martes, 7 de abril de 2015

Clemátide macropetala (Clematis macropetala) azul o malva?

Qué difícil es calificar a veces la gama de azules y malvas... Según de dónde le venga la luz, según la hora del día...las flores de esta clemátide me parecen claramente azules; otras veces un azul con tintes malvas...En todo caso gamas bonitas siempre y siempre difíciles de captar para una pésima fotógrafa como yo!! 

Esta está plantada en el jardín trasero, en la fachada norte de la casa para que tenga los pies en la sombra. A dos metros del suelo parte un arco de bastante anchura que cruz la terraza trasera orientada al este pero a esa altura cuando crezca y se soporte en él recibirá bastante sol. 
Eso quieren estas trepadoras caducifolias (aunque hay alguna variedad de hoja perenne), los pies a la sombra y la cabeza al sol. El suelo húmedo, rico y con materia orgánica y que mantenga cierto grado de humedad cosa que puede lograrse cubriendo los pies de la clemátide con otra planta o simplemente con alguna piedra o acolchado que mantenga el frescor.

La forma de plantarlas también es importante para evitar en alguna medida el típico marchitamiento que con cierta frecuencia les afecta. y por supuesto, aplicarles una poda correcta dependiendo del grupo al que pertenecen. Para ambos aspectos tengo publicados dos artículos por si es de interés para quién lea este.

Esta Clematis macropetala pertenece al Grupo 1, así que precisa poca poda. Las clemátides de este grupo florecen sobre la madera del año anterior, así que si se elimina con las podas también eliminamos la floración de la temporada siguiente. Si acaso, tras la floración, una poda de aclareo y limpieza de madera muerta o enferma y cuando veamos que se enmaraña demasiado o que sobrepasa el espacio asignado,
Florece una sola vez al año, al inicio de la primavera y lo hace de modo espectacular cubriendo de flores su vegetación compuesta de preciosas hojas de un verde claro. 

Tardan un tiempo en asentarse y en "echar a correr" pero una vez lo hacen, son imparables. De ahí que proporcionarles un buen soporte sea prácticamente imprescindible si no queremos que acaben sus tallos sobre las plantas que no deseamos o directamente en el suelo. 
Como decía ésta crecerá sobre un arco metálico sólidamente anclado a la fachada de la casa. Llegan a adquirir un tamaño respetable por lo que el peso que puede alcanzar es un asunto a tener en cuenta. Espero que se ésta se encuentre a sus anchas en esta ubicación!!

Con todos los boletos para dejar de estar: Ficus carica (Higuera)

Mal ubicado, enfermo, reviejo, jamás dio un fruto decente, ocupa un lugar privilegiado que no se gana "su hermosura". Es más, algo en ella la convierte en una especie de "pegote" que no viene a cuento para nada dónde crece. Todo en ella desdice de lo que la rodea...En fin, que tiene la pobre todos los boletos comprados para no seguir estando una temporada más. Es verdad!! :)

Qué le salva entonces? Le salva que está a los pies de una plataforma de gran tamaño que en su día sirvió de base para una de esas piscinas desmontables, muy grande, para que la chiquillería que entonces corría y gritaba por lo que ahora es mi jardín, pasara los veranos disfrutando al sol mientras los abuelos los veían crecer.
Una plataforma desde la que se tiene una de las mejores panorámicas del jardín y que sobre ella hay una enorme terraza desde la que además de divisarse esa plataforma y buena parte del jardín, también se ven las montañas a lo lejos, el pueblo, el entorno.
Esos dos espacios son palabras mayores. Necesitan reflexión, sosiego y ninguna prisa para pensarlas muy muy despacio. No puede haber errores, así que he ido haciendo las zonas de las que estoy segura y aplazando para el final las más importantes, las que determinarán sustancialmente el jardín.

A ratos veo a los pies de dónde está esa higuera un estanque que podría divisarse desde la plataforma y desde la misma terraza de arriba...o quizás un río seco. Por qué no? Y veo un árbol de hermoso color en otoño en lugar de la raquítica higuera... quién sabe lo que habrá finalmente!!

Los jardines deben interiorizarse. Yo creo que se debe hacer una estructura principal de árboles y arbustos que sean el soporte. Que constituyan las grandes directrices del jardín y sobre esta estructura ir insertando vivaces, bulbos, anuales, perennes ...que sirvan de acompañantes y constituyan un todo armónico. Pero eso, en un espacio tan grande como el jardín que cultivo necesita tiempo. Necesita ir despacio zona por zona haciéndolo en sintonía con el resto de espacios. Creando un todo, mientras se hacen las partes. Igual que cuando se pinta un cuadro al óleo. Se pinta todo a la vez, no se termina una parte del todo y se prosigue con otra. Eso no es pintar, eso es tapar con pintura trozos de lienzo :) Un cuadro es hermoso cuando hay sintonía, cuando una especie de velo lo cubre entero y te hace sentir que está presente en todo él

Y este cuadro que es el jardín que estoy "pintando", precisa que los arbustos recién plantados crezcan algo, que ocupen algo más de lo que ocupan...creen una verticalidad que aún no tienen para que su propia presencia vayan pidiendo lo que precisan alrededor...Así veo yo este proyecto.

Los jardines deben pasearse y vivirse según se van haciendo. Y a este mío le quedan tantos paseos por dar!! :) Aún está en pañales...
Y mientras voy madurando a fuego lento las mil ideas que tengo, y mientras voy dejando pasar el tiempo para ir asimilando e interiorizando tanto cambio en mi jardín  en este último año (que también es necesario) esta pobre higuera gana tiempo al tiempo y logra robarme alguna temporada más para volver a brotar ;)

Al fin y al cabo todo lo que crece o ha crecido en mi jardín se ganó haberlo hecho. Hay enebros y pinos en él que Dios sabe el tiempo y la de años que les tomó llegar a ser de ese tamaño y hermosura. La cosa es que esta pobre higuera creo que jamás fue hermosa jajaja ni en su más lejana juventud!!
Pero no quiero ser injusta del todo. Y, lo reconozco, tiene su punto de hermosura estos días cuando se produce el contraste entre lo nuevo y lo viejo. Entre su tronco retorcido y teñido de la pátina que solo da el tiempo, y hojas vírgenes, incipientes, de verde luminoso a trasluz. Me gustan los tonos grises de su madera al lado de los brotes tiernos y frescos.
Y ese descaro que tiene la dichosa higuera tentando al observador al mostrar sus frutos y haciéndole soñar con su dulzor. Ja!!! Que la compre quién no la conozca!! A mí no logra engañarme más!!! jajajaja ninguno de ellos pasará de ser un fruto a duras penas comible, diminuto y con lejanas semejanzas a lo que entendemos por deliciosos higos. Eso si se llega a tiempo de que no te los hayan robado los pájaros. Qué les aproveche!! Que van bien servidos con las joyas que se lleva!!