miércoles, 19 de agosto de 2015

Hemos hecho una fuente de piedra en la esquina de entrada al jardín

Terminados el muro exterior, el murete que bordea el arriate y los pequeños muros que sostendrán dos celosías que darán entrada al jardín lateral el siguiente trabajo que hemos acometido ha sido la construcción de esta fuente.
(Si alguien desea ver cómo construimos los muros con piedra de musgo puede pinchar aquí)
Las dimensiones de la fuente y los materiales con los que estaría hecha aconsejaban que aparte de apisonar bien el suelo antes de comenzar, se construyera sobre unos sólidos cimientos que no permitan que con el tiempo se hunda o desnivele.
Como podéis ver en esta siguiente fotografía hemos hecho un buen hoyo en el terreno que hemos rellenado con un par de filas de ladrillo con mortero bastante fuerte. Aunque no se ve hay dos filas de rejilla de varilla corrugada formando un todo compacto y muy sólido al secarse.
Han sido días de mucho calor y no convenía que el secado se hiciera demasiado rápido así que íbamos regando el mortero a las horas de estar puesto sobre la obra para darle algo de humedad (no mucha) y que se secara más lentamente e impida que se agriete.
Antes poner peso sobre estos cimientos tenemos que esperar el tiempo necesario para que esté totalmente secos.
La construcción del "alma" de la fuente ha sido muy, muy sencilla, simplemente formar una especie de "L" con bloques unidos entre sí por mortero.
Las dimensiones evidentemente han estado decididas en función de los dos barreños que iban a componer la fuente. 
Siempre está bien contar con un grifo más en el jardín, todo lo sabemos!! Cuántas veces te dices "si hubiera puesto un grifo aquí..." Pero una vez hechas las cosas luego ya es tarde así que se nos ocurrió que no sería mala idea dejar previsto en la parte trasera de la fuente la posibilidad de poner más adelante un grifo.
Además como tenemos pensado que sea una fuente que "funcione", es decir, que salga agua por el caño y no sea mero adorno sería preciso conducir el agua para que salga por el caño.
Para ambas cosas, para el futuro grifo y para el caño han sido preciso dejar dos tubos dentro de la fuente mientras se ha ido construyendo.
A la altura que teníamos previsto poner el caño, el tubo interno lo hemos sacado hacia delante y el del grifo hacia detrás.
Aquí podéis ver el tubo de salida de la canalización de agua dónde puede que un día instalemos un grifo. Lógicamente el sobrante se tendrá que cortar a ras de la pared de la fuente.

Me gustaba el detalle de un azulejo en la parte frontal de la fuente. Hubiera preferido un color verde botella pero no ha sido posible ya que es tremendamente difícil, al menos en mi zona, encontrar azulejos de exterior. Este tampoco lo es y además ha tenido que ser azul... en fin, tampoco queda mal. No? Para su colocación hemos previsto un pequeño marco de madera que ha preservado la zona dónde irá el azulejo.

Quería que la fuente no tuviera un aspecto de nuevo. Al contrario, que pareciera hecha de hace muchos años y por eso los bloques de hormigón que se han usado en su construcción no los hemos cubierto de la misma manera que el el muro exterior o en los muretes. He preferido "forrarla" con trozos más gruesos de piedra y con separaciones entre ellas más anchas que en los muretes. Así no da la impresión de un placado si no de que está formada toda ella de piedra unida entre sí con mortero.

Ahora lo que tengo que idear es un sistema para "envejecer" este mortero entre las piedras. Probé el otro día, antes de secarse del todo a restregar tierra directamente sobre el mortero. Y sí, quedó un aspecto "terroso" que me encantaba. Pero claro, al estar demasiado seco el mortero ya, la tierra no quedó pegada a él y tan pronto le di con la manguera la fuente quedó "lavada" de nuevo.

Probaré a hacer mortero algo líquido y con una brocha "manchar" las zonas de unión entre las piedras e inmediatamente aplicar tierra sobre ellas, creo que así será más fácil de que se conserve pegada al mortero.
Ya os contaré finalmente qué sistema uso y colgaré las explicaciones por si a alguno de vosotros le puede valer en algún trabajo que haga en el jardín :)
Una vez terminada de piedra la fuente llegó la hora de colocar el caño y el azulejo.
Solo encontré este azulejo, no teníamos más ni posibilidades de comprarlo así que ya podéis imaginar los nervios a la hora de hacerle el agujero para meter el caño ejejjee :)

El diámetro del tubo del caño es bastante grande así que para evitar riesgo de ruptura del azulejo comenzamos por usar una broca delgadita y luego poco a poco aumentamos el tamaño hasta lograr el ancho que precisábamos. Situar sobre el azulejo dos pequeñas tablitas que permitieran sujetar el azulejo con el pie mientras se usaba la broca facilitaba que la presión sobre él fuera homogénea y evitó vibraciones.
Solventado el problema del agujero del azulejo "tratamos" el tubo para convertirlo en el caño de la fuente. Primero lo "envejecimos" a golpe de maza para que quedara abollado por algunas partes y perdiera ese aspecto brillante y demasiado nuevo. Estos huecos que se han hecho al golpearlo facilitará que se deposite ahí el agua y se oxide más y más rápido además de aportarle un aspecto más antiguo.

Antes de colocar caño y azulejo, metimos dentro de la cañería interior, la tubería que conducirá el agua desde el barreño grande hacia el caño.
El caño lo hemos hecho con tubo de cobre que a la intemperie como estará y salpicándole agua será muy fácil de que se oxide y coja enseguida un aspecto añejo.
También hemos tenido que doblarlo para formar la curvatura que hará que el agua al salir de la fuente vaya hacia el barreño superior.
Por supuesto que antes de cortar definitivamente la longitud del caño y de dar por buena la curvatura que hemos ido imprimiéndole lo hemos "presentado" colocando provisionalmente el barreño.
Inclinación caño.

Y por fin azulejo y caño ubicados en su lugar y bien sujeto con mortero.

Faltaba un detalle que aún está por decidir. Con "qué" se remataría la fuente? Tengo dos opciones, una la bola que podéis ver en esta fotografía, la otra es situar arriba una vasija de barro que tenga un aspecto añejo. No lo tengo claro aún y dejaré pasar unos días para decidirme. 
Si finalmente me inclino por la bola está claro que después de pegarla con mortero tendré que hacer que pierda ese aspecto de nuevo y homogéneo que tiene. Probablemente la manche con mortero y algo de tierra... no lo sé aún pero está claro que así no puedo dejarla, destaca demasiado del resto...verdad? :)
Bueno, ahora resta convertir esta construcción en una fuente haciendo que el agua circule a través de ella. Para ello contamos con un motor que haga subir el agua que salga del barreño inferior y la conduzca a través del cuerpo de la fuente haciendo que brote del año que la verterá sobre el barreño más pequeño y de ahí, al estar elevado que vierta a su vez en el grande. Pondré una entrada sobre la instalación de este sistema de conducción del agua en la fuente cuando lo tengamos terminado. Pero esto será lo último que hagamos en este rincón.
Ahora estamos dedicados a realizar los trabajos en madera que tenemos proyectados para poner sobre los dos muretes frontales un par de celosías y realizar una entrada que tendrá una pequeña pérgola en su parte superior y probablemente una puerta de dos alas suficientemente baja como para que no cierre del todo la visión del camino del jardín trasero que se encontrará tras ella. Me gusta la vista que se tiene desde la fuente...al fondo, bajo esta especie de arco con pérgola que sirve de entrada se ve la casita de madera al fondo y parte del camino serpenteante. Creo que quedará bien...eso espero, amigos. :)


Quiero que esta esquina tenga bastante sombra y de una sensación fresca al entrar en el jardín, para hemos previsto un buen hoyo de plantación para una Catalpa bignonioides. La tengo reservada en el vivero y se trata de un árbol cultivado en tierra así que no podré decirle al vivero que me lo traiga hasta que no caiga la hoja. 



Así podría quedar este espacio una vez plantada la Catalpa. Claro, el tiempo supongo que hará que crezca y tape prácticamente esta zona pero el mes que viene cuando se plante, el árbol tendrá este tamaño más o menos:
Imagino que según crezca la sombra que proyecte sobre esta esquina hará que poco sol haya en ella. No sé si en verano quizás tenga algo de sol a mediodía, sobretodo mientras la Catalpa no sea del todo grande. Ojalá se convirtiera este rincón en un espacio umbrío porque me permitiría cubrirlo con alguna tapizante como xxxx y poner algún helecho que me parecen unas plantas que ayudan a crear ambientes con aspecto fresco y frondoso. No es mi intención que haya demasiada diversidad de plantas en este arriate, ya digo, una tapizante que cubra, helechos y permitir que la hiedra que ya está creciendo en el muro divisorio de la parcela desarrolle alguna rama sobre el muro de piedra que acabamos de crear. No demasiado porque me parece tan bonita la piedra que no deseo que quede oculta en poco tiempo bajo la hiedra, así que tendré que controlar su crecimiento.


5 comentarios:

  1. Qué bonita la fuente, María! Me encanta ese rincón en la entrada. En cuanto a la tapizante ¿que has pensado? Unas vincas podrían quedar genial.
    Un beso, ya nos contarás!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No lo sé todavía, Mónica. De momento, en tanto la Catalpa no esté plantada y vea las sombras que proyecta prefiero no decidirme en las plantaciones. Ojala´sea un rincón humbrío, algún helecho y alguna hosta de hojas bien grandes me encantaría... Si hubiera la suficiente sombra tapizaría con Lamium maculatum que en mi zona resiste dignamente el invierno y luego está preciosa el resto de temporadas. quiero ese rincon verde más que florido... aunque con casi total seguridad deje (aunque tenga que moverlo un poco de sitio9 el rosal qu ehay plantado para que se encareme al muro exterior y cubra la puertecita de entrada por arriba, se trata de un "Buff Beauty" un rosal de la familia que tanto me gustan, los híbridos almizcleños. Creo que es un rosal precioso, campestre, fresco y dulce... de colores albaricoques que creo que acompañarían muy bien los tonos de la piedra con musgo y líquenes.
      No quiero que quede atiborrado de plantas, busco una sensación de frescura, más verde que florido.
      La piedra y el agua tienen suficiente protagonismo, no quiero que haya demasiado que compita con ellas, salvo ese rosal que te digo .... De todos modos este es mi idea en la cabeza, quizás cuando esté la catalpa las sombras determinará el resto.

      Eliminar
  2. Lo primero agradecerte tus palabras en mi blog, eres muy amable!!
    Tienes un rincón en tu jardín digno de admiración, me ha parecido una idea extraoridinaria y una forma de dar a esa esquina un toque de frescura nada más entrar en casa...precioso!!!

    Un saludito!!

    ResponderEliminar

Anímate a dejar tu opinión !! Tu comentario siempre será bienvenido