domingo, 10 de mayo de 2015

Kolkwitzia amabilis 'Pink Cloud'

Me ha sorprendido la floración de mis dos Kolkwitzia amabilis 'Pink Cloud' con sus flores en forma de campanitas de un color rosa tierno y un precioso arabesco de color amarillo anaranjado en su garganta y sus capullos globosos de tono mucho más intenso.
Son flores para detenerse a mirarlas porque tienen infinidad de detalles como unos graciosos pelitos blancos en la base de sus peciolos e incluso en algunas partes del interior de la flor. Qué curiosas!! :) con ese entramado de líneas anaranjadas en su interior!!
No es un arbusto difícil de cultivar si crece al sol o semisombra y en un suelo con abundancia de materia orgánica, bien drenado y fresco. Kolkwitzia amabilis 'Pink Cloud' gusta de suelos con cierta tendencia a la alcalinidad y no le dan miedo los fríos inviernos con heladas. Necesita que el sustrato permanezca algo húmedo y por ello cuidado de proporcionarle un buen acolchado para tener que regarla menos. 
Es un arbusto caducifolio que va adquiriendo belleza con los años, cuando realmente adquiere su porte natural: unos tallos erectos, rígidos y fuertes que sostienen largas ramas arqueadas cuajadas de ramillas laterales en cuyos extremos se abren grupos de flores muy abundantes.
Yo no la he podado este primer año porque es aún una especie de maraña de ramas dónde no se advierte todavía de forma clara el crecimiento que va a adoptar. Es a partir del segundo año, cuando comience a sacar las largas ramas cuando debemos plantearnos empezar a formar una estructura que vaya "despegando" del suelo las ramas florecientes para que tengan la altura suficiente que permita que se curven gráciles.
Eso sí, al madurar llega a alcanzar un tamaño muy importante (tres metros de alto y quizás dos de ancho) y será entonces cuando no podamos descuidar la poda, eliminando tallos viejos para fomentar el rebrote de nuevas ramas floríferas. Está claro que es un arbusto que necesita su espacio para desplegar toda la belleza que tiene y en un jardín pequeño es difícil que pueda  llegar a tener su porte natural si tenemos que estar constantemente podándola para contener su tamaño.

Durante el otoño sus hojas un tanto anodinas en verano cuando ya no está la flor vuelven a adquirir protagonismo con sus bonitos tonos rojizos.


1 comentario:

  1. Fíjate si le tienen poco miedo a las heladas, que aquí sobreviven a los -20 grados que podemos tener en invierno!

    ResponderEliminar

Anímate a dejar tu opinión !! Tu comentario siempre será bienvenido