagogía y ver programas de televisión con consejos sobre la educación que debemos darles pero en definitiva nadie mejor que nosotros conoce a nuestros hijos. Y en todo caso, con manuales y psicólogos o sin ellos, tenemos que aprender a ser padres equivocándonos inexorablemente!!
Pues con los rosales en parte ocurre lo mismo. En efecto hay unas pautas generales que pueden (y deben) aplicarse (la mayoría, reconozcámoslo, no dejan de ser de pura lógica!!) pero luego están muchos otros factores que van a relativizar bastante los consejos e instrucciones que en muchos lugares (libros, webs, blogs, foros..) se nos da como guía para podar nuestros rosales.
Están nuestros gustos personales. A algunos nos gustan los rosales un poco "a su aire", a otros les gustan más acotados y "acicalados"; en el suelo de nuestro jardín en concreto esta variedad o la otra no se desarrolla exactamente como describe tal o cual manual; o nuestro rosal en concreto que tiene su "personalidad" propia y crece como le da la gana ajajjajaj no se desarrolla a la velocidad que cuentan. También el espacio concreto con el que contemos para que nuestro rosal se desarrolle, el suelo de nuestro jardín, nuestros clima, incluso los efectos de podas anteriores...darán por resultado un ejemplar con unas u otras características.
Una cosa son las reglas teóricas de poda que deben aplicarse y otra bien distinta nuestras necesidades o las de nuestro rosal en concreto. En nada se parecerá la poda que aplicará el jardinero que cuenta con un espacio suficiente para que su rosal se desarrolle de manera natural y le pueda permitir llegar al tamaño "natural" que la poda que aplicará el que dispone únicamente de un espacio limitado para esa misma variedad de rosal. 

2.- Añadiría una perogrullada: A podar se aprende perdiéndole el miedo a la poda y podando simplemente con algo de coherencia!! (Y equivocándose)
Es así. Dejemos de darle vueltas. Esto por simple que parezca, que lo es, no deja de ser verdad. Ahora bien, yo agregaría que a podar se aprende, observando como crecen nuestros rosales. Y que ello obliga a pasar unas cuántas temporadas hasta que vamos conociéndolos y con este conocimiento, vamos perdiendo el miedo a podar.
Tan fácil? Pues sí. No mitifiquemos este asunto!! Conozco gente que no tiene casi ni remota idea de cultivar rosales y tiene unas floraciones magníficas y mete las tijeras casi, casi, por donde le da la gana (lo mismo exagero un poquillo :P )
Este mediodía venía con una señora en el autobús que detesta la jardinería y eso me decía "No lo podo o lo podo por dónde me cuadra y florece que no veas!!" ajjajajjaja Quizás es exagerado y puede que ella tenga una estupenda variedad que aguanta sus "fechorías" pero la realidad es que no sé de nadie que haya cometido un "rosicidio" por aplicar una poda incorrecta. Todo lo más te puedes cargar la floración del año siguiente pero... también así se aprende a podar (a como no podar o cuándo no podar jajajja) :)
Seguramente este primer año no hagamos una poda del todo correcta. Puede que nos equivoquemos por exceso o por defecto pero no debiera de preocuparnos demasiado.
Es una buena idea tomar notas detalladas de la poda que aplicamos una temporada para comprobar los efectos posteriores y así poder modificar el sistema si vemos que no es el correcto. Sin agobios ni obsesiones. Sencillamente si este año hemos cortado demasiado, la siguiente temporada deberemos ser algo más prudentes. Comprobar los resultados a lo largo de los meses posteriores es el sistema para aprender.
Si guardamos unas fotografías del rosal antes y después de podarlo nos vendrá muy bien el siguiente año cuando nos pongamos a podar de nuevo. Ya habremos comprobado los efectos de aquella poda, ahora tocará cambiarla si la reacción de los rosales no ha sido la esperada. 

3.- Agregaría que hay un elemento imprescindible para aprender a podar bien los rosales: la observación y con ella, el conocimiento del comportamiento de nuestros rosales!! No me canso de repetirlo. Miremos nuestros rosales, fijémonos en qué ramas florecen; si lo hacen en la madera que ya estaba crecida de la temporada anterior o por el contrario en la que crecerá ahora tras la poda, en primavera.
Le daría un consejo: Estos meses, con los rosales apenas sin hojas y bastante desnudos tras la poda son un momento precioso para aprender de ellos si les dedicamos el tiempo de observación necesario. Está bien deleitarse con la belleza de las rosas y su aroma pero no nos olvidemos de mirar nuestros rosales en todos los meses del año, no sólo cuando están en flor. 
Le diría que se fije qué yemas se desarrollan más y menos, cuales son las que emiten un crecimiento más fuerte con relación al corte que practicó. Que compruebe cómo generalmente es la yema más cercana al corte que dio cuando podó la que emite la yema que dará lugar a la rama más fuerte. Le diría en definitiva que se fijara, que observara, que tratara de entender cómo se comportan sus rosales tras la poda. Que en unos meses, antes de que toda la vegetación del rosal se haya desarrollado y aparezcan los primeros capullos diminutos, se percate de en qué ramas se forman. Si lo hacen en las que estaban formadas ya antes de meter las tijeras o por el contrario surgen en el crecimiento posterior a la poda...
Llegados a este punto me pregunto en qué puede ayudar a quién comienza un manual, un buen vídeo, un foro especializado o un blog con relación a este asunto de la poda? Pues yo diría que en poco más que en ofrecer unas pautas generales. Pero eso sí, explicándolas, tratando de exponerlas de modo que el lector comprenda por qué ponerlas en práctica y tratando de ser lo más didáctico posible exponiendo esta información de un modo claro y fácilmente comprensible. El resto, viene con la práctica, con la observación, con el conocimiento de los rosales del propio jardinero.
Los rosales de mi jardín son en su inmensa mayoría muy jóvenes. Algunos los trasladé desde el pequeño jardín que cultivaba antes de venirnos a esta casa pero la mayoría se plantaron al inicio de 2014 así que solo han tenido dos temporadas de crecimiento. 
Digo esto porque todavía no ha pasado el tiempo necesario para que se hayan asentado y no presentan aún una estructura y consolidación suficientes para aplicarles la poda concreta que cada variedad requiere.
No  me gusta podar los rosales ya desde su primer año. En general recorto las ramas cuando planto los rosales a raiz desnuda y luego dejo que pasen un par de temporadas sin podarlos permitiendo que crezcan a su aire.
Prefiero hacerlo así. Ver cómo se desarrolla, como "respira". El otro jardín que cuidaba muchos de vosotros sabéis que era una miniatura y no tenía espacio para demasiados rosales de modo que el cultivo de muchas variedades que tengo aquí es tan nuevo para mí como el jardín.
Me entusiasma asistir a su crecimiento y a este aprendizaje. Ver como cada tipo de rosal lo hace de un modo. Unos florecen en madera nueva, otros lo hacen en la del año anterior. Unos precisan de la formación de una estructura previa, otros en cambio casi requieren una constante renovación.

Descubrir de qué manera florecen los rosales que cultivamos en el jardín aparte de ser algo absolutamente apasionante, es muy útil cuando llega el momento de la poda. 
Además de porque no me gusta forzar el crecimiento de los rosales y de que prefiero que vayan adquiriendo con los años su "aire" natural, el propio de su variedad... este par de años que dejo sin poda a los rosales jóvenes me permitirá ir observándolos, fijándome en lo que decía antes, en resumen, me ayudará a "conocerlos" y a aprender!!
Quisiera en el próximo artículo ofrecer unas pautas generales. No pretendo que nadie con ellas aprenda a podar, yo misma debo seguir aprendiendo mucho, pero sí estaría encantada si puede ayudar a alguien a aclarar algunos términos y conceptos que se manejan cuando hablamos de esta práctica tan importante para el desarrollo de nuestros rosales, la poda. Porque en definitiva, es el conocimiento del comportamiento de los rosales lo que nos lleva tarde o temprano a empezar a aprender a podar correctamente.
Por dónde comenzar? Creo que por ofrecer unos conceptos básicos, mínimos...que puedan aplicarse con independencia de la variedad de rosal que cultivemos.
Lo dejamos aquí y seguimos en el próximo post. Pero antes quisiera animar a  quién hoy poda por primera vez diciéndole que casi con toda seguridad, cuando hayan pasado tres o cuatro años esos "absolutos desconocidos con espinas" que son hoy sus rosales, se habrán convertido en unos queridos conocidos cuyo crecimiento habrán aprendido a anticipar, sabrán de qué manera florecen y cuándo lo harán y las tijeras casi casi se irán solas al punto por dónde deben cortar. 
Venga, sin miedo...que no les va a pasar nada por cortar por dónde no se debe. De verdad...hacedme caso, perded el miedo a podar!! Y pensad que nuestro rosal tiene la desgracia de que somos unos inexpertos pero la gran suerte de que tenemos unas inmensas ganas de aprender y de que van a contar con nuestros cuidados y mimos y eso les ayudará a "compensar" nuestras malas prácticas ;) 
Un saludo, amigos.