sábado, 1 de noviembre de 2014

Helado de fresa y nata: Rosa James Galway

Se ha tomado su tiempo para echar a andar. Como todo lo bueno se ha hecho esperar, pero esta espera ha merecido la pena. Qué maravilla que en sus redondos capullos se guarde una rosa de tanta perfección y con unos tonos tan elegantes!!

James Galway (Auscrystal) es una creación de David Austin en 2000 que puede cultivarse tanto como trepador como arbustivo. No tenía pensado cultivar este rosal pero lo vi en su rosaleda en Albrighton y quedé prendada de él.
Los capullos en ese estadio en que apenas dejan entrever todavía sus pétalos, no son lo que se dice bonitos porque son de esos que en proporción al cáliz parecen tener unos pétalos muy cortos además de tener un tamaño por el que nadie adivinaría el calibre de la rosa final. Es un gusto personal, está claro. Pero ¡Ay! esos mismos capullos cuando ya están abiertos y van de camino de convertirse en rosa..son gráciles, con movimiento en los pétalos y un degradado de color delicioso.

La rosa en su plenitud, presenta un delicado degradado de un rosa un poco viejo e  intenso ocupando el centro hacia casi el blanco en los bordes formando un círculo estrecho. Un apetitoso helado de fresa y nata!!

No es frecuente que la rosa casi permanezca inalterable en sus tonos desde que comienza a abrirse el capullo hasta que envejece, pero eso ocurre con James Galway. Quizás porque hasta el otoño no ha querido regalarme rosas y puede que las que produzca en verano, con el calor, no se comporten igual.

Me gustaría mencionar una curiosidad en algunos rosales de esta variedad y es que algunos ejemplares pueden producir ocasionalmente alguna rosa con el mismo degradado pero en tonos albaricoque. Qué extravagancia!!

De otra parte, mi James Galway presenta esa característica que tanto me gusta y que facilita tanto el mantenimiento de un rosal: los pétalos caen limpiamente cuando la rosa envejece, dejando un cáliz desnudo con unos estambres que no dejan de ser absolutamente normales. Me molesta sobremanera esos rosales cuyos pétalos quedan indefinidamente prendidos del cáliz, arrugados, resecos, crujientes como el papel, habitualmente en tonos oscuros sucios..Arggg!! Te obligan a no soltar las tijeras si quieres mantenerlos aseados.

Una rosa, ya digo, de una perfección que me emociona. Diríase que no caben más pétalos porque no dejan asomar siquiera los estambres de lo apretados que están en el centro, incluso cuando la rosa está totalmente abierta. Tiene infinidad de ellos pero aunque no me atrevo a contar.estoy segura que son más de los 70 que le atribuye HMF y que se disponen casi en un mismo plano formando una especie de plato llano si miramos la rosa de perfil. 

Aunque no puedo afirmar que sea refloreciente como figura en la información que de este rosal figura en libros y páginas de internet, sí puedo decir que lo hace formando grupos de entre 7/15 capullos no demasiado junto entre sí al tener los tallos que los sostienen bastante erectos.

He estado leyendo la opiniones de los cultivadores de James Galway en esta página y parece ser que hay quienes afirman un aroma fuerte y otros, como yo, que dirían que no pasa de ser agradable y de los que la que suscribe, tan pésima descriptora de aromas, no sabría calificar pero que no es de esas rosas que te acercas y a un palmo de ellas pronuncias un: Umm qué aroma!! A rosa!!

He comenzado diciendo que se ha tomado su tiempo en empezar a crecer pero lo está haciendo con unos tallos robustos y sanos que hacen presagiar que puede ser un gran arbusto. Lo planté con la idea de hacerlo crecer como trepador pero creo que lo podaré para convertirlo en un ejemplar alto y robusto en una ubicación que le deje espacio suficiente para dar todo de sí mismo. 

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