martes, 30 de junio de 2015

Qué tenemos en la huerta ahora?

No hace demasiado que puse en tierra los planteles de las hortalizas que se cultivan en verano y se recolectan al final de la estación así que de momento no estoy cosechando gran cosa salvo unas tiernas y deliciosas lechugas. Cómo crecen! Las planté hace nada y ya pueden empezar a cogerse las hojas de fuera e ir haciendo ricas ensaladas.
Una lástima que todavía no estén maduros los tomatitos cherry que cuelgan de las dos matas que me regaló una amiga. Qué bonitos son, así en manojitos!! Esta temporada, como es la primera, he querido probar algunas variedades de tomates como el rosa y el de pera, a ver qué tal se dan. Los cherry parecen los más adelantados pero el resto de matas está lleno de florecitas de amarillo brillante.




En los bancales, en ciernes todavía hay pimientos del piquillo, aún verdes y los pepinos parece que están retrasados, de momento solo están apareciendo sus flores, también amarillas y apenas hay formado alguno.

El plantón de calabaza que planté hace nada ya se ha convertido en una bonita mata con un par de calabazas, una de ellas del tamaño de una mandarina.

Las berenjenas, con sus bonitas flores, no pueden negar que pertenecen a la familia de las solanáceas. Esas flores recuerdan tanto a las del Solanum ornamental!! Me hacen gracia estas berenjenas blancas por lo raras.




Ya fuera de los bancales pero también en el huerto los arbustos de baya no serán muy productivos este año porque este tipo de frutal fructifica en la madera del año anterior y claro, están recién plantados así que este año se están dedicando a sacar los brotes que el año que viene fructificarán. A pesar de ello, grosellas, frambuesas y moras me han dado unas cuantas frutillas, un puñadito, pero al menos para saber qué cual es su sabor.
No había probado nunca la uva espina (Ribes crispa 'Hinnonmaki Grun') y me ha sorprendido mucho su sabor, menos ácido del que esperaba.

Tras ellas, en el murete que no recibe sol apenas, unas macetitas a la espera de que enraícen. Son regalo de Bemi (del Blog “El jardín de Bemi”) y las estoy cuidado con verdadero mimo ya que sería un disgusto para mí perder unas plantas que tenía tantas ganas de tener y que gracias a su generosidad dispongo ahora de ellas.
Las nepetas aunque en los primeros días temí por ellas parece que se están recuperando poco a poco y Rosa ‘Perle d´Or’ está dando claros síntomas de que se recupera del transporte con sus brotes nuevos. También parece que van a tirar adelante el par de Beschorneria yuccoides que me envió.



El otro día vi en un vivero una macetita de Physalis (Alquequenjes, Aguaymanto o tomatillo, que por todos estos nombres se conoce esta planta) y para aquí me la traje. Ya cuelgan de sus ramas algunos farolillos que me parecen una monería.

Y poco más, salvo los capullos de Rosa ‘Laguna’ (de Kordess) un trepador cuya primera floración apenas pude disfrutar por la ola de calor que tuvimos en primavera. Esperemos que pueda hacerlo de esta segunda. Espero que sus ramas cubran la fachada sur del garaje y las rosas acompañen a menudo a las hortalizas que crecen en los bancales a sus pies.




Un corto paseo por el jardín ahora que se va el sol?

El día ha sido sofocante. El calor es inaguantable, incluso a estas horas en que ya se pone el sol. Pero hay que salir y comprobar como están las plantas y regar!!. Casi falta el aire y el que se respira es espeso. 
Sacamos fuerzas para salir fuera con la cámara. El esfuerzo se compensa por ese naranja de la luz que todo lo tiñe. Dorado, el jardín está dorado!! Ni una hoja se mueve... el sol implacable ha recalentado el aire que casi pesa sobre nosotros. A pesar de todo está hermoso...



















lunes, 29 de junio de 2015

Con este calorazo, Iker también necesita "riego"

Nos tiene robado el corazón. Literalmente. Es un ser... qué puedo decir de mi perro? Es bruto como él solo. Llego a casa y algún día me tirará al suelo rodeándome pegando saltos y empujándome con sus juegos en los que no calcula su fuerza. Es tal la alegría que manifiesta con mi llegada que, eso, te roba el corazón!!
Bruto pero tierno y cariñoso. Sólo tiene fiero el aspecto. Los desconocidos lo ven y suele provocar prevención por su color oscuro y su tamaño pero...ay si supieran que no deja de ser un bonachón!!

A veces pienso que es algo bobo. Nos preocupamos de construirle una caseta con unas condiciones estupendas para el invierno: es soleada, no entra aire frío, tiene un tamaño muy adecuado para que él tenga espacio para sentirse cómodo...no entra agua ninguna y puede echarse al sol frente a ella en las horas en que se entibia la zona. Pues nada, cada vez que llueve ahí ves a Iker hacer hoyos bajo las arizónicas y se mete bajo ellas para cubrirse de la lluvia. Evidentemente sale hecho un cristo. Empapado hasta los huesos y lleno de todas las briznas de las arizónicas pegadas al pelo. Así está él, con un aspecto deplorable siempre jajajajja Ya hemos desistido de tratar de enseñarle que cuando llueve debería protegerse en su caseta. Me tiré varios días de lluvia llamándole y conduciéndolo hacia la caseta. Se metía, sí pero tan pronto me daba la espalma salía y me seguía por el camino hacia las mismas arizónicas. En fin, si quiere mojarse, allá él. Verdad?
Me gusta (y estoy segura que a él también) algunos de los rituales que tenemos establecidos. Ya he comentado muchas veces que los fines de semana me gusta levantarme muy, muy temprano, antes de salir el sol. Tan pronto pongo el pie en el suelo abro las puertas de la casa y al escuchar las lleves, inmediatamente, ya lo tengo allí en la puerta, esperando que le de permiso para entrar en casa. Qué gracia me hace, no quiere entrar por la puerta del salón que da al jardín, quiere hacerlo por la puerta de la cocina porque cree que si no, se quedará sin su premio ajajjaja Se pone allí, mirándome expectante con su carota de perro malo :) y yo, tras unos segundo en que me gusta verlo nervioso a la espera, le digo por fin "Anda, pasa!!" y él se sitúa siempre en el mismo lugar de la cocina, junto a una esquina de la encimera porque sabe que ahí está el paquete de golosinas que le trae mi hija cada vez que viene de visita. 
Sentado moviendo el rabo no deja de mirarme mientras yo hago sonar el plástico del envoltorio. Su cola se mueve cada vez más rápido, contento!! "La patita, Iker..." y sube su patorra derecha sobre mi mano. "La otra, la otra patita, Iker" y cambia de pata...ajajjaja Siempre es exactamente igual. Para ambos :) Le ofrezco su galleta de premio que el toma con sumo cuidado de no rozarme siquiera con los dientes. Qué encanto de perro!!
Y allí se queda sentado a la espera de que prepare mi primer café de la mañana y salir juntos a hacer la ronda. Con la taza en la mano y mi paquete de cigarrillos salimos a hacer la primera inspección matutina de todo el jardín. "Vamos, Iker!" y él se pone a mi lado, empujándome con su cuerpo mientras recorremos ambos el camino sinuoso del jardín trasero encaminándonos hacia la parte baja del jardín. Me paro y se para. Sigo andando y allí va conmigo, sin separarse. Me gusta acariciar su lomo mientras vamos los dos juntos camino del huerto!! :)
Dejamos que esté en casa con nosotros a ratos porque para nosotros es importante que se sienta parte de nuestra familia, sencillamente porque lo es. Es uno más. Y nos gusta verlo feliz y contento. No tiene en el jardín un espacio limitado, se mueve por todo el jardín sin límite. Se porta bastante bien salvo "los premios" que a veces me deja sobre las plantas. Pero bueno, cuando los veo inicialmente me enfado pero luego me digo que quizás es el precio de que él no esté confinado en una jaula que por muy grande que fuera no dejaría de ser eso, una jaula. 
No suele portarse mal, la verdad. Aunque a veces también hace de las suyas. Hoy me he encontrado, por tercera vez ya, que Iker ha decidido que el arriate de la derecha de la puerta de la cocina, en el jardín trasero, es un sitio fresquito y estupendo para tumbarse. Delante del Phisocarpus opulifolius 'Dart Gold' hay un espacio sin plantar, creí que poniendo macetas para rellenar le impediría escarbar allí para tumbarse. Pues no, le ha dado igual, ya es la tercera vez que se tumba en esa zona y creo que esta vez se ha cargado el Phisocarpus. Qué rabia me ha dado!! Y no es por la ola de calor que estamos padeciendo, las otras dos veces que se ha metido en ese sitio no hacía calor. Lo hace porque le da la gana, simplemente.
Ayer lo veía agobiado por las temperaturas, pobrecillo. Así que cogí la manguera para refrescarlo. No es muy amigo del agua pero no le hizo muchos ascos, tan pronto le cayó encima el agua fresquita no tuve que tirar más de la correo, se dejó hacer... y esta es la carita que ponía tras su baño refrescante. Qué ojitos jajaja tenía hasta cara de bueno!! qué feo se queda mojado ajajjaa



Al rato, mientras el agua le caía sobre su pelo cerraba los ojos con esta expresión de estar en la gloria ajajjaja

Tan pronto lo refresqué, dónde se fue? A "rebozarse" sobre la tierra de las escaleras de bajada!! Duró limpio un suspiro. Ahí lo tenéis, todavía "espeluchado" con el pelo mojado. No es para comérselo?



viernes, 26 de junio de 2015

Los alrededores. Colmenar de Arroyo un pueblecito con un fortín de la Guerra Civil Española (El Blockhaus-13)

Hoy traigo en este artículo un tema que nada tiene que ver con jardines ni con la jardinería.
No deja de ser curioso como persisten formando parte del paisaje restos del pasado, como permanecen a veces en un jardín los troncos de los árboles muertos.
 

En su momento formaron parte de él, influyeron y condicionaron lo de alrededor y aunque hoy estén muertos, la huella que dejaron es indeleble, como lo fue en su día las consecuencias de la triste contienda que padeció nuestro país y que dio lugar a restos arqueológicos como el que os traigo hoy.
El otro día estuvimos dando una vuelta por los pueblos cercanos de la zona dónde vivimos, la Sierra Oeste de Madrid. No conocía Colmenar de Arroyo y la verdad es que me pareció un pueblecito lindo y bien cuidado de poco más de 1300 habitantes.
Nos acercamos allí ya por la tarde, cuando remitió un poco el calor. La idea era visitar una construcción militar bastante singular y que forma parte del Plan de Yacimientos Visitables de la Dirección General de Patrimonio Histórico.
Al paso por la carretera M-510 en dirección a Navalagamella lo habíamos visto muchas veces pero el otro día quisimos visitarlo por dentro.
Se trata del Blockhaus-13, un fortín que data de finales de 1938 construído por el ejército Nacional para hacer frente a posibles incursiones del ejército de la República en la zona en la que se había desarrollado la batalla de Brunete durante el terrible enfrentamiento de la Guerra Civil Española.

Es una construcción que deriva de modelos de arquitectura militar de la Primera Guerra Mundial y el planteamiento inicial fue la construcción de 22 fortines para controlar la zona de carreteras que comunicaban las localidades de Navas del Marqués, Santa María de la Alameda, Valdemorillo, Navalagamella, Robledo de Chavela y el Escorial pero la finalización de la Guerra paralizó la construcción de alguno más de los que se iniciaron sin llegar a terminarse ninguno salvo éste.
La sensación una vez dentro fue ambivalente. De una parte imaginé hombres y pertrechos amontonados allí mismo, sobre las paredes encaladas que estaba viendo en aquel mismo momento mientras recorría su interior.  Traté de crear el escenario: miseria, miedo y probablemente soledad infinita. Imaginé también el escenario de aquel entonces fuera, recorriendo las carreteras cercanas vehículos conducidos y abarrotados de otros hombres con la misma miseria, el mismo miedo y la misma soledad, los del bando contrario.
La realidad ya afortunadamente era otra bien distinta. Y no tardaron en desvaneceser mis pensamientos al escuchar las voces de un grupo de muchachos seguramente en los primeros años de Facultad, que debatían entre ellos, sentados sobre las cúpulas del fortín mientras merendaban.
Curiosamente atendí sus conversaciones y me pareció tan hermoso que devatieran sobre política sin enfrentamiento alguno que no fuera el fervor propio de la juventud!! No analizaban de la misma forma los últimas elecciones celebradas en nuestro país; sin embargo ello no impedía que disfrutaran amistosamente de sus bocadillos y unas latas de Coca-Cola. 
La edificación, como un árbol viejo y muerto ya, sostenía la vida fuerte y vigorosa de lo joven como lo hace un árbol viejo y muerto que deja crecer sobre sus ramas una clemátide o un hermoso rosal.  Puede que alguno de los bisabuelos de aquellos muchachos formaran parte del escenario en 1938. Hoy, sus biznietos con naturalidad en la discrepancia se relacionan en la más absoluta normalidad.
Una sesión de fotografía y regresamos a nuestro vehículo aparcado en una sombra. Al arrancar el motor sentí una estupenda sensación viendo alejarse a los chavales que seguían gesticulando por el camino, con vehemencia pero sin pertrechos!! ;)