domingo, 2 de noviembre de 2014

Rabilargos y un madroño en mi jardín

Ya escuchaba su algarabía apenas me he acercado a la puerta de casa, la que da a  la terraza. A través del cristal los he visto correteando por el suelo. Qué alegría me ha dado ver estos okupas de mi jardín por todas partes. Con sumo cuidado para no hacer ruido he abierto la puerta con la cámara en la mano en la esperanza de, esta vez…lograr capturarlos con mi cámara. Vano deseo!! Y es que son tan huidizos!!


Preciosa fotografía de rabilargo, gentileza de su autor, Francisco CLAMOTE, titular del interesante Blog  "TERRA DAS AVES" y que generosamente nos ha permitido su utilización en este Blog.


Estaban dentro de los enebros, revoloteando de arbusto en arbusto, picoteando por el suelo del rincón suroeste… Tras desistir del intento fotográfico he decidido disfrutar de ellos viéndolos volar de punta a punta de mi jardín en grupos. Qué belleza!! Con esas zonas de un azul tan hermoso… y su careta negra, como un disfraz :)

El año pasado, cuando venía a mi parcela envidiaba a mi vecino de al lado. Todos iban a la suya y la mía ni la visitaban. Con lo que a mí me gustaban!! Cuánto hubiera dado por tenerlos en mi jardín!! Ya lleva unos meses en que he comprobado el cambio, de lo cual solo puedo decir que me hace sentir muy feliz.


Me alegra comprobar que cada día vienen a mi jardín más pájaros y ello me llena de satisfacción. Las plantaciones que estoy haciendo están en buena medida condicionadas por este propósito: que la fauna de mi jardín sea lo más variada posible porque así entiendo yo el jardín. Como un mundo con elementos relacionados entre sí en el que todos son necesarios para el equilibrio.

Esta mañana en mi paseo acompañada de mi perro he sentido que había comenzado el camino en esta dirección.





Los rabilargos (Cyanopica cyanus) son aves pertenecientes al grupo de los córvidos que abundan en la Sierra Oeste de Madrid dónde se ubica mi jardín. Por cierto, si alguien desea saber sobre ellos, aconsejaría encarecidamente visitar esta página, es un verdadero tesoro de curiosidades y sabiduría sobre estas hermosas aves. 



La dieta de estos preciosos pájaros está compuesta en otoño por los frutos que ofrecen la zona dónde habitan. Por eso, cuando sentada en una de las piedras de mi jardín, los he visto sobre mi madroño cuajado de frutos encarnados he decidido ser generosa con ellos. No voy a tomar para nosotros los frutos del arbutus unedo.

Los dejaré para que se alimenten los rabilargos y así, cuando sobrevuelen mi jardín me puedan guiñar un ojillo agradeciéndomelo jajajjaa




Qué bonitos estaban sobre él!! Una lástima no tener la destreza de capturar su imagen en mi cámara. La luz esta mañana tan temprano era tan hermosa… la luz, los colores de las plumas de los rabilargos, el encendido de los frutos del madroño y mi perro a mi lado, reclamando caricias. Mi perro, un café y un par de cigarrillos han acompañado este placer infinito de ver llenarse de vida poco a poco mi jardín. Qué fácil y qué barato es a veces disfrutar de la vida! Por cierto... guapo mi perro!! No es cierto? ;)