domingo, 30 de marzo de 2014

Muchas mimosas y un almendro en flor

Hace unos días comenzaron a abrirse. Hasta ahora no me había fijado de cerca en ellas y es que, claro, nunca había tenido mimosas (Acacia dealbata). Salí temprano, apenas despuntaba el día con la taza de café en la mano a recorrer el jardín, como hago siempre que estoy en El Jardín de la Alegría. Me encanta sentir el fresco de la mañana en la cara y hasta sentir un poquito de frío. Ando despacito, impregnándome de los aromas que llega de todas partes. Huele a campo, a naturaleza. Qué delicia!! 
Qué hermosas son las mimosas... sus flores en forma de bolitas apretadas inicialmente van abriéndose conforme pasan los días. Siempre las vi en conjunto, de lejos. Estos dos últimos fines de semana me han permitido fijarme en detalle en ellas, se van abriendo poco a poco y van perdiendo su forma esférica. Comienzan con forma redonda granulada, duritas y poco a poco van enseñando sus estambres aumentando mucho su volumen y tornándose "plumosas"
 
Al final si las miramos bien de cerca vemos que ya no son redonditas, se convierten en pequeñas "campanillas" boca abajo con los estambres mirando hacia el suelo cubiertos por sus pétalos delicadísimos, casi transparentes, de un amarillo limón encantador.
Tengo bastantes mimosas en el jardín, pero hay tres que están especialmente bonitas y floridas. Es un gusto poder cortar flores sin sentir culpabilidad al dejar la planta sin flores...hay tantas!!! Vi que eran tan abundantes que regresé a casa a por una podadora bien afilada y corté un buen ramo. Mejor a esta hora, que el sol no ha calentado las flores y se conservarán mejor. Sin demora metí las ramas en un buen jarrón con agua y las dejé en la cocina. Tras el paseo matinal la estancia se había impregnado de su aroma...
Junto a una de las mimosas más bonitas del jardín hay un viejo almendro que florece a la vez. Probablemente no se me hubiera ocurrido plantarlos juntos pero como mi jardín ya tiene mucha historia antes de que yo llegara a él, me alegro de que alguien decidiera por mí esta pareja de hecho... blanco, rosa, amarillo...una delicada combinación, sí señor.
Me encanta acercarme al almendro cuando ya la mañana está avanzada y escuchar el zumbido de montones de abejas que se acercan a las miles de flores a tomar su néctar... intenté moverme lentamente para no asustar una de las que estaba viendo en plena tarea y logré sacar una fotografía que no pretende tener demasiada calidad artística pero al menos se ve el insecto muy bien. Qué trabajadoras son, polinizando sin descanso!!
La flor del almendro tiene un rosa tan delicado... con sus cálices verde pálido y sus estambres rematados en amarillo son de una exquisitez que me enamora!!


 Tendré que podar estas mimosas porque están demasiado altas y tienen las ramas primeras demasiado abajo, tanto que dificulta un poquito transitar el camino de bajada pero no me importa tener que apartar con la mano sus ramas de plumosas y delicadas hojas...





  

sábado, 15 de marzo de 2014

Plantando una fuchsia resistente Magellanica

Desde hace un par o tres de años me entraron unas ganas terribles de tener alguna fuchsia en el jardín. La verdad es que el que yo tenía disfrutaba de demasiado sol durante todo el día y no había forma de encontrar un lugar adecuado para cultivar una fuchsia. Después de darle muchas vueltas encontré un lugar que al menos no recibía el sol del mediodía, a la sombra de un rosal Golden Celebration. No eran las condiciones idóneas pero al menos llegó a crecer bastante e incluso a florecer durante bastante tiempo. Cuando llegaron los fríos la parte aérea de la planta se chamuscó y temí que muriera. No corté sus ramas secas, sencillamente he dejado que transcurra el invierno así, con las ramas secas porque pensé que estas ramas algo le protegerían.
Esa era toda mi aspiración, conservarla con vida para cuando llegara el momento de trasplantarla a El Jardin de la Alegría poder contar con una fuchsia aclimatada al frío de Madrid y cultivada en el exterior un año al menos. Esto es importante, que la planta esté aclimatada a las condiciones dónde se va a cultivar. Como ambos jardines tienen unas temperaturas muy parecidas no habrá problema en ese sentido. La fuchsia lleva más de un año plantada en el otro jardín como digo y ya ha pasado un invierno. Si acaso, la nueva ubicación al estar en una zona dónde los árboles dejan pasar poco sol estará en unas condiciones bastante más favorables que la temporada pasada.
De manera que cuando estos días he escarbado la tierra para dejar al aire las ramas tapadas por la tierra y he visto que en alguna de sus yemas asomaban unas hojitas diminutísimas me ha dado una gran alegría. Está viva!!!
En su día la planté bien hundida para que la propia tierra la protegiera de las heladas del invierno y la verdad es que ha resultado. Evidentemente es una fuchsia resistente, no hubiera ocurrido igual con una que no resista heladas pero  la Fuchsia Magellanica (variedad Riccartonnii) es bastante fuerte y ha habido suerte.
El jueves, antes de desplantarla regué en profundidad la zona para que fuera más fácil la cosa y corté todas sus ramas a unos 15 cm  y luego la desplanté con la mayor cantidad de cepellón que pude. Usé una pala de borde recto "recortando" con ella todo alrededor de las raíces. Ahondé bastante porque como la había plantado bastante abajo las raíces también estaban a bastante profundidad. No me costó demasiado trabajo sacarla, ya que el suelo de mi jardín no está nada apelmazado y la tierra es fácil de trabajar. Envolví bien con plástico el cepellón para evitar que se deshidratara y la he tenido así hasta hoy que he podido plantarla en su lugar definitivo. Así que esta mañana he preparado todo el material que necesitaba y me he puesto a la labor.
Con todo lo que precisaba cerca (tierra vegetal de buena calidad, estiércol bien maduro, activador de raíces, podadora, guantes y pala ) me he dispuesto a hacer un buen hoyo, de bastante profundidad y anchura. Tenía que tener una buena dimensión ya que debía plantarla de tal manera que la parte superior del sustrato de la planta estuviera a unos 15/20 cm del nivel del suelo. Plantar la fuchsia así, hundida, garantiza bastante la supervivencia de la planta ya que la tierra que hay sobre ella la protege de las heladas del invierno.
En el fondo del hoyo he puesto un "lecho" de buena tierra vegetal enriquecida y un puñado de activador de raíces que he removido con ella para que se mezclaran un poco.
Antes de plantarla definitivamente he colocado la planta dentro del hoyo para comprobar  que quedaba a la altura adecuada. Como se puede ver el palo que he situado horizontalmente sobre el nivel del suelo a ambos lados del hoyo queda unos 15 cm por encima del cepellón de la fuchsia. La he sacado del lugar para espolvorear todo el cepellón con un par de puñados de activador de raíces que facilitará que la planta arraigue y la he vuelto a colocar en su lugar.
A continuación no he tenido más que ir rellenando el hueco alrededor de las raíces con tierra vegetal y algo de estiércol bien maduro que he ido apretando con las manos para eliminar bolsas de aire y que quedaran bien compactado (sin excederme, claro)
He seguido llenando el hueco con la misma mezcla hasta llegar a cubrirlo completamente
Y por último, un buen riego en profundidad. Ahora me aseguraré de no descuidar la hidratación de mi fuchsia y esperaré paciente a que este verano me premie con sus graciosas florecillas y lo grácil de su porte.
Aquí está algo "desvalida" tras una hosta que también está recién llegada al nuevo jardín. Creo que serán la una para la otra buenas compañeras jejeje Me gusta el color de esa tierra!!1 negra, negra... y estaba perfecta al trabajarla, la habíamos cavado tan en profundidas, estaba tan libre de raíces y piedras que ha sido un gusto hacer el agujero, casi que lo podía hacer con las manos, sin ayuda de pala..un gustazo del que he disfrutado a sabiendas de que cuando pasen unos años y las plantas nuevas comiencen a echar raíces a su alrededor ya la cosa se dificultará bastante más y la tierra no estará como hoy...como un bizcocho tierno!!! :) y con ese olor tan exquisito a tierra fresca y limpia!!!

viernes, 14 de marzo de 2014

Trasplantando y dividiendo vivaces y perennes

Aprovechado que con el final del invierno las matas de perennes aún están paradas en su mayoría en su actividad vegetativa pero "desperezándose"  he desplantado los Chrysanthemum frutescens, una mata a la que tengo mucho aprecio por el colorido que aporta al jardín y porque no es una planta que tenga especiales dificultades de cultivo.
Creo que el grupo de las perennes (plantas no leñosas) sean perennifolias (que conservan sus hojas en invierno) o sean vivaces (que pierden durante la estación fría su parte aérea conservando con vida sus raíces de las que rebrotarán de nuevo los tallos con la llegada del buen tiempo) no es bueno que las dejemos años y años plantadas en el mismo lugar sin "renovarlas" Mi experiencia con ellas es que con el tiempo tienden a envejecer muchas de ellas y que desplantarlas cuando están dormidas, aprovechar para limpiarles las partes secas, viejas o dañadas y volver a plantar solo las partes sanas y fuertes ayuda a rejuvenecerlas y a la larga favorecemos que alarguen la vida. De hecho esta última temporada, he observado que la parte central de las tres matas de margaritas que tenía en el jardín pequeño iba muriendo mientras que la zona periférica se iba extendiendo. De ahí que llegara a la conclusión de que era buen momento para hacerle una buena limpieza.
Es aconsejable hacer esto cada tres o cuatro años, volviendo a replantar solo las partes que no están dañadas. La planta lo agradece porque es una forma de "rejuvenecer" este grupo de plantas que tanta floración nos aportan.
Con la pala he recortado el cepellón con cuidado de dañar lo menos posible las raíces.
Una vez fuera de la tierra, como digo, le he hecho una buena limpieza, cortándole todas las partes secas o muertas y dejando únicamente la parte sana de la planta.
Este grupo de plantas es idóneo para reproducirlas por división. Un sistema barato y fácil de aumentar el número de plantas sin esfuerzo alguno. Con un cuchillo afilado o con el borde de la pala seccionamos el cepellón en tantas partes como deseemos (por supuesto todas deben tener raices :)). Aquí en esta fotografía se puede ver que esta mata la he dividido en dos. Incluso formaré una tercera matita con las ramas que se han desprendido en el proceso y que llevan raíces. Quizás será pequeña esta temporada pero para la próxima disfrutaré de una preciosa margarita florida.
Incluso formaré una tercera matita con las ramas que se han desprendido en el proceso y que llevan raíces (A la izquierda de esta foto) Quizás será pequeña esta temporada pero para la próxima disfrutaré de una preciosa margarita florida.

Una vez limpia ya no queda más que hacer un buen hoyo en el suelo del jardín, de dimensiones bastante superiores a lo que ocupan las raíces y llenar su base con una mezcla de compost y buena tierra vegetal. Si vemos que se trata de una planta con dificultad para arraigar podemos añadir un puñado de activador de raíces, en este caso concreto, con las margaritas no es necesario.
Depositamos la mata ya limpia sobre esta base enriquecida y vamos rellenando con buena tierra vegetal mezclada con algo de estiércol bien maduro o de compost.
Acabamos de rellenar hasta cubrir totalmente las raíces mientras vamos compactando con las manos la tierra para que se eliminen posibles bolsas de aire que son muy perjudiciales.

Finalmente regamos en profundidad y cuidamos con esmero la hidratación de estas matas recién trasplantadas hasta tener certeza de que están bien arraigadas.
Lo mismo puede hacerse con cualquier otra mata. Este fin de semana he hecho lo mismo con las Espuelas de caballero (Delphinium Elatum de las variedades "Black Knight" y "Blue Bird"). Si hay alguna vivaz a la que es conveniente hacerles esta limpieza y replantarlas son las espuelas. Me parecen espectaculares con sus impresionantes espigas florales y se convierten en absolutas protagonistas cuando están en flor.
La lástima es que también tienen sus "pegas", tienden a la clorosis y muchas partes de las matas mueren en pocos años. En 2012 tuvieron una floración mejor que en la última temporada de 2013 así que pienso que les va a venir bien este rejuvenecimiento, a ver si esta primavera vuelven a florecer como hace dos años.


Aunque el arriate dónde las he plantado tiene muchísimo sol he preferido preservarlas un poco de él hasta comprobar que han arraigado perfectamente. Con unas ramas de arizónicas que podé les he hecho una especie de "paraguas" para que no les de el sol del mediodía. Dentro de unas semanas se lo retiraré, a ver cómo responden al pleno sol.
Los geranium vivaces son otra mata idónea para dividirlas de esta manera. En poco tiempo se extieden formando matas cada vez más grandes. Esta es la floración que me dieron al siguiente año de ser plantados, no podía estar más bonitos!! 
Este invierno ha sido muy suave, tanto que los Geranium no han llegado a perder completamente sus hojas. Otros años, las heladas fuertes provoca que la parte aérea de la planta desaparezca totalmente.

domingo, 9 de marzo de 2014

Nutriendo el suelo del jardín y comenzando a plantar

Ha resultado un fin de semana agotador pero gratificante. Qué gusto da ir viendo algún avance en el trabajo!! Sobretodo me ha encantado aportar estiércol a la tierra.. verlo sobre ella, formando montones...me ha hecho sentir muy bien. Después de un trabajo tan duro y agotador, éste es de los que no representan tanto esfuerzo y te gusta hacerlo.
También ha sido variado. Os cuento:
Antes de empezar a echar carretillas de estiércol maduro sobre el terreno ya limpio plantamos un rosal Golden Celebration que habíamos desplantado hacía unos días, un Ceanothus y una Lagerstroemia indica. Así no pisaríamos el suelo una vez nutrido y removida la tierra.
El asunto de cavar el hoyo para plantar el rosal iba viento en popa toda vela...hasta que vimos asomar en el fondo del hueco algo duro...Se confirmó: una horrible y gordísima raíz de las arizónicas del vecino!! Dios! Qué trabajo costó sacarla del suelo!! Pero no la íbamos a dejar ahí, tocando las raíces de mi precioso rosal ajaja
Ahí la tenéis, el grosor de mi antebrazo.
De verdad, creo que las arizónicas deberían estar prohibidas. Son invasivas y lo malo no es que invadan el terreno del dueño de tan odiosas plantas, lo malo es que invaden el de los vecinos que no tenemos culpa de nada. En fin, costó trabajo pero se eliminó. Y por fin el rosal quedó plantadito en su su sitio. Espero que tanto esfuerzo lo tenga en cuenta mi Golden Celebration  y la temporada que viene me premie con alguna hermosa rosa de las suyas.

También plantamos la Lagerstroemia indica que nos habíamos traído del jardín pequeño y que llevaba unos días en un contenedor. En este caso ningún problema, ni raíces, ni pedruscos...Hicimos el hoyo bien amplio para que las raíces puedan crecer en tierra rica un buen espacio más allá del que ocupan ahora. Lo llenamos de buena tierra enriquecida y estiércol maduro, espolvoreamos potenciador de raíces...Practicamos con el mango de la pala unos agujeros alrededor del perímetro del cepellón para que luego el agua entrara mejor
y a regar!!! A ver si hay suerte y no se ve afectada demasiado por el trasplante. Es tan hermosa... :)
Lo último que plantamos fue el Ceanothus que también nos trajimos del otro jardín. Había pensado ponerlo para que creciera cubriendo parte de la fachada oeste de la casa. Pero en esa zona lo mismo hacemos algo de obra y no he querido tenerlo hasta que se terminen en un contenedor. He preferido plantarlo para guiarlo como arbolito y luego, si me decido a tener uno en la fachada, ya compraré uno esta temporada.

Una vez plantado lo que teníamos pendiente nos pusimos manos a la obra en el asunto de nutrir el suelo. Fuimos llevando carretillas de estiércol maduro desde las sacas a la zona aterrazada que teníamos ya limpia de piedras y raíces y cavada bien en profundidad.
Haciendo caso de los consejos de mi amiga Pilar Bueno, hemos echado una buena capa, de unos 5 cm aproximadamente. Luego lo hemos repartido bien sobre el terreno y por último lo hemos mezclado bien con la tierra pero sin hundir el estiércol demasiado abajo.

y luego hemos alisado con el rastrillo el terreno, aprovechano para eliminar alguna piedrecilla que hemos ido encontrando. Aquí podéis ver el color de la tierra del arriate izquierdo una vez terminada de trabajar. Da gusto verla así de limpita. Verdad? La zona dónde está el banco tiene menos aportación de estiércol porque alrededor de él no tengo pensado hacer plantaciones. Mi idea es cubrir un poco con piedra directamente sobre tierra para que pueda crecer alguna planta entre ellas. Podría ser Dichondra repens, ya veremos.
Entre trabajo y trabajo no podía perderme el observar como la primavera está casi llamando a la puerta. Las mimosas ya lo veis, a puntito!!!
Y el almendro cuajadito de capullos al borde de reventar. Alguno, muy pocos, ya lo han hecho...No tenía muchas esperanzas con él. En su día, justo al otro lado del camino dónde está se plantó otro que hemos tenido que retirar este invierno porque estaba prácticamente muerto. Creí que éste se habría contagiado pero...bueno, a tenor de la cantidad de capullos que tiene parece que no. De todos modos no quiero cantar victoria, habrá que esperar a ver cómo brotan las hojas esta primavera. Eso sí, tendré que hacerle una limpieza de ramillas muertas y plantearme quizás una poda.
El durillo...cargadito de flores!! Este arbusto es enorme, como de unos dos metros de alto. Es una lástima dónde está ubicado que es en el pasillo norte de la casa pero en el arriate que quiero eliminar para dejar todo el terreno al mismo nivel. No sé cómo haré para cambiarlo de lugar!! Ya veremos. Pediré consejo a mis amigos jardineros y seguro que ellos me aconsejarán bien.
Pero el trabajo duro tenía que continuar así que nos pusimos manos a la obra con el camino que baja bordeando la terraza sur de la casa hacia la zona baja de la parcela. Ahí, como es una zona de bastante sombra al haber un par de enormes enebros, quiero aprovecharla para llenarla de hortensias, calas, camelias, hostas...en fin, plantas acidófilas y que no requieren mucho sol.
Si duro y cansado fue limpiar la zona de las terrazas, este camino ha sido, está siendo (porque no logramos terminarlo) mucho ´más duro. En su día, hace más de treinta años, se plantó una mimosa que se trajo de Galicia, creció muchísimo pero desafortunadamente, como comenté en otra entrada, el viento o la edad o ...vete tú a saber qué, la cosa es que no hace mucho, una mañana al levantarlos la encontramos tirada en el suelo.
Parece increíble lo difícil que ha resultado ir limpiando esta zona. Las raíces han formado una especie de capa toda extendida en este área, como de unos 20 cm de grosor...todo compacto. Horriblemente dificil de extraer!! Y agotador!! Para que alguién pueda hacerse una idea hemos sacado unos 12 contenedores llenos de raíces de esta zona que aún no hemos terminado, así que sacaremos aún más. Y la de pedruscos que había en esta zona, madre del amor hermoso!! A carretillas hemos sacado de ahí.
Desde primera hora de la mañana hemos ido quemando restos de podas de arbustos viejos o muertos que hemos eliminado. Por supuesto que habiendo solicitado previamente el permiso reglamentario al Ayuntamiento y habiéndolo comunicado.
Las cenizas, una vez frías las he ido cribando y pienso incorporarlas al suelo de algunas zonas del jardín dónde sea preciso subir el Ph del terreno. Por cierto, no he podido resistirme a hacer una fotografía de las cribas...me parecen tan bonitas!! Estas en concreto tienen muchos, muchos años..me parecen tan artesanas...
No es conveniente incorporar en exceso pero con la cantidad que saldrá de la quema no habrá peligro de pasarme. Con la base del tronco de la mimosa que cayó creo que puede usarse como asiento. No sé dónde lo ubicaré...en algún rinconcillo tranquilo. Un buen sitio dónde sentarse a fumar un cigarrito. Lo he probado y, la verdad, resulta cómodo11 jejeje
Quería mostraros un par de ánforas antiguas que tengo en el jardín. Está claro que tengo que utilizarlas, pero no tengo decidido de qué manera. Así que si a alguien se le ocurre alguna idea será bienvenida!!
Tengo una zona con unos lirios viejísimos, resecos y plagados de hojas muertas. Casi no tienen fuerza para crecer. Lo mejor en estos casos es desplantrarlos, eliminarles la tierra de las raíces y replantar únicamente las raíces sanas y fuertes. Y en eso he aprovechando el último rato libre antes de venirnos a casa el domingo, He ido repartiendo los trozos de raíces en varias zonas.
Estas plantas no quieren lugares demasiado abonados, no obstante como la tierra es tan pobre, he esparcido un poquito de estiércol y he cavado la zona.
Como es una planta que crece en lugares dónde no lo hacen otras los he puesto cerca de grandes rocas. Lugares dónde es difícil que otras plantas hagan raíces hacia abajo y también difíciles de trabajar la tierra. Una vez limpios he cortado la parte superior de las hojas porque están secas y también para eliminar parte aérea que las raíces recién plantadas tengan dificultad en mantener vivas con sus reservas.




Esta temporada probablemente no florezcan pero seguro lo harán la próxima primavera. Ahora ya sanos y en tierra renovada. Qué coloraciones tan especiales tienen los lirios azules...me encantan!! no he visto nunca en flor estos míos, espero que sean azules..