domingo, 19 de octubre de 2014

Qué bien le ha sentado la lluvia a mi jardín!!!

La semana pasada llovió sin parar. El agua cayó en suficiente cantidad como para empapar bien la tierra y eso las plantas lo agradecen. Llevo unas semanas plantando arbustos y esta humedad facilitará mucho su arraigo. Ya se fueron las altas temperaturas y las plantas lo notan. Están crujientes, tersas!! En clara actividad vegetativa aún, incluso muchas floreciendo todavía.
Me gusta octubre. El jardín se ve aún verde y las suaves temperaturas permiten pasar en él largas horas disfrutándolo. Me gusta pasear despacito por él, deteniéndome a cada instante. Hoy le toca el turno al jardín trasero de la casa. Es la parte más transitada del jardín porque la recorremos constantemente en nuestro ir y venir desde casa  al garaje y al lavadero. La he querido en tonos malvas, azules, blancos… y sobre ellos, estoy segura, la próxima primavera lucirán mis rosas predominantemente en tono carmín.. El Vitex Agnus, los Acnistus, las Salvias farináceas, la Ceratostigma Willmonttianum, La salvia Indigo… aportan las tonalidades azuladas que tanto me agradan.

Me acompañáis en este paseo matutino por él?
Cada planta tiene algún reclamo para mí, sus colores, sus aromas, la vistosidad de sus flores, los tonos de sus hojas otoñadas, incluso a veces las hermosas espinas de los rosales.  Comencemos el paseo por el jardín trasero de la casa.
Planté en invierno, en la esquina NE de la casa un rosal precioso, Laguna. No sé hasta qué punto será refloreciente como dicen. Este temporada no lo ha sido, pero claro, ya se sabe, un rosal recién plantado no tiene el comportamiento que tendrá cuando madure.

Cuando ha florecido lo ha hecho en grupos de varias rosas bastante grandes de un color muy bonito. Ahora está emitiendo fuertes tallos que ya puedo atar a la tubería que baja del canalón del tejado y que pronto lo cubrirán. Me encantan sus espinas,  muchas, de un rojo intenso precioso.

Esta zona tiene varios Dryopteris Buschiana, unos helechos resistentes que ahora están que se salen aportando al pequeño ensanchamiento del camino una sensación de frescor muy agradable con sus frondas.

A  un par de metros del rosal, la Mahonia Aquifolium está llena de brotes nuevos.
Qué hojas tan limpias y tan verdes tiene!! Con el borde de sus dentados foliolos espinosos aún no están coriáceas porque están recién brotadas. Veremos si este clima frío de mi jardín hace que adquiera un intenso color en invierno.

Un poco más allá hay una trepadora que llevaba tiempo deseando plantarla en mi jardín pero que no he encontrado aquí en España así que he tenido que adquirirla a través de una páginan web. La lluvia parece que ha animado a rebrotar algunos de los arbustos plantados en los primeros meses que llegar aquí. Estaba un poco estancados y ahora parece que está  tomando fuerza., se trata de la Schizophragma Hydrangeoides Roseum que puse en la fachada norte de la casa para que con el tiempo la cubra con su preciosa vegetación. Parece una hortensia trepadora, pero no lo es.

Como no pararse a mirar el Farfugium Japonicum!! Qué increíblemente lustrosas son sus grandes hojas.

No han pasado bien el verano las dos Pulmonarias que tengo, un poco más allá, “Diana Claire” y “Opal”, ahora están de nuevo animadas, emitiendo hojas con una pelusa algo irritante al tocarlas y con precioso tonos de verde grisáceo con dibujos que se me antojan muy bonitos.

En la misma gama de verdes tengo cercano a ellas, Lamianstrum que parece sentirse bien en esa ubicación porque cada vez se va apoderan de más espacio.

Las ramas del pequeño Vitex Agnus Castus se adentran en el camino. Quizás deba reubicarlo este invierno. El fallo de siempre, no calcular bien el tamaño que adquirirán las plantas en el futuro. El Amelanchier que hay frente a él también crecerá y creo que si no muevo uno de sitio el paso por el camino se dificultará con las ramas de ambos arbustos cruzadas. No pensé que floreciera durante un período tan largo.  Sus diminutas flores comenzaron a abrirse a comienzos de julio y no han dejado de hacerlo hasta ahora.

Me paro frente a uno de los dos Acnistus Australis. Es increíble lo que ha podido llegar a crecer estos meses!! Tanto que me estoy planteando separar un poco de él una preciosa Fuchsia Magellanica que hay a su lado. Literalmente la está engullendo con sus ramas.
Me traje los dos del otro jardín. No debía de gustarles el sitio que les asigné porque los dos años que los cultivé crecieron espigados, con unas hojas desagradablemente pegajosas y sin dar ninguna floración digna de mención. Qué cambio desde que están en el nuevo jardín!! Han pasado desde la primavera hasta ahora por varios momento de flor. Es como si florecieran a ráfagas pero nada que ver con lo que eran, están sanos, exuberantes!! Y son tan deliciosas sus pequeñas campanillas azules…

A sus pies llama ahora mi atención los exquisitos estambres de la Anemona Hupehensis de colores malva. Qué dorado tan intenso, imposible no detenerse a mirarlos durante unos instantes. Verdad?

Y llegamos al final del camino que recorre el jardín trasero. Incansables las Salvias farinaceas!!

Desde primavera sin parar, parecen inagotables!! La próxima temporada pondré algún otro grupo en esta zona. Se encuentran a gusto en una ubicación de semisombra. Pueden florecer a pleno sol pero lo hacen menos tiempo y se ven castigadas por las altas temperaturas. Aquí están perfectas, recibiendo algo de sol de la mañana u los últimos rayos de la tarde. Han conservado todos estos meses un verde precioso y se han manteniendo lustrosas y sin marchitar en absoluto.

El lateral opuesto, frente a la casa, orientado al sur, está destinado fundamentalmente a rosales. Un espino albar crecerá con el tiempo en él aportando algo de sombra con sus ramas que agradecerán los rosales a las horas de más insolación. En él está creciendo un arbusto muy bonito que creí que no iba a florecer hasta el año que viene lo está haciendo ahora, Ceratostigma Willmottianum.
Qué azul tan intenso el de sus pequeñas flores!!  Y qué colores tan bonitos el de sus hojas. Requiere una posición bien soleada y un sustrato sin problemas de drenaje para desarrollarse bien.


Terminamos nuestro breve paseo. También al sol está uno de mis Amelanchier  Lamarckii.
Todo un espectáculo en estos meses. De día en día van subiendo de tono sus hermosos colores rosados intensos.
No sé si sus hojas enrojecerán completamente, de momento conservan una parte en un verde musgo haciendo un contraste sencillamente soberbio!!!