domingo, 7 de febrero de 2016

Cómo podemos rejuvenecer un rosal trepador

Todos hemos visto alguno de estos ejemplares de rosales trepadores envejecidos. Son rosales que pueden tener años y años. Descuidados, con ramas muy gruesas, totalmente lignificadas, con la base despoblada y que ya apenas tienen fuerza para emitir brotes nuevos. Del suelo salen dos o tres tallos que pueden llegar a tener un diámetro importante y a metro y pico del suelo o incluso más, arriba del todo, emiten en primavera ramas larguiruchas y curvadas que les convierten en rosales francamente carente de belleza.

Si dan alguna rosa lo hacen en el extremo de esas ramas largas que emergen de la parte superior de esos tallos viejos y resecos no pudiéndose gozar de las poquísimas que emiten porque están a una altura increíble. Son rosales envejecidos y generalmente han llegado a esa situación por unas condiciones de abandono y descuido a los que no se ha sometido a una poda constante y correcta; no se han nutrido convenientemente  y muchas veces no han recibido ni el riego necesario.
Esta situación que describo es la que tenía este rosal plantado en mi jardín vete tú a saber cuándo!!. Desde luego hace muchos!! Apenas emitía brotes ya y los que echaba eran salir las hojas y empezar a enfermar. Creo que en casi dos años le he visto no más de tres rosas.
Diría que es un Rosa 'Kordes Perfecta Cl.' pero no puedo asegurarlo. No tengo dudas de que es un trepador por el largo de sus brotes y el mantenerlo en el jardín es más por razones sentimentales que por otra cosa.
A pesar de haber buscado y rebuscado en mi ordenador no he logrado encontrar fotografías del rosal hace dos años cuando empezamos a visitar esta parcela antes de venirnos a vivir aquí. Un pena de rosal!! Brotaban las ramas como a más de un metro y medio. No exagero. De ahí para abajo leño grueso, seco, viejo y sin capacidad alguna para emitir brotes jóvenes y floríferos. 
Imagino que jamás se le sometió a poda alguna y si se hizo está claro que no fue la correcta. Pero ya digo, al menos en los últimos diez años no tuvo poda alguna ni cuidado de ningún tipo. Incluso en el año anterior a venirnos aquí a vivir, ni riego tuvo siquiera. Así que el pobre, bastante hizo con mantenerse vivo!!
Las ramas viejas, de mucha edad, se lignifican y pierden su capacidad de desarrollar de rebrotar, redundando negativamente en la floración como es lógico.
Fijaos en estas fotografías...la diferencia entre la sección de un corte de madera joven y la de uno de madera lignificada es evidente:
La primera fotografía corresponde al corte de una rama ya totalmente muerta. 

Esta segunda pertenece a la rama gruesa que he podado hoy. El color marrón, el interior seco...es evidente la lignificación de la rama.

Esta tercera es de un vástago joven nacido la primavera pasada. Verde, jugoso, con un interior blanco...lleno de vida!!


Debemos tener muy presente que la estructura de los rosales debemos ir renovándola mediante la poda. Se trate de un rosal trepador o de uno arbustivo, la idea es la misma: cada año deberíamos eliminar algunas ramas envejecidas y poco fructíferas y fomentar así el surgimiento de otras nuevas que las sustituirán y que en definitiva impedirá que la estructura del rosal envejezca y que su floración vaya menguando según va teniendo más edad.

Eliminar algunos de los vástagos cada año permite ir rejuvejeciendo progresivamente el rosal.
De haber tenido alguna rama mínimamente flexible a una altura que me hubiera permitido doblarla poco a poco hasta llegar a poder hundirla en el suelo, hubiera intentado acodarla. Pero no fue el caso porque como digo las ramas que podía doblar estaban a tal altura que era impensable poder doblarlas hacia el suelo.
Lo cierto es que estuve muy tentada de eliminarlo simplemente pero a última hora y no teniendo en aquel momento otra planta con la que sustituirlo al inicio de 2015 corté entre medio metro y un metro de cada una de las ramas a la espera de ver a que altura brotaban las yemas y en función de ello "trabajar" el rosal de un modo u otro. 
Durante la primavera y el verano de 2015 se desarrollaron estas ramas que veis. Bastantes, verdad? :)

No hay que tener miedo a la hora de cortar ramas de un rosal. Siempre lo decimos, los rosales son mucho más fuertes de lo que creemos y es realmente difícil matar un rosal por motivos de podas.
Hay arbustos y árboles que son incapaces de emitir yemas en la madera vieja. Los rosales por el contrario son capaces de formar ramas nuevas y productivas brotando de yemas que nacen en la madera de hace años, incluso muy lignificada y vieja.


Podar una rama bastante, acortando su longitud, fomenta la activación y desarrollo de yemas que hay latentes (dormidas, sin activar) en la madera vieja. Como podéis ver en esta fotografía, en el inicio de este año (2016) la base del rosal ha emitido tres yemas que durante esta primavera formarán dos ramas nuevas.



Así, al año que viene, ya tendré bastantes ramas que brotan desde mucho más abajo, muy cerca ya del suelo. 
Podré cortar esta rama que indico en esta fotografía. Sí, sé que con ello también eliminaré algunas ramas que son jóvenes y que habrán florecido durante esta primavera pero lo que me interesa es formar un rosal trepador cuyas ramas surjan desde casi la base, no desde tanta altura. Aún podando al principio el año que viene esta rama gruesa que aún queda en el rosal, tendría ya cinco ramas nuevas, fuertes y vigorosas... no está mal para empezar :)

A la larga eliminaré casi toda la madera vieja y lignificada y habré eliminado con ello prácticamente toda la estructura que había cuando comencé a rejuvenecerlo. En este estado el rosal podrá volver a estar sano y producir rosas con normalidad.
Debo añadir que he acolchado con una buena y generosa capa de nutritivo compost la base del rosal.
Siempre uso acolchado en todas las plantaciones y como no produzco suficiente compost en mi jardín para todos los árboles y arbustos, dedico que el que hago (algo más de un metro cúbico) a mis queridos rosales. Me gusta mimarlos!! jejeje
La idea no es solo proteger las raíces frente a cambios de temperatura y evitar evaporaciones de humedad innecesarias. La intención es provocar que la base de las ramas del rosal echen raíces propias y no se sustente solo en las del portainjertos.
Si esto se logra en una o dos temporadas, del suelo seguramente brotarán directamente más ramas lo que definitivamente me permitirá renovar absolutamente completo el rosal.
En fin, difícil no es, verdad? Un poquillo de paciencia y un consejo...mirad, mirad los rosales!! Si los observamos, si nos detenemos no solo a admirar y disfrutar sus rosas, si no también a comprobar las reacciones frente a nuestros cuidado, en definitiva si invertimos algo de tiempo en observarlos y a comprender de qué modo crecen, cómo se comportan frente a las podas... entenderemos mucho mejor como funcionan y podremos aplicarles cuidados que les ayudará a estar más sanos y a que florezcan mejor.
Bueno, pues esto es todo por hoy...imagino que algunos de vosotros tenéis un rosal en condiciones parecidas al mío. Antes de sustituirlo os invitaría a intentar renovarlo. Ya veis que es realmente fácil!! :)