viernes, 4 de diciembre de 2015

Los bellos amentos de los avellanos (Corylus avellana)

Van quedando pocas flores según se acerca el frío pero el jardín jamás deja de regalarnos algún rincón que llama nuestra atención. 
Ahora, las ramas de los avellanos (Corylus avellana), con sus hojas ya a punto de desprenderse, lucen sus precioso amentos que empezaron a formarse en verano y que cuando el avellano comience de nuevo su actividad vegetativa al salir del invierno abrirán sus numerosas flores y soltarán al aire miles de granos de polen. Me parecen preciosos!!

Según van pasando meses compruebo que el interés de árboles y arbustos va mucho más allá de las floraciones. Las plantas no dejan de interesar cuando la floración desaparece. Ni mucho menos!! Sigue quedando su estructura, a veces el arqueo de sus ramas, incluso la belleza de éstas desnuda en invierno describiendo preciosos escorzos...frutos, cambios de coloraciones, flores que no parecen flores :) Cuánta belleza hay en un jardín!! Tanto detalle, tantas curiosidades...


No me había fijado nunca de cerca en los amentos (flores masculinas) y descubrir el curioso proceder en la polinización de este árbol/arbusto monoico me ha parecido de lo más interesante. Qué no lo es en el transcurrir de un jardín!!


Dentro de pocos días las ramas de Corylus avellana lucirán ya totalmente desnudas y sus amentos, a modo de pendientes, permanecerán  aferrados a ellas durante meses esperando la primavera. No es una sola flor, son muchas, entre 130/230!! Sin pétalos. Los amentos no forman flores vistosas en el sentido que lo hacen la mayoría de frutales. No la precisan porque su polinización es anemófila. Estos amentos guardan en su interior miles de diminutos granos de polen y cuando lo liberen, será el viento el encargado de su transporte hasta las flores femeninas que como veis también son insignificantes.
Mi avellano es muy joven y el trasplante imagino que no ha ayudado a que no haya una gran abundancia ni de amentos ni de flores femeninas. He tenido que fijarme bien para llegar a descubrir las pocas que había porque son de un tamaño bastante pequeñas y he logrado descubrir algunas, delatadas por sus coloridos estigmas.


Estoy segura que estos avellanos terminarán por incluirse en la lista de árboles favoritos de mi jardín. Son bonitos en todas las épocas. Y si no, fijaos en la belleza de las hojas de este Corylus maxima 'Purpurea'...bella. Eh!! :) Con tanto contraste de tonalidades entre la hoja recién brotada y la que ya va madurando.



También lo son las de Corylus avellana (avellano común) con borde doblemente aserrado y de un verde mucho menos oscuro.

Buscando la protección del sol del mediodía lo planté cerca del perímetro externo de los grandes pinos del fondo del jardín. Ahí están protegidos en las horas centrales del día y espero que sus hojas no lleguen a quemarse en verano.

Me gusta verlos en este momento del año por la mañana a trasluz. Se iluminan las pocas hojas que quedan y se intensifican sus verdes
y convierten este rincón en un lugar que me encanta!! Ummm los sueño ya algo crecidos e imagino sus largas ramas con esas hojas encendidas de luz dibujando en el aire bajo los pinos suaves curvas. Todo llegará... :)